Claveles. Espirales. La Gioconda. El Partenón. Pirámides. Violines… Y otras revoluciones.

25 04 2009

 ¿Voy a contar un chiste de leperos? ¿Abrimos sección de humanidades? ¿Qué tienen que ver las churras con las merinas? Nunca he conseguido saberlo. Pero que (además de la naturaleza) la belleza y el arte son de ciencias, bien se entiende con matemáticas.

phiEl número áureo, o número de oro, que se designa con la letra griega phi mayúscula o minúscula (en homenaje al escultor griego Fidias), está detrás de la distribución de las hojas en el tallo, de la de los pétalos en las flores, de la trayectoria del vuelo de los halcones, de la forma de la concha de las caracolas, del número de abejas macho y hembra en un panal, del calentamiento o enfriamiento de los agujeros negros, de las proporciones en muchas obras de arte y en el cuerpo humano, de las figuras geométricas, de la forma de tarjetas de crédito y los balones de fútbol, de la genealogía… Es, casi, un número mágico (la Divina Proporción). Aunque este fascinante 1,618033 (íntimo de la sucesión de Fibonaci) se explique con matemáticas:

Esta película necesita Flash Player 7

Si te ha parecido interesante el número de oro, no dejes de ver dónde están los fractales.

¿Falta alguna revolución? La de los claveles de Portugal, claro. Otro 25 de abril, pero en 1974, iniciada a los sones de una canción de José (Zeca) Afonso. No es matemáticas, pero sí emoción y belleza. Lo dicho, parientes cercanas.

Esta película necesita Flash Player 7