Manifiesto: Iguadad de género ante la crisis

25 04 2009

En el contexto actual de la crisis económica global están sugiendo, en todo el mundo, voces que consideran esta crisis como el fracaso de un modelo desequilibrado de crecimiento, al tiempo que ven en ésta situación la oportunidad histórica de revertirlo. Con la idea de que todas las personas e instituciones,  podemos contribuir a ello surge la interesante iniciativa:  Feminismo ante la crisis.

Una de las propuestas de este movimiento es el Manifiesto Igualdad de género ante la crisis, en el que se sugieren acciones políticas y sociales para que el complicado momento económico que se está viviendo no ahonde aún más las diferencias de género y, por otro lado, para que las nuevas fórmulas que se planteen como soluciones a la crisis incorporen políticas de igualdad.

El Manifiesto dice:

Las mujeres somos necesarias, hoy más que nunca, como trabajadoras y como ciudadanas. A diferencia de otras crisis, en las que también se presionó a las mujeres para retirarse del mercado de trabajo, hoy estamos preparadas para resistir. Hemos adquirido derechos civiles y un alto grado de formación. Hemos demostrado nuestra competencia para desempeñar todo tipo de profesiones, para dirigir bancos y países, para participar en todos los deportes y actividades. Muchas familias dependen de los salarios femeninos y, además, las mujeres desempleadas tienen mayor nivel educativo que los hombres desempleados. Por otro lado, los hombres son necesarios más que nunca para arrimar el hombro en las tareas de cuidado. Hoy, a diferencia de otras épocas, sabemos que ninguna diferencia biológica justifica la exclusión de las mujeres del empleo y del ocio, ni la de los hombres del trabajo doméstico.

No son razones económicas las de nuestra marginación; al contrario, es precisamente esa marginación la frivolidad que la economía y la sociedad no se pueden permitir. El modelo de familia ‘sustentador masculino/esposa dependiente’ se ha revelado como una trampa para las mujeres y para todas las personas. Más aún, está demostrado que en todo el mundo el acceso de las mujeres a la educación, al empleo y a los ingresos, impulsa enormemente el bienestar de las familias y el desarrollo de los países. La igualdad de género es clave para aprovechar el capital humano de las mujeres y el potencial cuidador de los hombres; para el buen funcionamiento de los mercados de trabajo y de las AAPP; para el cambio a un modelo tecnológicamente avanzado; para una mejor organización de la producción que no se base en la especialización de las mujeres en el trabajo doméstico; para combatir la superpoblación, el envejecimiento poblacional y la pobreza en todo el mundo; para el mantenimiento del medio ambiente. En definitiva, la igualdad de género es crucial para el cambio a un desarrollo mundial equilibrado y sostenible.

Las autoridades nacionales e internacionales han reiterado que la igualdad de género es una apuesta justa y económicamente rentable. En lugar de volver a los esquemas del pasado, ahora tienen más que nunca la responsabilidad de actuar en consecuencia.

Ilustración: Diana Raznovich

Proponemos los siguientes ejes para un plan de acción contra la crisis:

  • Equidad de género en el fomento del empleo y en la protección del desempleo

En lugar de mantener artificialmente actividades improductivas y depredadoras del medio ambiente, deben crearse empleos cualificados en sectores competitivos y socialmente necesarios, permitiendo la ubicación de la mano de obra más cualificada y la formación y atención de todas las personas. En lugar de concentrar las ayudas extraordinarias al desempleo en las personas afectadas por los ERES, debe atenderse en primer lugar a las personas en paro que no tienen prestaciones. Para ello exigimos:

Condiciones de igualdad de género en las empresas para las adjudicación de los proyectos con subvenciones públicas, incluyendo la exigencia de planes de igualdad.

  • Equidad de género en la protección social y en la garantía de derechos fundamentales

Ahora más que nunca, cuando las redes familiares tienen menos capacidad de respuesta económica, es necesario atender a las personas más necesitadas de protección social, y las mujeres son mayoría en todas las categorías excluidas de dicha protección. Por otro lado, ante un previsible aumento de la violencia y en particular de la violencia machista, es necesario garantizar el derecho a la integridad física de todas las personas, a la seguridad ciudadana, a una vida libre de violencia. Para ello, se requiere:

Prestaciones especiales para familias monoparentales

Aumento del fondo de garantía de pensiones de alimentos impagadas hasta el salario mínimo interprofesional

Aumento de las pensiones no contributivas hasta el mínimo de las contributivas

Habilitación de recursos para atención a las víctimas de violencia de género, incluyendo prestaciones económicas adecuadas.- Medidas especiales para la protección e inmunidad de las inmigrantes.

Aumento de los recursos para la prevención y persecución de la violencia de género, acoso sexual y demás actitudes masculinas violentas

  • Plan integral de servicios públicos

En lugar de dedicar partidas de gasto público a proyectos de construcción sin ningún orden de prioridades, debe aprovecharse la oportunidad para subsanar un déficit social histórico. La inversión en servicios públicos permite, durante la construcción de las infraestructuras, que la reconversión del sector de la construcción sea menos costosa. Pero también amortigua el desempleo de otros sectores y atiende a necesidades sociales. Por último, es una inversión rentable económicamente a medio y largo plazo que, además, potencia un modelo de sociedad más justo. Se necesita, en particular:

Universalización de la educación infantil pública desde los 0 años.

Sistema público universal de atención a la dependencia.

Ampliación de los recursos para la educación y la sanidad, con especial atención a la gratuidad de todos los servicios y a la igualdad de género.

  • Reforma del sistema de impuestos y prestaciones para el cambio a una sociedad de personas sustentadoras/cuidadoras en igualdad

La sociedad ha cambiado, las mujeres se han incorporado masivamente al mercado de trabajo, pero las políticas públicas siguen potenciando la división de roles. Es necesario fomentar la corresponsabilidad y eliminar todos los desincentivos al trabajo asalariado de las mujeres, y para ello:

Eliminación de todas las prestaciones para el cuidado incompatibles con el trabajo asalariado, y en particular del artículo 18 de la ley de Dependencia.

Reforma de los permisos de maternidad y paternidad para que ambos sean iguales, intransferibles y con la misma parte obligatoria.

Eliminación de la tributación conjunta en el IRPF.

Eliminación de las medidas de fomento del empleo a tiempo parcial.

Medidas para la racionalización de horarios: disminución del máximo de horas semanales de trabajo con restablecimiento del cómputo semanal; eliminación de los topes de cotización a la Seguridad Social y demás incentivos a las jornadas demasiado largas.

  • A nivel global, inclusión de la igualdad de género en las relaciones internacionales

Es necesario atajar la especulación financiera descontrolada, la sobreexplotación del medio ambiente, la miseria y la violencia a nivel mundial. Para ello hay que cambiar las reglas de la globalización económica, las relaciones internacionales, la actividad de los organismos financieros y la cooperación al desarrollo. En este cambio hacia un desarrollo social y económicamente sostenible a nivel global, es imprescindible la liberación de las mujeres en todos los países. La igualdad de género es un elemento clave para hacer posible ese otro mundo que todas las personas progresistas imaginamos. En particular:

Condonación de la deuda de los países en vías de desarrollo que asuman un compromiso efectivo con la igualdad de género y con la preservación del medio ambiente.

 

Si quieres adherirte al Manifiesto puedes firmar AQUÍ



Palabras que matan

24 04 2009

Carmen Laviña: Palabras que matan, Federación de Mujeres Prograsistas, 2003

Esta publicación recoge la importancia del lenguaje en la violencia de género, fundamentalmente en la violencia psicológica, verbal y no verbal que, en ocasiones, es el comienzo de la violencia, y en ocasiones acompaña a la violencia física, económica, sexual, etc. Las mujeres víctimas de malos tratos coinciden, muchas veces, en las palabras que han escuchado durante su convivencia con el maltratador, e incluso tras su separación.

Miguel Morente señala en el prólogo de esta obra:

“Hay palabras que no son aire, porque no van al aire; palabras que provocan lágrimas que no van al mar, porque ellas mismas son el mar; un mar muerto y enterrado en el que todas las mujeres maltratadas han puesto su granito de arena y su lágrima temblorosa.

Hay palabras que se clavan en el corazón, o en cualquier otra parte del cuerpo, porque nada más salir de la boca van tomando forma de cuchillo, de bala, de puño o de fuego para buscar un destino en forma de mujer.

El hombre cuando amenaza lo hace de verdad. La violencia sobre la mujer viene precedida y se produce en un contexto de extrema e innecesaria agresividad por parte del hombre, tanta que sorprende por la diferencia de fuerza entre el agresor y la víctima. El hombre siempre tiene una posición de superioridad sobre la mujer, le bastaría utilizar esa fuerza de más para conseguir con éxito el teórico objetivo de la agre- sión física.

Pero el hombre realmente no sólo persigue golpear más o menos fuerte a la mujer, sino que lo que pretende es conseguir la sumisión de la mujer, su dominio, su control y, sobre todo, aleccionarla, por eso junto a las lesiones físicas es necesario utilizar el miedo, introducirle el temor en el cuerpo para que cuando desaparezca el hematoma del ojo y no lo vea al mirarse al espejo, se siga produciendo un estremecimiento al recordar esos gritos, esos gestos y esas amenazas que cada día están más cerca de hacerse realidad.

 Ahí es donde de nuevo la sociedad, la misma que asigna a unos la posibilidad de dar golpes a gritos; y a otras, la de recibirlos en silencio, actúa minimizando las amenazas del hombre, argumentando que son muchas las veces que se hacen y pocas las que se llevan a cabo, o considerándolas como frases propias del calor de la agresión o de una situación conflictiva. Pero la agresión a la mujer no es una obra de locos, ni de alcohólicos.

El hombre cuando arremete sabe muy bien lo que hace y por qué lo hace, busca un objetivo concreto y tiene unas motivaciones específicas, por eso los estudios realizados sobre los agresores encuentran que la razón que dan para llevar a cabo las agresiones es “porque les va bien, porque funciona”.

 No hay que olvidar, por tanto, al agresor ni hacer oídos sordos a sus palabras. En muchas ocasiones cuando hay lesiones leves y amenazas, o sólo éstas, los hechos suelen quedar en nada. La denuncia se archiva y la mujer sólo tiene como ayuda a su propio miedo que la lleva a encerrarse en casa para no encontrarse con el agresor mientras él sigue al acecho. Hay que estudiar al agresor y determinar la peligrosidad criminal que presenta.

 

Existen datos objetivos que, al margen, del estudio psicopatológico, nos pueden indicar la posibilidad de llevar a cabo las amenazas. Cuando se producen después de que la relación con la mujer se haya reforzado (tras el inicio del noviazgo, después del compromiso matrimonial, tras quedar embarazada o al nacer el hijo…) cuando se realizan durante la separación o justo después de finalizar todos los trámites, cuando después de un cierto tiempo de la separación vuelve a la carga, cuando la mujer intenta reiniciar su vida con una nueva relación o empezando a trabajar, cuando el argumento y la justificación que hace de las amenazas es coherente y razonada, comentando cómo lo va a hacer, con qué instrumento… o cuando, junto a las amenazas, hace referencia a lo que va a pasar con él, manifestando que no le importa ir a la cárcel, o que después él también se va a matar… Todos estos datos que hemos destacado son lo suficientemente significativos para que veamos en ellos palabras asesinas. Todos esos elementos nos deben llevar a proteger a la víctima y a actuar sobre el agresor adoptando las medidas policiales y judiciales que existen en nuestra legislación.

 ¿Por qué hemos de dar más credibilidad al hecho de que no se van a llevar a cabo las amenazas que a la posibilidad de que sí se cometerán, si tenemos una serie de elementos objetivos que así lo indican y ninguno a favor de lo contrario? Las consecuencias de tomar o no tomar medidas no son comparables. Que no nos pase como al pastor con las ovejas, porque aquí quien dice ¡que viene el lobo! No es el pastor, sino las víctimas”.

*Miguel Lorente Acosta, es Médico Forense y Profesor asociado del Departamento de Medicina Legal de la Universidad de Granada.

Puedes consultar la publicación aquí.



Rita Levi-Montalcini, 100 años investigando

22 04 2009

Hoy 22 de abril cumple 100 años Rita Levi-Montalcini.

La científica italiana, premio Nobel de Medicina, soltera y feminista perpetua -”yo soy mi propio marido”, dijo siempre- y senadora vitalicia es una mujer fascinante. Con 100 años cumplidos hoy, apenas oye y ve con dificultad, pero no para: investiga, da conferencias, ayuda a los menos favorecidos, y conversa y recuerda con lucidez asombrosa.

Esta es la entrevista que Rita Levi-Montalcini concedió a El País el pasado 19 de Abril con motivo de su próximo cumpleaños centenario.

Sobrada de carácter, deja ver su coquetería en las preciosas joyas que luce, un brazalete que hizo ella misma para su gemela Paola, el anillo de pedida de su madre, un espléndido broche también diseñado por ella. Desde sus ojos verdes vivísimos, Levi-Montalcini escruta a un reducido grupo de periodistas en la sede de su fundación romana, donde cada tarde impulsa programas de educación para las mujeres africanas.

Por las mañanas visita el European Brain Research Institute, el instituto que creó en Roma, y supervisa los experimentos de “un grupo de estupendas científicas jóvenes, todas mujeres”, que siguen aprendiendo cosas sobre la molécula proteica llamada Factor de Crecimiento Nervioso (NGF), que ella descubrió en 1951 y que juega un papel esencial en la multiplicación de las células, y sobre el cerebro, su gran especialidad. “Son todas féminas, sí, y eso demuestra que el talento no tiene sexo. Mujeres y hombres tenemos idéntica capacidad mental”, dice.

Con ella está, desde hace 40 años, su mano derecha, Giuseppina Tripodi, con quien acaba de publicar un libro de memorias, La clepsidra de una vida, síntesis de su apasionante historia: su nacimiento en Turín dentro de una familia de origen sefardí, la decisión precoz de estudiar y no casarse para no repetir el modelo de su madre, sometida al “dominio victoriano” del padre; el fascismo y las leyes raciales de Mussolini que le obligaron a huir a Bélgica y a dejar la universidad; sus años de trabajo como zoóloga en Misuri (Estados Unidos), el premio en Estocolmo -”ese asunto que me hizo feliz pero famosa”-, sus lecturas y sus amigos (Kafka, Calvino, el íntimo Primo Levi), hasta llegar al presente.

Sigue viviendo a fondo, come una sola vez al día y duerme tres horas. Su actitud científica y vital sigue siendo de izquierdas. Pura cuestión de raciocinio, explica, porque la culpa de las grandes desdichas de la humanidad la tiene el hemisferio derecho del cerebro. “Es la parte instintiva, la que sirvió para hacer bajar al australopithecus del árbol y salvarle la vida. La tenemos poco desarrollada y es la zona a la que apelan los dictadores para que las masas les sigan. Todas las tragedias se apoyan siempre en ese hemisferio que desconfía del diferente”.

Laica y rigurosa, apoya sin rodeos el testamento biológico y la eutanasia. Y no teme a la muerte. “Es lo natural, llegará un día pero no matará lo que hice. Sólo acabará con mi cuerpo”. Para su centenario, la profesora no quiere regalos, fiestas ni honores. Ese día dará una conferencia sobre el cerebro.

Pregunta. ¿Cómo es la vida a los cien años?

Respuesta. Estupenda. Sólo oigo con audífono y veo poco, pero el cerebro sigue funcionando. Mejor que nunca. Acumulas experiencias y aprendes a descartar lo que no sirve.

P. ¿Se arrepiente de no haber tenido hijos?

R. No. Era adolescente cuando decidí que nunca me casaría. Nunca habría obedecido a un hombre como mi madre obedecía a mi padre.

P. ¿Recuerda el momento en que decidió estudiar? ¿Qué dijo su padre?

R. Era el periodo victoriano. Mi padre era una persona de gran valor intelectual y moral, pero un victoriano. Desde niña estaba contra eso, porque veía a mi padre dominar todo, y decidí que no quería estar en un segundo plano como mi madre, a la que adoraba. Ella no mandaba. Dije a mi padre que no quería ser ni madre ni esposa, que quería ser científica y dedicarme a los otros, utilizar las poquísimas capacidades que tenía para ayudar a los que necesitaban. Que quería ser médica y ayudar a los que sufrían. Él me dijo: “No lo apruebo pero no puedo impedírtelo”.

P. ¿Qué momentos de su vida han sido más emocionantes?

R. El descubrimiento que hice, que hoy es más importante que entonces. Cuando cada experimento confirmaba mi hipótesis, que iba completamente contra los dogmas de ese tiempo, viví momentos emocionantes. Quizás el más emocionante. Por el resto, el reconocimiento de Estocolmo me dio mucho placer, claro, pero fue menos emocionante.

P. Su tesis demostró que, de los dos hemisferios del cerebro, uno está menos desarrollado que el otro.

R. Sí, el cerebro límbico, el hemisferio derecho, no ha tenido un desarrollo somático ni funcional. Y, desgraciadamente, todavía hoy predomina sobre el otro. Todo lo que pasa en las grandes tragedias se debe al hecho de que este cerebro arcaico domina al de la verdadera razón. Por eso debemos estar alerta. Hoy puede ser el fin de la humanidad. En todas las grandes tragedias se camufla la inteligencia y el razonamiento con ese instinto de bajo nivel. Los regímenes totalitarios de Mussolini, Hitler y Stalin convencieron a las poblaciones con ese raciocinio, que es puro instinto y surge en el origen de la vida de los vertebrados, pero que no tiene que ver con el razonamiento. El peligro es que aquello que salvó al australopithecus cuando bajó del árbol siga predominando.

P. En cien años usted ha conocido esos totalitarismos. ¿Cómo se puede evitar que vuelvan?

R. Hay que comenzar en la infancia, con la educación. El comportamiento humano no es genético sino epigenético, el niño de dos o tres años asume el ambiente en el que vive, y también el odio por el diferente y todas esas cosas atroces que han pasado y que pasan todavía.

P. ¿Qué aprendió de sus padres? ¿Qué valores le transmitieron?

R. Lo más importante era comportarse de una manera razonable, saber lo que vale de verdad. Tener un comportamiento riguroso y bueno, pero sin la idea del premio o el castigo. No existía la idea del cielo y el infierno. Éramos religiosos, pero la actitud ante la vida no tenía que ver con la religión. Existía el sentido del deber, pero sin compensación post mortem. Debíamos comportarnos bien, eso era una obligación. Entonces no se hablaba de genética, pero era ese espíritu. Sin premio ni miedo.

P. Su origen es sefardí. ¿Hablaban español en casa?

R. No, nunca tuvimos mucha relación con esa lengua. Sabíamos que veníamos de la parte sefardí y no de la askenazi, pero no se hablaba de ello, no nos importaba mucho ser de una u otra. Spinoza me hacía feliz, era un gran referente cultural, y todo lo que sabíamos procedía de los grandes pensadores hebreos, pero no había un sentido de orgullo, de ser mejores, nunca pensamos así.

P. ¿Basta un siglo para comprender a Italia?

R. Es un país maravilloso, por el clima, por la historia del Renacimiento, y por sus enormes contribuciones, su historia formidable de capacidad y descubrimientos. Me sentí siempre judía e italiana, las dos cosas al 100%. No veía dificultad en eso.

P. ¿Cómo ve a Italia hoy?

R. Tiene un fortísimo capital humano, capacidad innovadora y de convivencia, orgullo del pasado, y no se siente demasiado afectada por las cosas negativas, como la mafia. Siempre sentí que era un país del que era una suerte formar parte y haber nacido. Ser italianos era parte de nosotros, nadie nos preguntaba si éramos italianos o no. También era una suerte ser judía. No conocí la Biblia, no tuve una educación religiosa, y me reflejaba en el capital artístico y moral italiano y judío. No pertenecí a una pequeña minoría perseguida, sabía que eso ocurría, pero no me sentía parte de ello. Desde niña me sentía igual que los demás. Cuando me preguntaban “¿cuál es tu religión?”, contestaba: “Yo, librepensadora”, y nadie sabía qué era eso. Y tu padre qué es: ingeniero.

P. ¿Cómo vivió el fascismo?

R. No siento rencor personal. Sin las leyes raciales, que determinaron que los judíos éramos una raza inferior, no hubiera tenido que recluirme en mi habitación para trabajar, en Turín y luego en Asti. Pero nunca me sentí inferior.

P. ¿Así que no sintió miedo?

R. Miedo, no; desprecio y odio sí, netamente por Mussolini. A mi profesor Giuseppe Levi lo seguí paso a paso y era feliz por lo que él valientemente osaba hacer y decir. Nunca sentí la persecución porque mis compañeros de universidad católicos me consideraban igual. Y no tuve sensación de peligro. Cuando empezaron las persecuciones, eran tan inmundas las cosas que se decían que no me daba por aludida. Estaba ya licenciada en 1936, había estudiado con Renato Dulbecco, católico, y Salvatore Luria, judío, y no tenía sensación de ser distinta.

P. ¿Cree que hay peligro de que vuelva el fascismo?

R. Sí, en los momentos críticos prevalece más la componente instintiva del cerebro, que se camufla de raciocinio y anima a los jóvenes a razonar como si fueran parte de una raza superior.

P. ¿Ha seguido la polémica sobre el Papa, los preservativos y el sida?

R. No comparto lo que ha dicho.

P. ¿Y qué piensa del poder que tiene la Iglesia? ¿Es demasiado?

R. Sí. Fui la primera mujer admitida en la Academia Pontificia y tuve una buena relación con Pablo VI y con Wojtyla, también con Ratzinger, aunque menos profunda que con Pablo VI, al que estimaba mucho. No la tuve en cambio con aquel considerado el Papa Bueno, Roncalli (Juan XXIII), que para mí no era bueno, porque era muy amigo de Mussolini y cuando comenzaron las leyes antifascistas dijo que había hecho un gran bien a Italia.

P. ¿Ha cambiado mucho su pensamiento a lo largo de la vida?

R. Poco, poco. Siempre pensé que la mujer estaba destruida porque el hombre imponía su poder por la fuerza física y no por la mental. Y con la fuerza física puedes ser maletero, pero no un genio. Lo pienso todavía.

P. ¿Le importó alguna vez la gloria?

R. Para mí, la medicina era la forma de ayudar a los que no tenían la suerte de vivir en una familia de alto nivel cultural como la mía. Esa línea recta no ha cambiado. La actividad científica y la social son la misma cosa. La ayuda a las mujeres africanas y la medicina son lo mismo.

P. ¿El cerebro sigue siendo un misterio?

R. No. Ahora es mucho menos misterioso. El desarrollo de la ciencia es formidable, sabemos cómo funciona desde el lado científico y tecnológico. Su estudio ya no es un privilegio de los expertos en anatomía, fisiología o comportamiento. Los anatomistas no han hecho gran cosa, quitando algunos. Ahora ya no hay barreras. Físicos, matemáticos, informáticos, bioquímicos y biomoleculares, todos aportan cosas nuevas. Y eso abre posibilidades a nuevos descubrimientos cada día. Yo misma, a los 100 años, sigo haciendo descubrimientos que creo importantes sobre el funcionamiento del factor que descubrí hace más de 50 años.

P. ¿Hará fiesta de cumpleaños?

R. No, me gustaría ser olvidada, ésa es mi esperanza. No hay culpa ni mérito en cumplir 100 años. Puedo decir que la vista y el oído han caído, pero el cerebro no. Tengo una capacidad mental quizá superior a la de los 20 años. No ha decaído la capacidad de pensar ni de vivir…

P. Díganos el secreto.

R. La única forma es seguir pensando, desinteresarse de uno mismo y ser indiferente a la muerte, porque la muerte no nos golpea a nosotros sino a nuestro cuerpo, y los mensajes que uno deja persisten. Cuando muera, solo morirá mi pequeñísimo cuerpo.

P. ¿Está preparada?

R. No hace falta. Morir es lógico.

P. ¿Cuánto desearía vivir?

R. El tiempo que funcione el cerebro. Cuando por factores químicos pierda la capacidad de pensar, dejaré dicho en mi testamento biológico que quiero ser ayudada a dejar mi vida con dignidad. Puede pasar mañana o pasado mañana. Eso no es importante. Lo importante es vivir con serenidad, y pensar siempre con el hemisferio izquierdo, no con el derecho. Porque ése lleva a la Shoah, a la tragedia y a la miseria. Y puede suponer la extinción de la especie humana.

Para más información visita la Fundación Rita Levi-Monalcini

La Fundación Rita Levi-Montalcini Onlus, creada por ella y su hermana Paola en 1992, ha concedido más de 6.000 becas para la instrucción de niñas y mujeres jóvenes africanas. La Nobel cree firmemente que la educación es la clave del progreso y recuerda que el impedimento del acceso a la escuela primaria “se ceba especialmente en las mujeres”.



La violencia sexual: Vidas destrozadas

21 04 2009

La violencia sexual afecta a millones de personas en todo el planeta, destroza brutalmente la vida de mujeres, niñas, niños y hombres. Destruye familias, daña a comunidades enteras. En muchos países, el impacto de la violencia sexual se ve agravado por una ausencia total de servicios de atención médica a las víctimas.

 

En tiempos de conflicto, las violaciones y otras formas de agresión sexual suelen ser práctica habitual. Este tipo de violencia ejercido sobre las mujeres, habitualmente, puede ser utilizado para humillar, castigar, controlar, vulnerar, atemorizar y destruir comunidades. En tiempos de estabilidad, la violencia sexual también es un grave problema que atenta contra la salud y la vida. 

Durante la guerra de Bosnia a principios de los noventa, fueron violadas entre 20.000 y 50.000 mujeres, como estrategia deliberada delimpieza étnica.

El Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, establecido en La Haya 1993, reconoció la violencia sexual como un crimen contra la humanidad. En 1998, el Estatuto de Roma determinó que la violación, la esclavitud sexual, la prostitución forzada, el embarazo forzado, entre otras formas de violencia sexual, eran crímenes de guerra y podían ser elementos constitutivos de genocidio. En junio de 2008 la ONU adoptó una resolución para asegurar la protección y la atención sexual a las víctimas de violencia sexual. La Resolución 1820 establece que la violencia sexual, cuando se utiliza como táctica de guerra o va dirigida contra la población civil, puede exacerbar el conflicto y exige a las partes que protejan de dicha violencia a los civiles.

En 2007, los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) ofrecieron atención sanitaria a 12.791 víctimas de violencia sexual en 127 proyectos de todo el mundo. Sin embargo, cualquier estadística da una imagen incompleta del problema y de su prevalencia. Los pacientes que atiende MSF o que llegan a otros centros son gente que busca ayuda a toda costa, superando la vergüenza, el miedo, la estigmatización y muchos otros obstáculos para conseguir la atención médica que necesitan.

Pero en demasiados lugares las víctimas no dicen o no pueden decir que han sido agredidas sexualmente, ni tampoco buscar ayuda.

Recibir asistencia inmediata es de vital importancia tras una agresión sexual. La atención médica a los pocos días de haberse producido una violación es decisiva para atajar las graves consecuencias que tiene para las víctimas: el tratamiento para prevenir la infección por VIH debe iniciarse dentro de los tres primeros días, la contracepción de urgencia es posible dentro de los cinco primeros días tras la agresión.

Sin embargo, en muchos países el acceso a servicios sanitarios específicos es muy limitado o inexistente. Puede resultar igualmente difícil encontrar apoyo social o que se haga justicia. Así pues, tras un episodio de violencia sexual, muchos descubren que están completamente solos.

 MSF a través de su experiencia en Burundi, Colombia, República Democrática del Congo (RDC), Liberia y Suráfrica, demuestra que no sólo es vital, sino también posible, dispensar atención médica inmediata a víctimas de violencia sexual, incluso en contextos difíciles. Por encima de todo, MSF quiere poner a los millones de víctimas de agresiones sexuales en el punto de mira. Sus terribles experiencias nunca deberían haber ocurrido y los actos de sus agresores nunca pueden ser excusados. El daño causado por una violación y otras formas de violencia sexual se puede paliar extraordinariamente con asistencia inmediata, pero nunca se podrá reparar por completo. Las vidas destrozadas pueden llegar a rehacerse, pero las cicatrices quedarán siempre.

Para más información sobre esta importante campaña de Médicos sin fronteras:

Fotos: J.C. Tomasi/MSF



Campaña argentina contra la violencia hacia la mujer

18 04 2009

 La violencia hacia las mujeres en un problema social y personal en todas las partes del mundo, al tiempo que una de las violaciones más frecuentes de los derechos humanos y un impedimento importante para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

El pasado mes de marzo se puso en marcha en Argentina una campaña de sensibilización por la equidad de género y contra la violencia, bajo el lema “Otra vida es posible. Tenemos derecho a una vida sin violencia”  (dentro del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Argentina).

Se trata de una iniciativa muy interesante de sensibilización e información sobre la problemática de la violencia de género dirigida a la sociedad argentina.

La campaña incluye tres componentes: anuncios en radio y televisión, una página web y un concurso para la producción de cortos audiovisuales, historietas, textos literarios,…

Los cortos van dirigidos a la sociedad en general y especialmente a las mujeres víctimas o sobrevivientes de violencia, abordan diversos aspectos de la problemática, destacan que la violencia no es natural sino una violación a los derechos humanos de las mujeres, a la vez que muestran sus distintas manifestaciones (física, psicológica, sexual y económica), y la dificultad de salir de esa situación (“romper el círculo”), llamando además la atención sobre el impacto en los niños y niñas.  

Algunos de los cortos de la campaña son estos:

Él dice:

Ovillo de lana: 

 

Circularidad:

 

Para más detalles:  www.vivirsinviolencia.gov.ar



Las Mujeres en la II República española

15 04 2009

El siglo XX español está marcado por un complejo proceso  de inestabilidad política: dos repúblicas, una larguísima dictadura, la transición a la democracia y la vuelta de la monarquía, esto último marcado por la guerra civil.

De todos estos cambios en el sistema político español del último siglo, la Segunda República (1931) fue un período intenso e interesante, en tanto que dio un impulso de progeso, cultura y libertad al Estado Español; truncado brutalmente por el levantamiento militar y la guerra civil.

La II República supuso, especialmente para las mujeres, un cambio liberalizador importante.

Hasta entonces las mujeres españolas habían tenido un papel pasivo y discriminado, su lugar en la sociedad era el de esposa y madre, dependiente siempre del hombre (padre o marido). En 1930 había unos 6 millones de familias de las cuales el 85% eran familias obreras y campesinas. En cinco millones de ellas, las mujeres realizaban exclusivamente las tareas domésticas. La incorporación de la mujer al mundo laboral estaba obstaculizada por la alta tasa de analfabetismo y a la falta de medios estructurales que facilitaran la incorporación al trabajo a las mujeres con hijos e hijas.

La población activa femenina a comienzos de los años 30 era del 24%, del cual, el 80% eran mujeres solteras y viudas. Estas últimas, se veían obligadas a trabajar para sacar a la familia adelante al no haber ningún tipo de pensión de viudedad. Las casadas, para poder trabajar, necesitaban el permiso del marido, no podían disponer libremente de su salario pudiendo el marido optar a él, incluso en los casos de separación judicial entre ambos cónyuges.

Con la II República, con la Constitución de 1931 y las leyes promulgadas posteriormente la situación de las mujeres comenzó a cambiar: se eliminaron privilegios reconocidos hasta ese momento exclusivamente a los hombres, se reguló el acceso de las mujeres a cargos públicos, se concedió el derecho de voto a las españolas, se reconocieron derechos a la mujer en la familia y en el matrimonio (se reconoció el matrimonio civil, el derecho de las mujeres a tener la patria potestad de los hijos, se suprimió el delito de adulterio aplicado sólo a la mujer y se permitió legalmente el divorcio por mutuo acuerdo). Por otra parte, se obligó al Estado a regular el trabajo femenino y a proteger la maternidad (se prohibieron las cláusulas de despido por contraer matrimonio o por maternidad, se estableció el Seguro Obligatorio de Maternidad y se aprobó la equiparación salarial para ambos sexos).

Imagen: Persépolis

En el ámbito de la educación, se permitieron las escuelas mixtas y la coeducación, se abolieron las asignaturas domésticas y religiosas y se crearon escuelas nocturnas para trabajadoras. Se redujo significativamente el analfabetismo femenino. En Cataluña, incluso, se llegó más lejos, y se permitió la dispensación de anticonceptivos, se despenalizó y legalizó el aborto, se decretó la abolición de la prostitución reglamentada y se prohibió contratar a mujeres en trabajos considerados como peligrosos o duros.

Pero en esta semana de conmemoración del 78 aniversario de la República no podemos olvidar a todas las mujeres y hombres que lucharon por el reconocimiento de estos derechos y libertades. Especialmente activas en la lucha política y social fueron: Margarita Nelken, Victoria Kent, Clara Campoamor, Dolores Ibárruri, Matilde Landa, Matilde Huici, María Lejárraga, Matilde de la Torre, Federica Montseny (primera Ministra de nuestra historia en el ámbito de la sanidad y la asistencia social) o Mercedes Maestre (Subsecretaria de Sanidad).



Mujeres en Afganistán

14 04 2009

Afganistán sigue siendo uno de los peores lugares del mundo para la mujer, según se desprende de las estadísticas de la ONU.

Un 87% de las mujeres afganas son víctimas de alguna forma de maltrato, tienen el ingreso per cápita más bajo del planeta y una expectativa de vida de 44 años. Un 57% contrae matrimonio antes de los dieciséis años y el índice de mortalidad maternal es el segundo del mundo.

Y parece que será así o peor por mucho más tiempo, según se desprende de las denuncias que realizan las activistas afganas y representantes de la ONU.

 El diálogo que discretamente lleva a cabo el Gobierno de Afganistán con los talibanes podría tener como precio el sacrificio del progreso logrado en el respeto a los derechos de la mujer. La ausencia de los intereses de las mujeres en los contactos que han tenido representantes del Gobierno de Kabul y de los insurgentes es un mal augurio para la población femenina del país, aseguraron un grupo de activistas afganas en un encuentro con la prensa en la sede en Nueva York del Fondo de Naciones Unidas para el Desarrollo de la Mujer

‘Nuestra preocupación es que comprometan nuestros derechos si no nos podemos sentar en la mesa de negociación’, dijo Wazhma Frogh, directora en Afganistán de la organización Global Rights. La activista puntualizó que la paz es una meta deseada por toda la población del país, tras tres décadas de conflictos, pero el precio no puede ser el progreso logrado en la lucha por la igualdad de géneros en la nueva Constitución.

Frogh lamentó que los asuntos que conciernen a las mujeres tampoco parezcan ser una parte fundamental de la revisión de la estrategia en Afganistán que realiza la nueva administración de EEUU.

‘Los asuntos de la mujer deben formar parte de la guerra contra el terrorismo’, consideró. La responsables de UNIFEM en Kabul, Wenny Kusuma, señaló que el avance logrado por los derechos de las mujeres en la legislación afgana debe ser un ‘punto del que no hay regreso’.

 ‘Nos preocupa mucho la posibilidad de que las negociaciones con los talibanes sean a costa de las mujeres’, afirmó. Kusuma observó que un indicio negativo es el progresivo retroceso que se está dando en la aceptación pública de la violencia contra las mujeres, una materia en la que se había logrado avanzar desde la caída del régimen de los talibanes hace ocho años. ‘Se vuelvan a dar cientos de casos de menores violadas y luego obligadas a casarse con sus agresores’, apuntó la responsable de UNIFEM.

 El Gobierno presidido por Hamid Karzai hasta ahora ha combatido estas prácticas, pero hay el temor de que se le debilite la voluntad política, valoró.

 La fundadora de la organización pionera afgana Voces de la Mujer, Suraya Pakzad, recordó que la población femenina era considerada una ‘clase subhumana’ por el Gobierno de los talibanes y cualquier activismo en esta materia debía llevarse a cabo en la clandestinidad. Ocho años después, se ha logrado un progreso considerable en el marco legal y en la percepción social de la mujer, aunque lo alcanzado es insuficiente, señaló. Pakzad, que periódicamente recibe amenazas de muerte, indicó que en el refugio para mujeres que administra en Herat, al oeste del país, recibe víctimas de maltratos y matrimonios forzados, en algunos casos de niñas de tan solo nueve años.

[Fuente: sin género de dudas ]

Imágen:  Mujeres afganas, fotografía Premio Ortega y Gasset, Santiago Lyon



Rimas contra la violencia de género

10 04 2009

      El proyecto Rimas contra la violencia de géneroes un altavoz con el que se pretende sensibilizar a la población joven sobre el problema de la violencia machista que se ejerce contra las mujeres. Este proyecto consiste en una gira de conciertos por toda la geografía española, la grabación de un disco con canciones inéditas que tratan sobre violencia de género además de otras acciones en las que también participan directamente las artistas del proyecto.

      

Las artistas son Mala Rodríguez, Arianna Puello, Dnoe, Shuga, Dlux, La Nuit, Mai, Indie y Mefe, todas ellas importantes figuras del Hip Hop en España. Muchas veces las campañas institucionales de sensibilización encuentran dificultades para llegar a la población joven porque los códigos son ajenos a su manera de comunicarse. El proyecto “Rimas contra la violencia de género” tiene un gran potencial ya que utiliza el Hip Hop para contar cómo prevenirse de los “malos rollos” en las relaciones de pareja.

Puedes ver el video de  Shuga Wuga “CRUZASTE LA BARRERA” . 

 Para más info pincha aquí.



Yo no soy esa…

8 04 2009

Mari Trini  fue una importante cantautora durante la transición española. Alcanzó su máxima popularidad en los años setenta y ochenta. Grabó 25 discos y fue el segundo de ellos, titulado “Escúchame” (que incluyó los temas “Yo no soy esa” y “Yo confieso”), el que la posicionó como una de las cantautoras más importantes de habla hispana.

El 8 de marzo de 2008 Mari Trini recibió el galardón de “Lucha por la Igualdad” por la Comunidad Autónoma de Murcia. La recordamos con esta canción rebelde y feminista.

Yo no soy esa que tú te imaginas
una señorita tranquila y sencilla
que un día abandonas y siempre perdona
Esa niña sí; no, esa no soy yo
Yo no soy esa que tú te creías
la paloma blanca que levanta al agua
que ríe por nada diciendo sí a todo
Esa niña sí; no, esa no soy yo

No podrás presumir jamás
de haber jugado con la verdad
con el amor de los demás

Si en verdad me quieres yo ya no soy esa
que se acobarda frente a una borrasca
luchando entre olas, encuentra la playa
Esa niña sí; no, esa no soy yo
Pero si buscas tan solo aventuras
amigo pon guarda a toda tu casa
ya no soy esa que pierde esperanzas píensalo ya, no
yo no soy esa que tú te imaginas
una señorita tranquila y sencilla
que un día abandonas y siempre perdona
Esa niña sí; no, esa no soy yo
Esa niña sí; no, esa no soy yo 



Día de la Mujer en Mozambique

7 04 2009

El 7 de abril, en el calendario de Mozambique, es el Día de la Mujer.

El 7 de abril, hace  hoy 38 años, falleció Josina Machel. Esta mujer es un referente de la lucha por la abolición de la discriminación de la mujer en África. En 1968, Josina Machel fundó la Organización de la Mujer Mozambiqueña. Murió con 25 años. Apenas existen imágenes suyas, tan solo una fotografía borrosa de su rostro. Pero es un icono de referencia para todas las mujeres y niñas de África, que siguen sin tener acceso a la educación, al bienestar social y a la mínima garantía de seguridad y libertad.

Año tras año, su nombre congrega caravanas de carros, bicicletas, autocares, camiones y caminantes. Familias enteras se desplazan con tambores y coloridos atuendos a la región de Maputo. Canciones reivindicativas, discursos y danzas las hacen sentir fuertes, más unidas, ante esa misma revuelta iniciada por Machel a favor de la dignidad, de la igualdad, del derecho a la vida, de la integridad física y de la seguridad.

Mozambique es uno de los países más pobres del mundo. La esperanza de vida ha bajado, desde el 2006, de 42 a 37 años. Según el Índice de Desarrollo Humano Mozambique se encuentra, de un listado de 177 países, en el lugar 168, dentro del grupo de desarrollo humano bajo y dentro de esta realidad la mujer se encuentra de una manera muy desfavorecida sobre todo en niveles básicos de educación .

Algunos datos nos pueden ayudar a situarnos, por ejemplo, la tasa de alfabetización en adultos para las mujeres se sitúa en un 31.4% con respecto a los hombres que es un 62.3%, la matrícula en primaria para las mujeres es del 53%, en secundaria es del 10% y disminuye hasta 1-2% en estudios universitarios.

En las grandes ciudades como Maputo o Beira la realidad va cambiando poco a poco, según el PNUD, las mujeres en Mozambique ocupan el 34% de los escaños parlamentarios además de acceder a algunos puestos de responsabilidad.

El futuro de África está en manos de sus mujeres, de sus redes sociales y de sus esfuerzos por salir de la pobreza y de la guerra.