SALIR DE LA RUTINA
25 05 2008
Hacía tiempo que deseaba escribir un artículo sobre alguna actividad desarrollada en el aula de Plástica, pero no sabía de dónde iba a sacar tiempo. Ya no digo, para redactarla sino siquiera para pensar de qué hablar.
Conciliar la vida laboral y familiar y aún así tratar de mantener la actividad artística, es prácticamente imposible. Y con ese pensamiento, me vino a la cabeza comentar una actividad en grupo que desarrollé en marzo y que daba cancha a mi estancada actividad artística: la realización de una pintura mural en el aula de plástica.
La idea surgió de una necesidad: mejorar el aspecto de una de las dos aulas de plástica, la más desfavorecida, la que estaba convirtiéndose en almacén. Organizar espacios, cambiar el mobiliario y convertirla en un aula para el desarrollo del lenguaje audiovisual. Y todo ello, gracias a una simple idea durante una clase de Dibujo técnico de Bachillerato: “salir de la rutina”.
Como así recuerdo de mi adolescencia y sigue siendo más o menos igual, los días de instituto, también son días de rutinas y timbres, donde se debe concluir con mayor o menor fortuna y en los plazos una programación. Por eso, los recuerdos más vívidos son aquellos en los que nos saltábamos dicha rutina (un viaje de estudios, una salida, las vivencias personales que nos contaban los profes en clase, y tantas y tantas cosas que también me educaban).
Cuando tuve la idea en la cabeza (“haremos un mural”) la dije en voz alta, mientras terminaban unos ejercicios de sistema diédrico. Y no hizo falta más, pues se ilusionaron inmediatamente y ese día sólo se habló del mural.
Debía ser sencillo, para realizarlo en tiempo record y no necesitar mucho material, por aquello del dinero público. Unos días más tarde, ya sabíamos cuál iba a ser la obra: la reproducción un poco libre, de una obra de Mondrian, la composición nº 10 realizada en 1915 – de hace casi un siglo, y sin embargo actualísima-. Luego, lo demás vino por añadidura, los alumnos se involucraron a tope (cambiaron sus ropas de vestir por monos de trabajo y su concentración científica en afáncreativo y plasticidad). Cuadricular; aplicar la escala a la pared; dar la imprimación; el fondo; mezclarlos colores; elaborar la reproducción y trabajar las líneas fue algo que nos sacó a todos de la rutina y nos unió en otras formas de trabajo.
Quisiera comentar, por último, que no sólo disfrutaron durante su realización sino que, también lo hacen en el presente, pues cada vez que van a clase van y nunca mejor dicho a su aula. Y cuando terminen sus estudios en el centro algo de ese entusiasmo pervivirá en el aula tanto física como espiritualmente.
Arantza Asensio Artaraz
Jefa del departamento de Dibujo y Artes Plásticas del IES Concejo de Tineo
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