Día del libro (23 de abril)

20 04 2009

 

El 23 de abril celebramos el placer de la lectura. Es una fecha en la que el libro, como objeto de transmisión cultural, se convierte en centro de atención. Una buena ocasión para regalar, intercambiar o hablar de libros. Siempre estás a tiempo de descubrir el placer de leer o de animar a tus amistades a que lo compartan contigo.

El origen de esta fiesta se debe a que el 23 de abril se conmemora el fallecimiento de tres escritores: el español Miguel de Cervantes y Saavedra, el inglés William Shakespeare y del cronista Garcilaso de la Vega (el Inca), todos ocurridos en 1616.

 

La idea de celebrar en el mundo “El Día del Libro” fue propuesta por la Unión Internacional de Editores (UTE), y presentada por el gobierno español a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). A esta iniciativa se le sumó la noción de “derecho de autor” expuesta por la Federación de Rusia.

 

Así, la Conferencia General de la Unesco, en su 28° reunión celebrada en 1995, aprobó por unanimidad proclamar el 23 de abril de cada año el “Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor”. Este último punto tiene como objetivo fomentar el respeto a los derechos de propiedad intelectual.

 

En Cataluña coincide con la fiesta de San Jorge, patrono de Cataluña, y es costumbre regalar un libro y una rosa, en esta fecha, a las personas queridas.

Este día también se entrega el Premio Cervantes, que en esta ocasión ha recaído sobre el novelista barcelonés Juan Marsé (si quieres conocer quién es  y tener una presentación de sus obras, pincha aquí)



La familia electrónica

20 04 2009

Estaba jugando con mis amigos al fútbol en el patio de mi colegio. De pronto Luis, uno de mis amigos, me puso la zancadilla ocasionándome una caída que provocó un fuerte chasquido. Llegué a casa cojeando. Mis padres me preguntaron que por qué caminaba así. Entonces les expliqué lo sucedido detalladamente. Ellos me miraron con cara de tener una grave preocupación. Mi madre se sentó a mi lado. “Leo, tenemos que contarte algo. La causa de que hayas oído ese fuerte chasquido y ahora no te duela nada es que eres un robot. Pero siempre lo has sido, desde que naciste hace siete años”.

Me quedé sin saber qué decir ni hacer, pero comenté: “¿Vosotros también sois robots? ¿Por qué no me lo habéis dicho antes?” Mi madre se levantó. “No, cariño, tu padre y yo no somos robots, pero tú sí. Cuando naciste el médico nos lo comentó. Entonces nosotros le ofrecimos una gran suma de dinero para que no hiciese pública la noticia”.

Al cabo de unos años, mis amigos se enteraron de que  era un robot cuando, en un partido de fútbol, me hice una herida y empecé a perder aceite. Desde entonces mi vida ha sido un infierno.”

 Adrián Quintana Miguel,  3º ESO-B

(colaboración para la 6º propuesta de escritura)