ITALIA 2010
Publicado por serafingf el 27 Abril 2010
Por Sara Mª Llerandi
Después de semanas de exámenes, estrés y nervios, por fin llegó el día de la salida hacia Italia. A las seis de la mañana, sin haber apenas dormido, y tras haber esperado por algunos retrasos de última hora, conseguimos partir.
Un viaje de seis horas después llegamos a Madrid, al aeropuerto, donde facturamos el equipaje. Tras mirar los billetes, buscar a conocidos a nuestros alrededor y esperar el consabido retraso del avión, accedimos a su interior. Tras superar los nervios y miedos, iniciamos el vuelo, disfrutando de unas vistas totalmente espectaculares.
Llegamos al aeropuerto italiano, donde una ligera histeria se apodero de todos a la hora de recoger las maletas y resto de elementos facturados. A continuación, nos dirigimos a Florencia, donde nos instalamos en el hotel en el que pasaríamos las siguientes tres noches. Descansamos un rato, nos arreglamos y salimos a echar un primer vistazo al rio Arno y a la iglesia de la Sta. Croce. Después de haber cenado y haber dado una vuelta por esa zona, volvimos al hotel, agotados.
Los siguientes dos días hicieron que cambiasen nuestra vista de Florencia, ya que la primera tarde-noche, la cuna del renacimiento no nos dejó una impresión demasiado buena. En la Galería della Academia, pudimos contemplar el David de Miguel Ángel, símbolo del poder de Florencia, además de los cuatro Prigioni, y un modelo del Rapto de las Sabinas.
Ese mismo día paseamos por la Plaza de la Señoría, donde se encuentran, entre otras muchas esculturas, Perseo y la Cabeza de Medusa, Hércules y Caco, Hércules y el centauro, etc. Cercando esta plaza, está el Palazzo Vecchio, junto a la Fuente de Neptuno, que tanto criticó Miguel Ángel.
Tras comer por la zona, visitamos el Duomo, realmente impresionante, junto con el Campanile y el Battistero, donde pudimos contemplar Las Puertas del Paraíso, una increíble obra de Lorenzo Ghiberti. A pesar de que la catedral Sta. María de las Flores estaba en obras, pudimos disfrutar de su grandeza y de su cuidado y trabajado estilo gótico.
Al día siguiente, tercer y último día en Florencia, paseamos junto al río, cruzando el puente de Grazie, para dirigirnos a una zona donde pudimos contemplar unas vistas impresionantes, desde la Plaza Michelangelo. En esa misma zona, también visitamos una iglesia románica, San Miniato al Monte. Según la leyenda, está situada en ese lugar porque allí fue a donde llegó el mártir a la que está dedicada, con su cabeza en la mano, tras ser decapitado por Decio.
Por la tarde, paseamos por el puente Vecchio y sus alrededores, donde cenamos, para después dirigirnos al hotel.
Comenzó el cuarto día, y con él nuestro viaje hacia Siena, cuyo centro histórico fue declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1995. Una vez allí nos dirigimos hacia la Catedral, una de las más importantes de Italia. Como curiosidad, saber que fue construida en dos tiempos, debido a la terrible peste y el daño económico que sufrió la ciudad. A continuación, paseamos por la plaza del Campo, donde tiene lugar El Palio, una antigua tradición en la que los barrios, representados por jinetes, compiten en una carrera de caballos por lograr ganar El Palio.
Tras despedirnos de Siena, emprendimos de nuevo el viaje hacia Roma, a donde llegamos a media tarde. Tras algún incidente con amigos de lo ajeno, cenamos por los alrededores.
El quinto día estuvo marcado por el amplio recorrido que hicimos por el Foro romano, el Arco de Tito y el Coliseo, que sin duda fue una de las construcciones que más nos impresionó. Tras visitarlo por dentro, nos dirigimos al Campidoglio, que visitamos brevemente. Totalmente machacados tras la marcha, llegamos al hotel.
Y tras una noche demasiado corta, llegó el día de la vuelta a casa. Comenzamos la mañana con una visita guiada por las zonas más emblemáticas, visitando numerosas plazas y monumentos. Tras las explicaciones del guía, disfrutamos del resto del tiempo para realizar compras, visitar zonas que no habíamos visto (¿alguien consiguió visitar el puente Milvio?) y, en definitiva, para despedirnos de la ciudad Eterna.
Pasamos la última noche en el hotel, y emprendimos el viaje de vuelta a tierras asturianas, tras dos horas de avión y demasiadas de autobús.
Se deben destacar las tardes-noches en la plaza España, junto con otros españoles e italianos. Seguramente no se olvidarán de nosotros por un tiempo.
Publicado en 28, Extraescolares, General | No existen comentarios »