Una vez trabajados los contenidos y realizados los cuestionarios previos de un Desayuno Saludable con los alumnos de 1º y 2º ESO, y tras haber puesto en práctica en el Centro la realización de un Buen Desayuno, llega la hora de la valoración objetiva de la actividad.

Como ejemplo, se reflejan los resultados concretos de un grupo de alumnos de 1º ESO

En el cuestionario previo se realizaban 4 preguntas con 3 opciones de respuesta. A cada opción se le asignó una puntuación (respuesta A= 1 punto, respuesta B = 2 puntos, respuesta C = 3 puntos); al final del cuestionario los alumnos debían sumar los puntos y así sabrían si el desayuno “casero” resultaba o no saludable.

En este caso los resultados obtenidos fueron:

-      68% de los alumnos encuestados desayunan todos los días.

-      48% de los alumnos encuestados desayunan al menos 4 tipos de alimentos diferentes.

-      48% de los alumnos encuestados varían su desayuno.

-      32% de los alumnos encuestados emplean más de 15 minutos en desayunar.

 En vista de los resultados del análisis de los cuestionarios, la mayor parte de los alumnos poseen unos hábitos adecuados en sus desayunos, ya que solo un 12% debería replantearse su desayuno habitual.

El día de la práctica de los “Desayunos saludables” en el Centro se pasó a cada alumno un folleto donde se le indicaba qué tipo de alimentos iba a haber y se le recomendaba elegir, al menos, un alimento de cada grupo.  También se les informaba de la cantidad de energía que les aportaba cada alimento. Al final del desayuno debían sumar las calorías que habían ingerido y contar el número de alimentos elegidos para tomar en el desayuno.

En todos los desayunos realizados los alimentos más veces elegidos por los alumnos fueron leche con cacao, galletas o cereales y zumo de naranja.

 De la recomendación de elegir al menos un alimento de cada grupo de alimentación dado, los resultados fueron:

 

Una vez hecha la actividad y revisando las respuestas que los alumnos han dado al segundo cuestionario, el 50% del alumnado ha optado por incluir tres grupos de alimentación en su selección de alimentos, lo cual ha sido propiciado por las informaciones previas que los alumnos habían recibido sobre el tema. También se puede observar en las gráficas como lácteos y glúcidos son la principal fuente de energía para comenzar su jornada de estudio optando por un bajo porcentaje de grasas, que como ya se les había advertido, son poco recomendables.

La conclusión que se obtiene con todos los datos aportados por los cuestionarios realizados y la observación directa de las actividades es que el objetivo inicial del Proyecto se ha conseguido, con resultados muy satisfactorios. Los alumnos han recibido las actividades con una actitud receptiva y han disfrutado de todo lo propuesto.