En estos días de finales de verano es una delicia dar un paseo por caminos de campo, disfrutando del sol sin los agobios del calor excesivo. Y, de paso, si lleváis en el bolso plegada una bolsa de plástico (por si acaso), podéis recoger moras silvestres, que ahora están bien maduras y hacer una riquísima mermelada que después podéis usar para las tostadas o para tartas de queso, acompañar el yogur, etc. También están buenísimas frescas, después de lavadas y acompañadas de un poco de azúcar. Creo que es una manera divertida y saludable de ocupar un rato y encima nos llevamos gratis un bocado exquisito. A fin de cuentas, hay tiempo para todo.
Si os animáis os dejo mi receta, que es muy “light” y está buena, buena:
Pesar 1/2 kilo de azúcar por cada kilo de moras.
Lavar bien las moras y retirar los rabitos y todas las que no estén bien maduras.
Ponéis en una olla las moras, el azúcar y zumo de medio limón y lo dejáis reposar tapado unas horas, para que las frutas suelten el jugo (Esta fase no es obligatoria, pero mejora la mermelada)
Al cabo de ese tiempo (puede ser hasta una noche), ponéis al fuego fuerte hasta que rompa a hervir; luego lo bajáis y dejáis que hierva suave durante unas dos horas. De vez en cuando hay que revolver con cuchara de acero (no uséis de madera, porque dejan sabor a otras comidas y además se manchan mucho y no se quita).
Pasado ese tiempo apagáis el fuego y dejáis enfriar 5 minutos. Enseguida llenáis los tarros que ya estarán lavados, los tapáis y los ponéis boca abajo hasta que enfríen del todo.
Después hay que esterilizarlos para que se conserven mucho tiempo (si es que van a durar mucho tiempo, jejeje). Para eso los ponéis envueltos en un paño de cocina en la olla express con una taza de agua y lo hacéis cocer unos 10 minutos.
Cuando se hayan enfriado los desenvolvéis y ¡¡¡¡¡Buen provecho!!!!!
Últimos comentarios