Artículos de Marzo 2010

GIRALT MIRACLE, Ricard

Miércoles, 31 Marzo 2010

Ricard Giralt Miracle (Barcelona, 1911-1994) nació en Barcelona, era hijo de Francesc Giralt III, compañero de Seix i Barral, fue uno de los pioneros, con mayúsculas, o mejor dicho, el pionero del diseño gráfico español. Fue diseñador gráfico, tipógrafo e impresor. Ricard aprendió con su padre que era un prestigioso grabador litógrafo. Se inició en el mundo de las artes gráficas en el estudio de Seix i Barral; artísticamente se formó en la Escuela de la “Llotja” (Escuela de Artes y Oficios de Barcelona), en el Cercle Artístic de Sant Lluc, y en el Ateneu Enciclopédic Popular, donde tuvo como maestro al arquitecto Josep Lluis Sert, quien le relacionó con el racionalismo del GATCPAC y le hizo entrar en contacto con la Bauhaus y las corrientes centroeuropeas de diseño.
Ricard Giralt Miracle fue en un principio de formación plenamente noucentista y posteriormente racionalista, pero vió truncada su carrera, como tantos otros, por la Guerra Civil; pasó al exilio y estuvo encerrado en campos de concentración. Reanudó el trabajo a su vuelta a España en la atemorizada posguerra.
Desde los años 30 se dedicó a la creación de carteles, folletos, cubiertas de libros y ediciones de bibliófilo; colaboró en numerosas creaciones publicitarias y en el campo de las sobrecubiertas para libros y en el cartel publicitario, donde realizó más de un centenar de creaciones consiguiendo numerosos premios.
La relación de Ricard con la letra se remonta a su infancia. Se padre, Francesc, notable grabador litógrafo, le inició en el dibujo de todas las familias tipográficas, particularmente las de tradición romana, inglesa y egipcia, a las que incorporó después las de palo seco. El dominio que llegó a tener de la anatomía y arquitectura de la letra le permitió no sólo aplicar con rigor los alfabetos clásicos, sino dibujar otros nuevos que, estructural o estéticamente, tuvieran personalidad propia. Para él, la letra tenía vida propia, no en balde definió la tipografía como un ikebana occidental. Estudiaba el grosor de las astas, los remates, las partes llenas o vacías, los espacios y las interlíneas, con el objetivo de dar una fisonomía característica a cada alfabeto.
En 1947 funda el Instituto de Arte Gráfico Filograf (Filograf, Institut d’Art Gràfic), un taller netamente artesanal desde donde desarrollará una prolífica labor de realizaciones impresas, que van desde las simples tarjetas o postales hasta el libro. Desde entonces editó unas comunicaciones muy particulares, por ejemplo son famosas las tarjetas para notificar en las empresas y comercios el cierre por vacaciones o las felicitaciones de Navidad, que han constituido la selección de grabados xilográficos y tipográficos de mayor envergadura de toda nuestra historia contemporánea.
Trabajó para editoriales tan relevantes como las de Josep Janés, Lluis Miracle, Aymá, Argos, Omega, Noguer, Destino, Herder, Gaya Ciencia, etcétera. Estampó algunos ejemplares de la revista “Dau al Set” e imprimió libros y catálogos para Miró, Tápies, Millares, Sempere, Zóbel, Tharrats, Cuixart, etcétera, o para escritores como Foix, Espriu, Sagarra, Teixidor, Manent, Brossa, Perucho y Cirlot, entre otros.
En 1951 realizó el logotipo para el Grupo R de arquitectos racionalistas(Coderch, Bohigas, Martorell, Gili, Pratmarsó), que fueron fundamentales para el desarrollo de la arquitectura y el diseño racionalistas en España. Fue además autor de numerosos alfabetos, como el Gaudí, Xenius, Helios, Maryland, Gaya Ciencia, Pompeya, Augusta, Biblos; pero su indiscutible talento gráfico raya a gran altura en el personal toque que da al collage tipográfico, cuya sensibilidad palidece ante la categoría del dominio de un material y una técnica cuyo manejo no tenía para él secreto alguno.
En 1953 funda y dirige la Editorial PEN, dedicada a libros de tema artístico. Anualmente publica unas “plaquettes”, consideradas como la esencia de su lenguaje tipográfico, en las que combina los grabados antiguos con una amplia gama de superposiciones gráficas y armónicas tonalidades de color. Realiza asociaciones inéditas a través de la reutilización de vulgares viñetas y de tipografías marginadas en los catálogos al uso. Una innovación en su tiempo fueron las audaces composiciones asimétricas y calidoscópicas, y sobre todo el tratamiento del color, que ejercieron gran influencia en las jóvenes generaciones posteriores de diseñadores, apreciable todavía hoy.
Se considera a Ricard Giralt Miracle como “el primero de la nueva vanguardia, en la oscura posguerra”, decía Alexandre Cirici Pellicer, de quien se consideraba discípulo. Es también o se dice de él que es el arquetipo del diseñador gráfico independiente, que no nace, como pudiera creerse, con la fundación del FAD (Fomento de Artes Decorativas) en 1961, sino de la honesta y humilde práctica de este paciente trabajador de la cultura.
Los alfabetos diseñados por Giralt Miracle, de los que hay que destacar el Gaudí (que combina el espíritu constructivo de la romana lapidaria y el de los palos secos modernos), nunca llegaron a fundirse; sólo fueron utilizados por él en sus diseños. Los alfabetos tipográficos, en concreto el Gaudí, le valieron el Premio Delta de Oro del ADI-FAD en 1962. Realizó numerosos carteles, portadas de libros, marcas, logotipos y la creación de libros de bibliófilo. Su aportación más importante fueron las obras que denominaba “caleidoscopios”.
Su obra ha sido objeto de importantes publicaciones en revistas extranjeras (Gebrauchsgraphik, Who’s Who), así como de destacados premios y menciones, entre los que destacan el Premio Saulo, otorgado por la Escola Massana de Barcelona; varias menciones de la Agrupación Tipográfica Internacional durante los años 60; Medalla de Oro del FAD en 1980; en 1983 recibió el Premio Ciutat de Barcelona a las Artes Plásticas; la Creu de Sant Jordi concedida por la Generalitat de Catalunya en 1986; en 1989 el Graphic Design Excellence Award del ICOGRADA (International Council of Graphic Design Association). Fue galardonado con el Premio Nacional de Diseño en 1990, otorgado por el Ministerio de Industria y Energía y el Centro de Diseño de Barcelona (BCD), y el Premi Nacional d’Arts Plástiques del Departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya.
En 1982 la Fundación Miró acogió una exposición antológica suya de sus primeros cincuenta años de trabajo. En 1993 la Calcografía Nacional de Madrid presentó una exposición antológica de su obra con el título “Amor por la letra. Ricard Giralt Miracle, diseñador gráfico”, que también pudo contemplarse en el Palacio de Revillagigedo de Gijón. También el IVAM de Valencia le dedicó una exposición en 1996 (Ricard Giralt Miracle y la Tipografía).
Finalizaremos con las palabras que el arquitecto Oriol Bohigas le dedicó: “Ricard Giralt Miracle es un superador y conservador del espíritu artesano en un sistema industrial, promotor de profesionalidad e impulsor de una manera de hacer que va más allá de los modelos importados”.

AA.VV., Amor por la letra. Ricard Giralt Miracle, diseñador gráfico. Catálogo de la Exposición, Madrid, 1993.
NAVARRO ARISA, J.J., “Una vida de amor por la imprenta”, El País, Babelia, 10 de julio de 1993, p. 22.

Sirva este texto también como homenaje a este GRANDE del diseño gráfico español, a quien conocí una tarde-noche en Gijón, acompañado de su hijo Daniel, después de la presentación de su exposición en 1993. Este gran hombre que buscaba un punto de encuentro entre la lírica, la poesía visual, el collage, el fotomontaje, la tipografía experimental, la bibliofilia y el espíritu de vanguardia.

Alfredo Navarro Saldaña

GIL, Emilio

Martes, 30 Marzo 2010

Emilio Gil es director creativo desde su fundación en 1980 de Tau Diseño, una de las empresas pioneras en España en servicios de diseño, comunicación visual y creación y desarrollo de programas de identidad visual corporativa. Es también director creativo de Tau Digital, empresa especializada en servicios de diseño en Internet.
Formado en la SVA (School of Visual Arts), en 1982 participa en el I Programa in Graphic Design de la School of Visual Arts de Nueva York, con los diseñadores norteamericanos Milton Glaser, James McMullan y Ed Benguiat.
Como director creativo de Tau Diseño ha trabajado para numerosos clientes, como El País Aguilar, la Editorial Santillana, el Ayuntamiento de Madrid, Indra, Ministerio de Educación y Cultura, Osborne, Tabacalera, Fondo Monetario Internacional, Grupo del Banco Mundial, etcétera.
Ha desarrollado proyectos de identidad corporativa para Aldeasa, Banco Natwest, los Centenarios de Carlos V y Felipe II, Goya 96, la SGAE, Gesinar, Logista y Osborne entre otros.
En el área editorial ha trabajado obras como “Andante Cantabile” 1986, la revista “Madriz”, “Sur Exprés” 1987, “La Caña”, etcétera.
Sus trabajos han sido seleccionados para exposiciones itinerantes y publicaciones como Typography 16 (Watson-Guptill Publications, New York), Windows of European Design, Spanish Design and Architecture (Emma Dento Coad. Studio Vista/Rizzoli, London), Laus 3-4 y Laus 25 (ADG-FAD, Barcelona), Graphis Book Design (Graphis Press, New York), Print (European Design Annual, 1996 y 1998).
Ha obtenido varios premios de diseño gráfico en Gran Bretaña, como el Donside, por el libro “Un Toro negro y enorme”, sobre la valla publicitaria de Osborne, en la categoría de diseño editorial, y el Premio Especial en conjunto al mejor trabajo de 1994. Este libro fue premiado también con un Certificate of Typographic Excellence por el Type Directors Club de Nueva York y en España con el Laus de Oro en la categoría de Diseño Gráfico Editorial en 1995. Asimismo posee varios Certificate of Excellence de los European Design Annual en 1995 y 1999 por trabajos para Indra, ARCE (Asociación de Revistas Culturales de España) y el País-Aguilar.
En 1996 dirigió la monografía “25 años de diseño gráfico español”, publicada por Experimenta Ediciones de Diseño.
Ha sido director de diversos ciclos de Cursos de Verano de la Universidad Complutense de Madrid en su sede de El Escorial; como 25 años de Diseño Gráfico en España en 1998; Diseño o Propaganda. La imagen de la Administración del Estado en 1999; y Diseño en tres tiempos. De Guttenberg al diseño virtual, en agosto de 2000.
Ha sido comisario, junto a Enric Satué, Alberto Corazón y Luis Sardá, de la exposición “Signos del siglo. 100 años de diseño gráfico en España”, que tuvo lugar en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid entre los meses de marzo y mayo de 2000. Además ha comisariado la exposición “¿Dissenyes o Diseñas?” en Madrid, Berlín y Sofía, y de la exposición “24×365. Diseño Gráfico para la comunicación pública” en el Círculo de Bellas Artes de Madrid en 2008.
Actualmente es profesor de Proyectos en el Istituto Europeo di Design de Madrid, profesor del Máster de Edición de Santillana Formación y de la Universidad de Salamanca, profesor colaborador de las Universidades Carlos III y Europea de Madrid, vocal y asesor de la Junta Directiva de la AEPD (Asociación Española de Profesionales del Diseño).
Es autor de la obra “Pioneros del Diseño Gráfico en España”, Index Book, Barcelona, 2007, y coautor de “Lo bello de las cosas”, Ed. Gustavo Gili, Barcelona, 2007.
Dice que un buen cliente propicia un buen trabajo. Nuestra época es el tiempo de la creación de la profesión del diseñador gráfico; es una profesión nueva; el siglo XX creó un corpus teórico, fue el siglo de la imagen, reflejo del estado del mundo. Hay que mejorar las condiciones del mundo.

Alfredo Navarro

GIL, Daniel

Lunes, 29 Marzo 2010

Daniel Gil (Santander, 1930-Madrid, 2004) nació y vivió en la calle Magallanes de Santander, pero muy pronto marcharía a Madrid. Estudió Bellas Artes, pues quería ser pintor, pero de la pintura no se podía vivir en aquella época.
A la vuelta de un viaje a la Unión Soviética, a donde fue de manera clandestina, recaló en la Hoschule für Gestaltung (Escuela Superior de Diseño) de Ulm, allá por 1957, y se quedó. Allí contactó con los genios del racionalismo centroeuropeo, como Max Bill, Tomás Maldonado, Otl Aicher o Hans Gugelot. “Nunca he visto tanta creatividad como la que hubo en posguerra, con los suizos y los alemanes”, decía.
Daniel Gil realizó además ilustraciones, vidrieras y mosaicos. Trabajó en los primeros 60 para Hispavox durante algunos años, realizando carpetas para discos (por ejemplo para Sara Montiel o Raphael), hasta que le llegó la oferta de Alianza Editorial en 1962. En Hispavox le pagaban la mitad del sueldo con el mes, y la otra mitad a fin de año, con lo cual la empresa mantenía al personal firme e influía en la economía de sus empleados. También colaboró ocasionalmente con la CBS.
El horario de la editorial Alianza le convencía, pues trabajaba de 8 a 15 horas y pintaba por las tardes. Mientras, realizó más de 4.000 portadas para Alianza, en donde desplegó todas sus dotes creativas e imaginativas este gran artista y diseñador, que trabajó tomando referencias del Dadá, del Surrealismo, del Constructivismo y otras vanguardias. La libertad en la forma de trabajo de Alianza Editorial fue estupenda, hasta que se frustró cuando un accionista vendió Alianza al Grupo Anaya, y como el propio Gil dice: “¿Cómo se pueden meter libros de recetas de cocina en la misma colección en que está Hemingway?”
Cuando marchó de Anaya, hubo quien se aprovechó de su trabajo firmando obras de Daniel Gil. Siempre luchó para que se reconocieran los derechos de autor de los diseñadores, al igual que de los artistas, como demostró en sus trabajos realizados para la Fundación Thyssen-Bornemisza y en la Asociación de Diseñadores de Barcelona.
Fue premiado con la Medalla de la Bienal de Diseño Gráfico de Brno (Checoslovaquia), con la Medalla de Oro de Bellas Artes en 1984; ha sido tres veces finalista del Premio Nacional de Diseño, pero como decía, “se lo suelen dar a los catalanes…”, y fue también premiado con el Premio de Honor de los Laus (ADG-FAD).
Daniel Gil ha sido un caso único en el panorama del diseño gráfico español de todos los tiempos. Relacionado con la historia contemporánea del libro por méritos propios, todo editor y diseñador de cubiertas se ha topado con Daniel y con su obra. Influyó en todos los diseñadores del campo editorial, a causa de su participación, como ya hemos dicho, en Alianza Editorial desde los primeros años 60. Era un personaje sutil, inquieto y sagaz. Según Enric Satué, “le complacen los éxitos de sus amigos, y el éxito de los demás viene a aumentar el crédito a la profesión de diseñador”.
Su contacto con la legendaria Escuela de Diseño de Ulm (Alemania) en los duros años 50 afectó a Gil de forma positiva. Su rigor compositivo, tipográfico y fotográfico en los diseños impecables a lo largo de veintitantos años pueden proceder de la influencia de maestros como Max Bill, Tomás Maldonado, Otl Aicher, Hans Gugelot, Vanterloo o Vordemberge-Gildewart, sobre todo desde 1957, cuando la Trienal de Milán concedió su gran Premio de Diseño a los productos de la firma Max Braun de Frankfurt, a la que Aicher y Gugelot habían contribuido de forma poderosa en el diseño de su imagen tan conocida. El modelo ulmiano de los productos de Braun y su imagen publicitaria tiene mucho que ver con la asepsia fotográfica y compositiva propia de las cubiertas de Gil para Alianza.
En las publicaciones “Still-life”, obra de 1965, en “Toaster”, de 1966 a 1969, y en “The critic laughs”, de 1968 a 1972, se percibe el genio e ingenio de Hamilton, el de Daniel Gil y el de Marcel Duchamp, a quien los críticos suelen invocar al hablar de la obra de Hamilton o de Daniel Gil. En Ulm Daniel Gil conoció el espíritu de la nueva Bauhaus, lema repudiado por los directores y profesores de Ulm, pero que influyó decisivamente en la obra de Gil.
Para Alianza realizó, como ya hemos dicho, más de 4.000 cubiertas de libro de bolsillo; utilizó el papel couché -el célebre martelé- para ellas, y con ello proporcionó el éxito de la editorial y la envidia de los demás editores. Todos aspiraban a imitar la obra de Gil con sus fotografías a color de naturalezas muertas a ser posible. En la España franquista del desarrollo turístico, Gil trabajaba con un rigor admirable, que obligaba de igual forma a impresores y grabadores.
Tras su marcha de la Editoral Alianza, cuando cambió de dirección, Gil estableció su propio estudio en 1989 trabajando para diferentes editoriales como Mondadori, Fondo de Cultura Económica, El Grupo Santillana, también para el Congreso de Diputados, la Exposición Universal de Sevilla de 1992, la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, etcétera. En 1999 dirigió un taller de diseño en la sede de Santander de la UIMP, coordinado por su amigo Manuel Estrada.
Fernando Villaverde, en un artículo de la extinta revista De Diseño, decía: “Daniel Gil ha conseguido como pocos dotar al mensaje gráfico de sus cubiertas de la misma riqueza de significados posibles que, en principio, es exclusiva del texto del libro”. Gil era un artista-diseñador que se disfrazaba de Schwitters, Magritte, Duchamp, Rodchenko, Ernst, Oldenburg y hasta de Berrocal (poco felices y barrocas esculturas-objeto). Esos limpios, pintados y ensamblados objetos fueron colocados con precisión ulmiana en las portadas de Alianza bajo la sensible lente del fotógrafo y amigo Francisco Ontañón.
Según Umberto Peña, “en Gil hay algo muy ibérico en su búsqueda del objeto, lo que hace recordar a otros grandes españoles: a Juan Gris en su depurada relación formal y el acabado técnico; a Dalí en el viaje hacia el psicoanálisis y la paradoja; a Buñuel en la crueldad y la ironía corrosiva”.
Hay un libro que los diseñadores y los historiadores del diseño no podemos olvidar, se trata de la cubierta de “El Diseño Gráfico. Desde los orígenes hasta nuestros días”, del cual es autor Enric Satué y que editó Alianza con todos los honores, gracias a la portada y a la decidida intercesión de Daniel Gil. Asímismo “Los demiurgos del diseño gráfico”, también de Enric Satué con portada de Gil para Mondadori.
Últimamente realizó el símbolo gráfico del Museo Thyssen-Bornemisza, con tipografía de Cassandre, la Peignot, en donde aparece la portada del Palacio de Villahermosa en azul y las letras en gris.
Sus trabajos se han publicado en revistas especializadas como Graphis o Novum, y se han expuesto en numerosas ciudades de Europa y América, como Buenos Aires, Bogotá, México D.F., Guadalajara (México), La Habana, Sao Paulo, Bruselas, Madrid, Barcelona, Oviedo, Gijón, Toledo, Zaragoza, etcétera.
In memoriam de Daniel Gil, diseñador gráfico, alquimista, inspector del Rastro madrileño y desguazador de objetos perdidos.

AA.VV., Daniel Gil, diseñador gráfico. Dirección General del Libro y Bibliotecas, Ministerio de Cultura. Madrid, 1990.
SATUÉ, Enric, El diseño gráfico. Desde los orígenes hasta nuestros días. Ed. Alianza Forma, Madrid, 1992.
SATUÉ, Enric, El diseño gráfico en España. Historia de una forma comunicativa nueva. Ed. Alianza Forma, Madrid, 1997.
SATUÉ, Enric, El diseño de libros del pasado, del presente y tal vez del futuro. La huella de Aldo Manuzio. Fundación Germán Sánchez Ruipérez, Madrid, 1998.
PEÑA, Umberto, “Psicoanalista de la imagen”, Revolución y Cultura, 5, La Habana, 1986.
VILLAVERDE, Fernando, “Retrato del artista como diseñador gráfico”, De Diseño, 14, Madrid, 1987.

“Sirva este texto como homenaje a Daniel Gil, paisano mío y genio del diseño gráfico español, que mereció, más que nadie, el Premio Nacional de Diseño”

Alfredo Navarro Saldaña (Historiador del Diseño).

GIJÓN, Paco

Sábado, 27 Marzo 2010

Paco Gijón nació en Santander y estudió diseño gráfico en Barcelona. Ha sido uno de los promotores de esta materia en Cantabria en la segunda mitad del siglo XX, además de los dos grandes pioneros cántabros, Daniel Gil y Julián Santamaría, que ejercieron su labor en Madrid fundamentalmente. Francisco Gijón, después de una larga trayectoria en diversos estudios y en solitario, ha fundado en 1996 “Cibermedios, diseño y comunicación”, un estudio de diseño gráfico especializado en el área editorial y multimedia.
Sus trabajos se centran en logotipos e imagen de empresa, diseño editorial, packaging y exposiciones; en el área de diseño web realiza sitios y páginas web, gestión de dominios y albergue de páginas; y en multimedia realiza interactivos en CD-ROM y DVD, presentaciones de empresa e institucionales y quioscos informativos.
Cuenta entre sus clientes diversos Albergues de Cantabria, Artesa, Arte y Parte, Asociación Amigos del Museo Altamira, Te-Veo, Aspace, diversos Ayuntamientos, Cantabria Confidencial, Casas de Cantabria en el Mundo, Centro de Arte Contemporáneo de Málaga, Cesine, Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria, Dos Soles editorial, Gestión Cultural y Comunicación, Grupo Armando Álvarez, Grupo Castelar, Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, La Machina Teatro, Lupa Supermercados, Pinturas Ferroluz, Parlamento de Cantabria, Puertos de Andalucía, Santander Euro Centre, Triax, Unate (Aulas de la Tercera Edad), Unión de Consumidores de Cantabria, Unión Europea, Universidad de Cantabria, Electra de Viesgo, entre otros muchos.
En momentos difíciles hay que optimizar los recursos, manteniendo los niveles de calidad y creatividad para destacar en un entorno altamente competitivo, dice el diseñador.

Alfredo Navarro

GARCÍA BENAVIDES, Elías

Sábado, 27 Marzo 2010

Elías García Benavides (León, 1937) es uno de los pioneros del diseño gráfico en Asturias, una disciplina cuyo objetivo es conseguir un mensaje de calidad y diferenciador. Nació en León pero en 1963 se traslada a Oviedo donde empieza a realizar su trabajo como dibujante publicitario, “una época difícil en la que pasamos del desconocimiento a la identidad gráfica. Empezamos dos o tres y después se nos unió el resto”. En 1972 comenzó su actividad conjunta con José Santamarina.
Elías y Santamarina constituyen un destacado ejemplo entre las varias parejas de diseñadores que se han dado en la historia del diseño gráfico español. Al igual que, entre otros, Cruz Novillo y Olmos, Pep Carrió y Sonia Sánchez (hoy reconvertidos en Carrió, Sánchez y Lacasta), Sandra Figuerola y Marisa Gallén, Saura y Torrente o el dúo formado por Fernando Gutiérrez y Pablo Martín bajo el nombre de Gráfica, ellos fueron una confirmación de que, al menos durante una serie de años, la fórmula de trabajo planteada como un tándem es una forma recurrente que presenta ventajas a la hora de desarrollar y gestionar el día a día de un trabajo creativo.
En los últimos años se ha dedicado a la faceta artística, la pintura, exponiendo sus trabajos en diversos países. De 1990 a 1992 fue artista visitante de la Scuola Internazionale di Grafica de Venecia en los “Summer Courses in the Book Arts”. En 1996 comisarió la exposición “Cinco diseñadores gráficos”, que recogía trabajos de los también pioneros en Cataluña, Domènech, Huguet, Pedragosa, Pla-Narbona y Vellvé.
En los años 60 trabajó en la agencia Brun de publicidad, pero pronto se vió en la necesidad de dejar un poco de lado la vertiente comercial de la publicidad para dedicarse a algo más creativo. Hoy trabaja en solitario en un estudio propio, rodeado de láminas, logotipos, ilustraciones, pinturas, proyectos y libros y, sobre todo, de gente joven, de savia nueva que le regenera día día. Sus especialidades se han centrado en la identidad gráfica, el diseño editorial y los envases. Ha publicado su obra en diversas revistas y se ha expuesto en Venecia, París, Asturias (Oviedo, Gijón, Avilés, Mieres, Luarca…), León, Bilbao, Madrid, Burgos entre otros muchos lugares.
Ha trabajado para las temporadas de Ópera del Teatro Campoamor, para la Agrupación de Grafistas del FAD, ha realizado numerosos carteles de cine, para la Asociación de la Prensa Médica Española, para distintas editoriales e instituciones y empresas privadas.

GIL, Emilio, Pioneros del Diseño Gráfico en España. Ed. Index Book, Barcelona, 2007, pp. 108 ss.
MATEO, C., “Elías García Benavides diseñador gráfico”, La Nueva España, 24 de abril de 1999, p. 5.

Alfredo Navarro

GARBAYO, Fermín

Viernes, 26 Marzo 2010

Fermín Garbayo (Madrid, 1929-1992) fue un diseñador gráfico de formación autodidacta. En 1948 obtuvo una plaza como dibujante técnico en el Ministerio de Obras Públicas aunque, al considerar esta ocupación lejos de sus intereses creativos, trasladó su actividad a partir de 1951 al campo de la publicidad, ejerciendo como director artístico en varias de las agencias madrileñas más importantes de la época, como Ruescas, Ancema e Hijos de Valeriano Pérez.
En 1960, siguiendo la misma trayectoria que otros compañeros, se independiza para montar su propio estudio. Un año más tarde se crea el “Grupo 13″ que, pese a la denominación que adoptaron sus fundadores, estaba compuesto en sus inicios por diez profesionales (Poza, Olmos, Loyzaga, Santamaría, Cuesta, Cruz Novillo, Laperal, Calvo -posteriormente sustituido por Escobedo-, Valdés y el propio Garbayo). Todos ellos desempeñaban generalmente la dirección artística en destacadas agencias publicitarias o trabajaban como creativos a sueldo de importantes empresas de la época, como Profidén o Kelvinator. Fermín Garbayo fue a lo largo de casi tres décadas uno de los mejores cartelistas españoles, especialidad en la que obtuvo más de doscientos premios en concursos nacionales e internacionales.
Colaboró durante tres años con la revista satírica “La Codorniz”. Sus trabajos fueron publicados en revistas de fama internacional como “Gebrauschgraphik”, “Graphis”, “Idea”, “Poster”, “Vendre” y en el “Who’s who in Graphis Art International”.
A partir de 1975 evolucionó, en sus propias palabras, hacia una vertiente “pictórica en concepto, técnica y forma”. Entre sus carteles hay que destacar varios de temática taurina, Feria Internacional del Calzado de Elda, Omega, Schweppes, Año Internacional del Libro, Lotería Nacional, Fiestas de San Isidro de Madrid, Vuelta Ciclista, Festival de la Canción de Benidorm, portada para Graphis, Jefatura Central de Tráfico, Seguridad Vial, Nestlé, Festival Internacional de Cine de San Sebastián, Festivales de Teatro, Cáritas, Portadas de La Codorniz, ABC, Juegos Deportivos del Club Banesto, carteles de Moda, de productos de belleza o el famoso de la Campaña Mantenga Limpia España de 1968.
Garbayo, cartelista expresionista, decía que hay que elevar el nivel artístico de la publicidad y revalorizarla en categoría en aquella parte que posee más allá de lo comercial y artesano.

GIL, Emilio, Pioneros del Diseño Gráfico en España. Ed. Index Book, Barcelona, 2007, pp. 144 ss.

Alfredo Navarro

GALLEGO, Juan

Jueves, 25 Marzo 2010

Juan Gallego inicia su actividad como diseñador gráfico en 1985. Sus primeros trabajos se desarrollan en estudios de diseño y agencias de publicidad. En 1990 emprende su andadura como profesional autónomo y en 1998 constituye la sociedad Juan Gallego Diseño, S.L. Actualmente su estudio de Gijón ofrece un competitivo equipo humano formado por el propio Juan Gallego, Gonzalo Martínez y Manuel Sayar como diseñadores, y Carmen Mª Gallego en la administración y cuentas Web.
Sus especialidades son la imagen corporativa, marcas, diseño editorial, cartelería, envases, etiquetas, ilustración e infografía, diseño multimedia y montajes expositivos.
Entre sus trabajos de imagen corporativa hay que destacar el Parque Etnográfico de Quirós, Dital o Hergut-Fecarre (constructora canaria), VETROTOOL (industria del vidrio), entre otros.
En marcas Aqua Proof. Romanelli, Sidra La Golpeya, La Mancomunidad del Bajo Nalón, Campaña Antitabaco para la Fundación Municipal de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Gijón, Comarca de Avilés (plan de dinamización turística)…
En diseño editorial la Guía Turística de Gijón (Ayuntamiento de Gijón), FEMETAL, el libro La educación en Gijón, 25 años (para el Ayuntamiento de Gijón… Diversos carteles para entidades e instituciones, etcétera.
Cuentan además entre sus clientes empresas e instituciones como Urolab Ibersa, Oficina de la Llingua, Ayuntamiento de Gijón, Hidrocantábrico, Oficina de Información Juvenil, Fundación Municipal de Cultura, Museo Casa del Oso, Helvetia, APSA, Suntec, Asturdanco, VIR, FADE, Constructora Sedes, Bocata, Oblanca, Bioética, entre otros muchos.

Alfredo Navarro

FORMA

Miércoles, 24 Marzo 2010

Dice Helios Pandiella, diseñador gráfico y presidente de AGA, en un texto sobre FORMA que se publicó durante su exposición en 2003 en la Escuela de Arte de Oviedo: “Iniciar la actividad del diseño gráfico en Asturias, allá por el año 1983, cuando Antonio Acebal, Raquel Fraga y Esperanza Medina fundaron el Estudio Forma, suponía asumir el riesgo de tener que sortear numerosas incertidumbres y confusiones respecto a la percepción adecuada de la imagen profesional del diseñador en la selva social del mercado y por las, todavía, incipientes instituciones democráticas -con la añadida distorsión provocada por el fenómeno del “boom del diseño” de esa década-; además de estar dispuestos a vivir una accidentada, a la par que estimulante, aventura gráfica, descubriendo y abordando los diferentes medios técnicos que desde el Letraset hasta el Mac, se ofrecieron con el transcurso de los años. Veinte de experiencia para los diseñadores que componen Forma y que han sabido recorrer sin bajar la guardia de la capacidad expresiva del dibujo, aprendiendo a soltar el lastre de contenido superfluo, a prescindir del artificio compositivo, con la mirada siempre atenta en lo esencial y rumbo a la nitidez conceptual de sus actuales propuestas visuales. En la exposición organizada en la Escuela de Arte para Motiva 2003 podemos comprobarlo: ellos representan, utilizando un símil con la brillante corriente del comic de, también, hace veinte años, la “línea clara” del diseño gráfico español”.
El Estudio FORMA está compuesto, como antes decíamos, por Esperanza Medina (Avilés, 1961), Raquel Fraga (Pola de Siero, 1960) y Antonio Acebal (Mieres, 1960). Los tres se conocieron estudiando en la Escuela de Arte de Oviedo. Formaron el estudio en 1983 y se dedican al diseño gráfico y a la ilustración en todas sus facetas. Desde ese año trabajan en la búsqueda de nuevas propuestas gráficas para cada encargo que les hacen sus clientes, entre los que se encuentran diferentes organismos públicos y numerosas empresas privadas.
En su particular manera de entender el trabajo no existe encargo ni proyecto pequeños. Les satisface implicarse con igual entusiasmo para un diseño destinado a un pequeño comercio o a una asociación juvenil, que a un organismo oficial o a una gran empresa.
Diseñan logotipos, identidad corporativa, memorias, folletos, catálogos, carteles, calendarios, postales, artículos promocionales, carpetas, etcétera. En los últimos años han obtenido más de doce premios Motiva (a la excelencia en el diseño gráfico) y más de veinte menciones de honor en varias categorías. Sus trabajos son referencia en publicaciones nacionales del sector, como el Catálogo de Ilustradores APIV 2002, Diseño Aplicado en la Estrategia Empresarial ACG, Mis primeras 80.000 palabras, Logos made in Spain 01 (Index Book), Le rire des sorcières (Ed. Hachette, París), The European Design Annual 4, Visual (portada nº 87), El diseño gráfico en España (Enric Satué, Ed. Alianza), aparecen en publicaciones como Experimenta, Visual, Ardi, On, Imagen y Comunicación…
Han participado en exposiciones en Gijón, Oviedo, Galicia, Barcelona, Valencia, Francia…
Cuentan entre sus clientes con varias Consejerías (Salud, Educación, Asuntos Sociales…) del Gobierno de Asturias, la Universidad de Oviedo, Ayuntamientos de Oviedo, Gijón, Avilés, Grado, Parres, Valdés…, Fundación Príncipe de Asturias, Cajastur, Fundación Oso de Asturias, Instituto Asturiano de la Mujer, Instituto Asturiano de la Juventud, Consejo de la Juventud del Principado, RIDEA, Orquesta Sinfónica de Asturias, Coprosa, Sidra Mayador, UCAPA, Du Pont, TRAGSA (Valladolid), ENUSA (Salamanca), SHS Cerámicas (Salamanca), Centro de Visitantes Montes de Valsaín (Segovia), Plataforma de Ayuda a Mujeres Afganas, ASEAMO, ASCAR, FEDEMA, NORCAR, ROCINSA… entre otros muchos.
Han trabajado para editoriales como Santillana, Anaya, SM, Edebé, Everest, Zubia, Media Vaca, Trea, Nobel, Luna de Abajo, ESM, Trabe, Editora del Norte, etcétera.
Acaban de seleccionarles cuatro portadas de libros para una exposición en Tailandia (2010).
Opinan que el buen diseño tiene que ser claro, conciso e impactante, y debe decir lo más con los menos elementos posibles para llegar al público.

Alfredo Navarro

FONTSERÈ, Carles

Miércoles, 24 Marzo 2010

Carles Fontserè (Barcelona, 1916-Girona, 2007) ha sido uno de los cartelistas más importantes de la época de la Guerra Civil española. Vivió dicha guerra, los campos de reclusión franceses, la ocupación de París por los nazis y el exilio en México. Fue un buen diseñador gráfico e ilustrador.
Es autor de sus famosas memorias, “Un exilado de tercera. En París durante la Segunda Guerra Mundial” (Ed. El Acantilado, Barcelona, 2004). Le gustó vivir la historia en primera fila.
El estilo del cartel de Fontserè es contundente, moderno, al estilo del cartel republicano de la época. Fue autor de gran número de carteles de propaganda del bando republicano durante la Guerra Civil, en concreto de la CNT, POUM y UGT, algunos de los cuales se conservan en el Archivo de Salamanca.
El archivo Fontserè cuenta con más de 42.000 negativos, de los cuales unos 10.000 corresponden a los 23 años que el diseñador e ilustrador vivió en Nueva York. Las especialidades de Fontserè son la ilustración de libros y portadas, la publicidad, el cartel, el diseño de decorados y vestidos, e incluso dibujó cómics. Colaboró y trabajó con Dalí y Cantinflas en diversas escenografías y practicó la fotografía como documento social.
El cartel de Fontserè fue una herramienta de comunicación básica para las organizaciones, instituciones, partidos políticos y sindicatos del gobierno republicano. Se trata de la cultura como arma de combate. En ellos no sólo hay un toque de defensa y dureza, sino una cierta ternura cuyo objetivo era inculcar ciertos valores.

Alfredo Navarro

FERRER, Isidro

Martes, 23 Marzo 2010

Isidro Ferrer (Madrid, 1963) es madrileño, aunque afincado en Aragón hace bastante tiempo. Cuando tenía catorce años llegó a Zaragoza, después de haber viajado por todo el país junto a sus padres; hace años reside en Huesca.
Estudió Arte Dramático, inclinándose más hacia las artes escénicas. En 1983 se graduó en la Escuela de Mimo y Pantomima de Jacques Lecoq en París. Isidro Ferrer llega al mundo del diseño de forma un tanto inesperada. Será un accidente, del que tardará en recobrarse varios meses, el que le apartará de los escenarios, donde actuaba como miembro de varias compañías teatrales aragonesas (entre 1983 y 1987), de acuerdo con su formación académica de Graduado en Arte Dramático y Escenografía.
Su primera incursión en el sector del diseño tiene lugar en el rotativo El Heraldo de Aragón (1988), donde ejerce como diagramador e ilustrador, aunque será al año siguiente, en 1989, cuando cobre un rumbo definitivo tras una temporada en Barcelona en el estudio de Peret, quien ejercerá una poderosa y saludable influencia en el conjunto de su obra posterior. A partir de entonces se dedicó al diseño, primero en Barcelona, más tarde en Zaragoza, y en los últimos años en Huesca.
Desde el Estudio Camaleón, que funda junto con otros tres profesionales en 1990, su labor comienza a despuntar públicamente: es distinguido con el Primer Premio de Diseño Gráfico Jovenews (1991) organizado por la revista Ardi; recibe el encargo del montaje del espacio dedicado a Goya en el Pabellón Aragonés de la Expo 92 y su libro El Vuelo de la Razón es galardonado por el Ministerio de Cultura en 1993, también ha recibido dos premios de la AEPD, un Laus y el premio Experimenta de Diseño.
Se suceden a partir de entonces trabajos de gran notoriedad y difusión, ya desde su propio estudio en Huesca (1996), que se reparten entre el cartelismo, el diseño editorial, la ilustración, la dirección artística de exposiciones y también algunas series de animación, mayoritariamente para fines publicitarios. Diseños para el diario El País y para las editoriales Santillana y Alfaguara, cortinillas de continuidad para Canal Plus, la imagen gráfica del centenario de Luís Buñuel o el anuncio televisivo para el New Beetle de Volkswagen constituyen algunas de las creaciones de Isidro Ferrer durante estos últimos años, objeto de exposiciones individuales y colectivas, dentro y fuera de nuestras fronteras, como en Huesca, Gijón, Lisboa, Rouen, Riejeka, Bogotá, Quito, Turín, París, Madrid, Barcelona, Tokio, Berlín, Bruselas, México DF, Montevideo, Buenos Aires y La Habana, entre otras.
Ha realizado desde dibujos como los de sus detallados diarios y libretas de viaje, hasta imágenes para organismos oficiales y estatales, todo ello con un estilo personal muy marcado. Diseñador e ilustrador actúa con el mismo realismo; por un lado entra la realidad y por otro sale la poesía. Se han publicado más de una veintena de libros relacionados con el trabajo de Ferrer en Francia, Portugal y España.
Recibió el Premio Nacional de Diseño en 2002, es miembro de AGI (Alliance Graphique Internationale) desde el año 2000, recibió también el Premio Nacional de Ilustración en 2006 por el libro Una casa para el abuelo (Ed. Sins Entido, Madrid, 2005), donde desarrolla un lenguaje visual en el que los objetos se leen.

Alfredo Navarro