Miércoles 3 Diciembre 2008
A lo largo de la historia de la enseñanza de lenguas, los didactas han querido estructurar los procesos de enseñanza y de aprendizaje mediante una serie de principios metodológicos que establecen los objetivos, contenidos y procedimientos de la clase de lengua extranjera. Así han ido apareciendo diferentes métodos, enfoques o concepciones metodológicas que programan la enseñanza de la lengua y su puesta en práctica en la clase. Aunque en la teoría la evolución metodológica de la enseñanza de lenguas extranjeras puede parecer lineal, en la práctica los métodos y enfoques se superponen en le tiempo. Corrientes metodológicas muy diferentes han convivido y conviven en una misma época.
El aprendizaje de una lengua extranjera es un fenómeno complejo que viene determinado por muchos factores. ¿Qué conduce realmente al desarrollo de nuevas metodologías en la enseñanza de lenguas extranjeras y por qué cambian las ya existentes? El desarrollo de nuevos enfoques metodológicos y la enseñanza de lenguas extranjeras siempre se realizan en un contexto histórico, sociocultural y sociolingüístico determinado que caracteriza la posición y las expectativas tanto de las/os docentes como de las/os estudiantes.
En la década de los años setenta, en Estados Unidos, la renovación didáctica puso en práctica metodologías que reivindicaban las estrategias cognitivas de la persona que estudia una lengua extranjera y así van apareciendo el enfoque natural, el aprendizaje comunitario, el método silencioso, la sugestopedia o el método de respuesta física total, mientras que en Europa se irá forjando el enfoque comunicativo que dará un giro muy importante a la enseñanza y aprendizaje de lenguas extranjeras. Este enfoque produjo profundos cambios en el diseño de programas, en el procedimiento metodológico y en el nivel de conceptualización y organización de la enseñanza comunicativa, cambios que han supuesto un gran enriquecimiento para esta corriente metodológica.
El modelo de gramática generativa-transformacional de Chomsky defendía una división entre competencia (conocimiento lingüístico interiorizado ) y performance (actuación), entendida ésta como el uso individual de la lengua en una situación concreta, o sea, la evidencia externa de la competencia lingüística; para este la competencia es algo sistemático y objeto de estudio de la lingüística, la performance carece de sistema y no posee rasgos propios, por lo que no puede ser objeto de estudio de la lingüística teórica. Hymes (1967/1972) rechazó el concepto de competencia de Chomsky defendiendo que ésta tiene que incluir los conceptos de adecuación y aceptación. Fue el primero que describió la competencia comunicativa como aquélla que implicaba saber qué decir a quién y cómo decirlo de forma apropiada en una situación determinada. A partir de este momento el concepto de competencia comunicativa se ha ido modificando y enriqueciendo.
Canale y Swain (1980) propusieron un marco teórico con el que describir la competencia comunicativa; después, Canale presentó el modelo de competencia comunicativa que comprende las cuatro competencias relacionadas entre sí: la lingüística o gramatical (dominio de la gramática y el léxico), la sociolingüística (uso apropiado de la lengua en el entorno social en el que tiene lugar la comunicación), la discursiva (relación entre los elementos del mensaje y éste con el resto del discurso) y la estratégica (dominio de estrategias de comunicación que suplen carencias en las otras competencias); ya en los noventa se sumó también las competencias sociocultural y la social.
El principal objetivo de la enseñanza comunicativa es que el alumno adquiera la capacidad de usar la lengua para comunicarse de forma efectiva. Tiene diferentes versiones o interpretaciones y también diferentes formas de trabajar en el aula (programas funcionales, temáticos, nocional-funcional, de procesos, mediante tareas, procedimentales, por destrezas, etc), aunque todas poseen en común un enfoque, unos principios, una base teórica: el enfoque comunicativo.
Acostumbrados a hablar del método gramatical, método directo o método audiolingual, cuando nace esta nueva concepción metodológica se denomina método comunicativo a lo que realmente sólo es un enfoque que toma como base una reflexión teórica sobre la lengua y sobre el aprendizaje, sobre qué lengua enseñar/aprender y cómo enseñar/aprenderla.
En el enfoque comunicativo, la teoría sobre la lengua resulta del concepto de competencia comunicativa, complementado por la teoría de las funciones de Halliday (1973), de las aportaciones de la filosofía del lenguaje sobre los actos de habla y (Austin y Searle) y del análisis del discurso. En cuanto a la teoría del aprendizaje, no podemos hablar de una teoría concreta pero si de tres principios básicos: aprendemos si
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las actividades implican comunicación real
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usamos la lengua para realizar tareas significativas
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la lengua es significativa
Dentro de la enseñanza comunicativa, la primera forma de describir y organizar los contenidos que se aplicó fue la de un programa nocional-funcional que se asienta sobre las categorías nocionales y categorías funcionales.
En la actualidad, partiendo del Marco común europeo de referencia para las lenguas, se considera que la competencia comunicativa comprende varios componentes: el lingüístico, el sociolingüístico y el pragmático, y cada uno de estos componentes comprende conocimientos, destrezas y habilidades. Las competencias lingüísticas incluyen los conocimientos y las destrezas léxicas, fonológicas y sintácticas, y otras dimensiones de la lengua como sistema. Las competencias sociolingüísticas se refieren a las condiciones socioculturales del uso de la lengua. Las competencias pragmáticas tienen que ver con el uso funcional de los recursos lingüísticos sobre la base de guiones o escenarios de intercambios comunicativos, también tienen que ver con el dominio del discurso, la cohesión y la coherencia, la identificación de tipos y formas de texto, la ironía y la parodia.
Muy pronto empezaron las críticas de los programas nocional-funcionales ya que intentaron organizar los contenidos sobre un eje que no fuera gramatical, pero no siempre consiguieron apartarse de una práctica de estructuras lingüísticas. Los ejercicios eran bastante dirigidos y pensados para la fijación de estructuras, convirtiéndose en muchos casos en ejercicios gramaticales con etiqueta de funcionales. Las nociones y las funciones siguen siendo unidades de análisis de carácter lingüístico.
Uno de los cambios más importante que trae la enseñanza comunicativa es la distinción metodológica entre actividades de aprendizaje pre-comunicativas y comunicativas: las primeras fijan en los estudiantes un dominio fluido del sistema lingüístico sin que se usen con fines comunicativos. Pero en las actividades comunicativas, el estudiante ha de activar e integrar su conocimiento pre-comunicativo y sus destreza a fin de utilizarlos para la comunicación de significados; o sea, para que una actividad sea comunicativa debe reunir las cuatro características siguientes: Interacción, como mínimo participan dos personas; explicación, debe quedar claro quién habla con quién y para qué; vacío de información, la respuesta que se desea obtener no debe ser conocida, sino inesperada y contener un mínimo de novedad para el interlocutor; predicción nula, no hay una sola respuesta.
Otra aportación importante de la enseñanza comunicativa es el desarrollo de la competencia intercultural que pasa a ser objetivo fundamental en el aprendizaje de una lengua; El concepto de competencia comunicativa incluye conocimientos culturales que tiene que adquirir el alumno para poder comportarse de forma apropiada, de acuerdo con las reglas sociales y costumbres del país donde se habla la lengua. Por otro lado la dimensión afectiva también va adquiriendo mayor relevancia en la enseñanza comunicativa puesto que en el aprendizaje repercuten tanto factores relacionados con la parte cognitiva como con la afectiva.
Un paso más en la enseñanza comunicativa es la enseñanza por tareas, no es un enfoque ni un método, es una propuesta de diseño dentro de la enseñanza comunicativa de lenguas extranjeras. Este nuevo procedimiento pedagógico nace buscando procesos de comunicación reales en el aula y se centra en la forma de organizar, secuenciar y llevar a cabo las actividades de aprendizaje en el aula.
Los cambios más importantes que trae este nuevo desarrollo de la enseñanza comunicativa son: la incorporación en su concepción de los procesos de comunicación y de aprendizaje a partir de la realidad del aula. El uso de la lengua en clase se convierte así en un objetivo del curso. Nos hemos ido convenciendo de que la comunicación no puede tener lugar si no existe necesidad real de comunicar algo a alguien. Si además no hay motivación, porque sólo estamos simulando, representando situaciones ficticias que se pueden dar fuera del aula, el motor del proceso de aprendizaje falla. Ni los programas nocional-funcional ni la enseñanza comunicativa previa al desarrollo de la enseñanza mediante tareas van más allá de la simulación de la comunicación, dificultando, de algún modo, el desarrollo de procesos comunicativos en la clase. A partir de esta breve descripción, podemos pensar que este procedimiento pedagógico tiene mucho que ver con el programa de procesos y el programa procedimental que Markee incluye en la enseñanza basada en tareas. Numan en “el diseño de tareas para la clase comunicativa, 1996” define la tarea comunicativa como una parte del trabajo en clase que hace que los alumnos comprendan, manipulen, produzcan y se comuniquen en la lengua meta centrando su atención más en le significado que en la forma. Toda tarea debe ser significativa, motivadora y cercana a la realidad de los estudiantes. Tiene que ser negociada y fomentar el aprendizaje autónomo y las estrategias de aprendizaje. Debe implicar el trabajo cooperativo e integrar tareas con diferentes grados de realización para poder tener en cuenta la diversidad de niveles de competencia en el aula. Además, debe incluir el desarrollo de las cuatro destrezas (hablar, leer, escribir y escuchar) de forma integrada.
CONCLUSIÓN En esta evolución de la enseñanza comunicativa pasamos de la teoría a la acción, de los contenidos a los procesos: no se quiere saber, sólo, cómo se pide una información y hacer ejercicios en clase de entrenamiento, para ponerlo en práctica cuando se necesite; se trata ahora de hacerlo verdad, y esto desde la misma clase. Ese es el cambio que propugna el trabajo por tareas o proyectos, dentro del mismo enfoque comunicativo: el pasar a la acción, cumpliendo, en clase, tareas interesantes que incitan, en el proceso, a aprender todo lo necesario para poder llevarlas a cabo. En un primer momento se prestó atención al qué enseñar (nociones y funciones), para pasar después al cómo enseñar (metodología comunicativa) y centrarnos, mas tarde, en cómo desarrollar procesos de comunicación en el aula.
Bibliografía:
Melero Abadía, Pilar, De los principios nocional-funcionales a la enseñanza comunicativa
Font, Julia, Métodos y enfoques en la enseñanza de lenguas extranjeras. Universidad de Barcelona
Eguiluz, Juan, Consideraciones metodológicas: fundamentación, decisión y actuación. Curso de Master en ELE. UIMP/Instituto Cervantes. Santander 2006