Así es, Chipi sigue pasando los fines de semana con sus compis del colegio. El fin de semana pasado se fue a casa de Puala, donde se lo pasó muy bien. Paula le dió lechuga y zanahorias, pero el conejito hizo alguna travesura: se metió en la despensa e intentó comer los cables de la lavadora.
En honor a la verdad, he de comentaros que Chipi ya estuvo hace tiempo en otras casas. Sí, estuvo hace varios fines de semana en casa de Juan. Pues allí también se entretuvo comiendo los cables de la tele, las cortinas…¡Ah!, y además Juan me contó que subió las escaleras. ¿No os parece sospechoso el comportamiento de Chipi? Puede que quiera ser electricista.
También estuvo en casa de Pablo, pero ese fin de semana fue más tranquilo, porque Pablo me contó que se había portado muy bien y que no había hecho ninguna travesura. ¡Menos mal!, estaría cansado de tanto ajetreo. A pesar de ello, Pablo se lo pasó muy bien con él, además puedo confirmar que es uno de los expertos “cazadores”, que siempre consigue atrapar a Chipi cuando se escapa por el aula.
Por último, he de contaros que Chipi también estuvo en casa de Nafarea. Pues bien, ella, después de ponerse guapa para la foto, me contó que casi se le escapa el conejito. Lo que ocurrió es que su padre quería sacarlo a pasear fuera, pero Nafa dijo que nada de eso…porque sino se escapaba. ¡Muy bien Nafa, tú si que sabes cuidar de Chipi!
Pues bien, otra semana más os he contado las aventuras que vive Chipi en sus escapadas de fin de semana, espero que os haya gustado. ¡Ah!, se me olvidaba, como siempre os presento la foto de los protagonistas jugando con Chipi. De izquierda a derecha están: Juan, Paula con Chipi, Nafarea y Pablo, muy guapos todos.
¿Quién se lo llevará este fin de semana? Esta vez no os lo puedo adelantar, porque no se nada al respecto. Un saludo a todos y todas los blogeros del cole.
