Artículos de Marzo 2019

¿Por qué estudiar filosofía?

Miércoles, 27 Marzo 2019

Hace unos días me puse a estudiar para el examen de Kant, y me pregunté; ¿Por qué tengo que estudiar a estos hombres que no entiendo muy bien lo que quieren decir? ¿Por qué han llegado a esas conclusiones que yo debo estudiar? ¿Por qué este hombre es más importante que otros filósofos de su momento? Y luego me hice una pregunta más general, ¿para qué quiero estudiar filosofía si a mí me interesa otra cosa? Entonces, investigando un poco, comprendí que el Estado nos impuso esta asignatura porque quiere que utilicemos la filosofía como recurso: para leer críticamente, analizar y evaluar argumentos, discernir supuestos ocultos, construir argumentos precisos, y expresarnos con claridad y exactitud en el habla y en la escritura. En resumen, como recurso para todo lo que requiere habilidades de razonamiento y escritura.

Por lo tanto, su estudio nos ayuda a desarrollar habilidades para leer textos de gran profundidad, analizar críticamente distintitas opiniones y argumentos, descubrir información omitida, construir argumentos convincentes o explicar y argumentar con una escritura persuasiva y clara. Todo esto es muy útil no solo en filosofía, sino también en otras muchas disciplinas que van más allá de la filosofía. Esta asignatura nos ayuda a tener la capacidad de escribir correctamente y de “pensar fuera de las estructuras”, algo muy demandado por los empleadores que buscan un “pensamiento creativo”. Es algo que, tras terminar la universidad, nos servirá en la vida profesional en distintas áreas de trabajo.

La filosofía nos ayuda a aprender acerca de nosotros mismos y del mundo. Nos enseña cómo luchar de manera inteligente con preguntas básicas como: ¿Quién soy yo?, ¿existe Dios?, ¿cómo tengo que vivir?, ¿debo hacer lo que la sociedad me impone?, ¿puedo estar seguro de cualquiera de mis creencias?, ¿tiene sentido mi vida?, ¿son los valores sólo una cuestión de opinión? Son preguntas necesarias que nos ayudan a ser quienes somos.

Deva Gómez Vázquez

El cambio de pensamiento

Lunes, 25 Marzo 2019

Debido a las numerosas corrientes de pensamiento filosóficas de los últimos siglos, nuestra manera de pensar, como todos sabemos, ha cambiado. Pero lo que me llama realmente la atención es hasta qué punto han cambiado nuestras vidas.

El otro día, comentando algún que otro cuadro en la asignatura de Historia del Arte, pudimos observar cómo, por ejemplo, antes, el canon de belleza femenino era una mujer con más grasa corporal y, ahora, la belleza se asocia a una imagen de mujer ¨prácticamente anoréxica¨. Esto me hizo pensar ¿Son beneficiosas las ideas que nos transmiten tanto la política como la filosofía? Creo que, a día de hoy, nadie puede pensar como quiere. Nos conformamos con partidos cuyo enfoque es más o menos próximo al nuestro, pero con muchas de cuyas propuestas nunca estaremos conformes del todo; o quizás sí, ¿quién sabe? Pero, con la incorporación de nuevos partidos políticos al Congreso, creo que algunos vagamos de un lado para otro buscando nuestra manera de pensar.

Beatriz Chacón González

Ciclismo y dopaje

Lunes, 25 Marzo 2019

¿Porque cuando alguien habla del ciclismo nos acordamos del dopaje? Desde hace ya tiempo, cuando vemos a un ciclista, pensamos en dopaje. La imagen de este deporte se ha visto dañada por varios casos aislados provocados por mafias o por los propios equipos que obligaban a los ciclistas a tomar ciertas sustancias que, según ellos, “les ayudarían a recuperarse de los grandes esfuerzos tras las duras etapas”. Antes era muy común en los equipos profesionales el uso de esas sustancias. Los ciclistas estaban obligados por el propio equipo a utilizarlas, porque, de lo contrario, eran despedidos y se les acababa su vida profesional.

En mi opinión, la mayor parte de los ciclistas de hoy en día no toman esas sustancias. Tanto en el mundo profesional como en las categorías inferiores, está muy mal visto. Al mínimo rumor de dopaje, los equipos no quieren saber nada de los ciclistas, dan fin el contrato y a cualquier relación con ellos. La excepción sigue dándose en un número muy reducido de ciclistas “amateur” que quieren llegar a ser profesionales a cualquier precio o en las categorías de “máster”, con edades comprendidas entre los 30 y los 60 años, donde, en cuanto los árbitros informan de que se va a realizar un control antidoping aleatorio al finalizar la prueba, se retiran al rededor del 20% de los participantes por diversos “problemas”.

Lo cierto es que los ciclistas, en cada prueba, realizan un esfuerzo máximo, muchas veces superando las 200 pulsaciones por minuto. Por eso, al finalizar dichas pruebas, tienen que tomar sustancias recuperadoras como vitaminas, hierro, magnesio, etc. para recuperar fuerzas, hidratarse, recuperar sales minerales o vitaminas. Pero, en este caso, los equipos y los propios deportistas se aseguran de que no sean sustancias dopantes, comprobándolo en una lista de quince páginas de la Unión Ciclista Internacional con las sustancias no permitidas.

La imagen del ciclismo, como he dicho antes, está dañada por varios casos aislados en el mundo profesional. Pero ¿y en otros deportes? En el fútbol, el deporte más popular de esta sociedad, se afirma que se controla este tema. Pero no interesa que se informe de sus casos de dopaje, porque, en este deporte, se mueven grandes cantidades de dinero en apuestas e incluso en los mercados bursátiles.

Javier Suárez Gutiérrez

Acerca de Glovo

Lunes, 25 Marzo 2019

Actualmente, el tema sobre los repartidores de esta novedosa aplicación, Glovo, crea bastante polémica ¿Es este tipo de trabajo un nuevo tipo de esclavitud? Yo diría que sí. Pero estas personas deciden por ellas mismas trabajar de esta manera. Nadie les ha obligado. Sin embargo, esta forma de trabajo no debería ser así. Me explico. Estos trabajadores son autónomos y trabajan como autónomos. Pero no lo son realmente. Trabajan para una aplicación y trabajan indefinidas horas, sin descanso, de un lado para otro, para cobrar el sueldo más mínimo ¿Acaso nos beneficia esto? El pedir que nos lleven la comida a domicilio es fácil y sencillo, pero esto nos hace daño como sociedad. Estamos creando los nuevos esclavos del siglo XXI.

Beatriz Chacón González

“Carpe diem”

Lunes, 25 Marzo 2019

La expresión de raíces latinas “carpe diem” es parte de un verso del poeta romano Horacio. La frase completa en su libro I de odas (en concreto, la número 11) es “carpe diem quam mínimum credula postero”, que en español viene a entenderse como “aprovecha cada día, no te fíes del mañana”. Hecha una pequeña introducción acerca esta expresión latina, voy a expresar mi opinión acerca de cómo la podemos concebir o utilizar en nuestro día a día.

Cada ciclo que termina nos obliga a mirar el tiempo que tenemos por delante como si fuera el comienzo de una nueva historia que nos disponemos a vivir. Ahí está la incertidumbre del mañana; la incertidumbre de qué nos va a esperar el próximo día y hacia dónde se orientará ese ciclo de la historia como he mencionado antes. No deberíamos agobiarnos ni sorprendernos, ya que estamos sometidos a cambios constantes en nuestra vida. Es cierto que necesitamos seguridad y estabilidad para el mañana. Pero seguir el lema de “carpe diem” también es una buena opción. Con esto quiero decir que, al igual que un cristiano sabe que, cuando muera, va a conseguir la vida eterna, nosotros también sabemos con seguridad que al menos disponemos del presente.

El vivir el presente nos ayudará a valorar lo que somos, lo que hemos conseguido en el pasado, y las cosas que tenemos y sobre las que no nos paramos a pensar: “¡Vaya! tengo esto, ¿pero por qué no lo aprovecho y lo disfruto?”. Por ejemplo, algo tan simple como estar comiendo una manzana. Disfruta de ese momento. Concibe ese momento de otra manera, como que la manzana es saludable y, por tanto, va a derivarse en una buena salud para ti. Otro ejemplo: estás viendo la televisión con algún ser querido a tu lado. Por malo que haya sido el día o la racha que hayas tenido, aprovecha ese tiempo que estás con ese ser querido y disfrútalo. Puede parecer una tontería, pero es la pura realidad. Pensemos en el “carpe diem”. No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos. Deberíamos afrontar los retos, problemas y obstáculos del día a día con ánimo: primero esto y, luego, lo otro. No hay que agobiarse sobre qué pasará mañana. Si tienes que hacer algo, saca el mejor partido de ti mismo para hacerlo lo mejor posible.

Por supuesto, esto sólo es mi opinión. Cada uno puede interpretar esa expresión de la manera que le venga en gana. A pesar de todos los problemas que tenemos, si aprovecháramos día a día lo que tenemos y hacemos, creo que la sociedad sería muy diferente y posiblemente el mundo sería mucho mejor. Por lo tanto, el “carpe diem” podría ser nuestro imperativo categórico kantiano: un mandato moral que debe cumplirse sin ninguna condición. “Has venido a este mundo a ser feliz, no te distraigas”.

Javier Criado González

Los uniformes en colegios e institutos públicos

Domingo, 24 Marzo 2019

En muchos institutos y colegios, las familias, el alumnado y el equipo directivo debaten las ventajas y desventajas de imponer el uso del uniforme.

Una de las ventajas de esto sería, por ejemplo, que cada mañana no habría que pensar en qué ropa elegir para ir a clase y, por tanto, no habría que comprar tanta ropa y se ahorraría dinero. Pero la ventaja más importante es que se evitaría las comparaciones económicas entre alumnos, ya que muchas veces se discrimina por no llevar ropa de marca como los demás, o simplemente por ser de un estilo diferente al común. A veces, incluso el mismo alumno o la alumna es quien no se siente a gusto por no poder ir vestido como el resto.

Una de las desventajas es lo caro que suelen ser los uniformes. Además, pueden considerarse sexistas, ya que el uniforme de las chicas es con falda, mientras que el de los chicos es con pantalón, creando diferencias entre ellos. Por otra parte, el hecho de que de alguna manera otros “hayan elegido” la ropa que tienes que llevar a clase, hace que no puedas expresar ni tus gustos ni tu individualidad. A la larga, eso produciría falta de autonomía.

En mi opinión, desde el punto de vista de alguien que nunca lo ha utilizado, podría llegar a ser interesante utilizarlo en etapas como la ESO, donde los alumnos suelen estar más inseguros de sí mismos, las apariencias son tan importantes y se hacen tantas comparaciones. Pero, para que esto funcionara mejor, el uniforme de chicas y chicos no debería ser diferente. Se debería dejar libertad a ambos sexos para utilizar falda o pantalón según sus gustos. Y también se debería intentar rebajar el precio de los uniformes.

Beatriz Martínez Soto

¿Están seguros nuestros datos en internet?

Martes, 19 Marzo 2019

Cada vez estamos más conectados, ya desde edades tempranas. Pero lo que no sabemos es que, cada vez que descargamos una aplicación o simplemente buscamos algo en Google, estamos compartiendo nuestra información con empresas, según las cuales se usa de forma segura. ¿Es eso verdad?

Hace poco tiempo, el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, tuvo que declarar en el Senado de los Estados Unidos por una gran filtración de datos de los usuarios de su red social. Eso hace pensar que los datos que facilitamos a estas aplicaciones no están seguros.

Cuando creamos una cuenta en cualquier aplicación, aceptamos los términos de uso sin saber qué aceptamos. Lo que realmente aceptamos es la cesión de nuestros datos personales a todas aquellas empresas que soliciten a la red social el uso de nuestros datos. Pero, claro, si no aceptamos esos términos, no podemos tener una cuenta en esa red social. De esta manera, el resto de la sociedad nos declarará “antisociales” o incluso “raros”. Antiguos empleados de Google aseguran, además, que sus empresas utilizan nuestros datos de forma fraudulenta e incluso que manipulan nuestro cerebro para conseguir sus objetivos.

En definitiva, parece que aceptamos que nuestros datos sean públicos en la nube solo con tal de estar en las redes sociales y no ser tildados de “antisociales”.

Javier Suárez Gutiérrez

El cambio climático

Martes, 19 Marzo 2019

El 15 de marzo del 2019, algunas organizaciones convocaron a todos los estudiantes europeos a la huelga general contra el cambio climático. Denunciaban que se está destruyendo el planeta. Pero ¿será verdad que el cambio climático existe?

Jesús Ruiz Fernández, profesor del Departamento de Geografía de la Universidad de Oviedo y coordinador del proyecto CRONOANTAR en la Antártida, ha podido demostrar que este fenómeno no está bien definido. No lo podemos llamar cambio climático, sino que sería mejor llamarlo cambio ambiental. La razón es que no solo está cambiando el clima, sino también los diferentes hábitats terrestres. También ha demostrado que lo que está sucediendo en los polos no es lo que los medios de comunicación nos dicen. Lo que está sucediendo, en realidad, no es que los polos se estén calentando, sino justamente lo contrario: el centro de los polos se está enfriando. La parte de la región polar que se está calentando es la occidental, donde se encuentran bases científicas de varios países.

Todo esto me hace pensar que, a lo peor, los altos cargos públicos nos están engañando. Puede que sea a ellos a quienes interese que el cambio climático, o como bien se debe denominar, el cambio ambiental, sea un negocio para el sistema: firma de protocolos, multitudinarias cumbres del clima… Puede que todo sea una gran cortina de humo generada por los mismos responsables del cambio ambiental. Se implementan políticas o leyes que repercuten sobre la población, como, por ejemplo, la modernización del parque móvil. Nos obligan, así, a comprar nuevos vehículos con nuevas tecnologías, amenazándonos, de no hacerlo, con multas o el incremento de los precios de los carburantes “contaminantes”. Pero opino que los gobiernos sólo intentan incrementar el comercio del país.

Javier Suárez Gutiérrez

Los móviles

Martes, 19 Marzo 2019

El mundo ha cambiado. Vivimos claramente en la era de la tecnología y hemos avanzado mucho como especie. Esto parece traernos muchos problemas ¿pero los hay realmente? No tengo una respuesta clara a esto. Muchos científicos tratan de explicar estos problemas y otros no tocan el tema. Desde mi punto de vista, la tecnología nos ha ayudado mucho. Nos comunicamos más fácilmente, buscamos y recibimos información al instante. Para mí, son todo ventajas. Se dice que existe gente que esta realmente enganchada a este tipo de tecnología. No lo niego. Me incluyo. Pero en mi opinión esto no hace tanto daño como dicen ¿Vosotros que opináis?

Beatriz Chacón González

Sobre la elecciones y el voto

Sábado, 16 Marzo 2019

Dentro de un mes son las elecciones. Los nacidos en el 2001, entre los que me incluyo, podremos votar. Tenemos un derecho y una responsabilidad al poder decidir el futuro de nuestro país, pero no estamos previamente informados.

No me parece bien que tenga que informarme por diferentes periódicos y noticias, donde la información está manipulada según intereses, o preguntando a familiares para que me ayuden a resolver mis dudas. Debería haber una asignatura o cursillo objetivo que nos informase y nos formase cierto criterio a la hora de votar. Cuando me refiero a tener criterio, quiero decir para votar conscientemente por unas determinadas acciones del partido elegido; no para votar sólo porque me gusta una medida, sabiendo que las demás me perjudicarán o serán perjudiciales a los demás; ni para votar a un partido poco conocido, porque, como no va a ganar, tampoco tendrá consecuencias de peso; y mucho menos para votar en blanco, que es como votar por votar.

Tampoco entiendo por qué mucha gente no ejercerá ese derecho el 28 de abril. Yo creo que es un deber de todo ciudadano. Me parece una falta de respeto a todas las personas que lucharon por conseguirlo. El logro del sufragio universal ha exigido muchos sacrificios. Si esto sigue así, el voto tendrá que ser obligatorio, como en muchos países. Pero es muy triste que un Estado tenga que obligar a ejercer un derecho a la ciudadanía.

Por terminar, como ya dije antes, muchos del 2001 vamos a votar, pero también hay quien no puede, No entiendo por qué una persona nacida en noviembre no tiene ese derecho solo por unos meses. ¿Significa eso que sea menos “madura” que una nacida en marzo?

Lucía Granja Álvarez