Si sólo de fútbol sé, nada sé

25 02 2009

ENTREVISTA:

Ida de los octavos de la Liga de Campeones MANUEL PELLEGRINI Entrenador del Villarreal

El País. CAYETANO ROS / JAVIER PÉREZ - Villarreal - 25/02/2009

 (fragmento de una entrevista al entrenador del Villarreal).

 

P. ¿Mantiene sus aficiones fuera del fútbol?

R. Son parte de mi vida, de mi otro yo. Deportes, lecturas, cine… El que dedica 24 horas al día al fútbol es muy mal entrenador. Si sólo de fútbol sé, nada sé. El fútbol es una combinación de personalidad, gusto, exigencia, liderazgo… El liderazgo se aprende leyendo, viendo, viviendo. Yo ya le dedico muchas horas al fútbol.



5ª Propuesta de escritura: Haikus

20 02 2009

 

 ¿Sabes lo que es un Haiku?

¡Tú podrías escribir un haiku!

En la charla que el escritor Gonzalo Moure llevó a cabo con los alumnos de 3º y 4º de ESO en nuestro centro, hace unos días, el autor cerró su intervención recordando una escena con unos niños saharauis a los que se les entregaban unos libros. Acostumbrados a su rica tradición oral, ésa era la primera vez en su vida que los ojeaban libros y se maravillaban de la forma y el tacto de esos objetos en los que “viven las historias”. Con el recuerdo de ese momento, Gonzalo Moure se despidió de los asistentes con un poema escrito por él, un haiku que dice así:

Levanta el libro,
sacude las páginas
por si caen sueños.

Pero, ¿qué es un haiku?: El haiku es un género de la poesía clásica japonesa que se define por su brevedad, por la sencillez y la capacidad de sugerencia: consta de tres versos (el haiku clásico tiene una norma métrica rígida: primero y tercero de cinco sílabas y el tercero de siete) y pretende reflejar un instante, una visión fugaz, un pensamiento, una escena, aquello que desde una aparente insignificancia pueda captar durante un momento nuestra atención, detener el tiempo, de algún modo, por la contemplación y la escritura. Los siguientes son algunos ejemplos de autores clásicos japoneses:

Cae tan pronto,
y se hace esperar tanto:
corazón de cerezo.


BUZÓN

 Llegó el deshielo:
al nublado del monte
le grazna un cuervo.


GUIODAI

El ruiseñor
sueña que se convierte
el grácil sauce.


BASHO

 Blanco rocío.
Cada púa en la zarza
tiene una gota.


BUZÓN

El interés por el haiku ha provocado la utilización de ese modelo, más o menos transformado, en la poesía actual, desde los vanguardistas de principios del siglo XX, hasta nuestros días. Las nuevas formas del género son más flexibles en el cómputo silábico y han ampliado la temática e incorporado el sentido del humor.

 

 

Recientemente, la editorial Bartleby ha publicado un libro que reúne una colección de haikus de Jack Kerouac (Lowell, Massachusetts, 1922 – St. Petesburg, Florida, 1969) figura central de la generación Beat y autor de novelas legendarias como En el camino, Big Sur o Los subterráneos. Vamos a citar alguno de ellos:

En la escarcha de la mañana
los gatos
pisan despacio

 Ahí no hay nada
porque
no me importa

El sonido del silencio
es toda la enseñanza
que recibirás

 En la casa  tranquila
de mi madre
los lamentos bostezan

 

 

Abbas Kiarostami (Teherán, 1940) es un cineasta iraní muy prestigioso. Entre sus películas más importantes están A través de los olivos (1994) y El sabor de las cerezas (1997). El libro Compañero del viento (ediciones del oriente y del mediterraneo) utiliza también el molde del haiku:

El jet trazó una línea
en el cielo azul
el primer día del año nuevo

A la hora de salir de la mina
la blancura de la nieve
deslumbró los ojos de los mineros

Cientos de nueces secas
alrededor de un niño pequeño
con las manitas ennegrecidas

 

 

 

Hermes González (Las Segadas, Asturias, 1966) publicó el poemario “Domus carmina” en diciembre de 2000; antes habían aparecido los cuadernos de poesía “Como los westerns” (1992) y “Roma en el espejo” (1999). En su blog, domus carmina, encontramos otro tipo de haikus:

 encantamiento / incesante en el sofá / la mariposa

 

en la armería / sedal desmemoriado / solos de pesca

 

corte de pelo / del león cae dulzura / hoja obstinada

 

hecha la cama / la casa ya encendida / manos de topo

 

control y pase / solo el interior / después es tiempo

 

duermes palabras / de aceite y pan fresco / corriente abajo

 

fotograf�a de Abbas Kiarostami

 



Sobre periodismo y “seudoperiodismo”.

19 02 2009

 

 

Marta

ENRIC GONZÁLEZ. El País. 18/02/2009

Alguien que firmaba como Manu tuvo ayer la gentileza de interesarse, en una charla digital, por mi opinión acerca del “seguimiento mediático” de la desaparición de Marta del Castillo. Apenas respondí, porque prefería hacerlo desde aquí. Hay algo que deberíamos establecer con claridad: el “seguimiento mediático” (la expresión de Manu era muy precisa) no tiene nada que ver con el periodismo. Es espectáculo y entretenimiento, generalmente de mal gusto, pero no periodismo. ¿Es información? Sí, como las etiquetas de las conservas, las matrículas de los coches o la posición de las estrellas. El periodismo es otra cosa.

 

La distorsión resulta especialmente notoria en las televisiones. Los únicos programas que pueden ser juzgados bajo criterios periodísticos son lo que llamamos telediarios. Lo demás, aunque contenga periodistas, se atiene a otras normas que, en general, podemos resumir en una: audiencia.

 

Vayamos haciéndonos a la idea de que el periodismo representa sólo una porción pequeña y decreciente de la oferta mediática. El periodista no sólo debe comprometerse a proporcionar una información fiable y contrastada, sino que debe someterse a una serie de reglas deontológicas. En el entretenimiento informativo no se requieren ni fiabilidad ni límites. ¿Nos quejamos de la televisión? Pues esperen a que despeguen los medios digitales, destinados a convertirse en una supertelevisión mezclada con enormes cantidades de texto. Ya hoy, los digitales más solventes combinan información y entretenimiento informativo. ¿Cómo los separaremos? ¿Qué prevalecerá? La tendencia es clara: si colocamos en el digital una importante noticia política (según va la cosa, supongamos que el titular es “Un venado caza al ministro de Justicia”), y al lado un vídeo de Madonna en porreta viva tocando la mandolina, ¿cuál tendrá más audiencia? ¿Dónde querrá ir el anunciante? La respuesta es obvia.

 

Sobre el “seguimiento mediático”, mi respuesta a Manu fue: “Mejor que otros, la verdad”. Es decir, más espectacular que otros y más comercial. Y aún nos falta la miniserie.

 

Lo siento por los perjudicados. Lo siento por la familia. Pero insisto: la culpa no es del periodismo.



Carteles de Carnaval

18 02 2009

Con motivo de los carnavales suelen llevarse a cabo concursos de diseño de carteles en multitud de ciudades. Resulta interesante y curioso observar las distintas soluciones gráficas y estéticas que surgen partiendo de una idea común, el carnaval.

En Cuaderno Esfera os proponemos que observéis los siguientes carteles, una muestra pequeña y elegida casi al azar, y podáis mostrar vuestro criterio sobre los más atractivos, originales o llamativos.

Envía tus comentarios a este artículo y explica tu voto en un texto breve.

Cartel nº 1:

 

Cartel nº 2:

 

Cartel nº 3:

 

 Cartel nº 4:

 

Cartel nº 5:

 

 Y otros más… Leer más »



Origen de la palabra “Carnaval”

18 02 2009

Carnaval” es el nombre del período de tres a cinco días que, para los católicos, precede al comienzo de la Cuaresma y, principalmente, el de la fiesta popular que se celebra en tales días, que consiste en bailes de máscaras, disfraces, comparsas y otros regocijos bulliciosos.

 

Algunos antropólogos han dicho que el Carnaval es una fiesta de inversión social, en la que los pobres se sienten ricos y los poderosos trabajan al servicio de los habitantes de los barrios más pobres. De acuerdo con esta tesis, esta inversión funciona como una válvula de escape que alivia tensiones sociales y permite el mantenimiento del statu quo. Esto es particularmente verdadero en el Carnaval de Rio de Janeiro, donde no es raro ver un empresario o un diplomático empujando un carro alegórico, desde lo alto del cual un favelado saluda majestuosamente al público, vestido de emperador romano o de dios griego.

 

El origen de la fiesta se remonta, por lo menos, a las celebraciones orgiásticas que se realizaban en el Imperio romano en honor de Baco y de Saturno, conocidas como bacanales y saturnalias, respectivamente, pero aquí nos limitamos al origen de la palabra carnaval, que se sitúa en la Edad Media en Italia, principalmente en Roma, Venecia, Florencia, Turín y Nápoles.

 

En español, Carnaval aparece ya en el diccionario de Nebrija, en 1495, en el cual se define ‘Carnaval o carnes tollendas: carnis priuium’ ‘privación de la carne’.

 

En cuanto al origen de la palabra, los autores coinciden en señalar la voz italiana carnevale, que proviene del antiguo carne levare ‘quitar la carne’ porque después del Carnaval los católicos inician el período de Cuaresma, cuarenta días durante los cuales no se come carne. Confirma este origen el sinónimo español carnestolendas, del latín tollere ‘abandonar’. Actualmente, ha quedado descartada la seudoetimología fundada en el otro sentido de la palabra levare ‘confortar’, ‘consolar’, por la cual se había afirmado durante mucho tiempo que carnevale o carne levare significaba ‘confortar al cuerpo para prepararlo para la austeridad de la Cuaresma’.

 

Este texto procede de los libros de Ricardo Soca La fascinante historia de las palabras y Nuevas fascinantes historias de las palabras.



Shackelton: atrapados en el hielo

17 02 2009

el barco de Shackelton, encallado en el hielo.

Fotos y filmaciones originales evocan la expedición de Shackleton a la Antártida en 1914

Una exposición recrea la epopeya de más de dos años de duración y en la que no murió ninguno de los 28 expedicionarios, a pesar de las duras condiciones climatológicas.

PÚBLICO / EFE - Barcelona - 12/11/2007 20:25

“Se buscan hombres para un viaje peligroso. Sueldo bajo. Frío extremo. Largos meses de oscuridad completa. Peligro constante. No es seguro volver con vida”. Con este anuncio, el británico Enrest Shackleton reclutó la tripulación con la que partió rumbo a la Antártida en agosto de 1914, pocos días antes de estallar la I Guerra Mundial.

Fotografías y filmaciones originales recrean desde hoy en el Museo Marítimo de Barcelona la legendaria expedición de Shackleton a la Antártida en 1914, una epopeya que duró más de dos años y en la que no murió ninguno de los 28 expedicionarios, en unas duras condiciones climatológicas.

Fue la última aventura de la época heroica de las exploraciones polares

El explorador británico pretendía atravesar la Antártida a pie por primera vez y, de hecho, la suya fue la última aventura de la época heroica de las exploraciones polares.

Consciente de la repercusión que había tenido la documentación gráfica de exploraciones marítimas anteriores, Shackleton fundó la compañía TransAntartic Film Sindicate Ltd., con cuyos derechos quería financiar parte de la expedición.

Por este motivo, el fotógrafo australiano Frank Hurley formaba parte de la tripulación del barco Endurance (”resistencia”, en inglés) y se ocupó de documentar todo el viaje.

La belleza de un mundo de hielo

Mount Shackelton, en la Antártida.

La exposición reúne la colección más completa del material fotográfico y cinematográfico de Hurley y del álbum de fotos que se montó a bordo -167 instantáneas en blanco y negro y color-, quien supo captar la belleza y la fuerza del impresionante mundo del hielo que rodeaba y finalmente destruyó el barco, así como la heroica lucha diaria de la tripulación por sobrevivir.

La muestra es una coproducción de la Fundación Caixa Catalunya y el Museo de Historia Natural de Nueva York, donde se inauguró la exposición original en abril de 1999 y que, siguiendo aquel espíritu aventurero de Shackleton, dispone en la actualidad de un equipo de doscientos científicos que participan cada año en más de 120 expediciones científicas en todo el planeta.

El comisario de la exposición, el científico Jerónimo López, ha subrayado que “desde el punto de vista de su objetivo original, atravesar la Antártida desde el mar de Weddell hasta el mar de Ross, pasando por el Polo Sur, la expedición de 1914 fue un fracaso rotundo, pero también un ejemplo extraordinario de resistencia a la adversidad, un modelo de supervivencia y un triunfo de la voluntad humana para llegar a una meta”.

Si quieres saber más sobre la fabulosa aventura de Shackelton, entra en la página de la exposición de la Caixa: pincha aquí, si no tienes miedo a viajar.

el equipo de Shackelton

 



Pasión por el mar (entrevista)

16 02 2009

Se llama Luis Jesús Pérez Fernández y es uno de los voluntarios del grupo de salvamento submarino . Tiene 43 años y lleva un año en este trabajo.

 

 

Pregunta: ¿Con cuántos años empezaste a practicar submarinismo?
Respuesta: Sobre los 20 años.

 

P. ¿Siempre te gustó bucear?
R. Sí, siempre me ha gustado todo lo relacionado con el mar.

 

P. ¿A partir de qué años se puede practicar el buceo?
R. A partir de los 14 años, en Asturias.

 

P. ¿Hay que tener una aptitud física determinada para poder bucear?
R. No, cualquiera puede hacerlo.

 

P. ¿Esta actividad la puede practicar uno solo?
R. No, por razones de seguridad, debe de realizarse en grupos de, al menos, dos personas.

 

P. ¿Cómo te decidiste a entrar en el grupo?
R. Por mis compañeros de buceo, que ya se dedicaban a ello y, en especial, por mi instructor de buceo, Andres Baena.

 

P. ¿Qué satisfaciones da el submarinismo de salvamento?
R. La tranquilidad de las familias al encontrar el cuerpo.

 

P. ¿Los contras de esta actividad?
R. La tristeza que produce el fracaso cuando no consigues encontrar el cuerpo de la persona desaparecida.

 

P. ¿Cuales son tus aficiones, aparte del buceo?
R. La familia, la montaña y el rugby.

 

Sheila Pérez (1º ESO)



Orígen de la palabra “testarudo”

13 02 2009

ilustración de Rafael Cano Méndez

Testarudo

Muchos creen que es una palabra compuesta por ‘testa’ (cabeza) y ‘rudo’ o por ‘testa’ y ‘duro’ y, de hecho, en el habla popular cubana no es raro oír testaduro’. El vocablo proviene del antiguo tiesta (cabeza), más un sufijo que está presente en numerosas palabras catalanas y que parece haber sido tomado de ese idioma.

 

Sin embargo, la historia de las palabras no siempre es simple y lineal; en realidad, raramente lo es. En la formación de testarudo cuenta también la influencia de una de las acepciones de atestar: ‘llenar una cosa hueca apretando lo que se mete en ella’, que a su vez deriva de uno de los antiguos significados de ‘tiesto’: ‘tieso, duro, inflexible’. ‘Tiesto’, que nos llegó del latín testum, también tenía por entonces su significado actual de ‘vasija de barro’.

 

Y con el tiempo, tal vez por la obstinación que se puede asociar al hecho de tener que apretar lo que se mete para lograr que entre en el recipiente, ‘atestar’ pasó a significar también ‘obstinarse’, como nos indica el Diccionario Histórico de J. de Pineda (1589). En el mismo diccionario, ‘atestado’ figura como sinónimo de ‘testarudo’.

 

La palabra fue usada por Sancho Panza, en la segunda parte del Quijote, cuando dijo:

 

Yo soy del linage de los Panças, que todos son testarudos, y si vna vez dizen nones, nones han de ser, aunque sean pares, a pesar de todo el mundo.

 

En cuanto a la palabra del bajo latín testa, fue usada en el siglo XIII por Berceo como tiesta, pero retornó a su forma original con Garcilaso (1535) y está en el origen de las palabras tête, en francés y testa en italiano y portugués.

 

Extraído de LA PÁGINA DEL IDIOMA ESPAÑOL
Por Ricardo Soca - © Asociación Cultural Antonio de Nebrija - 2002/2005 www.antoniodenebrija.org



Entrevista a Alfonso López Menéndez, párroco de San Nicolás de Bari, Avilés.

13 02 2009

“Admiro a los curas mayores que han entregado su vida por este ideal”

Alfonso López Menéndez, sacerdote, nació en Avilés, Asturias, y se licenció en Estudios Eclesiásticos. Es sacerdote desde los 26 años y actualmente ejerce su profesión en la iglesia de San Nicolás de Bari, Avilés.

- Pregunta: ¿De niño te llevaban mucho a la iglesia?
- Alfonso López: Al catecismo, junto a la Misa de los domingos si no íbamos el sábado al Catecismo. Al colegio fui a las Doroteas (Paula Frassinetti) porque mi madre también había estudiado allí, también nos enseñaban a rezar y a tener amistad con Jesús.

- P: ¿A qué edad decidiste ser cura?
- A. L.: A los quince años, cuando me tocaba pasar al Bachillerato de entonces (BUP).

- P.: ¿Por qué decidiste ser cura?
- A. L.: Me gustaba y creía que podría ser algo que me “llenase”, que diese significado a lo que quería hacer. No lo tenía muy claro, pero probé y me gustó, para eso es el Seminario: para clarificar si es lo que te gustaría.

- P.: ¿Qué opinó tu familia de esa decisión?
- A. L.: Pues al principio les sorprendió y no les gustó mucho. Éramos tres hermanos y habían hecho el cálculo de lo que podríamos ser cada uno, pero con el tiempo, al ver que yo estaba feliz, ellos también.

- P.: ¿A qué edad entraste en el seminario?
- A. L.: A los mismo a los que me lo planteé, a los 15. La verdad que fue todo muy rápido. Estuve 11 años en el Seminario: entre bachiller, COU, carrera eclesiástica, examen de licenciatura y prácticas. Me hicieron cura con 26 años. Ahora tengo 33.

- P.: De todas las parroquias en las que has estado, ¿cuál es la que más te gusta? ¿Por qué?
- A. L.: Hasta ahora he estado en 14 parroquias. Tres años los pasé en Grandas de Salime. Eran trece parroquias muy diseminadas, con poquísima población y muy envejecida: allí creamos una asociación de mayores, así podíamos traer médicos para charlas de nutrición, de cuidados sanitarios, hasta acudía un podólogo a hacer curas. Visitábamos muchos enfermos y solíamos ir a todos los pueblos para celebrar la Misa y así se reunían todas las familias y era un día de fiesta para ese pueblo.

La otra es San Nicolás de Bari, de Avilés: aquí trabajo con los niños en el Catecismo, jóvenes en confirmación y posconfirmación y en el colegio de San Nicolás. Las dos parroquias son muy diferentes, pero me gustan por igual. Las dos me hicieron y me hacen feliz.

- P.: ¿Hay algún cura en concreto al que admires y respetes profundamente?
- A. L.: Pues sí; admiro a los curas mayores que han entregado su vida por este ideal, haciendo muchas cosas buenas por los más necesitados: escuelas gratuitas, formación de inmigrantes, ayudas para familias. Son muchos por lo que sería largo enumerarlos.

- P.: ¿Qué aspiraciones tienes para el futuro?
- A. L.: Hacer lo que me pida mi Obispo. No sé ni cómo ni cuándo, pero cuando me pida algo le diré -como siempre- que sí, que cuente conmigo. Y trabajar como hasta ahora: con niños, jóvenes, con inmigrantes, con enfermos. Lo que haga falta y donde me llamen.

Víctor Suárez Fernández (1º B ESO)



¡Ojalá no hubiera números!

13 02 2009

Los alumnos de 1º B ESO han leído este libro de Esteban Serrano Marugán, de la editorial Nivola. Los textos que siguen están inspirados en ese relato:


Érase una vez un niño llamado Arturo Comelibros. Era muy bueno en todas las asignaturas de clase excepto en Matemáticas.

 

Un día, cuando estaba haciendo los deberes de Matemáticas, exclamó: “¡ojala no hubiera números!” mientras hacia una suma imposible. Al Rey de las Matemáticas, Pitágoras V, no le pareció nada bien y convocó una asamblea para eliminar todos los números.

 

Entre los miembros de la asamblea estaban Calculín y Numerón. Todos aceptaron y empezaron a quitar números en las calles y ciudades, hasta en los propios sueños de las personas, en todas excepto en Arturo: por su culpa, todos los números desaparecieron y él es será el único que podrá devolver los números.

 

Arturo empezó su día como cualquier otro, se le levantó y fue a desayunar, y le pidió a su madre 2 rosquillas. La madre no le entendió y le dijo que dejara de decir cosas raras. Le pasó lo mismo en clase y en el colegio y en clase de Sociales. La profesora preguntó cuándo descubrió Colón América. Arturo dijo “en 1492”, la profesora le dijo que no le entendía y todos soltaron unas grandes carcajadas.

 

Todo iba mal, los coches corrían sin límites, los aeropuertos se colapsaron. Al ver Pitágoras V que estaba produciéndose todo ese jaleo, le dijo a Arturo al oído que él era el único que podría devolver los números a la Tierra, convenciendo a alguien de que son importantes.

 

Arturo decidió que convencería a su profesor de Matemáticas. Los padres llevaron a los hijos al colegio con miedo, puesto que no había teléfono, radio, televisión, ¡ni los videojuegos! y eso sí que fastidiaba a los niños. Cuando Arturo estaba en el colegio, consiguió escapar de sus padres e ir a hablar con su profesor de Matemáticas. Lucas estaba en la barra del bar. Arturo le dijo que necesitaba que le escuchara, porque tenía que decirle algo muy importante.

 

Arturo intentó explicar a su profesor las mates. Lucas, el profesor, aprendió escuchó muy bien, y comprendió todo lo que dijo con facilidad. Luego, pasado un rato, Arturo le puso la suma que Lucas le mandó anteriormente. Lucas la hizo bien y los números volvieron, gracias a Pitágoras V. Arturo se despidió del Rey de las Matemáticas. A lo lejos se oyó un “¡ja,je,ji,jo,ju!”.

 

Juan Muñíz Vázquez (1º ESO)

 


 

Érase una vez un niño que se llamaba Arturo. Sus amigos lo llamaban Arturo Comelibros. Un día, haciendo una cuenta, Arturo pensó que ojalá no hubiera números. El rey Pitágoras V oyó lo que había dicho, llamó a los demás números y se lo contó. Los números decidieron abandonar sus funciones.

 

Tras el desastre provocado, la misión de Arturo fue conseguir que la gente creyese de nuevo que los números eran necesarios. El rey Pitágoras V, que vio que todo lo estaba pasando (los semáforos se estaban volviendo locos, el aeropuerto era un caos porque no había número de asiento ni de billete, tampoco sabían lo que costaba el viaje…) le ofreció ayuda a Arturo.

 

Arturo pensó quién podía ayudarle y se le ocurrió que su profesor de Matemáticas sería el indicado y fue a buscarle. Cuando Arturo lo encontró le preguntó que si podían hablar, el profesor dijo que fuera al Departamento de Matemáticas. Arturo empezó a contarle todo lo que había pasado. Seguidamente, empezó a enseñarle los números. Lucas, el profesor, le atendió y aprendió como un niño de cinco años.

 

Al final, todos los números volvieron a aparecer y Lucas volvió a su estado original, ser profesor de Matemáticas. Pitágoras V y a sus amigos volvieron a su casa.

 

Sheila Pérez (1º ESO)


 

Érase una vez un niño que se llamaba Arturo, al que le gustaban todas las asignaturas, excepto las Matemáticas. Un día Arturo tenía que hacer una cuenta, se enfadó porque no le salía y dijo que ojala no hubiera números. En otro mundo, Pitágoras V oyó lo que dijo Arturo y decidió con sus compinches que no hubiera números, pero La Regla de Tres dijo que Arturo fuera el único que supiera de Matemáticas.

Al día siguiente, Arturo fue a desayunar y pidió tres magdalenas. A su madre le sonaba a chino y le pidió que no dijera cosas inventadas, tuvieron una discusión y al final Arturo se fue a la escuela. Se dio cuenta de que no había números, en ningún lado del mundo había números. Al principio esta contento, pero en un partido televisado se dio cuenta de que sin números no se podía vivir. Las consecuencias fueron graves en el recreo, los partidos no tenían resultado, no se sabía si había ganado uno u otro equipo. Las niñas del colegio decían verdaderas barbaridades. Las máquinas más sofisticadas de cirugía no funcionaban bien y los médicos se pasaban con las dosis. Los semáforos cambiaban de color cuando les daba la gana.

El rey Pitágoras V reconoció que la medida se le había ido de las manos y decidió ayudar a Arturo. Le dijo que debía convencer a alguien de que los números existen. Al día siguiente Arturo decidió convencer a su profesor de Matemáticas. Fue al colegio y le enseñó los números. Le dijo que los números existían y que sin los números no se podía vivir. Arturo le enseño a sumar, a restar, los números negativos.

Al final el profesor de Arturo aprendió todo lo relacionado con las Matemáticas y el rey Pitágoras V devolvió con un hechizo los números a las personas y les quito la memoria de los dos días, excepto a Arturo. Pitágoras V se despidió de Arturo, y éste nunca olvidó la lección.

Alejandro del Barrio (1º ESO)


Érase una vez un niño llamado Arturo. A Arturo le gustaban todas las asignaturas, menos Matemáticas, sus amigos lo llamaban Arturo Comelibros, porque le encantaba leer libros.Todo iba bien hasta que un día su profesor le mandó hacer una cuenta muy larga. La cuenta no le salía y Arturo gritó: “¡ojalá no hubiera números!” El Rey de las Matemáticas, Pitágoras V, que le oyó, se enfadó mucho y llamó a sus compañeros a una asamblea y les dijo que, para dar un escarmiento, había decidido quitar los números, sumaran, restaran, dividieran y multiplicaran.Y después de sumar, restar, dividir y multiplicar ellos también lo decidieron así y se pusieron a bailar y cantar. Más tarde, Regla de Tres tuvo una idea, esa idea era dejar solamente los números a Arturo y cuando él convenciera a una persona devolverían las matemáticas a la normalidad.

Todos los presentes aceptaron. Al día siguiente ya no había números, más tarde, en el recreo, Arturo escuchó extrañas conversaciones, como una que decía: “vamos ganando mucho a poco”, también escucho otras conversaciones, y todas le parecieron absurdas.

Más tarde se fueron estropeando las máquinas, como las radios, las televisiones… y muchas más, ¡Hasta máquinas sofisticadísimas! También se estropeaban los coches, los autobuses… etc. Todo era un caos.

Cuando estaba en casa, por la noche, su padre le dijo que se tenía que ir a dormir porque la luna ya estaba por encima del piso de los gatitos y eso significaba que se tenía que ir a dormir. Pero cuando se fue a la cama no podía dormir, estuvo recordando lo que pasó en el día y no lo comprendía. Cuando se durmió, Pitágoras V le dijo unas palabras que le ayudarían, de manera que al despertarse, Arturo se convenció a sí mismo de que iba a explicar que los números eran importantes a Lucas, su profesor de Matemáticas. Y así fue, le estaba enseñando poco a poco los números, ya había un montón de papeles encima de la mesa y Lucas ya había aprendido mucho.

Cuando Lucas hizo una cuenta muy larga, él y Arturo se pusieron a gritar: “¡Vivan las matemáticas!” Y Numerón abrió un gran saco del que salieron todos los números y todo volvió a la normalidad.

Sara (1º ESO)

 

 

 



Finalistas del concurso de microrrelatos II

10 02 2009

Categoría B: 4º ESO y 1º Bachiller.

 

Un europeo miraba cómo su mejor amigo lloraba en el tejado, se levantaba, miraba al cielo y cerraba los ojos para siempre.

Víctor Rodríguez, 4º ESO


Más allá de la amistad

 

Un año, seis meses y catorce días. Era el tiempo exacto que llevaba alejado de todo, recorriendo Europa. Era un sueño, pero no estaba disfrutando. Había huido. No quería enfrentarme a la realidad. Pero tenía que volver. Él nunca le había fallado.

Estaba enfrente de él. Era su mejor amigo, con quien había vivido alegrías, penas, miedos. Estaba junto a él para contarle lo que había hecho en ese tiempo. Pero esta vez era diferente. No había respuesta. Hacía ya un año y siete meses que sabía que no la habría.

Beatriz Botana, 4º ESO


Y tú, ¿de qué te ríes?

 

Vivo en España, al sur de Europa, un lugar muy soleado. Los días de sol me encanta tirarme en un parque cercano a ver pasar las nubes. Lo siento, soy así de vago. Un día, un extraño hombre con gafas de sol y un bastón se sentó en un banco cercano. Él me escuchaba y no podía dejar de reírse. Tuve que preguntarle: Y tú, ¿de qué te ríes? Me contestó: Amigo, si Dios no me hubiera quitado la vista y pudiera mirar las nubes, no sería capaz de roncar como tú lo haces.

José Ignacio Junquera, 1º Bachiller.


 

 

Sola, aturdida, abandonada en el corazón de Europa llora, sueña en cambiar, pero sólo consigue estar igual. Se perdió entre las olas que vienen y van, ya no es la que era.

Nada de lo que fue queda. Siempre dicen que los amigos te ayudan, pero a ella nadie la ayudó. Al final, entre mar y tierra se quedó.

Débora Rafael Álvarez, 1º Bachiller.


Reencuentro

 

Él era mi mejor amigo. Le hice daño. Mañana no lo veré y nunca me podrá perdonar. Viajaba a Europa, pero nunca llegó…

Necesito hablar con él, verle. Necesito que me perdone.

Los coches pasas velozmente bajo mis pies… Ahora podré verle y pedirle disculpas. Todos entenderán el porqué.

Cristian Suárez, 1º Bachiller.


Inter-raíl

 

Cogimos el tren para pasar un tiempo juntos y conocer Europa. Mi amigo y yo hablamos de todo lo que nos había pasado, y ahora me doy cuenta de que yo mismo soy una persona que casi no conocía.

Jorge Suárez, 1º Bachiller.


El tiempo nos unió

 

Antes. Antes sólo éramos dos desconocidos, viviendo en un lugar llamado Europa. De repente, un día nos presentaron, nos conocimos y fuimos amigos. Llegamos a ser eso que se llama “mejor amigo”.

Ahora, ahora somos sólo uno, uno entre millones, uno para siempre…

Icíar Suárez, 1º Bachiller.


 

Cerró los ojos. Los volvió a abrir. Todo cambió. La oscuridad se volvió eterna y el suelo resbaladizo. La habitación comenzó a inundarse de agua y Europa no sabía dónde estaba Seyn. Comenzó a mirar alrededor. Oscuridad. Se sumergió en el agua de azufre y comenzó a sentir dolor inmenso. Pero lo que detuvo su marcha fue la mirada de Seyn… Rendida sobre un pedestal. Comenzó a llover. Más fuerte que nunca. Lluvia, dolor, lluvia, dolor… Lluvia tan fría que quemaba… Y luego nada… Europa sentía arder su piel… Pero nunca llueve eternamente, el sol salió, el agua se evaporó, y su amigo apareció a su lado.

Esmeralda Nicieza, 1º Bachiller.


Primero me invadió el corazón, luego me invadió el espacio y después se marchó sin dejar rastro.Hector Mayor, 1º Bachiller.



Finalistas del concurso de microrrelatos I

10 02 2009

Categoría A (1º, 2º y 3º ESO)

Su amigo lo advirtió, él se rió. Ocho días antes de su entierro en Europa.

Adrián Quintana Miguel, 3º B

 


 

Ahora me arrepiento de no haber cogido ese avión hacia Europa para ver a mi amiga. Pero ya es tarde.

Raquel Álvarez García, 3º B

 


 

Mi amigo y yo estábamos parados delante de un coche con matrícula europea. Después de eso ya no recuerdo nada más.

Vera González, 3º B

 


 

El frío invadía las calles de Berlín. Mis amigos y yo paseábamos por aquella hermosa ciudad de Europa central. Descubrimos que un hombre nos perseguía y echamos a correr. Era cierto, aquel hombre de gabardina venía a por nosotros. De pronto un timbre invadió mi mente. Pensé en despertarme pero aún no era la hora del recreo.

Luisa Yolanda Sánchez, 3º B

 


 

Teníamos miedo, era un pueblo fantasma que se encontraba al norte de Europa. Al verlo decidimos que no era plan quedarnos más tiempo, pero no quedó otra posibilidad, se había desencadenado una tormenta de nieve.

 

Ya dentro de los edificios, nos habíamos acomodado. Uno de nuestros amigos escuchó un ruido en el edificio de al lado. Entonces decidió buscar en el portátil información de ese pueblo.

 

Resultó ser un pueblo maldito en el que el que entraba nunca salía. No se sabía por qué ese suceso, y no cuento el final porque no puedo poner más palabras.

José Antonio Álvarez, 3º B

 


 

Nos reunimos unos amigos para ver el partido del Real Madrid en competición europea sin que se enteraran nuestras madres.

 

El plan era perfecto unos minutos antes.

José Antonio Álvarez, 3º B


VIAJAR POR EL MUNDO

De pequeño tenía un sueño que era viajar por todo el mundo, pero entonces no tenía la edad correspondiente de cumplir su sueño. Su padre viajaba mucho por toda Europa con sus socios en viajes de trabajo porque tenía un trabajo el cual no le permitía estar mucho tiempo con su hijo que lo necesitaba, aunque él no se diera cuenta de esto. El pequeño logró cumplir su sueño. Junto con un socio suyo que era su mejor amigo pudo viajar por el mundo por negocios que heredó de su padre.

Adina Madalina Butura, 3º A

 


 

VIOLENCIA DE GÉNERO

Él había perdido la cabeza. Ella le entregó el corazón. Los dos paseaban como tantos otros pasando desapercibidos como una pareja de amigos que paseaba por una calle de Europa. Él, incómodo con aquella víscera sangrante que la persona que tenía al lado le había confiado. Ella, ansiosa, pretendiendo adivinar su futuro en la inútil esfera degollada. No hubiera sucedido nada si alguien hubiera rescatado aquel corazón que, minutos más tarde, él acuchilló despiadadamente.

José Antonio García, 3º A

 


LAS VACACIONES DE VERANO

Mis amigas Paula y Deva viven en una ciudad de Europa llamada Avilés y se van a ir de vacaciones a París a visitar la torre Eiffel, también van a ir Gran Bretaña a ver el palacio de Buckimghan y el Big Ben. Yo voy a ir a Ucrania con mi amiga Vicky porque me asegura que es muy hermosa. Serán unas vacaciones inolvidables.

Sheila Pérez, 1º ESO


 

LA SOLEDAD

Sentados a la mesa mis amigos y yo decidimos ir a Europa. Reunimos el dinero trabajando, y ahí descubrimos lo que era trabajar. Descubrimos la vida: soledad, una palabra tan sola, arrinconada, triste pero bella. A veces añorada, otras encontrada, la soledad…trabajar solo, levantarse a las seis y media para no cobrar mucho. La soledad…

Álvaro Manzano, 1º ESO

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