El Oficio de Educar

         
Educar es lo mismo
que poner un motor a una barca…
hay que medir, pensar, equilibrar…
… y poner todo en marcha.
Pero para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino…
un poco de pirata…
un poco de poeta…
y un kilo y medio de paciencia concentrada.
Pero es consolador soñar
mientras uno trabaja,
que ese barco, ese niño
irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes, hacia islas lejanas.
Soñar que cuando un día
esté durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos seguirá
nuestra bandera enarbolada.”
(Gabriel Celaya)

Un comentario a “El Oficio de Educar”

7 11 2011
Celsa Mª Juan Sutil (03:30:01) :

Me parece que este poema encierra una misión muy importante , no solo en la dedicación del momento actual en que se educa ya que el niño se va alimentando de todo aquello que en su vida como alumno le van enseñando sus educadores, para que sea exitoso y perdure en el tiempo, ha de ser laboriosa cada lección.

Enviar un comentario


*
Para demostrar que eres un usuario (no un script de spam), introduce la palabra de seguridad mostrada en la imagen.
Anti-Spam Image