Los colores de otoño se adueñan del jardín, es un espectáculo ver cómo los liquidámbar cambian cada día para que estrenemos paisaje nuevo todas las mañanas.
Jajaja!, es cierto, también aquí es un otoño perezoso; yo ya estaba impaciente por verlo y ando a todas horas haciendo fotos porque los colores cambian casi de una hora para otra.
Un abrazo
¡Qué preciosidad! Por aquí aún andamos en un casi verano eterno. Me da que mis plantas se están volviendo locas, y yo con ellas.
Saludos.
Jajaja!, es cierto, también aquí es un otoño perezoso; yo ya estaba impaciente por verlo y ando a todas horas haciendo fotos porque los colores cambian casi de una hora para otra.
Un abrazo