Humanitarios de San Martín: el compromiso con los más necesitados

5 06 2012

Desde finales del siglo XIX los humanitarios de San Martín han desarrollado una importante labor en defensa de los más necesitados y de las tradiciones y la lengua asturiana. Todo este esfuerzo se vio recompensado con la concesión del premio al pueblo ejemplar en 2007.

 

(Redactoras con Esperanza, presidenta de la asociación de Los Humanitarios de San Martín de Moreda.)

La sociedad de Humanitarios de San Martín aparece registrada de manera oficial mediante estatutos en el Principado de Asturias en el año 1905, pero ya existía desde 1873. En un principio nació con la finalidad de prestar ayudar a los ganaderos y pobladores del bajo Moreda, que engloba las parroquias de Boo, Moreda y Nembra.

Muchos fueron los eventos en los que resultó decisiva la ayuda, el esfuerzo y la colaboración de esta sociedad. Así, uno de sus primeros trabajos fue defender los intereses de los ganaderos de la zona ante los perjuicios que la apertura de las minas había ocasionado, como era el deterioro de pastos. También resultó decisiva su intervención en el pleito que durante largo tiempo se venía sosteniendo entre ganaderos alleranos y lenenses, enfrentamiento en el que hasta ese momento siempre habían salido perjudicados los alleranos. Pero gracias a su decidida actuación -llevan el asunto a Madrid y consiguen ganar el juicio- logran recuperar la propiedad de las tierras, así el dinero invertido en los juicios anteriores.  Cuando se produjo una peste en Boo los primeros que acudieron a socorrer a los afectados fue este grupo. Impulsaron la creación de un ayuntamiento en Moreda, si bien  funcionó muy poco tiempo. Esta sociedad colaboró económicamente en diferentes trabajos públicos: construcción de la primera carretera a Boo, el camino que desde Moreda llevaba a Moreda de Arriba, la instalación del alcantarillado y la luz en Moreda… Las sucesivas riadas producidas en la zona ocasionaban importantes pérdidas para los vecinos: el agua se llevaba sus corripos, cuadras y anegaban sus huertas. Pero aquellos siempre pudieron contar con la ayuda y colaboración de los humanitarios. Su labor, en definitiva, se podía equiparar al a que desarrollan los sindicatos hoy en día.

Por estas y otras acciones altruistas en beneficio siempre de los más necesitados del valle, la asociación fue bautizada por el propio pueblo con el nombre de Humanitarios. Posteriormente se le añadió el término de “San Martín” patrono de la parroquia de Moreda.

Tal era el arraigo y la fuerza de la sociedad que durante La Guerra Civil se permitió a sus miembros ayudar y asistir a los presos enfermos graves. E incluso se respetó la celebración de la fiesta de San Martín con su misa cantada.

Una vez pasado el doloroso trance de La Guerra Civil, se decidió incluir la comida anual cuya finalidad, además de repartir las viandas entre los más necesitados, era celebrar las actividades desarrolladas a lo largo del año y planificar las acciones futuras.

En la década de los cincuenta, los hijos y nietos de los primeros humanitarios refundaron la sociedad y fijaron un nuevo objetivo: ocuparse de las tradiciones del pueblo, ya que la prohibición de hablar asturiano durante la dictadura y la creciente industrialización habían puesto en peligro la lengua asturiana y por consiguiente la cultura del pueblo. Esta doble finalidad – el fomento de la solidaridad y de la tradición- la convierten en una sociedad singular; de hecho, esta reconocida como la ONG más antigua  y  la primera cofradía gastronómica que existe con estas características.

Uno de los innumerables premios que ha recibido la sociedad por su actividad solidaria a favor de los más desfavorecidos.

Las actividades que desarrollan los Humanitarios son innumerables: colaboran con muchas ONG y fundaciones  no solo españolas sino también internacionales, ya que son sensibles a cualquier desgracia o catástrofe que se produzca en el mundo. Ayudan a familias (actualmente unas doce) que reciben mensualmente alimentos o pagan los estudios a huérfanos. Por lo que se refiere al plano cultural, anualmente en junio se celebra la semana cultural en memoria de Joaquín Rodríguez Muñiz cuyo programa incluye diversos actos: conferencias, charlas sobre temas culturales y solidarios, actividades deportivas, un concurso de monólogos y poesía en asturiano en recuerdo a Pepe Campo. La muestra de música Tocando pelos pueblos que este año celebrará  el último sábado de Octubre su XVI edición. A esta cita acuden los grupos más destacados del panorama de la música asturiana, así como grupos de otras provincias españolas y países y regiones europeos (Portugal, Francia, La Bretaña francesa, Bulgaria…). Concurso de redacción en el que participan los centros educativos del concejo de Aller. Día de la difusión del deporte tradicional de los bolos; una de las grandes aspiraciones de la presidenta es poder crear una peña femenina. La cesión de su local para el desarrollo de variadas actividades: pilates, danza, reuniones de AMPA… La convocatoria anual de los premios Colmena de Oro a la solidaridad y Espiga de Escanda de Oro a la tradición. Colaboración en la publicación de diferentes libros, periódicos  revistas. El pregón y la fiesta de La Montera Picona. Finalmente, la organización de la fiesta y comida de hermandad de San Martín, el 11 de noviembre; para ello salen a pedir para recabar el apoyo de vecinos, hosteleros y comercios del concejo.

Para el desarrollo de estas innumerables actividades cuentan con alguna pequeña subvención (cada vez menor en este periodo de crisis) y la cuota anual de 18 euros que pagan unos 1400 socios no solo de Asturias, sino de otras provincias españolas e incluso extranjeros. El único requisito para formar parte de la sociedad es las ganas de colaborar y trabajar a favor de los más necesitados.

El resultado de tanto trabajo y esfuerzo altruista se ha visto recompensado con innumerables reconocimientos en forma de premiso: La faba de oro, La medalla de plata de la Cruz Roja, el galardón héroes valles mineros asturianos entregado por la fundación Marino Gutiérrez Suárez y el más prestigioso, el premio al pueblo ejemplar en 2007 que supuso divulgar a nivel no solo nacional sino internacional  la labor de los humanitarios, además de un reconocimiento a la labor de todos aquellos miembros que contribuyeron a su desarrollo y mantenimiento, así como un regalo para el pueblo allerano.

A lo largo de sus años de existencia ha contado con diversas sedes: la primera se ubicaba en la calle de los humanitarios de Moreda, que precisamente recibió este nombre por la ubicación en este lugar de la casa de auxilio que prestaba tanto ayuda en forma de alimentos como de atención médica. Durante unos años no contó con una sede física hasta que el arzobispado le donó un pequeño cuarto dentro de la iglesia parroquial. Finalmente en los años 90 mediante un acuerdo con Hunosa alquilaron la casa y el terreno propiedad del director general del concejo de Aller, inmueble que terminaron comprandoen el año 98.

Estadísticas Este artículo ha sido visitado  1292  veces


Acciones

Informaciones

Enviar un comentario


*
Para demostrar que eres un usuario (no un script de spam), introduce la palabra de seguridad mostrada en la imagen.
Anti-Spam Image