La pena de muerte

Desde mi punto de vista, nadie merece ser asesinado mediante esta pena, al igual que nadie debe ser asesinado por ninguna persona. Creo que allá donde exista esta pena, debe ser sustituida por la de cadena perpetua. Así, con esta condena, el delincuente sufriría aún más.

La pena de muerte no es disuasiva. Se cree que con esta pena los crímenes disminuyen, pero la evidencia demuestra a la sociedad lo contrario.

¿Estamos dispuestos a darle al gobierno la posibilidad de acabar con la vida de las personas? ¿Y si se está matando a personas inocentes? Creo que la pena de muerte es jurídicamente inviable. Los políticos deberían guiarse por la Constitución y la evidencia, no por las encuestas. Pensemos en el país y no en lo que resulta políticamente rentable.

Beatriz Chacón González

Estadísticas Este artículo ha sido visitado  105  veces

1 comentario para “La pena de muerte”

  1. mariofv escribe:

    Me gustaría aportar alguna evidencia a este artículo. Se trata de algunos datos que se pueden encontrar fácilmente en internet y de algunas asociaciones que inmediatamente se vienen a la mente de uno.
    La población reclusa en España es de unos 154 presos por 100.000 habitantes, cuando la media de Europa Occidental es de 96. Sin embargo, la tasa de criminalidad española es de las más reducidas de Europa, y se encuentra muy por debajo de la media occidental. Por lo tanto, la cantidad de población reclusa parece no corresponderse tanto con la criminalidad en la sociedad, como con la percepción de criminalidad que tenemos los españoles. De hecho, España tiene uno de los códigos penales más duros de toda Europa Occidental que no ha ido sino incrementando su dureza desde el comienzo de la democracia y, especialmente, a partir de los años 90, curiosamente al mismo tiempo que se sufrían las primeras crisis y recesiones económicas del periodo constitucional. Al inicio de la democracia, el cumplimiento máximo de condena de prisión era de 20 años, y ahora ya está entre los 30 y los 40 años de cumplimiento íntegro. Parece que el nuevo y lógico paso en este endurecimiento es la actual propuesta de incorporación de la “prisión perpetua revisable” al código penal, espoleado por la cobertura mediática de crímenes cruentos y miedos sociales de variada especie.
    Un paso más allá ya estaría la pena de muerte. Ésta nos parece aún hoy jurídicamente injustificable y poco probable. Es de sobra conocido que el único país occidental donde existe tal pena son los Estados Unidos de América. Pero no se trata de un caso tan aislado como parece. En 2 de los 5 países con mayores reservas de crudo existe la pena de muerte: Irán y Arabia Saudita; en el país musulmán más grande del mundo, Indonesia, hay pena de muerte; en la denominada “mayor democracia del mundo”, la India, existe la pena de muerte; en el país más poblado del mundo, y llamado a ser la nueva superpotencia económica, se aplica generosamente la pena de muerte. En resumen, de los 194 estados reconocidos en la ONU, unos 92 de ellos reconocen, aunque puede que no apliquen, la pena de muerte en su código penal. Es más, el mismo código penal militar español actualmente vigente contempla la pena de muerte en determinados casos y circunstancias excepcionales.
    Por finalizar, sólo apuntar que, cuando se considera un endurecimiento del código penal, hay que tener en cuenta dos cosas. Primero, el código penal en un Estado de derecho no tiene por objetivo vengar crímenes o hacer sufrir a los criminales, sino exigir responsabilidades, reparar daños, reeducar al criminal y reinsertarle socialmente. Segundo, hay que pararse a pensar sobre quién va a recaer con más dureza las normas penales que se proponen. Recuérdese que, por diversos factores, apenas hay miembros de las élites sociales y clases pudientes entre la población reclusa, y que la duración media de estancia en prisión de este tipo de delincuentes es mucho menor que la de otros más comunes.

Envía un comentario


*
Para demostrar que eres un usuario (no un script de spam), introduce la palabra de seguridad mostrada en la imagen.
Anti-Spam Image