Cuaderno Esfera

Leer y escribir en el IES La Magdalena - Avilés

El regreso del señor de la noche

Publicado en General, Libro esfera, Personajes, Viñetas — 21 Noviembre 2008 @ 3:32 pm

 portada de la versión española del cómic

Frank Miller es uno de los autores más influyentes del cómic mundial de los años 80, conocido sobretodo por haber redefinido e insuflado nueva vida durante los años 80 a Daredevil y Batman, dos personajes “urbanos” emblemáticos de Marvel y DC, en los que ha trabajado repetidamente a lo largo de los años. Durante los 90 se ha dedicado principalmente a obras de creación propia entre las que destacan la serie de género negro Sin City y el cómic épico de ambientación histórica 300

Estas citas que siguen son una selección de algunas declaraciones de este autor sobre su obra Batman, el regreso del señor de la noche, que ha sido considerada como una de las aportaciones al cómic más imp0rtantes de los últimos años:

“Veo a Batman como un personaje casi místico. Se ha hablado mucho de si Batman es un psicópata. No estoy de acuerdo, si fuera un psicópata no sería una pequeña fantasía viciosa plasmada en el papel. Tiene una talla mucho mayor, una profunidad mucho mayor. A la larga, un psicópata no sería tan bueno luchando contra el crimen como Batman. Los psicópatas asustan. Él es aterrador. También es implacablemente justo. Y no busca la venganza contra los criminales. Es alguien que, siendo muy joven, vio cómo todo su mundo era destruido, así que dejó de tener sentido para él. Ahora está obligando al mundo a tener sentido. Batman está más allá del bien y del mal: es una fuerza elemental. No sirve pensar en él como si fuera simplemente humano. Eso es lo que descubrí a medida que le investigaba. Sólo funciona como alguien con una cualidad casi religiosa. Es como un monje que ha aceptado a Dios de alguna forma, sólo que no es precisamente Dios lo que ha recibido él.”"Creo que para que el personaje funcione, tiene que ser una fuerza que en cierto sentido esté más allá del bien y del mal. No puede juzgársele en los mismos términos que utilizaríamos para describir algo que haría un hombre porque no podemos pensar en él como en un hombre. Estoy haciendo esta serie en un momento muy adecuado para mí, porque me resulta muy claro que nuestra sociedad se está suicidando por la carencia de una fuerza como ésta. Una incapacidad para enfrentarse a los problemas que hace que todo lo que tenemos se venga abajo.”

“Como a todos los niños, a mí no me gustaba Robin. Hasta que no le puse las manos encima a Batman no comprendí que Robin desempeñaba una función maravillosa. No hay nada como tener un ayudante para hacer que el héroe parezca grande. Todo el concepto de Robin es la típica idea de un dibujante. Visualmente, es brillante. Poer a nivel literario, es altamente discutible.”

“Alfred ha resultado el más divertido de escribir de todos. Lo veo como a un vejete cascarrabias y sarcástico. Así funciona maravillosamente. Alfred tiene unos 80 años, y su vínculo con Bruce es tan fuerte y tan antiguo que puede soportar algunas indirectas desagradables. Estamos en el mundo moderno. Nadie tiene esclavos. Alfred siempre ha sido tratado como un esclavo, no como un mayordomo. Tiene su propia voz, y se lo pasa bien burlándose de Batman. ¿Qué harías tú si estuvieras al servicio de un hombre de 50 años que decide ponerse una capa y salir a luchar contra el crimen? Yo me burlaría.”

“El folklore de Batman está lleno de doppelgängers de Batman. El Joker es uno de ellos. El más exacto, aunque menos interesante como villano, es Dos Caras. Dos Caras es idéntico a Batman en que está controlado por instintos salvajes, que mantiene a raya, en su caso, lanzando una moneda. Se parece mucho a Batman. El Joker no es tanto un doppelgänger como una antítesis, una fuerza del caos. Batman impone su orden sobre el mundo; es un maníaco del control. El Joker es el adversario más enloquecedor de Batman. Representa el Caos que Batman aborrece, el caso que mató a sus padres.”

“Si hacemos historia un momento, veremos que lo que hizo que la idea de los superhéroes quedara impotente fue la censura. Temerosa de los grupos de presión, la industria adoptó un código auto-impuesto. El código que la mayoría de los tebeos siguen aceptando insiste en un mundo benevolente donde la autoridad siempre tiene la razón, los policías nunca aceptan sobornos, nuestros políticos elegidos siempre sirven a nuestros mejores intereses y los padres siempre son personas buenas y sensatas. Nunca cometen errores. El mundo en el que vivimos no se parece al mundo de los censores. Yo simplemente puse a Batman, esta fuerza de otro mundo, en un mundo que se parece más al que conozco. Y el mundo que conozco es aterrador.”

(fragmentos del libro La noche del murciélago, de Trajano Bermúdez) 

Información extraída de la página http://www.guiadelcomic.com/

Y decirte alguna estupidez, por ejemplo, te quiero.

Publicado en General, Libro esfera — 21 Noviembre 2008 @ 1:28 pm

Y decirte alguna estupidez, por ejemplo, te quiero.

de Martín Casariego Córdoba.
 
 
Juan piensa que el amor es una estupidez, pero se enamora de Sara, la chica nueva de su clase. Juan es muy irónico y reservado, ella al contrario es más lanzada y juega con él atrayéndolo y ahuyentándolo. Cuando Sara le propone robar los exámenes, él no sabe decir que no a la aventura que ella le propone, porque está metido en otra aventura, la de su amor secreto. Ésta es también la historia del paso de la adolescencia a la madurez: en el año de la despedida de Butragueño, un ídolo para Zac, su hermano pequeño, Juan está aprendiendo a valorar eso que se llama «las pequeñas cosas».
 
“Yo coleccioné otro momento. Pensé que si ella quería enamorarme del todo con toda aquella historia que si esa era la última intención, vitaminar y engordar mi amor rojo, inocente y loco y estúpido por más señas, entonces sí, entonces había sido el golpe perfecto.”
 
Personalmente, este libro me gustó mucho por la forma en que el protagonista se enamora de su amiga y guarda el secreto durante tanto tiempo.
 
  Vera González Arnaiz (3ºESO B)

Las continuas confusiones

Publicado en General, Magdalenas — 21 Noviembre 2008 @ 1:05 pm

 

 

Una niña llamada Magdalena trabajaba desde que era muy joven con su padre, en su pequeña repostería. Todo el barrio la conocía por lo bien que hacía las magdalenas. Cada vez que oía la palabra “magdalena” mientras estaba trabajando en la cocina decía: “¿qué quieres?”: No podía evitarlo.

Sus padres la llevaron al médico y al psicólogo para ver si podían encontrar una solución para el problema de su hija, pero ningún especialista pudo encontrar un posible remedio. Su fama por esa confusión empezó a ser universal y en todos los países del mundo se conocían las magdalenas de Magdalena. Magdalena pasó de ser una empleada en la cocina en el negocio de su familia a ser la jefa de la cadena más importante de repostería del mundo.   

Adrián Fernández Clemente (3º ESO- B)

Crisolia (ciudades invisibles)

Publicado en General, Las ciudades invisibles — 13 Noviembre 2008 @ 2:27 pm

CRISOLIA 

Crisolia es una ciudad que está en la luna.Tiene una cúpula inmensa que cubre la luna entera y los edificios son de cristal de colores. La gente de la Tierra vive allí porque el planeta ha sido destruido por un meteorito enorme. En la ciudad de Crisolia no hay delitos porque a los delincuentes se les lanza al Sol.En cuanto a los bosques, los hay enormes porque hicieron una cúpula llena de árboles de modo que el oxígeno que dan los árboles permite respirar a la ciudad.

En Crisolia todo el mundo es muy similar, porque todos son extraordinariamente inteligentes, muy altos y muy pesados,  pero flacos por culpa de la falta de gravedad. Utilizan como lengua un idioma universal y se comunican con otros seres del espacio a través de la telepatía.

Su bandera es una luna de cristal gris con muchos puntos de color negro y su reina se llama Shaipira.  

Cristian García Díaz  (2º ESO A)

Focus (Ciudades invisibles)

Publicado en General, Las ciudades invisibles — 13 Noviembre 2008 @ 2:12 pm

FOCUS

  Es una ciudad rodeada por una muralla de fuego, en la que no existe la  contaminación.

Las murallas  protegen de los gases tóxicos que rodean todo el entorno,  y purifican el aire  tóxico y pueden respirar el oxígeno.

 Los ciudadanos   son personas prodigiosas  porque no  murieron cuando la tierra fue destruida  por la contaminación.  Los supervivientes se han acostumbrado a vivir  aislados.

Las casas son de una piedra volcánica que soporta el calor de la muralla. Los ciudadanos  se  alimentan de una piedra muy suave que cada semana cambia de sabor  y  si la quemas se trasforma en agua. Cuando un ciudadano se muere echan su cuerpo al muro de fuego para que vague por la ciudad eternamente.

 A la muralla la rodean  unas rocas muy frías, así los ciudadanos aguantan el calor. La ciudad está en  la constelación de Andrómeda, un lugar en el que siempre es de noche porque el sol fue destruido, pero tienen luz gracias a la muralla de fuego. Los ciudadanos para trasportarse utilizan  las estrellas, pero al cabo de un tiempo las estrellas se desintregan.  

   Nadie tiene dinero pero da igual, comparten la comida que encuentran  por la ciudad. Todos se llevan bien y nunca hay discusiones. No tienen nadie que les ordene lo que tienen  que hacer porque nunca hizo falta. Todos se pusieron  a hacer  lo mas importante.

  Es el sueño de toda la humanidad: una ciudad tranquila y sin contaminación. 

 Alan Molina (2º ESO A)

    

Memorias de Idhun

Publicado en General, Libro esfera — 12 Noviembre 2008 @ 3:23 pm

MEMORIAS DE IDHUN

Laura Gallego.

SM

Ésta es una historia de aventuras fantásticas para todas las edades que seguro que te emocionará y en la que te impresionará cómo la magnífica Laura Gallego es capaz de introducirte en una historia aparentemente tan irreal pero sin una pizca de ficción.

La sinopsis del relato sería la siguiente: El día en que se produjo en Idhún la conjunción astral de los tres soles y las tres lunas, Ashran el Nigromante se hizo con el poder en aquel planeta. En nuestro mundo, un guerrero y un mago exiliados de Idhún han formado la Resistencia, a la que pertenecen también Jack y Victoria, dos adolescentes nacidos en la Tierra. El objetivo del grupo es acabar con el reinado de las serpientes aladas, pero Kirtash, un joven y despiadado asesino, enviado por Ashran a la Tierra, no se lo va a permitir.
Éste libro forma parte de una trilogía muy interesante y sobre la que puedes encontrar información en: http://www.lauragallego.com/

Además de la dirección de la página oficial de Laura Gallego, también te recomendamos el sitio oficial de la trilogía de Idhún.

Jorge Suárez (1º Bachiller)

Fernando Menéndez

Publicado en Almanaque, General, Poemas y canciones — 10 Noviembre 2008 @ 1:08 am
Fernando MenéndezFernando Menéndez (Oviedo, 1966). Autor de una valiosa serie de libros de poesía. Fue miembro del consejo editorial de la revista Solaria y de la colección de poesía Nómadas. Estambul/Estocolmo (1989), Historias Somalíes (1998), Las formas del mundo (2001) y El habitante de las fotografías (2004) son algunos de sus libros. A finales de este año publicará Un hombre por venir en la editorial Icaria.
Por otro lado, Fernando Menéndez es conocido por su ya larga labor de dirección de talleres literarios en distintas bibliotecas y centros culturales de Asturias y por su colaboración en Radio Asturias-Cadena Ser en el espacio semanal “Contadores de Historias”.
Últimamente, se ha adentrado en el infinito mundo de los blogs. El suyo se llama Hombre pop y en él encontrarás lecturas, referencias musicales, fragmentos de conversaciones, notas al margen, poemas… El siguiente texto es una entrada del cuatro de febrero:

 American covers

PADRE:
el honor,
bajo el escaso refugio
de una pequeña luz,
no es más que un insecto
doméstico, una esquirla del pasado.

Echas tus cálculos:
las propinas necesarias
que requieren tu modesto sueño.

Lo sé.
Podría seguir pasando
alguna tarde.
Acercarme,
susurrarte al oído
alguna cosa
intrascendente,
leve,
agradable.

Lo justo para decir “hasta mañana”
en el sentido estricto
de la expresión.

****************

de  Historias somalíes.

Nina

Nina tiene la boca grande. Las piernas demasiado largas. La cintura alta. Los domingos a las diez hay que estar en casa. Nina y un compañero que le para camino de casa. Nina qué guapa estás. La traducción, Nina. El compañero habla pero pierde la mirada en otros sitios: minifaldas a ras de muslo. También a las diez en casa. A veces media hora más. El autobús. Lily que está borracha. Nina tiene los ojos marrones. Su padre es marinero mercante. Le trae de cada viaje un barco embotellado, una bufanda. Nina va todos los miércoles a cantar a la iglesia. Se pone en la última fila. Casi nunca canta. Casi siempre hace que canta. Lo mismo que cuando va a la discoteca. Escucha canciones en inglés, se pone muy seria y mueve los labios como si supiese todo el inglés y todas las canciones del mundo. Nina tiene los pechos grandes para lo delgada que está. Detrás de donde ensayan hay una mesa plegable. La jarra de cristal con agua. La jarra de cristal con vino dulce. La servilleta bordada. Al terminar el ensayo, el cura medio tonto que se hace el joven: cantar bajo es como ligar por señas. A la salida,  Nina se para a tomar un café con Bernar. Bernar toma cerveza. Nina apenas habla, le gustaría que Bernar dijera: hablas poco y piensas mucho, igual que en las películas raras. Es de noche. Nina lleva una temporada que le cuesta mucho dormir. Se toca todo el cuerpo. Con cuidado. Se acuerda de cuando está en la discoteca y cada poco va al baño a mirarse en el espejo. Nina tiene una sonrisa perfecta. Las manos muy blancas.

***********

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Ersilia

Publicado en Almanaque, General, Historias — 10 Noviembre 2008 @ 12:34 am

fotografá de Chema Madoz

En Ersilia, para establecer las relaciones que rigen la vida de la ciudad, los habitantes tienden hilos entre los ángulos de las casas, blancos o negros o grises o blanquinegros, según indiquen las relaciones de parentesco, intercambio, autoridad, representación. Cuando los hilos son tantos que ya no se puede pasar por en medio, los habitantes se marchan: las casas se desmontan; quedan sólo los hilos y los soportes de los hilos.

Desde la ladera de un monte, acampados con sus enseres,  los prófugos de Ersilia miran la maraña de los hilos tendidos y los palos que se levantan en la llanura. Y aquello es todavía la ciudad de Ersilia, y ellos no son nada.

Vuelven a edificar Ersilia en otra parte. Tejen con los hilos una figura similar que quisieran más complicada y al mismo tiempo más regular que la otra. Después la abandonan y se trasladan aún más lejos con sus casas.

Viajando así por el territorio de Ersilia encuentras las ruinas de las ciudades abandonadas, sin los muros que no duran, sin los muertos que el viento hace rodar: telarañas de relaciones intrincadas que buscan una forma.

 Las ciudades invisibles

Italo Calvino

Siruela. Madrid. 2002memoria de Ersilia

Eragon

Publicado en General, Libro esfera — 5 Noviembre 2008 @ 1:07 pm

ERAGONPortada del libro

de CHRITOPHER PAOLINI

A mí, que he visto la película y estoy leyendo el libro, puedo deciros que me encanta, por eso lo recomiendo. Es una novela de aventuras fantásticas. Trata de un protagonista llamado Eragon  que vive en un valle con su tío y su primo, cerca de un pequeño pueblo. Eragon es un niño que encuentra un huevo de dragón en las montañas de su pueblo, pero él piensa que es una gema.  El monstruo le nace en su casa y lo esconde.

Al principio le da miedo, pero después él y la dragona se hacen amigos íntimos y se comunican a distancia por telepatía. El año pasado se estrenó la película, que es muy diferente al libro, en el que se concretan muchas más cosas que no aparecen en la película (que dura, aproximadamente, tres horas).  

 Cristian García Díaz (2º ESO-A)

Alicia a través de la cámara

Publicado en El ojo público, Fotografía, General — 5 Noviembre 2008 @ 12:02 am

fotografá de Lewis Carroll

Un libro con 56 instantáneas coloca la obra fotográfica de Lewis Carroll (autor de Alicia en el país de las maravillas) a la altura de sus novelas.

El País. JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS - Madrid - 31/10/2008

A Lewis Carroll le gustaban las matemáticas, la literatura, las niñas y la fotografía. Pero cuando él nació la fotografía no existía. En rigor, tampoco existía Lewis Carroll. Su verdadero nombre era Charles Lutwidge Dodgson y había nacido en 1832 en Daresbury (Reino Unido), pero 1851 fue el año de su vida. Tenía 19 años y tradujo su nombre al latín (Carolus Ludovicus). Luego lo retradujo al inglés. El resultado fue Lewis Carroll, el seudónimo con el que firmaría sus relatos para niños. El Dogson quedaría para los seis libros sobre lógica y álgebra que publicó a lo largo de su carrera como discreto profesor de matemáticas en Oxford. Había obtenido el puesto ese mismo año. Pronto se convirtió en íntimo de Henry Liddell, el decano de su college, cuyas hijas le llamaban tío. Para ellas inventó la historia de una niña que descubre un mundo maravilloso en la madriguera de un conejo blanco. La protagonista fue bautizada con el nombre de la hermana mediana, de 10 años. En 1865 se publicó aquel cuento, Alicia en el País de las Maravillas. El éxito fue inmediato y hoy compite con Hamlet como la obra inglesa más leída.Durante un siglo Carroll fue aquel matemático autor de obras infantiles y aficionado a la fotografía. Hoy se considera que su trabajo con las imágenes fue mucho más que una afición. Es lo que sostiene Anne Higonnet en Lewis Carroll (Phaidon Press), un libro (www.phaidon.com) que selecciona 56 de las 3.000 instantáneas que llegó a tomar hasta su muerte, en 1898, y en el que la profesora de Historia del Arte de la Universidad de Columbia defiende que aquél “fue casi igual de grande como fotógrafo que como escritor”. En muchos sentidos, fue un pionero. Carroll tenía apenas seis años cuando Daguerre consiguió reproducir imágenes sobre placas metálicas y siete cuando Fox Talbot hizo lo propio sobre papel.El escritor compró en 1856 su primera cámara, un artículo de lujo que no tardaría en popularizarse después de demostrar su utilidad en los archivos policiales y militares, en las enciclopedias y la pornografía. Carroll no publicó en vida sus fotografías, aunque nunca fue un secreto. De hecho, con sus instantáneas familiares compuso álbumes que enviaba a destacadas figuras del arte y la sociedad con la intención de que le ofrecieran más encargos. De ahí sus series sobre el entorno de artistas y escritores como Dante Gabriel Rossetti, John Everett Millais o Alfred Tennyson. Con todo, la mitad de la obra fotográfica de Carroll tiene como protagonistas a los niños, empezando por su musa, Alice Liddell. Cuentos y chistes servían al artista para distraer a sus modelos y para conseguir una naturalidad que, según la profesora Higonnet, convierte al escritor en uno de los grandes fotógrafos de la era victoriana. Su dominio de una técnica todavía en pañales y, sobre todo, la composición de las escenas, la mirada frontal de sus modelos y el realismo de los escenarios, lo convierten en un ave rara en un tiempo de poses forzadas y trabajo en estudio.

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La invención de Hugo Cabret

Publicado en General, Libro esfera, Viñetas — 4 Noviembre 2008 @ 12:23 pm

 La novela gráfica de moda.

La invención de Hugo Cabret

Brian Selznick

Editorial SM

Esta novela gráfica me la recomendó David,  un alumno del IES Doctor Fleming, de Oviedo.  Se trata de una obra basada principalmente en unas ilustraciones muy atractivas que van secuenciando la acción como si de un relato cinematográfico se tratara , pero también se apoya en textos breves que se intercalan entre las imágenes para completarlas o matizarlas.

En la historia me mezclan ilusionistas, autómatas, pioneros del cine y el mundo mágico de una estación de tren que guarda algunos secretos en medio del bullicio cotidiano.

A principios del siglo XX, Hugo Cabret intenta por todos los medios pasar desapercibido mientras vive en la estación de tren de Montparnasse en París, para lo que se encarga de mantener sus relojes en funcionamiento: pretende que nadie se de cuenta de que su tío, que era el encargado de hacerlo, ha desaparecido y de que ahora vive solo.

Su mayor temor es que lo manden a un hospicio y no poder terminar la reparación de un autómata que su padre había encontrado abandonado en el ático de un museo, tarea en la que empeña su tiempo libre y su gran habilidad mecánica, pues está convencido de que el autómata esconde un mensaje de su padre.

Este libro, cuyo autor es un conocido ilustrador, combina texto, ilustraciones en blanco y negro y fotografías de forma muy efectiva -más de la mitad de las páginas del libro contienen imágenes- para contar una historia entretenida en la que se homenajea a los pioneros del cine, mezclando personajes reales con personajes imaginarios, y se lee casi de un tirón si tienes tiempo y te dejas enganchar por la historia.

La editorial ofrece además una web en la que se pueden ver tres trailers que se corresponden con otras tantas secuencias de ilustraciones del libro o descargar los tres primeros capítulos en formato PDF y algunos fondos de escritorio.

Y, claro, encontrarás este libro en la biblioteca de nuestro centro.

Mal de escuela: entrevista a Daniel Pennac

Publicado en El ojo público, General — 29 Octubre 2008 @ 2:07 am

12/9/2008  LA ENTREVISTA CON DANIEL PENNAC, ESCRITOR

El Comercio (Gijón)

Daniel Pennac: ”Basta un solo profesor para salvarnos”

El superventas francés confiesa que fue un pésimo estudiante en Mal de escuela (Mondadori), un alegato en favor de la educación que obtuvo el Premio Renaudot 2007

NÚRIA MARTORELL

-  Fue usted un zote, una nulidad escolar.
- Un cancre, sí. En francés la palabra cancre está emparentada con cangrejo, ese animal que camina lento y de lado. Pero también está próxima a la idea de cáncer, de algo de lo que uno no se desembaraza con facilidad.

- ¿Un mal ambiente?
- No. Hijo de la burguesía, con tres hermanos bachilleres, sin casos de alcoholismo, alimentación sana, sobremesas risueñas y cultas. No había fundamento histórico ni razón sociológica para ser una nulidad. Simplemente, lo era.

- Desasosegante.
- Recuerdo sentir vergüenza y furia. Iba a la escuela aterrado por la reacción de los profesores al comprobar que no había hecho los deberes y volvía avergonzado por decepcionar a mis padres. Y la vergüenza y el miedo se metamorfosean pronto en cólera. Todo fracaso escolar origina comportamientos de compensación que llevan a los chicos a convertirse en pasotas y violentos. Y a mentir. Yo, si no hacía los deberes porque no entendía el enunciado, mentía.

- Le metieron en un internado.- Fue una solución al pánico familiar. Estuve interno siete años. Toda la infancia y la adolescencia. El internado tenía su lado penoso, pero lo bueno es que debía rendir cuentas a un solo interlocutor a la vez. En invierno, a los profesores, y durante las vacaciones, a mis padres. ¡No tenía que mentir a todo el mundo!

- Pese a su mal expediente, leía.
- Para mi generación, la lectura no fue algo excepcional. A los 14 años los libros me permitían sentirme en otra parte. Y me llevaron a la escritura. En el internado nos confiscaban las novelas. Las escondía y, en vez de hacer los deberes, escribía la continuación de la novela de Dumas que estaba leyendo. Luego comparaba los finales, y ganaba Dumas, ja, ja.

- ¿Lo ve? Eso ya es algo.
- Pero repetí cuatro veces la selectividad, ¿eh? Un día, ante la evidencia de mi desdicha, mi padre entró en mi habitación y me dijo: “El suicidio es una imprudencia, ¿eh, hijo?”.

- La redención llegó de la mano de una mujer.
- De una mujer bella e inteligente que, extrañamente, se interesó por mí. Contrariamente a lo que digan, el amor nos vuelve inteligentes. A los 18 años ella me libró de la convicción de mi idiotez. Pero también hubo un gran profesor de Matemáticas, una profesora de Historia que creó una depresión atmosférica que nos arrastró a unos cuantos, y otro de Filosofía, escéptico e irónico, que nos dejaba zumbando de preguntas. Ellos me rescataron del fondo de mi desaliento.
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La palabra “Difunto”

Publicado en General, Historia de las palabras — 29 Octubre 2008 @ 1:50 am

Difunto

La vinculación de la idea de la muerte con la del pago de una deuda está presente en más de una palabra de nuestra lengua. Una de esas palabras es difunto, que proviene del latín defunctus, formada por el prefijo de- con functus, el participio pasivo del verbo fungi (cumplir, acabar, pagar una deuda). El significado originario de defunctus no estaba vinculado con la idea de la muerte, sino que se aplicaba, como adjetivo, a la persona que había saldado alguna cuenta o cumplido con alguna obligación.En el latín tardío, la Iglesia católica utilizó este término como eufemismo para ‘muerto’, con el sentido de ‘el que ya cumplió con la vida’.

Extraído de LA PÁGINA DEL IDIOMA ESPAÑOL
Por Ricardo Soca - © Asociación Cultural Antonio de Nebrija - 2002/2005 www.antoniodenebrija.org

La palabra “oasis”.

Publicado en General, Historia de las palabras — 29 Octubre 2008 @ 1:39 am

Oasis

Palabra proveniente del egipcio copto wahe (lugar fértil), que dio lugar al griego oasis, y al latín, con la misma forma y significado. Los romanos dieron ese nombre a dos lugares del desierto de Libia, Oasis Mayor y Oasis Menor, hacia donde eran enviados los criminales en la época del Imperio.La palabra griega llegó al francés con su sentido original y luego a nuestra lengua, en la segunda mitad del siglo XIX.

En español, además de ‘lugar fértil en el desierto’, oasis significa una ‘tregua, descanso, refugio en las penalidades o contratiempos de la vida’.

Extraído de LA PÁGINA DEL IDIOMA ESPAÑOL
Por Ricardo Soca - © Asociación Cultural Antonio de Nebrija - 2002/2005 www.antoniodenebrija.org

Los diez sueños de un gran viajero (Javier Reverte)

Publicado en General, Viajes y viajeros — 29 Octubre 2008 @ 1:23 am

VIAJES DE AUTOR

  

El aventurero Javier Reverte elige las rutas que marcaron su vida

JAVIER REVERTE

01 Petén (Guatemala)

Cuando viajé a aquel jugoso bosque tropical en donde duerme el antiguo establecimiento maya de Tikal, había un par de hoteles en la cercanía de las ruinas. Recuerdo que, en el que escogí, las puertas no cerraban bien y sentía temor de las serpientes y los jaguares. Próxima a mi hospedaje había una charca con un cartel que alertaba sobre la presencia de un cocodrilo (”lagarto”) que un mes antes se había zampado a un niño. Ignoro por qué no lo habían matado. Y la única comida que podía pedir en las dos cantinas del poblacho era pollo frito, de muslos duros como los de un bailarín soviético. Por entonces (1987), Tikal no era todavía un destino turístico masivo.

Era hermoso encontrarse en un lugar en donde la naturaleza ejercía como señora de los animales, los árboles y los hombres. Las torres grises de los templos mayas se alzaban como misteriosos seres muertos sobre un océano de selva virginal. ¿Quién fue antes, el hombre o el árbol?, te preguntabas, como Neruda.

02 Damasco (Siria)

En Damasco puedes escuchar, todavía, a gente que habla el arameo: ni más ni menos que la lengua de Cristo. Quiere decirse que en la ciudad, ocupada por seres humanos quién sabe si desde hace unos cinco o seis mil años, las edades sobreviven arrimadas las unas a las otras. Hay un tráfico caótico bajo la efigie severa del dictador El Assad, encaramado a decenas de grandes carteles con su mirada oculta tras unas gafas rayban. Huele a shisha (tabaco fumado en pipa de agua) en el populoso y antiquísimo mercado que encandiló a Mark Twain y que esconde una de las mezquitas más hermosas de todo el universo islámico. Desde el moderno y delicado Omayad Hotel se alcanza a distinguir la chepa del monte Casio (Qassoun), en donde se dice que Caín mató a Abel y Zeus peleó contra el Caos.

03 Parma (Italia)

Italia entera enamora, pero todo viajero conserva amores secretos, y uno de los míos es Parma, el corazón de la región de Emilia-Romana, tan bella como la Toscana, aunque mucho menos famosa. Durante los días de primavera, cuando estuve en la ciudad, me gustaba pasear junto a las solitarias y arboladas sendas que bordean el río, en donde la hierba alta te llega a la cintura y oculta el cauce del agua. Era un chute de vitalidad. En el centro de la urbe admiraba uno de los pocos teatros de madera que se conservan en el mundo: el famoso Farnese. Creo que fui tres o cuatro veces a verlo.

Las bellezas de la campiña parmesana destilan apetitosos olores y sabores. De modo que no me largué de allí sin darme antes un buen homenaje a base de prosciutto y salami locales, más un plato de gnoquis espolvoreados con fromaggio parmegiano.

Y, claro: siempre está mi recuerdo de Alda Tacca, el alma de Parma…

04 El océano Ártico

El fin de la vida, el rostro del horror, la médula de la atrocidad… Calificar el paisaje que ofrece el océano Ártico supera la capacidad humana para aceptar y describir lo que es esencialmente inhumano. Nos fascina la belleza, pero también lo terrible.

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