Artículos de Diciembre 2018

John Lennon: “Imagine”

Domingo, 30 Diciembre 2018

John Lennon lanzó su tema “Imagine´´ en el año 1971. John era un gran defensor de la paz y en esta canción hay un claro mensaje pacifista que él pretendía ponernos delante de los ojos.

Tomemos, por ejemplo, la letra de la parte inicial de la canción: “Imagine there’s no countries. It isn’t hard to do. Nothing to kill or die for. And no religion, too. Imagine all the people. Living life in peace…” Lennon parece decir que quisiera que no hubiera países ni nada por lo que matar o morir; que no hubiera religiones; que toda la gente viviese la vida en paz. ¿Sería esto en realidad posible? Creo que no. Hoy en día, con la cantidad de población, diferentes países y religiones que hay en el mundo, sería prácticamente imposible.

¿Pero por qué no podría ser? Si nos paramos a pensar, teóricamente sería muy fácil. Somos una misma especie, seres humanos, una persona de Europa es igual que una persona de Asia. ¿Por qué hay fronteras y por qué establecemos unos ciertos territorios para unas determinadas personas? ¿No sería más fácil romper con esas fronteras y poder establecer un territorio único en todo el mundo en el que todos perteneciésemos a una misma nacionalidad con culturas diferentes que pudiéramos compartir? De esta manera, se podría acabar con las guerras y se hubieran podido evitar las muchas que ha habido a lo largo de la historia, con la consiguiente pérdida de vidas que han acarreado.

También ocurre algo parecido con la religión. Las religiones han ocasionado muchos enfrentamientos, simplemente por tener diferentes ideas del bien y del mal, o por rezar a dioses distintos. Sería mejor imaginar un lugar donde no existiera ninguna religión y no luchásemos entre nosotros, ni surgieran enfrentamientos por las ideologías que tengamos.

Obviamente lo que acabo de defender, de alguna manera, solo es una especie de utopía. Dudo muchísimo que pueda ocurrir; aunque esto nos puede hacer reflexionar sobre quiénes somos, por qué estamos aquí y para qué. Se podría pensar un poco en todas las rivalidades que surgen entre los seres humanos, a pesar de ser animales racionales capaces de pensar. Y, ya que podemos pensar y razonar, ¿por qué no podemos reflexionar como John Lennon en “Imagine”?

Javier Criado González

El Mahatma Ghandi

Sábado, 29 Diciembre 2018

Ghandi fue víctima del racismo por primera vez en África, cuando un revisor lo sacó del tren donde viajaba a pesar de que Ghandi contaba con boleto de primera clase. Resulta que un viajero afrikáner no quería a un culí en su vagón. Cuando regresó a la India en 1915, el abogado se convirtió en un agitador político que abandonó los trajes para usar un “dothi”, que era el tipo de vestimenta del campesino indio.

Ghandi siempre recorrió la India en tren, en tercera clase. Desafió la supremacía británica ferozmente y empezó dando discursos en cada pueblo y ciudad. Hablaba de la dignidad humana, la justicia y la independencia. En todo el país, los nacionalistas organizaban protestas donde quemaban ropa británica. En 1930, Ghandi organizó una marcha de tres semanas por India, recorriendo 358 km. hasta llegar al Mar de Omán y de ahí tomar un puñado de sal para romper simbólicamente con el monopolio del comercio de sal que los británicos habían impuesto durante siglos.

Sus armas eran la desobediencia civil y la no violencia. La lucha por la independencia fue dirigida por el Partido del Congreso liderado por Ghandi. Paralelamente, en los 30, la Liga Musulmana se convirtió en una fuerza política para defender los intereses de los musulmanes indios. El 15 de agosto de 1947, India y Pakistán, a pesar del desacuerdo de Ghandi, fueron por fin divididos y, meses después, comenzaron los enfrentamientos entre ambas comunidades en la región de Cachemira. Ghandi hizo una huelga de hambre en Calcuta ante la matanza de mujeres y niños que lo había dejado horrorizado.

El legado más importante que Ghandi dejó a la India fue el multiculturalismo. Ésta fue su idea desde el inicio. Siempre defendió las minorías religiosas y la convivencia pacífica humana. Queda su mensaje de paz, que pudo unir a todos los indios. A pesar de luchar toda su vida contra la violencia, fue asesinado y puso su vida en peligro para detener las masacres entre indios y musulmanes e intentar independizarse de los británicos de una manera pacífica.

A mi parecer, Ghandi fue una gran persona que simplemente intentó abolir la violencia y, sobre todo, buscar la paz y armonía entre todas las personas, porque el ser humano es el peor animal que la naturaleza haya engendrado.

Javier Criado González

¿Ciencias o Letras?

Jueves, 27 Diciembre 2018

Desde siempre hay un pequeño pique entre los estudiantes de Ciencias y los de Letras. Esto viene de antiguo y normalmente se asume de manera graciosa y sin que a nadie le parezca mal. Con estas bromas, la gente que estudia Ciencias cree que sus estudios son superiores a los de Sociales, Humanidades o Letras. Pero yo opino que los estudios de Ciencias están sobrevalorados. Las Letras también tienen su dificultad, al igual que las Ciencias. Se quiera o no, sigue siendo un bachillerato en el que hay que estudiar y con el que se puede acceder a la universidad. Las bromas no deben tomarse a mal, ya que solo son bromas. Pero hay gente que realmente se cree la broma y eso no debería de ser así. ¿Qué opináis?

Beatriz Chacón González

Vientos de cambio

Sábado, 15 Diciembre 2018

El deshielo de los polos, la desertificación, la amenaza de extinción de especies, las sequías, el aumento de la frecuencia y la virulencia de los fenómenos meteorológicos… Son todas ellas consecuencias del cambio climático que el ser humano está provocando en la Tierra. Sin embargo, el cambio climático no solo acarrea preocupantes consecuencias para el medio ambiente, sino que también esconde importantes intereses económicos y políticos.

Las energías renovables, tales como la eólica o la solar, son menos contaminantes e implican menores costes de producción frente a los combustibles fósiles. El problema está en que estas últimas mueven millones a nivel global. Las economías de países como Arabia Saudita o Rusia dependen en gran medida de la extracción de crudo y la gasolina genera infinidad de puestos de trabajo en todo el mundo. Un ejemplo que estos últimos días ha puesto de manifiesto esta dualidad de intereses es el de los “chalecos amarillos”, en Francia. El presidente Macron pretendía subir los impuestos al carburante, con el fin de reducir las emisiones y en favor de las energías renovables, lo que desató violentas protestas de la clase trabajadora. Tampoco hace falta irse tan lejos para verlo. Mismamente Asturias, una comunidad que históricamente ha dependido del carbón, ahora se enfrenta al inminente cierre de las minas y las centrales térmicas, lo que dejará a muchas familias sin trabajo. ¿Estamos dispuestos a sacrificar nuestros propios intereses por el bien del planeta?

Un cambio en la materia prima energética podría provocar la alteración del orden global, causando un movimiento de las grandes potencias. Países que en la actualidad dominan la economía y la política, perderían poder en favor de otros que se verían beneficiados por las nuevas formas de energía. Por ejemplo, la zona del Magreb, en África, podría convertirse en una importante suministradora de energía solar para Europa, al aprovechar la luz solar del Sahara. ¿Están las grandes potencias dispuestas a asumir pacíficamente la pérdida de su hegemonía y a permitir que otros países se enriquezcan y tengan más preponderancia en el panorama político?

Actualmente, se están observando grandes migraciones de población que huye de la pobreza y de las guerras. Miles de refugiados llegan a las fronteras de países como España o EEUU en busca de una vida mejor, lo que se está traduciendo en el auge a nivel global de partidos políticos proclives a ocultar el problema cerrando fronteras. Como consecuencia de la desertificación y el calentamiento global, determinadas zonas del mundo se empobrecerán al perder la capacidad de producir alimentos, lo que conllevará la acentuación del flujo migratorio. ¿El adoptar una política defensiva, en lugar de apostar por la colaboración entre países para crear sistemas sostenibles y mejorar las condiciones de aquellas zonas más vulnerables, es realmente la solución?

No pretendo hacer aquí un estudio exhaustivo de las consecuencias del cambio climático, sino, al igual que la filosofía, plantear preguntas con el objetivo de reflexionar crítica y racionalmente acerca del impacto social, económico y político que aquel puede tener en la humanidad. Como reflexión final, y desde la convicción de que en la solidaridad está la respuesta, me pregunto: ¿Seremos capaces de aunar esfuerzos para frenar el cambio climático?

Laura Pernía Blanco

Televisión y filosofía: “The Good Place”

Miércoles, 12 Diciembre 2018

¿Cómo se puede ver la filosofía en la vida real? ¿Cómo hacer que la ficción nos dé las mejores comedias de los últimos años? Voy hablar de la serie “The Good Place”, una telecomedia creada por Michael Schur.

La serie se centra en Eleanor Shellstrop, una joven recién fallecida que se despierta en la otra vida y es enviada por Michael al “Lado Bueno”, una utopía parecida al cielo que él mismo diseñó en recompensa a una vida terrenal justa. Sin embargo, rápidamente se da cuenta de que fue enviada allí por error, y debe ocultar su comportamiento moralmente imperfecto y tratar de convertirse en mejor persona.

Normalmente, cuando en este tipo de series de ficción exponen temas sobre moral, es decir, sobre acciones que definen a lo humanos como buenos o malos, lo hacen a través del drama; con circunstancias lo más extremas posibles que arrastran a los personajes hasta los debates filosóficos. Esta serie sigue esa línea. Ubica a los personajes en unas situaciones radicales, pero lo hace con una buena dosis de humor, ofreciendo una mirada refrescante respecto al tema. La serie reposa en seis personajes principales, y una trama cargada de referencias filosóficas y chistes absurdos que colisionan gustosamente para convertirse en uno de los trabajos más inteligentes de la actualidad. Parece una serie destinada a enfangarse rápidamente en peroratas religiosas, cuentos con moraleja, dilemas morales de baratillo y personajes cargantes. Su estética chic, colorista e irreal, orientada a transmitir al espectador una idílica sensación de perfección de una post-vida demasiado buena para ser verdad, se vuelve incómoda e inquietante.

En la primera temporada se revela que las personas llegan al “Lado Bueno” tras sumar puntos por buenas acciones y así se forja un criterio de qué clase de personas son. Se introducen, así, temas y comentarios sobre Sócrates, Platón y Aristóteles; o incluso teorías como la de Kant, un referente para la protagonista de la serie. Se introducen personajes que plantean conflictos éticos, como Tahani Al-Jamil, que ha llegado al “Lado Bueno” por sus acciones benéficas a pesar de ser una persona egocéntrica, o Jason Mendoza, un traficante de drogas al que han confundido con otra persona, en su caso un monje. La reflexión sobre el bien y el mal nunca abandona el guion.

“The Good Place” introduce en uno la necesidad de saber más. Hace pensar e invita a buscar bibliografía sobre algunos de los conflictos que plantea; como por ejemplo la lógica aristotélica (sobre esto hasta hacen chistes que hacen gracia), el utilitarismo (la escuela que establece que los actos morales son aquellos que benefician a un mayor número de personas), la deontología (la rama de la ética que reflexiona sobre la moralidad de los actos de uno) o el existencialismo (una teoría en la que el agente moral es el individuo).

Otro tema que trata la serie es intentar imaginar un lugar que la religión ya construido en nuestras mentes varias veces: el cielo. Desmarcándose de la temática religiosa, “The Good Place” no habla de las deidades o de los seres queridos que los recién llegados se encontrarán en el Más Allá. Pero, como el paraíso no se gestiona solo, su arquitecto, Michael, cuenta con la ayuda de Janet, un chocante ente omnisciente encargado del mantenimiento del lugar. Ambos son, individualmente, personajes deliciosos; Michael, por sus múltiples fracasos a la hora de intentar comprender la naturaleza humana; Janet, porque es distinta a la mayoría de los personajes que uno haya visto antes.

Aunque mi género preferido no sea la comedia, la temática de esta serie me ha parecido interesante. Le he dado una oportunidad, y de verdad que vale la pena echarle un vistazo. Es diferente, porque el escenario es el más allá, el “Lado Bueno”. Allí llega una persona que no pertenece a él; una persona que solo piensa en sí misma, la cual deberá adaptarse y mejorar para lograr quedarse en el “Lado Bueno”, lleno de gente buena, y evitar, así, que la envíen al “Lado Malo”. Además, la más mínima cosa mala que haga, siempre afecta a todo el lugar. El planteamiento me ha llamado la atención, y las situaciones que surgen son bastante entretenidas. No es el culmen de la telecomedia, pero sí una buena opción a tener en cuenta si no sabes qué ver.

Deva Gómez Vázquez

La tecnología en Navidad

Martes, 11 Diciembre 2018

¿Nos consume la tecnología? ¿No creéis que estamos en una época en la que no sabríamos vivir sin ella? Últimamente, se me han abierto los ojos con este tema y es que, cuando nos disponemos, por ejemplo, a sentarnos a la mesa para comer con nuestra familia, la gran mayoría prefiere mirar al móvil en lugar de mantener una conversación. Hay gente que confiesa hacerlo para evitar, así, preguntas incómodas por parte del resto. Se utiliza el móvil como una cápsula de escape de la situación. Pero, ahora que se acercan las navidades, ¿os dais cuenta de la gran cantidad de gente que se pasa las cenas de Nochebuena y Nochevieja mirando al móvil? Las redes sociales o las historias de Instagram se llenan en esos momentos de fotos, videos, ya sean de la cena o de la compañía. La gente aprovecha el teléfono en esas cenas para evadirse o continuar con su adicción, cuando no se dan cuenta de lo bonito que es mantener una conversación con tus familiares cercanos, alguno de los cuales quizás, en años posteriores, ya no ocupe un lugar en la mesa ese día.

Beatriz Chacón González

La lección del Brexit para los independentistas catalanes

Martes, 11 Diciembre 2018

El Reino Unido sometió a referéndum la salida de la Unión Europea sin explicar qué consecuencias tendría para los británicos. Ante la crisis desencadenada, el independentismo debería tomar buena nota de ello.

Los que pensaron, dirigieron y todavía pretenden mantener el proceso de independencia deberían reflexionar sobre todo lo que está ocurriendo en el Reino Unido, ya que éste constituye un fiel reflejo de lo que sucedería en Cataluña de celebrarse el referéndum de autodeterminación que reclaman (a pesar de haberlo celebrado el 1 de octubre y declarado después la independencia; una más, ésta, de las contradicciones del independentismo).

Al firmar su preacuerdo con la UE sobre el Brexit, la Primera Ministra Theresa May se ha encontrado con una fuerte oposición, no esperada, de su propio gobierno (incluidas dimisiones), de las propias filas conservadoras y de la oposición. En un debate en la Cámara de Comunes, muchos conservadores partidarios de separarse de la Unión Europea denunciaron que las condiciones de salida no restablecen la soberanía cedida y perjudicaran la economía británica. Además, los diputados de Irlanda del Norte y Escocia han señalado los perjuicios para sus territorios. Los laboristas y liberales, contrarios al Brexit, exigen sin éxito otro referéndum.

En el 2016, Gobierno y Parlamento británicos tenían legitimidad para convocar el referéndum del Brexit, unilateral, legal y vinculante. Aquella maniobra no respondía al interés de los ciudadanos británicos, sino a las luchas de poder dentro y entre los partidos. Nadie se planteó que, antes de someter a votación la salida de la UE, se deberían de acordar las condiciones en las que ésta iba a producirse.

Bajo una premisa pretendidamente democrática (votar para recuperar soberanía), Londres dio la palabra al pueblo, pero no la información. Y como nadie sabía con certeza qué significaría el Brexit, se impuso el sentimiento nacionalista, con llamadas xenófobas, promesas falsas y muchas mentiras. Como en Cataluña ¿no?

En Cataluña, los independentistas predican las innumerables ventajas de la soñada república catalana sin admitir la más mínima contraindicación. Prometen, contra toda evidencia, que fuera de España los catalanes seguirán en la UE, tendrán más recursos y serán más felices. O no han sacado lecciones del Brexit o estas no les importan nada.

Nerea Gómez Suárez

La polémica de VOX en Andalucía

Domingo, 9 Diciembre 2018

Tras ver los resultados de las elecciones en Andalucía, mucha gente ha colgado fotos en sus redes que expresaban su disgusto con los resultados. Este descontento fue causado porque VOX había obtenido 12 disputados en las elecciones andaluzas. Este hecho fue inesperado para mucha gente, a pesar de ser un partido muy polémico por sus ideas. Pero en este artículo no voy a hablar de las ideas de VOX, porque no me parece lo más importante y no estoy muy informada del ideario de ese partido político. Tras ver los “post” de la gente en las redes y las manifestaciones por los resultados, sólo voy a responder a las siguientes preguntas: ¿Por qué hay gente que ha votado a ese partido? ¿Está prohibido votar a VOX? ¿Tenemos que criticar a ese partido o centrarnos en intentar arreglar los problemas que tiene la izquierda?

Andalucía ha estado gobernada por el PSOE (la izquierda) durante los últimos 36 años. Esta comunidad autónoma ha sufrido fuertemente los efectos de la crisis y tiene un desempleo muy alto. Muchos políticos opinan que este partido proponía muchas medidas sociales que no se han podido cumplir por diversos motivos y que habían hecho que el salario mínimo andaluz fuese de los más bajos de España. Estos mismos opinan que la subida del salario mínimo es precisamente lo que hace que la economía se recupere, pues hace que haya más demanda y empleo.

Tras las elecciones de Andalucía, los resultados aproximados fueron: 1.000.000 de votos para PSOE, 749.000 votos para PP, 660.000 para Ciudadanos, 584.000 para Adelante Andalucía y 395.000 para VOX. Aunque se ve que este último partido polémico es una minoría en las elecciones, mucha gente ha expresado su descontento igualmente mediante imágenes o estados que dicen: ¿Qué le pasa a la gente? ¿Por qué votan a ese partido? ¿Se han parado a pensar que quieren quitar leyes sociales muy importantes? ¿Volveremos a ver algo parecido al franquismo si ganan?

Yo creo que los votantes de VOX están decepcionados con el gobierno ejercido por el PSOE, porque han conseguido muy poco de lo prometido y han empeorado la economía de la Comunidad con sus medidas. Aparte de esto, puede que hayan votado a VOX por sus ideas; porque comparten algunas ideas con ellos. No es necesario que se coincida con todas. El voto a VOX es tan respetable como a cualquier otro partido político, ya que es un partido legal. Entre la población hay gente cuyas ideas coinciden con algunas medidas que propone este partido. En democracia, hay variedad de pensamientos políticos. Me parece hipócrita e infantil que la gente que dice defender la democracia se manifieste contra ese partido sólo por ser contrario a sus ideas. VOX tiene sus votantes (sean mayoría o no) y, aunque el resultado no guste, esto es una democracia y hay derecho a votar libremente a quien se quiera.

No creo que criticar a un partido, tan respetable como cualquier otro (porque hay personas que comparten sus ideas), vaya a cambiar nada. En mi opinión, si de repente hay un incremento de votos a ese partido, es por algo. Me refiero a que habrá que ver los problemas que tiene el PSOE, en este caso, e intentar solucionarlos. Esos problemas nos afectan a todos y se pierde fe en la izquierda española.

Por finalizar, la gente que sube ese tipo de fotos da la imagen de que parece que la extrema derecha sea la única que hace dictaduras; supongo que por la cercana experiencia del Franquismo en España. Pero no se percatan de que también hay y ha habido dictaduras de izquierdas. El presionar en las redes o manifestarse por que haya gente que vote diferente es lo más antidemocrático del mundo.

Lucía Granja Álvarez.

La Tercera Guerra Mundial

Sábado, 8 Diciembre 2018

La humanidad está condenada a repetir sus errores y los únicos culpables de esto somos los propios seres humanos que, parece ser, no aprendemos. Siempre tropezamos con la misma piedra. Durante el siglo XX, Europa vivió una época de grandes guerras: la Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial. Y todo apunta a que se va a repetir esta última.

La Segunda Guerra Mundial se caracterizó por el creciente número de regímenes autoritarios en Europa: Hitler, Mussolini, Stalin y, en España, Franco. Es cierto que tanto Franco como Mussolini, por ejemplo, llegaron al poder a través de un golpe de Estado, pero Hitler llegó de forma democrática al poder. Eso es preocupante. El caso de Hitler es el que parece estar repitiéndose ahora en el mundo entero. La ultraderecha está ganando fuerza en muchos países: España, Alemania, Italia, Brasil, etc. A esto hay que sumarle los presidentes electos: Trump, Maduro, Putin y Kim Jong-un… La única diferencia que hay entre la Segunda Guerra Mundial y la actualidad es que el pueblo reprimido, en vez de ser los judíos, son ahora los inmigrantes que llegan a Europa y EEUU para poder escapar de su país.

Viendo este panorama mundial, solo puedo pensar en que dentro de no muchos años, si esto no cambia, lo único que conseguiremos es una Tercera Guerra Mundial.

Irene Álvarez González

Más sobre las elecciones andaluzas

Miércoles, 5 Diciembre 2018

El pasado 2 de diciembre hubo en Andalucía elecciones autonómicas. Los resultados han causado mucha controversia en toda España, ya que un partido de ultraderecha nacionalista ha conseguido 12 escaños, con más de 400.000 votos, imponiéndose como quinta fuerza dentro del parlamento andaluz, justo por detrás de Podemos, Ciudadanos, PP y PSOE. Las redes sociales han ardido. VOX, que así se llama el partido en cuestión, lleva en su programa electoral propuestas xenófobas y denigrantes para muchos colectivos. Y Andalucía no es un caso aislado, porque la ultraderecha ya ha alcanzado cotas de poder en muchos países; como en Francia el Frente Nacional; en Alemania, Alternativa para Alemania; en Italia, la “Lega Nord”, el partido de Salvini; y en Hungría, Polonia o Brasil ya gobiernan de hecho.

Esto me da que pensar ¿Qué ha pasado en Andalucía, una comunidad en la que llevaba gobernando cerca de 40 años la izquierda? ¿Qué ha pasado para que la población andaluza, mayormente obrera y de clase media baja, haya cambiado tan drásticamente su sentir político? ¿Qué ha hecho tan mal la izquierda para que haya sucedido esto?

Los partidos de izquierda se quejan de que los ciudadanos no han ido a las urnas y critican a otros partidos sin ver que son ellos mismos los que han provocado esta situación con sus malas decisiones políticas. En mi opinión, lo único que hacen es decir lo mal que lo hacen los demás partidos sin hacer autocrítica.

Pedro Pérez Salamanca