Mujeres en la Historia

A conituación aparecen algunos enlaces de interés en los que se intenta visibilizar, de diferentes maneras, a mujeres relevantes de la historia:

  • Mujeres artistas: una estupenda página web dedicada a las mujeres en el arte, con gran cantidad de biografías, de obras y de datos, muy interesante.

  • La mujer en la música culta occidental : un artículo muy interesante de Ernesto Oviedo, en el que se visibiliza la labor musical de las mujeres.

  • Mujeres matemáticas: pequeñas biografías de mujeres relevantes en el campo de las matemáticas.

  • Las mujeres en Física y Química: una estupenda colección de webquest sobre las mujeres en la Ciencia.

  • Filósofas y científicas: página web que contiene muchas biografías de mujeres científicas y filósofas, en orden cronológico.

  • Mujeres inventoras: Listado de mujeres con sus respectivos inventos ¿Quién inventó el limpiaparabrisas?

  • Mujeres y deporte: artículo muy ameno con numerosos ejemplos de mujeres deportistas en todos los tiempos.

  • Biografías de mujeres: web con listado de biografías, por orden alfabético, de mujeres relevantes en la historia de la humanidad.

  • Mujeres en la Historia: breves biografías de mujeres relevantes en la Historia, orden cronológico.

  • Mujeres y Literatura: web que nos ofrece a su vez un listado de recursos en internet sobre el tema de las mujeres y la literatura.

  • Mujeres escritoras: La profesora Pilar Cabanes Jiménez hace un recorrido por toda la Historia de la Literatura para visualizar la labor de las mujeres escritoras.

2 Comentarios a “Mujeres en la Historia”

10 11 2011
judit (18:31:41) :

gracias a todo el mundo

21 10 2012
abel reyes tellez (05:23:17) :

BREVE BIOGRAFIA DE HILLARY DIANE CLINTON

Hillary Clinton es una política estadounidense y senadora por el estado de Nueva York. Se hizo famosa mundialmente por haber sido la Primera Dama en el gobierno de su esposo Bill Clinton, y por su
resiente candidatura a la presidencia de los Estados Unidos, en las que en un momento fue la candidata más popular.
Hillary Diane Rodhman; Chicago, 1947) Abog
ada y política estadounidense, esposa del presidente demócrata Bill Clinton (1993 - 2001) y secretaria de Estado en la administración de Barack Obama. Hija de Hugh y Dorothy Rodham, cursó su educación primaria y secundaria en el Wellesley Collage de su ciudad natal, donde destacó tanto por su excelente historial académico como por su participación en la representación del alumnado.
Destacó como líder estudiantil y siempre contó con el apoyo de sus padres para que estudiara lo que más le interesara. En 1969, trabajó en la revisión de leyes en Yale así como en la acción social.
Tras su licenciatura en Yale, Rodham y Clinton fueron contratados para los servicios jurídicos del Comité de Justicia de la Cámara de Representantes del Congreso en Washington, donde a mediados de 1974 estuvieron involucrados en la maquinaria burocrática del proceso de destitución iniciado contra Nixon a raíz del escándalo Watergate, al tiempo que él libraba su primera contienda electoral, para hacerse con un escaño de congresista por Arkansas. Hillary ayudó a su novio a lo largo de la campaña, que terminó en noviembre con la derrota frente al adversario republicano.
En diciembre de 1977 el presidente Jimmy Carter, que la conocía desde sus servicios el año anterior como responsable de su campaña proselitista en Indiana, nombró a la abogada miembro del consejo directivo de la Corporación de Servicios Legales, órgano privado bipartidista instituido por el Congreso y cuya misión, apoyada en una dotación presupuestaria, consistía en vigilar el cumplimiento del derecho de todos los ciudadanos a tener un acceso equitativo a la justicia y a recibir asistencia legal. Transcurrido un semestre, Carter la nombró, con 30 años, presidenta de la corporación, posición que ocupó durante un bienio, hasta mediados de 1980. El 27 de febrero de ese año Hillary dio a luz al único retoño de la pareja, una niña, Chelsea.

La victoria de Clinton, con una abultada diferencia de votos, en las elecciones de noviembre de 1978 a gobernador del estado convirtió a su mujer, el 19 de enero de 1979, en la primera dama de Arkansas. Los jóvenes treintañeros habían formado hasta la fecha una pareja sentimental y profesional muy bien conjuntada, y el tándem conyugal iba a seguir funcionando ahora que él emprendía su exitosa marcha hasta la cúspide política de Estados Unidos, de la que Hillary estaba llamada a ser un verdadero pilar.
En 1979 se convirtió en el primer socio femenino del bufete Rose Law Firm. Su prestigio como jurista la hizo merecedora de figurar en 1988 y 1991 en la lista de los cien abogados más influyentes de Estados Unidos. Hillary también ocupó puestos en los consejos de administración de importante empresas como Wal-Mart.

Sin descargo de sus cometidos privados y semiprivados en la Rose Law Firm y la Corporación de Servicios Legales, Rodham fue integrada por su marido en la función pública de Arkansas al situarla al frente del Comité Asesor de Sanidad Rural, oficina desde la que la gestionó la concesión por del Departamento de Salud de fondos federales con que financiar servicios médicos en áreas deprimidas del estado. Asimismo, se implicó con habilidades dirigentes en la reforma del sistema educativo de Arkansas, que era la principal bandera electoral de Clinton.

Se casó en 1975 con el ex presidente de Estados Unidos, William Clinton y procreó una hija, Chelsea en 1980.
Además escribió una columna semanal titulada “Hablando encima”, en donde compartía sus experiencias como Primera Dama y su visión de las mujeres, niños y la familia.
Junto a sus dos hermanos menores crecieron en Park Ridge, Illinois. Cursó estudios de derecho en Yale, donde conoció a Bill Clinton. Trabajó en la Children´s Defense Fund como abogada del personal, tras su graduación en 1973, dirigió el consejo de administración de la fundación. En el año 1974, se trasladó a Arkansas, donde fue profesora de derecho en la universidad del estado. Se casó con Bill Clinton un año después. En 1977 crea un despacho de abogados donde ejerce hasta 1992,
especializándose en violación de patentes y de la propiedad intelectual. Después de jurar su cargo, el presidente Clinton la eligió para dirigir una comisión especial sobre la reforma de la sanidad, el sector más innovador del programa presidencial durante su primer año en el cargo. En septiembre de 1994, un año después de que la comisión especial hubiera presentado su informe, y después de que varios otros comités del Congreso propusieran planes alternativos, se anunció que no podía acordarse ninguna propuesta sobre sanidad y el informe se archivó. Decidió ocupar un papel sin trascendencia pública. Su posible implicación, junto a Bill Clinton,
En octubre de 1991 Clinton, después de haberse descartado para la empresa en 1988, anunció su precandidatura a presidente de Estados Unidos. En las primarias demócratas y en la campaña electoral contra el titular aspirante a la reelección, el republicano George Bush, a lo largo de 1992, el gobernador de Arkansas contó con la inestimable asistencia de su mujer, que, trascendiendo su renombre en el estado y su excelente reputación profesional en el mundillo de la abogacía, se convirtió en una celebridad nacional con su estilo dinámico, entusiasta y telegénico, que incluso podía superar al que caracterizaba al esposo, no exento de un orgullo autoafirmativo y cortante, como cuando declaró: “Supongo que pude haberme quedado en casa horneando galletitas y tomando té, pero lo que decidí hacer fue cumplir con mi profesión, en la que entré antes de que mi marido apareciera en la vida pública”. La aureola feminista y las posturas reivindicativas de Rodham en temas sociales como el aborto, que defendía abiertamente como un derecho protegido por ley, movilizaron sin duda a muchas mujeres para votar por Clinton.

Su participación en la vida pública alzó controversias y pese a que tuvo muchos críticos, también ganó muchos admiradores, principalmente mujeres.
Durante su campaña para el senado, fue anfitriona de la primera Conferencia de Banda Ancha en el Norte de Nueva York. Formó un Comité Asesor de Agricultura para darle mayor apoyo a la agricultura de ese estado.
Durante el periodo presidencial de William Clinton, la familia se vio envuelta en un escándalo, cuado salió a la luz pública la infidelidad de su marido con la becaria Monica Lewinski, a esta parte de su vida Hillary se refiere así: . “Fue la experiencia más dolorosa, devastadora y espantosa de mi vida”, incluso llegó a pensar que todo era “un invento de la extrema derecha”.

Sin embargo en agosto de 1998 Bill le confesó que era verdad, “Quise retorcerle el pescuezo”, dijo Hillary “me quedé sin respiración”, pero “empecé a gritar y a chillarle ¿qué quieres decir? ¿qué estás diciendo? ¿por qué me mentiste? Estaba furiosa y mi furia crecía por momentos. Él, simplemente, decía una y otra vez ‘lo siento, lo siento…. fue una época solitaria y muy difícil”.

Todo esto pronto quedaría en segundo plano, cuando el 7 de noviembre de 2000, ganó las elecciones para senadora de Nueva York. Hoy, Hillary es la primera mujer que después de haber sido Primera Dama, fue elegida en el senado de Estados Unidos y la primera mujer senadora del estado de Nueva York.
Luego de los ataques terrorista del 11 de septiembre, la senadora trabajó con sus colegas para cerciorarse de que Nueva York tuviera los fondos necesarios para su reconstrucción, así consiguió 21 mil 400 millones de dólares para facilitar la entrega de fondos a las familias, para las pequeñas empresas damnificadas y para exámenes de salud así como darle seguimiento a los primeros socorristas y voluntarios que trabajaron en la Zona Cero.

Hillary fue galardonada por el Premio al Funcionario de Justicia de la Sociedad de Ayuda Legal de la Ciudad de Nueva York, el Premio Martín Luther King Jr de la Convención Bautista Nacional Progresiva; la Medalla Eleanor Roosevelt Val-Kill; el Premio de Espíritu Público de la Legión Americana Auxiliar; el Premio de Liderazgo Internacional Shalom Chaver del Centro Yitzhak Rabin para Estudios de Israel, y el Premio Albert Shanker de los Maestros Unidos del Estado de Nueva York.
El nombramiento de Hillary Rodham Clinton como secretaria de Estado por el nuevo presidente Barack Obama, su rival en las primarias del Partido Demócrata, marca un nuevo hito en la carrera de la política más célebre de Estados Unidos. Su matrimonio con Bill Clinton convirtió en 1993 a esta abogada con fama de feminista y radical en una primera dama con cometidos cuasi gubernamentales, si bien se la recuerda sobre todo por la crucial defensa de su relación conyugal con un presidente infiel acorralado por el escándalo Lewinsky. En 2000 ganó el mandato de senadora por Nueva York y siete años después, escorada ya al centro moderado, lanzó una briosa precandidatura presidencial que sin embargo no pudo imponerse al fenómeno Obama. En enero de 2009 Clinton ha tomado las riendas de la política exterior estadounidense invocando una “diplomacia inteligente” para manejar los graves conflictos y desafíos internacionales.
El llamado escándalo Whitewater empezó a tomar forma en enero de 1994 con el nombramiento por la fiscal general Janet Reno, a instancias de un Clinton presionado por la oposición republicana y la opinión pública, de un fiscal independiente, el en realidad republicano Robert Fiske, para esclarecer si la Madison Guaranty había transferido ilegalmente fondos a la Whitewater para cubrir sus pérdidas y a Clinton para financiar sus campañas electorales en Arkansas, y para poner en claro las relaciones entre la caja de ahorros y la Rose Law Firm, ya que Hillary había recibido de McDougal un crédito antes de convertirse, cuando la Madison entró en problemas de liquidez, en su representante legal.

Ella, blanco particular de las críticas, tuvo que salir a defender su honorabilidad, en entrevistas y en una rueda de prensa televisada, en las que sólo reconoció una cierta negligencia por no haber facilitado a los medios de comunicación la información que le pedían sobre sus pasados negocios privados y por no haberse acordado de pagar al fisco algunos impuestos generados por aquellos. Las sospechas de que funcionarios de la Casa Blanca estaban ocultando documentos quizá comprometedores para los Clinton ensombrecieron aún más el panorama.

En junio de 1994 Fiske no halló indicios de conducta criminal en el personal de la Administración demócrata y estableció que la Casa Blanca no habían interferido en las investigaciones de las actuaciones fraudulentas de la Madison Guaranty. Sin embargo, esto no fue, ni mucho menos, el final de la enrevesada historia, ya que el Congreso y el Senado emprendieron su propio escrutinio y el nuevo fiscal especial del caso, Kenneth Starr, jurista de reconocida filiación republicana, dio un nuevo ímpetu al rastreo de posibles ilegalidades. En particular, reclamó a Hillary la entrega de unas facturas cobradas a la caja de ahorros en concepto de sus servicios jurídicos como abogada de la Rose Law Firm y que ella decía haber perdido.
En 1996, como consecuencia del ‘escándalo Whitewater’, se convirtió en la primera dama estadounidense citada para testificar ante un gran jurado federal. No obstante, logró salir airosa de ésta y de otras investigaciones realizadas durante el mandato presidencial de su esposo.

Clinton ha utilizado su calidad de miembro en el comité del senado de Estados Unidos sobre las fuerzas armadas para tomar una posición fuerte a favor de la acción militar de los E.E.U.U. en Afganistán.
Demócratas apoyándola, Hillary recibió el nombramiento unánime al Senado Estadounidense de Nueva York. En enero del 2007 anunció sus intenciones para ser la primera mujer presidenta de los Estados Unidos y durante todo el año fue clasificada como favorita en las encuestas nacionales para la candidatura presidencial Demócrata. Al comenzar las primarias del 2008, tuvo unos resultados parejos con el senador Barack Obama de Illinois. Tras su derrota en el estado de Iowa, logra una sorprendente victoria en el estado de Nuevo Hampshire desatando una de las competencias políticas más duras en los últimos años. El 3 de junio se celebraron la Primaria Demócrata de Montana, 2008 y Dakota del Sur, ganando en voto popular, pero sin los delegados suficientes para ser candidata demócrata a la Casa Blanca. No alcanzó lograr la aspiración presidencial, al ser derrotada en las primarias electorales por Obama. El 1 de diciembre de 2008 fue nombrada Secretaria de Estado, ante la irritación del ala izquierda del partido . mandato.
Con tono de halcón conservadora esta vez, dirigió advertencias y amenazas a Irán por perseguir una capacidad nuclear, cuya materialización en bombas atómicas debía impedirse a todas costa, y por alentar el terrorismo, pero se mostró dispuesta a entablar con Teherán un diálogo diplomático para remover tensiones. A Israel, tras años de recíproco cortejo con los lobbies judíos nacionalistas, la precandidata le dirigió un respaldo acrítico e “inquebrantable”: su Gobierno estaba en su perfecto derecho a levantar el muro de seguridad en Cisjordania, a combatir el terrorismo palestino como creyera conveniente y a bombardear a la guerrilla libanesa de Hezbollah. En abril de 2008 indicó que ante un hipotético ataque iraní a Israel con armas nucleares, ella, como presidenta, no dudaría en ordenar una represalia bélica contra la República Islámica en los mismos términos. Por otra parte, en noviembre de 2007 afirmó que las necesidades de la seguridad nacional prevalecían sobre las consideraciones de Derechos Humanos.

Hillary atravesó en 1998 uno de los momentos más difíciles de su vida. Hubo de hacer frente al ‘caso Lewinsky’, escándalo sexual que salpicó de lleno a su marido y que hizo tambalear su matrimonio.

En los últimos años del pasado siglo, la esposa del presidente jugó un notable papel como promotora de diversos programas sociales. En 2000, tras mudarse a Nueva York, fue elegida senadora por ese estado. Hillary dejó de ser la primera dama en enero de 2001, pero ya tenía en mente su proyecto de intentar volver a la Casa Blanca, esta vez en condición de presidenta.

Reelegida en 2006 como senadora por Nueva York, Hillary anunció públicamente a principios del 2007 su intención de optar a la nominación demócrata a la presidencia de los Estados Unidos. Perdió por poco tras una larga disputa con Barack Obama.
La Hillary más liberal asomó en las propuestas socioeconómicas. En septiembre de 2007 presentó su Plan Americano de Opciones de Salud, que perseguía la cobertura médica universal mediante el seguro obligatorio de todo asalariado y la expansión del Medicare. Los 110.000 millones de dólares que la reforma costaría saldrían del recorte de los gastos médicos del Estado y, sobre todo, de la eliminación de las deducciones fiscales, aplicadas por la Administración Bush, para las rentas superiores a los 250.000 dólares anuales. A diferencia del Hillarycare naufragado en la década anterior, este plan sanitario permitiría a los beneficiarios escoger entre el seguro público y el privado, y no generaría burocracias federales o estatales.

También, esbozó un paquete de estímulo económico por valor de 110.000 millones de dólares para paliar los daños de la crisis de las hipotecas subprime -meses después, con ella ya apeada de la contienda presidencial, iba a conocerse el impacto devastador de este gravísimo problema financiero, convirtiendo en bagatela el socorro contemplado por la senadora- a las familias con menos ingresos. Asimismo, la precandidata consideraba perentorio abandonar la política energética de Bush, lo que pasaría por ratificar el Protocolo de Kyoto (firmado por la Administración de su marido en 1997), reducir la dependencia de las importaciones petroleras, explotar parte de las reservas nacionales de crudo, volcarse en el desarrollo y el consumo de energías renovables, y establecer plazos taxativos para la reducción de emisiones contaminantes.

Clinton se percató de que tendría que emplearse a fondo para mantener su primacía en los sondeos en los debates televisados de octubre y noviembre, donde Obama y Edwards la sometieron a fuego graneado. El rival más peligroso era el carismático y articulado senador por Illinois, la patria chica de ella, cuyo mensaje del “cambio” empezaba a sonar en las bases demócratas, fundamentalmente entre los negros, los jóvenes y los profesionales con formación superior, más atractivo y esperanzador que las “soluciones” de las que hablaba la de Nueva York. Hillary, vendiendo experiencia y solvencia, pasó al contraataque, metiéndose en el bolsillo a las mujeres blancas, atrayendo a los hombres de clase trabajadora también blancos, y cortejando a los hispanos. Pero ya no había lugar para el ufano triunfalismo.
En el año 2007 se presentó como candidata a la Presidencia de los Estados Unidos. Quien fue por mucho tiempo la candidata favorita, finalmente fue derrotada por Barack Obama. Ella ha sido una de las candidatas que ha presentado una de las carreras más estrechas. Luego de perder, continuó apoyando a Barack Obama hasta que éste fue elegido Presidente. En diciembre de 2008, Obama la eligió como la nueva Secretaria de Estado.
Al comenzar las primarias del 2008, se encontró en una apretada carrera con el senador Barack Obama de Illinois. Después de su derrota en el estado de Iowa, cosechó una sorprendente victoria en el estado de Nuevo Hampshire desatando una de las competencias políticas más duras en los últimos años. El 3 de junio se celebraron las Primarias Demócratas de Montana y Dakota del Sur, donde ganó en voto popular, pero sin los delegados suficientes para ser candidata demócrata a la Casa Blanca. Al término de las primarias, la senadora ganó más de 18 millones de votos, y recabó más de 260 millones de dólares en donaciones. A pesar de su gran campaña, no le alcanzó para lograr la aspiración presidencial, al ser derrotada en las primarias electorales por el también candidato demócrata Barack Obama.
El 21 de enero de 2009, un día después de tomar posesión Obama y el vicepresidente Joe Biden, el nombramiento de Clinton como secretaria de Estado fue ratificado por el pleno del Senado con 94 votos a favor y dos en contra. El mismo día, al tiempo que otros miembros del Gabinete, juró el puesto gubernamental, cesando al punto como senadora.
Después de anunciar públicamente su retiro por la investidura Demócrata a la Presidencia, Hillary Clinton se encargó de unir al partido y terminar de garantizar el triunfo en las elecciones del 4 Noviembre. Al finalizar su campaña, Hillary se encargó de colaborar con Obama en Florida, Ohio y Pensilvania (Estados ganados por ella en las primarias), para darle a Barack Obama 68 votos electorales vitales para su victoria. Como forma de pago, el presidente electo la eligió Secretaria de Estado durante su mandato.
Hillary Rodham Clinton es la Secretaria de Estado (2008 al presente/2011). Antes de ser nombrada la Secretaria de Estado por el Presidente Barack Obama, fue Senadora de los Estados Unidos, representando al Estado de Nueva York. Anteriorment, fue candidata a la nominación demócrata en las elecciones presidenciales del 2008. Está casada con Bill Clinton, 42º Presidente de los Estados Unidos y fue la Primera Dama de los Estados Unidos de 1993 a 2001.
Hillary Clinton ha sido muy premiada durante su vida y ha recibido muchos reconocimientos. Sus libros han sido también muy premiados y éxitos de venta y sin duda es uno de los políticos más populares de la historia.

ABEL REYES TELLEZ
PRESIDENTE NACIONAL
PARTIDO SOCIAL CRISTIANO
NICARAGUENSE {PSC}
ESCRITOR CRISTIANO
EMAIL.PRESIDENTE.PSC@HOTMAIL.COM

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