¡Están para comérselas!

21 11 2011

Ahora que ya somos capaces de distinguir una Macrolepiota procera de una Lepiota helveola, una Russula virescens de una Amanita phalloides y un Agaricus campestris de una Amanita virosa ha llegado el momento de hincarles el diente a las especies comestibles que recolectemos.

Unos consejos y unas recetas para ver lo fácil que es:

Si tienes macrolepiotas:

Se ponen los sombreros limpios de las Macrolepiotas con las láminas hacia arriba y se riegan con un chorrrito de aceite. Se salan y se cubren con triangulos de queso. Se meten en el microondas a máxima potencia durante 1 a 1,5 minutos, dependiendo del tamaño. Sacar, servir y comer. (www. amanitacaesarea.com)

Si tienes rúsulas o níscalos:

Se limpian bien las setas, sin mojarlas demasiado y se reservan los sombreros sin el pie. Se calienta la plancha, se moja con un poco de aceite y se colocan los sombreros con la parte de arriba en contacto con la plancha. Después de unos minutos, se les da la vuelta, y se les echa un poco de sal, dejándolos hasta que estén asados. Se pueden servir con un chorro de aceite crudo por encima, unas gotas de vinagre o un picadillo de ajo y perejil. (www.setasysitios.com)

Si tienes boletus:

Pero mejor que escojas tu receta favorita:

http://www.myas.info/micoturismo/cocina.php#recetas

http://www.socmicolmadrid.org/recetas01.html

Para los que no se acaben de animar con la cocina, existen entre las empresas asturianas algunas iniciativas en la transformación y comercialización de setas silvestres:

Cares Salas

R Y C Glasma

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