Propuesta de trabajo

El siguiente texto reproduce la intervención en el Claustro para explicar la intención para el curso 2013/14 acerca de fomentar la formación y la innovación educativa en el centro.

Desde el momento en que se redactó y se expuso han variado algunas circunstancias, la Consejería dictó unas instrucciones sobre formación del profesorado, se han expuesto a algunos grupos algunas iniciativas… se mantienen básicamente las intenciones expresadas, procurando adaptarlas al contexto cambiante del centro y de las personas concretas, de un modo que resulte útil y flexible.

30 de octubre 2013

AG. Director.


 PROPUESTA DE TRABAJO: FORMACIÓN E INNOVACIÓN EDUCATIVA

Claustro del 12 de septiembre de 2013

El bien que más se derrocha en el centro no es la electricidad, ni el gas (incluso cuando abrimos las ventanas cuando la calefacción funciona a tope, en febrero). No es el dinero que se gasta en papel o en ordenadores. Es el talento individual, al no comunicarse a otros, al no multiplicarse mediante la colaboración. En el profesorado del centro hay enormes cantidades de talento individual deseando activarse y encontrar cauces para su expresión, grandes cantidades de pasión educativa esperando encontrar un hábitat propicio para manifestarse. Y también la necesidad de que se comprenda y se comparta el profundo significado y trascendencia de nuestra labor educadora, de su impacto y proyección futura en las vidas de nuestros alumnos, de asumir la importancia vital de las relaciones que se generan en el centro, en las aulas, entre nosotros mismos.

Propuesta:  organizar grupos de trabajo y formación que permitan que TODO EL PROFESORADO  pueda participar, si lo desea , con carácter más o menos fijo y estable, en el horario semanal ordinario. Y SIN QUE SUPONGA CARGAS HORARIAS ADICIONALES. Se trata de favorecer que periódicamente (al menos una vez al mes, puede que cada tres semanas) puedan reunirse cuatro grupos para trabajar de modo colaborativo sobre materiales previamente prefijados (vídeos, exposiciones, artículos, textos… que permitan intercambiar ideas, aprender y poder llevar lo aprendido al trabajo diario y luego poner en común los resultados y las experiencias. En caso necesario, algunas de estas sesiones podrían desarrollarse en horario de tarde si requieren la presencia de expertos ajenos al centro (modelo curso, pero esto no sería lo fundamental). Hay tanto material accesible en Internet, y de tanta calidad, (los más sabios y prestigiosos investigadores del mundo nos pueden enseñar en sus vídeos o artículos) que la autoformación, en distintos formatos y con participación de todos, sería lo más importante.

En contacto con el Director del CPR, Jorge Antuña, me explicó que precisamente esta propuesta encaja con la novedad de la Consejería sobre planes formativos de este curso, en que se pedirá a los centros de contrato programa que elaboren un proyecto unificado de formación, no parcelado en distintos aspectos, sino de un modo más orgánico y tendente a dar respuestas a las necesidades de formación del centro.

Entre otros aspectos, se abordarán, buscando el acuerdo y los intereses de los distintos grupos de profesores, los siguientes:

  • Aprendizaje cooperativo/socialización de los aprendizajes.
  • Aprendizaje invertido (flipped classroom) y trabajo por proyectos.
  • Las inteligencias múltiples (Gardner) y sus implicaciones metodológicas.
  • Los modelos que ya funcionan en el mundo (TED talks)
  • El papel de las tecnologías, las redes sociales, en las aulas y el aprendizaje. TIC (información y comunicación), TAC (T para el aprendizaje y el conocimiento) Y TAP (t para el empoderamiento y la participación)
  • La convivencia en el centro como factor esencial del aprendizaje.
  • La psicología positiva y sus hallazgos: Vida placentera /Vida comprometida/Vida significativa
  • Las metodologías útiles y el papel del profesorado, basadas en el realismo, la adaptación al contexto y la inclusión de la competencia emocional en los propósitos educativos.
  • La innovación disruptiva, el cambio de paradigma del s. 21: nuestra respuesta individual y colectiva ante los retos.
  • Proactividad, metas, prioridades en el centro, en el aula y en el trabajo diario: los buenos hábitos para ser más eficaces en nuestro trabajo.
  • Mejora de los hábitos de comunicación e influencia, de la cooperación, del trabajo en equipo.
  • El liderazgo distribuido y transformacional para la mejora de nuestra institución educativa.
  • Fracaso escolar y fracaso emocional.
  • Aprender/enseñar: ¿qué es aprender? ¿cómo aprendemos? ¿quién enseña?¿cómo enseñamos?¿qué enseñamos? ¿por qué? ¿para qué?

Todo esto pretende ser una respuesta a una necesidad básica que motiva la propuesta, basada en tres intuiciones o certezas:

a) Esa sensación acuciante de que algo muy importante está cambiando.   “Cada vez son más obsoletas las organizaciones jerarquizadas donde las personas son colocadas en una casilla del organigrama y operan desde su lugar, sin más. Estas organizaciones dificultan el trabajo transversal  y fomentan que las decisiones se tomen en niveles jerárquicos, a menudo alejados de las personas que mejor conocen las tareas y la realidad de la que se trata”.

b) La sensación de que lo que se está haciendo no es suficiente: “A pesar de la retórica actual de la innovación, la creatividad y la diversidad, las organizaciones aún tienden a empujar a sus miembros a la obediencia y a la uniformidad”.

c) La certeza de que las personas (algunas personas, al menos) van por delante de las organizaciones: “cada vez hay menos personas dispuestas a adaptarse a la norma del grupo o de la organización si esto les pone en conflicto con sus valores personales, generacionales o culturales”.

UNA CITA:

Samuel Crespo Ramos Inspector de Educación de la Delegación Territorial de Sevilla. Profesor de Informática,  Coordinador TIC y Ponente en formación TIC para Centros de Profesorado. Ingeniero Informático y Posgraduado

Venimos de una inercia de centro educativo que ha apostado por un pensamiento simplificador con predominancia del hemisferio cerebral izquierdo y que favorece acciones como anticipar, controlar, homogeneizar, clasificar, categorizar, aprender y producir. Todo esto en detrimento de una escuela con predominancia de pensamiento complejo, tan necesario hoy día, para educar también en la incertidumbre, el desequilibrio, la heterogeneidad, el azar, lo imprevisto, la creatividad, el carácter emocional, el auto-conocimiento, etc., áreas en su mayoría inherentes al hemisferio cerebral derecho tan olvidado históricamente en las aulas. Una realidad que escapa muchas veces literal y fácilmente de los libros de texto.

Es difícil entender hoy día un docente en pleno contacto con el futuro de un país, desconectado no sólo de cientos de interesantes aportaciones, alejado de los innumerables avances en los procesos de aprendizaje de la mano de disciplinas como la neurociencia o las posibilidades que día a día nos ofrece la misma tecnología, como también sobre metodologías que optimicen el progreso de la heterogeneidad que puebla hoy muchas aulas.