¿Qué son los ácaros del polvo doméstico?
25 10 2008Los alumnos del segundo año del Programa de Diversificación Curricular han trabajado este tema durante las lecturas realizadas este mes dentro de la unidad didáctica de la “Vivienda”. Y, por ser de interés general, hemos decidido colocar un resumen en nuestro blog.
Los ácaros del polvo doméstico son pequeños artrópodos microscópicos con un tamaño comprendido entre 0,25 y 0,35 micras, ciegos, fotofóbicos y emparentados taxonómicamente con garrapatas, arañas y el ácaro de la sarna. Pertenen al género Dermatophagoides.
Habitan en casi todos los lugares del mundo, prefiriendo las zonas de clima templado y humedad relativa alta, como, por ejemplo, Asturias. Su hábitat más frecuente es el polvo del interior de las casas. Tienen preferencia por los sofás y los colchones, pues ahí encuentran los tres factores que necesitan, humedad y calor (procedente de la transpiración del que duerme) y comida (escamas de piel humana). Pero también habitan en almohadas, ropa de cama, peluches, alfombras, cortinajes, etc.
A diferencia de los pólenes, su estacionalidad es menos notoria y se los encuentra presentes todo el año, sobretodo en zonas húmedas como la costa, donde su concentración (salvo excepciones) es mucho mayor que en lugares del interior, donde el clima es más seco.
Tienen un ciclo de crecimiento (de huevo a adulto) de 25 días a 25º C. Su crecimiento resulta óptimo a una temperatura de 20-30º C y a una humedad relativa del 70%-80%. Cada ácaro hembra puede poner de 20 a 50 huevos, produciendo una nueva generación cada tres semanas.
La introducción en los últimos 50 años de cambios en la forma de construcción de las casas y en los hábitos de limpieza (uso de aspiradores), y el mayor tiempo de permanencia dentro de la casas ha potenciado la proliferación de los ácaros del polvo doméstico.
Sus deposiciones (cada ácaro produce unas 20 partículas fecales cada día) y diversas partes de su cuerpo contienen las partículas proteicas (alergenos) que, al volatilizarse y tomar contacto con la mucosa nasal o bronquial, producirán en el paciente alérgico o sensibilizado a los ácaros, una inflamación de las mucosas que derivará en rinitis alérgica, rinoconjuntivitis y/o en asma bronquial, durante todo el año. Además, en los niños, en especial los lactantes, los ácaros son la causa de muchas dermatitis atópicas.
Muchas personas que dicen resfriarse mucho o presentar muchas sinusitis durante el año, esconden bajo estas manifestaciones una alergia a los ácaros del polvo. Estos son los síntomas de rinitis, que empeoran con el polvo del interior de las casas y con los cambios de temperatura:
- Síntomas de secreción nasal mucosa blanquecina o aguachenta persistente fluctuante en el día. Muchas veces empeora por las mañanas.
- Congestión nasal frecuente, que empeora durante las noches.
- Estornudos y picazón nasal frecuente.
El sistema inmunitario del cuerpo está equipado para combatir sustancias que pueden dañar el cuerpo, tales como virus o bacterias. Algunas sustancias que entran al cuerpo son inofensivas y el cuerpo las ignora. Los alergenos son sustancias inofensivas que pueden causar reacciones alérgicas en algunas personas porque el cuerpo los confunde con una sustancia dañina. Esto causa que las células liberen sustancias como la histamina, que hacen que el cuerpo tenga una reacción alérgica que puede causar rinitis, estornudos, picazón, hinchazón o asma.
No se sabe la razón por la cual algunas personas tienen alergias, pero se cree que el potencial para desarrollar alergias es hereditario.
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