Otros cuentos mezclados de 1ºD (07/08)
La cueva de la luna por Marina Bustelo Fernández y Celia Pérez Sánchez
En una playa dulce y apacible de la Habana, paseaba una niña, de 13 años, llamada Luna, huyendo de la oscuridad que la perseguía.
De repente, la tierra empezó a moverse, la niña se desequilibró y cayó; tumbada en el suelo, tuvo que soportar la angustia que le producía que la tierra se la tragara.
Cuando despertó se sintió ardiendo, pues algo la estaba quemando. Cuando abrió los ojos, la luz de la luna la cegó, pero de repente cesó y pudo distinguir en la penumbra una figura deforme y repugnante.
En ese instante, se había encontrado atada a una cama y a punto de ser cortada por un bisturí. Entonces pudo distinguir bien aquella figura horrenda.
No se sabe por qué, ni qué hizo, pero se liberó y se puso a correr (seguramente había cogido algo del suelo y se lo había arrojado), se encontró en el bosque al lado de una pequeña criatura, un Pumpí de las nubes azules.
El Pumpí le contó que él le había puesto en la mano un puñal y que en ella, en un acto reflejo, había acuchillado a aquel ser que era un troll.
El Pumpí cuidó de ella, entonces luna se quedo allí y se convirtió en una más, ahora con el nombre de Única , la mediana, pues era la única con esos rasgos.