El británico Rich McCor, creativo en una agencia de medios y fotógrafo en sus ratos libres,  se ha hecho famoso en las redes porque  los ‘ojeadores’ de Lonely Planet han dado con su maravilloso perfil de Instagram y han decidido compartirlo con el mundo.

Empezó recorriendo su ciudad, Londres, intentando dar una nueva visión de los lugares más emblemáticos de la capital británica. Con recortes de papel, transforma por completo los lugares más fotografiados. Por ejemplo, ha convertido el Big Ben en un reloj de pulsera, la catedral de Saint Paul en un helado y la noria de de London Eye en una rueda de bicicleta.Le ofrecieron recorrer Europa para hacer lo mismo con otras capitales europeas. Y así retrató los lugares más emblemáticos de en París, Ámsterdam o Copenhague, entre otros.

Su  fotografía preferida, según ha explicado en una entrevista a la prensa británica, es la de las fuentes de Tower Bridge convertidas en una botella de champagne, aunque confiesa que  “tuvo que disparar hasta 50 veces para conseguir el ángulo correcto, coincidiendo con el movimiento del agua”.