4 de diciembre: Acto de lectura de microrrelatos mineros en el IES Valle de Aller

30 11 2017

Durante este curso 2017- 2018 parte de nuestro alumnado participa en un proyecto europeo eTwinning titulado “Exilios, asilos, auxilios” desde las materias de Lengua castellana y Literatura y Llingua asturiana. Dentro de este, han participado en el XIV Concurso de Relatos Mineros Manuel Nevado Madrid, organizado por la Fundación Juan Muñiz Zapico.

Nos han comunicado que, entre un total de 130 presentados, cinco de nuestr@s alumn@s han obtenido una Mención de Honor; cuatro en la categoría de “Asturiano” y una en “Juvenil”. Los premiados son:

·         Adrián Fernández Megido, SILENCIU INFINITU (3º ESO)

·         Rodrigo Álvarez Díaz, LA MUERTE AMIYA NA MINA (1º ESO)

·         David Bello Acuyo, DINAMITA (1º ESO)

·         Sonia Mora Lauda, RAITÁN (4º ESO)

·         Sofía Martínez Fernández, CÁRCEL DE MINERAL Y MUERTE (1º BACH)

 

 

La entrega de premios se hará el 4 de diciembre, coincidiendo con la efeméride de Santa Bárbara, y han elegido nuestro Centro como sede del acto. Se realizará a partir de las 12:30. El acto está abierto al público en general.

La celebración constará de una ponencia divulgativa a cargo de D. Benigno Delmiro Coto (Catedrático de Lengua y Literatura, y Doctor en Literatura minera). A continuación, se realizará una lectura de los relatos ganadores. Todo el acto estará amenizado por parte de nuestro alumnado.



DÍA DEL LIBRO 2016 y Concurso de Microrrelatos

29 04 2016

 

El pasado viernes, día 22, celebramos con un día de antelación el día del libro; como otros años, se falló el VIII concurso de microrrelatos IES VALLE DE ALLER, y los alumnos galardonados leyeron sus creaciones.

 

Estos son los relatos y fotos de los premiados y las fotos del evento:

http://bibliotecaiesvalledealler.blogspot.com.es/2016/04/dia-del-libro-2016.html



Charla y lectura poética con Ángeles Carbajal en el IES Valle de Aller

8 06 2015

 

El pasado martes, 26 de mayo, nos visitó la poetisa asturina (de Argüelles) Ángeles Carbajal, quien nos leyó poemas de sus dos últimos libros publicados, L´aire ente la rama y En campu abiertu, ganadores respectivamente de los premios Xuan María Acebal de este año y el Teodoro Cuesta del año pasado.

También pudimos conocer cómo es su proceso creativo, qué autores le han influido más.

Además, hemos de agradecer el haber donado unos cuantos ejemplares de su anterior libro, La sombra de otros días. Sus tres libros están disponibles en la biblioteca.



VII Concurso de microrrelatos IES Valle de Aller

30 04 2015

El pasado viernes, 24 de abril, tuvo lugar el fallo del VII Concurso de microrrelatos organizado desde el departamento de lengua castellana y literatura, cuyos ganadores fueron:

- Esther Magdalena Trapillo, de 2º ESO B, ganadora de la categoría A


- Inés Megido Gonález y Nel García García, ambos de 2º ESO B, sendos accésits, ex aequo, en la categoría A.
- Nélida González Iglesias, de 3º ESO A, ganadora de la categoría B.
- Ana Cordero Suárez, de 4º ESO A, accésit en la categoría B.

Se decidió, asimismo, declarar desierta la categoría C, por falta de participantes.

Os ofrecemos a continuación un ppt. con los relatos ganadores en :

http://bibliotecaiesvalledealler.blogspot.com.es/2015/04/vii-concurso-de-microrrelatos-ies-valle.html

Resto de las fotos en el siguiente enlace:

https://plus.google.com/photos/111207431905903449762/albums/6142704014279606945



VII Concurso de Microrrelatos en el IES Valle de Aller

30 01 2015

Puedes leer las bases en el Blog Biblioteca IES Valle de Aller,  al que accederás pinchando en el siguiente enlace:

http://bibliotecaiesvalledealler.blogspot.com.es/2015/01/vii-concurso-de-microrrelatos-ies-valle.html



Ruta de “Clarín”

25 03 2013

El pasado día 21 de marzo, los alumnos de 4ºA y 4ºB realizaron la ruta de “Clarín”, un recorrido por los lugares más emblemáticos de la vida del autor de La Regenta.

Aquí, podíes ver una galería de fotos.



Humanitarios de San Martín: el compromiso con los más necesitados

5 06 2012

Desde finales del siglo XIX los humanitarios de San Martín han desarrollado una importante labor en defensa de los más necesitados y de las tradiciones y la lengua asturiana. Todo este esfuerzo se vio recompensado con la concesión del premio al pueblo ejemplar en 2007.

 

(Redactoras con Esperanza, presidenta de la asociación de Los Humanitarios de San Martín de Moreda.)

La sociedad de Humanitarios de San Martín aparece registrada de manera oficial mediante estatutos en el Principado de Asturias en el año 1905, pero ya existía desde 1873. En un principio nació con la finalidad de prestar ayudar a los ganaderos y pobladores del bajo Moreda, que engloba las parroquias de Boo, Moreda y Nembra.

Muchos fueron los eventos en los que resultó decisiva la ayuda, el esfuerzo y la colaboración de esta sociedad. Así, uno de sus primeros trabajos fue defender los intereses de los ganaderos de la zona ante los perjuicios que la apertura de las minas había ocasionado, como era el deterioro de pastos. También resultó decisiva su intervención en el pleito que durante largo tiempo se venía sosteniendo entre ganaderos alleranos y lenenses, enfrentamiento en el que hasta ese momento siempre habían salido perjudicados los alleranos. Pero gracias a su decidida actuación -llevan el asunto a Madrid y consiguen ganar el juicio- logran recuperar la propiedad de las tierras, así el dinero invertido en los juicios anteriores.  Cuando se produjo una peste en Boo los primeros que acudieron a socorrer a los afectados fue este grupo. Impulsaron la creación de un ayuntamiento en Moreda, si bien  funcionó muy poco tiempo. Esta sociedad colaboró económicamente en diferentes trabajos públicos: construcción de la primera carretera a Boo, el camino que desde Moreda llevaba a Moreda de Arriba, la instalación del alcantarillado y la luz en Moreda… Las sucesivas riadas producidas en la zona ocasionaban importantes pérdidas para los vecinos: el agua se llevaba sus corripos, cuadras y anegaban sus huertas. Pero aquellos siempre pudieron contar con la ayuda y colaboración de los humanitarios. Su labor, en definitiva, se podía equiparar al a que desarrollan los sindicatos hoy en día.

Por estas y otras acciones altruistas en beneficio siempre de los más necesitados del valle, la asociación fue bautizada por el propio pueblo con el nombre de Humanitarios. Posteriormente se le añadió el término de “San Martín” patrono de la parroquia de Moreda.

Tal era el arraigo y la fuerza de la sociedad que durante La Guerra Civil se permitió a sus miembros ayudar y asistir a los presos enfermos graves. E incluso se respetó la celebración de la fiesta de San Martín con su misa cantada.

Una vez pasado el doloroso trance de La Guerra Civil, se decidió incluir la comida anual cuya finalidad, además de repartir las viandas entre los más necesitados, era celebrar las actividades desarrolladas a lo largo del año y planificar las acciones futuras.

En la década de los cincuenta, los hijos y nietos de los primeros humanitarios refundaron la sociedad y fijaron un nuevo objetivo: ocuparse de las tradiciones del pueblo, ya que la prohibición de hablar asturiano durante la dictadura y la creciente industrialización habían puesto en peligro la lengua asturiana y por consiguiente la cultura del pueblo. Esta doble finalidad – el fomento de la solidaridad y de la tradición- la convierten en una sociedad singular; de hecho, esta reconocida como la ONG más antigua  y  la primera cofradía gastronómica que existe con estas características.

Uno de los innumerables premios que ha recibido la sociedad por su actividad solidaria a favor de los más desfavorecidos.

Las actividades que desarrollan los Humanitarios son innumerables: colaboran con muchas ONG y fundaciones  no solo españolas sino también internacionales, ya que son sensibles a cualquier desgracia o catástrofe que se produzca en el mundo. Ayudan a familias (actualmente unas doce) que reciben mensualmente alimentos o pagan los estudios a huérfanos. Por lo que se refiere al plano cultural, anualmente en junio se celebra la semana cultural en memoria de Joaquín Rodríguez Muñiz cuyo programa incluye diversos actos: conferencias, charlas sobre temas culturales y solidarios, actividades deportivas, un concurso de monólogos y poesía en asturiano en recuerdo a Pepe Campo. La muestra de música Tocando pelos pueblos que este año celebrará  el último sábado de Octubre su XVI edición. A esta cita acuden los grupos más destacados del panorama de la música asturiana, así como grupos de otras provincias españolas y países y regiones europeos (Portugal, Francia, La Bretaña francesa, Bulgaria…). Concurso de redacción en el que participan los centros educativos del concejo de Aller. Día de la difusión del deporte tradicional de los bolos; una de las grandes aspiraciones de la presidenta es poder crear una peña femenina. La cesión de su local para el desarrollo de variadas actividades: pilates, danza, reuniones de AMPA… La convocatoria anual de los premios Colmena de Oro a la solidaridad y Espiga de Escanda de Oro a la tradición. Colaboración en la publicación de diferentes libros, periódicos  revistas. El pregón y la fiesta de La Montera Picona. Finalmente, la organización de la fiesta y comida de hermandad de San Martín, el 11 de noviembre; para ello salen a pedir para recabar el apoyo de vecinos, hosteleros y comercios del concejo.

Para el desarrollo de estas innumerables actividades cuentan con alguna pequeña subvención (cada vez menor en este periodo de crisis) y la cuota anual de 18 euros que pagan unos 1400 socios no solo de Asturias, sino de otras provincias españolas e incluso extranjeros. El único requisito para formar parte de la sociedad es las ganas de colaborar y trabajar a favor de los más necesitados.

El resultado de tanto trabajo y esfuerzo altruista se ha visto recompensado con innumerables reconocimientos en forma de premiso: La faba de oro, La medalla de plata de la Cruz Roja, el galardón héroes valles mineros asturianos entregado por la fundación Marino Gutiérrez Suárez y el más prestigioso, el premio al pueblo ejemplar en 2007 que supuso divulgar a nivel no solo nacional sino internacional  la labor de los humanitarios, además de un reconocimiento a la labor de todos aquellos miembros que contribuyeron a su desarrollo y mantenimiento, así como un regalo para el pueblo allerano.

A lo largo de sus años de existencia ha contado con diversas sedes: la primera se ubicaba en la calle de los humanitarios de Moreda, que precisamente recibió este nombre por la ubicación en este lugar de la casa de auxilio que prestaba tanto ayuda en forma de alimentos como de atención médica. Durante unos años no contó con una sede física hasta que el arzobispado le donó un pequeño cuarto dentro de la iglesia parroquial. Finalmente en los años 90 mediante un acuerdo con Hunosa alquilaron la casa y el terreno propiedad del director general del concejo de Aller, inmueble que terminaron comprandoen el año 98.



El oficio de arriero en el Alto Aller

4 06 2012

Muchos fueron los pobladores de la zona alta de Aller que recorrían varias veces al año los caminos que unían sus pueblos con los vecinos leoneses para intercambiar alimentos, bebidas y productos variados. En una época de escasez y penuria había que aprovechar todos los recursos y agudizar el ingenio para poder conseguir los productos indispensables para poder sobrevivir.

(Redactores del periódico junto a Corsino Castañón.)

Corsino Castañón nació en 1925 toda su vida ha residido en el pueblo de Llanos, en el concejo de Aller y a sus ochenta y seis años aun mantiene una memoria prodigiosa. Sentado bajo su hórreo nos recuerda el difícil arte de los arrieros, aquellos esforzados hombres, sobre todo, y mujeres que iban de los pueblos altos alleranos a los vecinos de la provincia de León para comprar -las menos de las veces, ya que el dinero escaseaba- y o trocar, intercambiar, en la mayoría de las ocasiones comestibles, bebidas y diferentes productos como madreñas, estiles, garabatos y piedras para afilar la guadaña.

Hasta el año 1927 no se abrió la carretera que comunicaba la zona alta del concejo de Aller con la provincia de León a través del puerto de San Isidro; de ahí que los constantes intercambios entre los pueblos vecinos de las dos provincias se realizaba bien a pie, la mayoría de los pobladores, o bien mediante transporte animal: a caballo, o con un carro tirado por una pareja de bueyes, los más pudientes.

La mayoría de estos arrieros no vivían de este trabajo, sino que era un complemento de la economía familiar; la mayoría eran agricultores, ganaderos, los cuales, cuando el volumen de trabajos en el campo era menor y les dejaba mayor tiempo libre aprovechaban para acudir a estos pueblos para realizar el trueque y obtener los productos que escaseaban en Asturias. Solo unos pocos vivían de esta actividad y viajaban con mayora asiduidad y como medio de transporte utilizaban  un carro tirado por una pareja de bueyes para traer mayor variedad y cantidad de alimentos que luego vendían en los pueblos altos del concejo allerano. Los productos que llevaban los asturianos eran fundamentalmente castañas, cerezas, avellanas y utensilios y aperos de labranza elaborados con madera: garabatos, madreñas, piedras para afilar la guadaña y de León traían lentejas, garbanzos, harina, pan, trigo, vino, la cebera, nombre que los asturianos daban a estos alimentos que se traían de León.

Había dos rutas principales, una que a través del puerto de San Isidro iba hasta los pueblos de Lillo y el Cofiñal, otra que a través de Vegará conducía a los pueblos de Redipuertas, Cerulleda, Valdelugueros, La Vecilla… El viaje se iniciaba bien pronto al amanecer para aprovechar la luz del día y evitar el peligro que suponía que la noche te sorprendiera en mitad del camino y tanto como si se realizaba a pie como a caballo o en carro, no podía faltar para el viaje el zurrón con la vianda: un poco de pan tocino y chorizo ya que como nos dice Corsino no había para más. Los arrieros solían hacer una o dos noches en estos pueblos, alojándose con un poco de suerte dentro de las casas, en la cocina habitualmente, y si no en la tená o en la cuadra  y de nuevo al amanecer emprendían el viaje de regreso. Esta actividad se desarrollaba a lo largo de todo el año, exceptuando cuando caían grandes nevadas que impedían el tránsito por los caminos durante varios días. La dureza se incrementaba los días de frío y lluvia, muchas fueron las moyauras y el frío que padecieron estos arrieros y que con los años, como asevera Corsino pasan factura al cuerpo. En algunos pueblos los vecinos se coordinaban para poder realizar una mayor cantidad de viajes de tal manera que mientras uno hacía el viaje hasta León otro lo esperaba, a la vuelta, en la raya para traer los productos hasta el pueblo y aquel regresaba a los pueblos leoneses a por más mercancías. Esta solidaridad también se comprobaba a través de la llamada costumbre conocida como cuartiar que consistía en enganchar otra pareja al carro para ayudar bien a subir o bien a bajar despacio las cuestas muy empinadas. También los vecinos de los pueblos leoneses acudían a Asturias, sobre todo, a comprar ganado, la fecha señalada era la de El Mercaón que se continúa celebrando el 26 de noviembre en Cabañaquinta, capital del concejo de Aller. Muchos eran los ganaderos leoneses que acudían a esta feria atraídos por la fama  del ganado de los altos alleranos.

La situación de los arrieros se agravó durante la guerra civil y los primeros años de la posguerra debido a la escasez y las cartillas de racionamiento. Los guardias vigilaban la actividad de estos arrieros y les requisaban los productos además de ponerles una multa económica. Esto les obligó a extremar los cuidados, pero también fomento la solidaridad, la colaboración, la ayuda y la amistad entre los pobladores de las dos provincias para sortear los controles de las guardias: así daban refugio en sus casas a los arrieros, les contaban donde habían visto a los guardias…

Pero no sólo se trasladaban a estos pueblos vecinos de León para intercambiar productos sino que también pasaban la raya para trabajar durante la vendimia a cambio de alojamiento, manutención y algo de dinero que venía muy bien para las maltrechas economías familiares. Más no solo a León, sino que algunos se iban hasta tierras de Extremadura a segar. Corsino escuchó a su abuelo y a su padre que fueron muchos los alleranos que a principios de Junio se iban hasta tierras extremeñas para trabajar durante dos semanas en la siega y volver a casa para finales de Junio, en torno a la fiesta de San Pedro, fecha en la que solía desarrollarse, si el tiempo acompañaba, la siega en Asturias.



El cultivo de la escanda en el concejo de Aller

2 06 2012

La escanda es uno de los productos tradicionales de la sociedad agrícola asturiana, su cultivo está ligado a los pueblos celtas que poblaron el noroeste peninsular. La importancia de este cereal no solo radica en su valor como alimento utilizado para la elaboración del pan sino en toda una serie de tradiciones que se desarrollaron en torno a su cultivo, recogida y elaboración de alimentos como el pan o el panchón.

 

El cultivo de la escanda se extiende desde la zona central de Europa (Alemania, Francia, la Bretaña francesa) hasta el sur de Europa (Norte de la Península Ibérica y Portugal), lugares poblados por países de cultura celta, se trataba en su mayoría de sociedades originariamente trashumantes y ganaderas.

La escanda ha determinado la geografía de los pueblos norteños de nuestra región, dando lugar a las praderías tan características de nuestra región, así mientras que en las zonas llanas próximas a los poblamientos –vegas, erías- se sembraban patatas, fabas… en las tierras altas de monte se transformaban en pequeños sembrados mediante las llamadas borronás. Se escogían tierras altas y de vegetación escasa ya que en, aunque son menos productivas, también es escaso el crecimiento de malas hierbas.

El cultivo de la escanda también tuvo como consecuencia la creación de un edificio típico de nuestra región: el hórreo o panera, una caja de madera levantada del suelo mediante cuatro o seis pegollos idóneo cuya misión era la conservación del cereal frente a su principal enemigo: la humedad.

La escanda se sembraba en diciembre en terrenos cuestos y soleados y no se cuchaba para evitar que la tierra creara mucha maleza, se abonaba con los tapinos que se habían obtenido al roturar la tierra, que se quemaban boca bajo; a continuación se sembraba a voleo y posteriormente se tapaba con la gradia. Permanecía nueve meses en la tierra hasta que a finales de agosto o principios de septiembre se recogía. En algunas ocasiones se sembraba un riego de fabes de mayo para evitar que arruinase la cosecha el habitual pero molesto orbayu de San Xuan.

La recogida de la escanda fomentaba la solidaridad entre las familias: normalmente cinco o seis familias se organizaban (mediante la llamada endecha) para recoger el cereal que habían plantado en sus borronás. El proceso de recogida tenía las siguientes características: las espigas se arrancaban con las mesorias, siempre a pleno sol  Además se solían prestar entre ellas semillas de escanda (la erga) cuando alguna perdía su cosecha. Eso sí, como buen vecino esas semillas se devolvían a su dueño, y es que era otra época en la que había que aprovechar todos los recursos ya que escaseaba el dinero y era imprescindible la solidaridad y la colaboración entre los vecinos.

Posteriormente había que llevar el grano a moler al molino. Al molinero por el trabajo realizado se le pagaba la llamada maquila, que normalmente era la quinta parte del grano que se molía. La escanda se debe moler dos veces: la primera en el pisón para quitar la poxa  (cáscara dura que recubre el grano) y la segunda en el molín normal. Una vez molido, se llevaba a casa y se amasaba. También era un acto colectivo la elaboración del pan, solían juntarse dos o tres mujeres de casas distintas para su elaboración, así aprovechaban la madera (normalmente de haya o roble) que se utilizaba para arroxar el forno (calentar el horno). Podemos distinguir lo siguientes trabajos a la hora de amasar el pan de escanda: primero, se peneraba (cribaba) la harina y se le añadía el formientu (parte que se había conservado de la amasijo anterior, se hacía una corra, es decir se  hacía un pequeño círculo dentro de la harina y se le añadía el agua: medio litro de agua por cada kilo de harina. Luego, las mujeres mediante la palancadiora, palanquiaban la pasta para que fuera más fina y compacta y, finalmente se metían al horno los panes, protegidos con una hoja de berza. Una vez cocido el pan, cada mujer cogía sus panes que se diferenciaban mediante el cuño que antes de amasar les había puesto cada una de las mujeres. Se solía amasar cada ocho o diez días, tiempo en el que se mantenía fresco el pan, conservado en la masera y colocados los panes de canto.

Margarita, propietaria del restaurante de Ca´l Xabú, uno de los pocos establecimientos donde se puede degustar pan y panchón elaborados con auténtica harina de escanda.

En tiempos más cercanos se mezclaba la escanda con trigo, cereal obtenido en los pueblos vecinos de León mediante trueque. a cambio del trigo, los alleranos entregaban castañas, avellanas, cerezas… La mezcla idónea es un tercio de trigo por dos de escanda. Hoy en día  en muchas ocasiones aprovechando que mucha gente no sabe distinguir entre unos cereales y otros,  se vende como harina de escanda la que no es. Pero existen tres formas de diferenciar entre la harina de escanda y la harina de otros cereales:

1) A igual volumen, la harina de escanda pesa un 15% más que la otra.

2) La textura de la harina de escanda es más vasta, se asemeja a la tierra, mientras que la de otros cereales  es más suave, se parece polvo de talco.

3) Si se saborea y paladea la escanda, deja un sabor amargo que el resto de cereales no dejan.

El pan de escanda era también el producto fundamental para la elaboración del postre típico del concejo: el panchón. La diferencia está en que la pancha que se utiliza para fabricar el panchón se  hacía por la noche en el llar de la cocina aprovechando las brasas y cenizas que quedaban después de haber cocinado durante el día. La pancha se envolvía con hojas de árboles (plenu, castañal…). Una vez cocida, hay que quitarle la corteza a la pancha, desmigajarla y añadirle manteca y azúcar al gusto y se remueve durante cuatro o cinco horas hasta que la mezcla adquiere una textura igual a la de la arena gorda. Para su conservación se introducía en un caldeo y se tapaba con un paño de algodón o lino, así puede aguantar entre tres o cuatro meses, aunque no solía durar más de una semana ya que antiguamente el panchón solo se elaboraba para la celebración de la fiesta en honor del patrón (el 11 de noviembre San Martín en Moreda, el 15 de Agosto Nuestra Señora en Cuérigo) y la gente estaba ávida de comer este dulce. Ese carácter solidario que acompaña al cultivo de la escanda se reflejaba también el día de la fiesta ya que cada casa contribuía con un pan de escanda que luego se subastaba al mejor postor en la tradicional puya´l ramu.

Con la pancha también se elaboraba la pegarata, es decir, el desayuno que los vaqueros llevaban para ir al puerto con el ganado. Dentro de la pegarata se introducía un trozo de costilla, otro de chorizo y, finalmente, uno de tocino. Así surgió la tradición de dar la pegarata a los ahijados, existía una variedad más fina y elaborada conocida como pegarata sobá elaborada con manteca de cerdo y leche. Los ahijados a cambio debían entregarles a los padrinos una rama de laurel bendecida por pascua. La tradición dice que había que dar la pegarata a los ahijados hasta que se casarán.

La escanda parece un producto de un pasado agrícola de nuestra región llamado a extinguirse. Pero nada más lejos de la realidad, ya que su recuperación tendría una serie de ventajas: la primera sería la recuperación de su cultivo y su cultura; la segunda, la creación de puestos de trabajo muy necesarios en esta época de crisis; la tercera es que se trata de un producto muy beneficioso para los celíacos, ya que es un cereal que a pesar de su antigüedad –ya se cultivaba antes de la llegada de los romanos a nuestra región- no mutó, mantiene su pureza original, frente a otros cereales como el maíz o el trigo que si lo hicieron, pudiendo, así, formar parte de la dieta diaria de las personas aquejadas de este problema.



Sergio Canteli: “A la hora de elaborar mis platos siempre me inspiro en lo que come el animal e intento recrear su habitat”

31 05 2012

Sergio Canteli es uno de los alumnos más aventajados del módulo superior de cocina que se imparte en el IES Valle de Aller. Prueba de su valía son los diferentes premios que ha recibido, el último de los cuales le ha permitido participar en el prestigioso congreso internacional de gastronomía Madrid Fusión.

Sergio Canteli nació en Lieres –concejo de Siero, el 12-09-81. Su primer contacto con la cocina lo tuvo siendo todavía muy niño viendo cocinar a su abuela y a su madre. Se pasaba horas en la cocina observando como elaboraban gran variedad de platos: cocidos, casadielles, arroz con leche. Tras terminar sus estudios de la ESO y como no tenía ganas de seguir estudiando, “eso no era lo mío” nos confiesa, se decantó por los estudios de cocina por lo que se matriculó en el grado medio de cocina en la escuela de hostelería de Oviedo. Después comenzó un periplo laboral que le llevó por diferentes restaurantes y hoteles de nuestra región: Casa Conrado, Botas en Oviedo; Real Balneario en Salinas. Pero Sergio quería vivir otras experiencias y conocer otras cocinas, así se fue al  hotel Beret, en  la localidad ilerdense de Baqueira Beret, donde además de conocer la cocina catalana, pudo conocer a muchos famosos que frecuentaban el restaurante. Posteriormente se trasladó a Barcelona donde trabajo como segundo jefe de cocina en un hotel de cuatro estrellas. Más tarde decidió irse a Murcia para conocer la cocina mediterránea ya que estaba muy interesado en  profundizar sus conocimientos sobre la elaboración de paellas, arroces y mariscos. La experiencia fue muy grata, pero el trabajo muy duro ya que el restaurante ofrecía bodas y banquetes a gran escala -hasta para 1500 personas- y sólo había seis personas para elaborar los menús.

La nostalgia y añoranza de su tierra y sus amigos le hicieron volver a Asturias. Su vuelta coincidió con la grave crisis actual y decidió retomar sus estudios de cocina y, así, se matriculó en el módulo superior de cocina en el IES Valle de Aller. Sergio concibe su vuelta al aula como una manera de seguir formándose y perfeccionar sus conocimientos gastronómicos. Destaca que el ambiente en el módulo tanto con los compañeros como con los profesores es ideal, ya que además de los nuevos conocimientos adquiridos, surgen nuevas ideas, se intercambian experiencias y, además, ese trabajo en colaboración les ha reportado tanto a él a nivel individual como a la escuela a nivel general importantes premios: el año pasado gano el premio del concurso de platos elaborados con miel en Aller, con la elaboración de unos canelones rellenos. También ganó el premio en el concurso de carne de centollos que organizó la Escuela de Hostelería de Gijón en colaboración con Mariscos Oviñana, en este caso el plato consistía en un bloc de buey de mar con su crujiente, gelée de sidra y mantequilla de perejil, entre otras cosas nos explica Sergio. Además quedó finalista en el concurso nacional de Gamba Roja de Vinarós. Este año ha continuado su exitosa carrera con el triunfo en el II concurso nacional de tapas de queso que organiza la empresa Lactalis España. Este triunfo le ha permitido participar en el conocido congreso internacional de gastronomía Madrid Fusión con la repercusión tanto laboral como profesional que para cualquier cocinero tiene participar en dicho evento. En los dos ha participado con la misma tapa: una crepinette de cordero con queso manchego y un aire de queso de oveja. Sergio está encantado con la experiencia, nos confiesa que seguirá trabajando y esforzándose para que esta no haya sido su única presencia. Para él es un orgullo que la gente valore y juzgue positivamente sus creaciones, ya que, en definitiva, en gustar a los clientes está el éxito de cualquier cocinero. Por otro lado, no quiere dejar pasar la ocasión para agradecer la ayuda y colaboración prestada por sus profesores,  especialmente la de Víctor Pérez, que incluso lo acompañó durante el acto.

Cuando le preguntamos por sus éxitos nos responde con humildad que todo es fruto del trabajo, para pergeñar nuevos platos es necesario leer mucho, viajar y conocer diferentes formas de cocinar, nuevos productos.  La profesión de cocinero exige una constante labor de formación  y aprendizaje. Sergio tiene algunos trucos a la hora de crear un plato nuevo: conocer lo que come el animal  y usar esos alimentos como ingredientes a la hora de cocinarlo y, a continuación, para su presentación intentar recrear su hábitat, así, por ejemplo, para un plato con atún recreo mediante diferentes productos: pasta quebrada, bizcocho, algas, percebes, jugo de ostras recreó el medio marino en el que vive este pez.

Como todo buen cocinero Sergio también tiene sus modelos. En su caso son dos cocineros con los que trabajo al finalizar sus estudios de cocina en Oviedo: Marcelino Niño, de Casa Conrado y especialista en cocina tradicional asturiana y Arturo Estrada, del Hotel Lóriga, especialista en cocina tradicional y de autor. Además de su habilidad como cocineros, destacan por otras dos características que son imprescindibles para cualquier buen profesional de la cocina: ser organizado y ser buen organizador lo que te asegura un aprovechamiento de los recursos y la creación de un buen clima de trabajo, imprescindible en una profesión donde la gente convive durante un mínimo de diez horas diarias en un espacio pequeño.

Sergio siempre se ha inspirado en la cocina tradicional asturiana. A partir de ella, jugando y probando va creando sus propias recetas (cocina de autor, de vanguardia) a partir de las experiencias y conocimientos adquiridos.

Cuestionado por los gustos culinarios  de los asturianos, nos responde que en Asturias no estamos a comer en pequeñas cantidades, por lo que la cocina de autor tiene más problemas para desarrollarse en nuestra región, ya que aquí preferimos menos platos pero mucha cantidad, frente a una mayor variedad de platos y menor cantidad que preconiza esta forma de cocinar. Por lo tanto la cocina de autor tiene menos mercado, solo para una selecta minoría que prefiere variedad a cantidad.

Sergio empieza a ver recompensado todo sus esfuerzos. Gracias a la fama  y proyección obtenidos, con los últimos premios ha sido noticia en diferentes periódicos y televisiones de nuestra región,  ha recibido una oferta de trabajo de Holanda, oportunidad que no piensa desaprovechar e iniciará esta aventura cuando en junio finalice sus estudios en el módulo de cocina. Por otro lado, no le desagradaría en un futuro dedicarse a la enseñanza y es que la experiencia de estos dos años en el módulo del IES Valle de Aller ha sido tan positiva que le gustaría trabajar con gente joven, ayudarlos, intercambiar experiencias con alumnos y otros profesores, tal como ahora le sucede a él.

Al preguntarle por aquellos platos que mejor se le dan,  nos confiesa que lo suyo son los pescados, las carnes y las paellas, es decir, lo salado, ya que con el dulce, reconoce humildemente, todavía se le plantean dificultades, puesto que no domina bien el arte de la repostería: “no he conseguido elaborar un arroz con leche tan rico como el de mi madre o el de mi abuela” asevera jocosamente.

Finalmente nos despedimos de Sergio y le deseamos toda la suerte del mundo en su nueva andadura profesional en el extranjero y es que hay personas que por su esfuerzo y sacrificio se merecen lo mejor y Sergio  ha demostrado sobradamente ser una de ellas.



El filólogo y profesor del IES Valle de Aller Cristian Longo publica su tesis doctoral «Etnotoponimia entre las rías de Aboño y Avilés»

17 04 2012

Enlaces sobre esta noticia: la primera tesis doctoral que versa sobre denominaciones marineras en Asturias.

http://www.lne.es/aviles/2012/03/19/marina-tenia-mil-nombres/1216072.html

http://www.xuliocs.com/index.php?pagina=http://www.xuliocs.com/indicelena.htm

 



Una selección del Concurso de relatos breves de nuestro IES

14 03 2012

http://blog.educastur.es/bibliogteca/2012/03/13/concurso-de-relatos-breves/



Pablo Texón, publica “Singularidá”

3 06 2011

En el siguiente enlace pudes leer la entrevista realizada por el Comercio a Pablo Texón, poeta, narrador y profesor del Departamento de Lengua del IES Valle de Aller:

http://canales.elcomercio.es/extras/asturies/articulos/110527_entrevistes.html



Convocado el III concurso de microrrelatos del IES de Valle de Aller

2 06 2011

Desde hace dos años, el departamento de lengua castellana y literatura del IES Valle de Aller convoca el concurso de microrrelatos para contribuir al desarrolla de la capacidad lectora y escritora de los alumnos del centro.

El día 20 de Enero de 2011 el departamento de lengua y literatura castellana convocó la tercera edición del concurso de microrrelatos para alumnos del IES Valle de Aller. Se trata de una actividad que se enmarca en una serie de actividades complementarias y extraescolares que tienen como finalidad fomentar el desarrollo de la capacidad lectora y creativa de textos literarios de los alumnos.

 

Los alumnos tendrán de plazo hasta el día 25 de Marzo de 2011 para la presentación de sus textos. La temática será libre y la extensión de los relatos no podrá ser superior a las 200 palabras deben ser originales e inéditos, es decir, que no hayan participado en ediciones anteriores de este concurso o en otros diferentes y, finalmente, podrán presentarse tanto en lengua castellana como en lengua asturiana. Se han establecido tres categorías:

Categoría A, para alumnos de 1º y 2º de la ESO.

Categoría B, para alumnos de 3º y 4º de la ESO.

Categoría C, para alumnos de Bachillerato y ciclos Formativos.

En cada categoría habrá un primer premio y un accésit. El jurado podrá declarar desiertos sin no hubiera participación o si, a su juicio, los trabajos presentados no tuvieran la calidad necesaria.

Para dar publicidad al concurso se ha hecho entrega a cada alumno de un folleto en el que se recogen las bases del concurso y los premios. Además los profesores del departamento de lengua en sus clases darán publicidad a este evento y practicarán con sus alumnos la composición de este tipo de relato corto que hoy en día ha ganado muchos adeptos gracias a su brevedad y por su capacidad para sorprender  al lector con un desenlace inesperado. Como nos explica el jefe del departamento de Lengua y Literatura Castellana, Alejandro Antolín, dedicaremos algunas de nuestras clases a la lectura de los autores más destacados en este subgénero literario: Boi Casares, Borges, Cortázar, Ramón Gómez de la Serna, Augusto Monterroso, Miguel Ibáñez… Se trata de proporcionar a los alumnos una serie de modelos que puedan imitar, pero, sobre todo, despertar su interés por la creación de textos.

Nos sigue comentando Alejandro que la experiencia en años fue muy positiva. Además se observa cada año un mayor interés de los alumnos por participar en este concurso. Así este año ya se ha superado la participación del año anterior y ya son casi cuarenta relatos los presentados al concurso.

Un jurado, formado por los miembros del departamento de lengua y literatura castellana con la colaboración de otros miembros de los departamentos de filosofía, historia, inglés y latín, dará a conocer los ganadores en un acto que tendrá lugar durante el día del libro -el próximo 23 de abril. Como este año coincide con el período vacacional, se celebrará el 29 de abril, a la vuelta de las vacaciones de Semana Santa. Además de conocer el nombre de los trabajos ganadores, los mismos realizarán una lectura pública en el salón de actos del centro y recibirán los premios establecidos que son los siguientes: un vale canjeable  por libros y material escolar de 40, 50 y 60 euros para el ganador y un accésit de 20, 25 y 30 euros para las categorías A, B y C respectivamente. Además los trabajos premiados se publicarán en el anuario del centro y pasarán a pertenecer al departamento de lengua y literatura castellana, que podrá publicarlos en otros medios y dedicarlos, si lo considera oportuno, a trabajo de clase.

Finalmente Alejandro nos permite publicar uno de los relatos ganadores del año pasado, obra de la alumna Ana González Muñiz, entonces alumna  de 4º de la ESO, para animar a todos los alumnos a participar en el concurso de este año:

Mi héroe

Ya podía sentir el fuego de Mordor, cómo ese ojo que todo lo ve penetraba mi ser. Pero ningún temor me dominaba, el acero ardía en mi interior. Lo daría todo esa noche.

EL fin de la Era de los Hombres se acercaba. Lucharíamos unidos, como en las antiguas alianzas. Hombres, elfos, enanos, todas las criaturas de la Edad Media descubriríamos juntas nuestro destino.

-¡Cargad!-resonó la voz de Aragorn.

El último atisbo de esperanza nos reclamaba y todos a mi lado, prestos, feroces, corrieron tras él.

Yo, por el contrario, no pude seguir su camino. Mis ojos se nublaron y me sumí en una profunda oscuridad. Aterrada comprendí que había llegado mi hora, y… fue entonces, cuando escuché una voz.

Imperceptible en un principio, muy clara al final: hija, ¿vienes a cenar o qué?… ¿Ni apagándote la luz?

Mi héroe. Papá había vuelto a salvarme la vida.

Nota: Las fotos del artículo son de los ganadores de este III concurso de microrrelatos.



En el IES Valle de Aller se forman los futuros cocineros

31 05 2011

 

Desde el año 2003  el ciclo formativo de grado medio de cocina ha formado a decenas de alumnos que hoy trabajan en los fogones de variados centros hosteleros tanto de nuestra región como de otras provincias españolas.

En el restaurante La Carisa, ubicado dentro del IES Valle de Aller, nos recibe  Segundo Riesco, jefe del departamento de hostelería, quien durante un momento deja su actividad con los alumnos entre los fogones para informarnos de diferentes aspectos (ingreso, tipos de estudio, prácticas, actividades complementarias…) que se desarrollan en el módulo de cocina.

Para poder matricularse en el ciclo grado medio de cocina y gastronomía es imprescindible tener acabada la ESO, aunque también han ingresado alumnos que han terminado el Bachillerato y otros que, tras acabar la ESO o el Bachillerato, abandonaron sus estudios y deciden retomarlos para encontrar una nueva salida profesional.

Este ciclo medio tiene una duración de dos cursos. Los alumnos cursan treinta horas lectivas a la semana, distribuidas en cinco sesiones (de lunes a viernes) de seis horas. La mayoría de esa formación es preeminentemente práctica -veinticuatro horas- frente a las seis horas teóricas. En el primer curso los alumnos deben superar tres módulos de carácter práctico: TECU (Técnicas Culinarias), Preelaboraciones y Pastelería,  y dos teóricos: FOL (Formación y Orientación Laboral) y Seguridad e Higiene. Nos advierte Segundo de la importancia de este último módulo ya que de la evaluación se encarga una empresa externa que lleva a cabo un examen exhaustivo basado en  ciento diecisiete ítems o puntos, de los cuales se cumplieron ciento catorce. En el segundo curso, la distribución de las horas prácticas y teóricas es la misma que en primero, lo único que cambia son los módulos prácticos que son los siguientes: ofertas gastronómicas, productos culinarios y postres en restauración.

Además, a partir de Marzo todos aquellos alumnos que hayan superado satisfactoriamente los diferentes módulos del segundo curso, realizarán prácticas obligatorias. Durante tres meses los alumnos aplicarán y perfeccionarán los conocimientos y destrezas adquiridos en diferentes centros de trabajo: restaurante Teyka (Moreda, Aller), hotel-restaurante Torres (Felechosa, Aller), el hospital Álvarez Buylla (Mieres)…. Incluso otros años, como ocurrió en 2007, los alumnos han vivido la experiencia de realizar parte de sus prácticas (a lo largo de un mes) en el extranjero, concretamente en diferentes hoteles y restaurantes de la Bretaña francesa, gracias al programa Leonardo Da Vinci, creado por la UE y que promueve iniciativas de intercambio de alumnos y de experiencias educativas.

A esto debe añadirse todas las diferentes y variadas actividades complementarias y extraescolares que se desarrollan a lo largo del curso: En primer lugar, se organizan salidas para conocer la forma de trabajo de restaurantes, hoteles y empresas de catering, así como a diferentes ferias de hostelería que se organizan en nuestra región o en otras regiones españolas. En segundo, se desarrollan charlas y conferencias sobre diferentes productos, las últimas giraron en torno a la sidra de Asturias y al queso cabrales. En tercero, los alumnos participan en diferentes certámenes gastronómicos, así en el año 2008 dos alumnas del ciclo resultaron premiadas por los platos que presentaron en el concurso culinario celebrado con motivo de las Jornadas de la miel de Aller.  En cuarto, con el objetivo de impulsar diferentes productos asturianos de calidad se organizan jornadas gastronómicas en que, además de degustar platos elaborados con estos productos, se organizan charlas a cargo de especialistas. Así podemos destacar las jornadas dedicadas a las setas, las fabas, la caza, el bosque y, en el próximo mes de junio la carne de cordero será el protagonista de una de estas jornadas.

Un aspecto importante en la formación de los alumnos es la apertura del restaurante del centro ya que los alumnos son los encargados de elaborar y servir los menús, lo que les permite poner en práctica los conocimientos y habilidades culinarios adquiridos a lo largo del curso. La Carisa abre al público en general dos veces a la semana, martes y jueves, y ofrece dos menús: por un lado, el tradicional menú del día formado por dos primeros y dos segundos  y un postre, con un precio de nueve euros; por otro, el menú degustación constituido por un aperitivo, dos entrantes, un plato de pescado, uno de carne y el postre con un precio de 15 o 18 euros dependiendo de si las materias primas son más caras, como ocurre, por ejemplo, cuando se incluye marisco. El dinero que se recauda se entrega en secretaría para cubrir los gastos derivados tanto de la adquisición de las materias primas como del uso y mantenimiento de las instalaciones, lo que atrae a muchos comensales ya que a la calidad de los platos cocinados se une un precio bastante atractivo.

En cuanto a la diatriba  entre cocina tradicional o moderna, Segundo asegura que esa no es la cuestión que se plantea, sino que lo importante es la diferencia  entre comida buena y mala, de ahí que ambos tipos de cocina tengan la misma presencia e importancia en los platos elaborados.

En una época de crisis como es la actual, la cocina ofrece grandes posibilidades laborales y aunque los inicios son difíciles, ya que se empieza trabajando mucho y ganando poco, las últimas cifras con las que cuenta el departamento de hostelería hablan de casi un 90 % de alumnos que encuentran trabajo tras acabar el módulo. Quizás pueda influir la fama que han adquirido tanto la cocina como los cocineros españoles, cuya calidad se reconoce en todo el mundo, así contamos con auténticos referentes como son Ferrán Adriá, Juan María Arzak´, José Ramón Andrés y el televisivo Carlos Arguiñano.

Por último, Tania García Nespral, residente en Mieres y alumna del primer curso del módulo, nos asegura que se decantó por la cocina por vocación y porque es un trabajo que hoy cuenta con una buena salida laboral. Está muy satisfecha con los conocimientos que se imparten en el curso, aunque le gustaría que hubiese un poco más de prácticas y lo que más le gusta es la elaboración de postres y le gustaría trabajar en un restaurante y crear sus propios dulces.

Como despedida Segundo nos ofrece una primicia informativa: el año que viene se implantará el ciclo de grado  superior de cocina. De esta forma, el instituto allerano se convertirá en el tercer centro educativo de la región que oferta este módulo, junto con las escuelas de hostelería de Gijón y Pravia. A la hora de acceder al nuevo ciclo de grado superior, tendrán preferencia los alumnos que hayan cursado el bachillerato de Ciencias y Tecnología. Con estos nuevos estudios, la escuela de hostelería del IES Valle de Aller completa la oferta de enseñanzas en hostelería.



La homeopatía, la medicina natural de ahora, la medicina de los pueblos de siempre

19 05 2011

 

Hoy en día está muy de moda la homeopatía como una medicina alternativa a la medicina científica. Sin embargo, los centros ymédicos que la practican se basan en una serie de conocimientos de los que ya disponían nuestros antepasados hace unos años. En una época en que no existían ni medicamentos ni farmacias. Nuestros mayores se valían de los productos que les proporcionaba la naturaleza para restablecer la salud.

 

 

La homeopatía constituye un sistema de medicina alternativa, caracterizado por el uso de remedios carentes de ingredientes químicamente activos. Fue desarrollada por el médico Samuel Hahnemann a principios del siglo XIX. La homeopatía surgió como una alternativa más benigna y moderada a la medicina dominante de la época. Pero esto no es nada nuevo puesto que en nuestro valle desde hace muchos siglos viene practicándose y muchos de nuestros mayores son auténticos homeópatas en pleno siglo XXI ya que siguen utilizando aquellas plantas que les proporcionaba la naturaleza, en una época en la que no existían ni medicamentos ni farmacias en nuestros pueblos. Este conocimiento se fue transmitiendo de generación en generación y permitía tratar y curar diferentes enfermedades y heridas tanto en animales como en personas. A continuación citaremos algunas de las hierbas que han sido utilizados desde tiempos inmemoriales en nuestro valle. Solían tomarse en infusiones y como bien nos advierten nuestros mayores no se podía prolongar su ingesta más allá de una novena porque más allá de ese tiempo provocaba debilidad e incluso hemorragias internas.

-El oriégano. Utilizado para el catarro (acompañado de miel y flor de malva).

-El pericón. Se hervía y era muy bueno para las heridas se hacía una cataplasma y se aplicaba sobre un trapo y con ella se cubría la herida.

Rúa. Se utilizaba para purgaciones tanto en animales como en personas.

 

Se cocía y se tomaba el caldo durante nueve días. Se empleaba apara lavar los arzolinos (arzuelos). Las mujeres embarazadas la tomaban al final del embarazo para favorecer la dilatación y facilitar. Pero, también tenía propiedades abortivas como recuerda jocosamente la siguiente copla:

Si la casada supiera,

para qué sirve la rúa,

transnochara y madrugara

pa coyela con la luna.

 

-El apio. era muy bueno para las fiebres. Se utilizaba sólo para los niños, de ahí el dicho “El apio en el huerto y el niño muerto”.

-La carquexia. Se utilizaba para el tratamiento del reuma. Se utilizaba dando refriegas sobre el cuerpo.

- La Nielda. Planta que desprende un aroma suave, da una flor azulada y suele darse en el borde de los caminos soleados. La tomaban las mujeres embarazadas para tratar los dolores de barriga. También se utiliza como calmante y digestiva. Era muy apreciada, sobre todo, por las mujeres. Así nos lo recuerda la copla:

Si las muyeres supieran

lo buena que ye la nielda,

paceríanla nel campu

como las vacas la yerba.

-La Vegambre. Hay que tener mucho cuidado con esta planta ya que es muy venenosa. Nunca se puede manipular, ni tomar directamente, ni acercarla a los ojos o a la nariz, ya que es puro veneno nos advierten los vaqueros. Pero cocida es muy eficaz para las heridas infectadas del ganado, como las mordeduras de los tsobos o las mancaúras causadas por cualquier accidente en el monte.

- La Xuanceina. Planta que se da en los puertos altos. Se empleaba en la curación de heridas, pero había que echar en poca cantidad. Al ganado se le daba cuando tenía tos. Mezclada con vino, blanco sobre todo, se tomaba para abrir las ganas de comer, o para tratar la anemia. No podía tomarse más de nueve días seguidos (novena).

Abeyera. Se utilizaba para cazar enjambres salvajes, para ello se maceraba la planta y posteriormente sola o con un poco de miel se untaba por dentro de la colmena (caxiitsu o arno); enseguida comienzan a llegar las abejas y, una vez que la reina estuviera dentro, se transportaba el caxiitsu o arno al lugar establecido en el pueblo o en la casería. También se utilizaba como calmante para las personas para facilitar el sueño y para las abeyas, cuando el apicultor se disponía a coger la miel del caxiitsu o arno se untaba la mano con esta planta y así las tranquilizaba con el objetivo de evitar sus picaduras. Finalmente, se usa para las picaduras de abeyas y aviésporas (avispas).



“Nunca nos hemos arrepentido de trabajar en la mina”

18 05 2011

 

Esta afirmación es la que mejor define el sentir general de las mujeres mineras del pozo San Jorge  de Moreda. Si bien el trabajo en la mina es muy duro físicamente y conlleva una serie de riesgos, consideran que ha sido su mejor elección tanto por la estabilidad económica y laboral que les ofrece, sobre todo en la actual situación de crisis, como por el buen ambiente y compañerismo que reina entre ellas como con los hombres.

Belén, Tatiana y Patricia forman parte del grupo de treinta mujeres que trabajan en la mina. Nos reciben con gran amabilidad y durante unos minutos nos prestan toda su atención para contestar nuestras preguntas.

P: ¿Cuándo comenzasteis a trabajar en la mina?

R: Belen es la más veterana de las tres ya que comenzó en 1998. Tatiana, por su parte, empezó en Octubre de 2004; Finalmente, Patricia es la  más novel, ya que entró a trabajar en enero de este mismo año 2011.

P: ¿Por qué os decidisteis por un trabajo tan exigente y tradicionalmente de hombres?

R: Las tres entraron a trabajar en la mina por preferencia absoluta, es decir, muerte directa de un familiar en accidente minero. En el caso de Belén y Tatiana fue por la muerte de su padre, mientras que Patricia fue por la muerte de su suegro (es cuñada de Tatiana. Además lo vieron como una oportunidad de mejora laboral respecto a sus anteriores trabajos como camareras o en supermercados.

P: ¿Qué os decían vuestros familiares y amigos cuándo les contasteis que habíais decidido trabajar en la mina?

R: Belén nos cuenta que su madre se disgustó mucho, puesto que su padre había muerto en accidente de trabajo; pero los demás miembros de la familia la animaron mucho. A Tatiana le ocurrió algo similar; como ella misma nos dice “mi madre ni a tiros” quería que trabajase en la mina ya que su padre también había fallecido en accidente en la mina. En cambio, Patricia recibió todo el apoyo de su familia, ya que a pesar de que su suegro había muerto en la mina, ya contaba con la experiencia positiva de su hermano y de su cuñada, por lo que todo fue apoyo y ánimos para afrontar los desafíos de su nuevo trabajo en  la mina.

P: ¿Cómo fue el recibimiento de vuestros compañeros durante los primeros días de trabajo?

R: Aquí las tres coinciden en sus respuestas. Dicen que el recibimiento fue bueno, quizás influyó el hecho de que cuando ellas empezaron a trabajar en la mina ya había otras mujeres, por lo que su presencia ya no era tan novedosa. Aseguran que fueron acogidas como un compañero o una compañera más y sólo tienen palabras de agradecimiento.

P: ¿Alguna vez os habéis arrepentido de vuestra decisión de trabajar en la mina?

R: Las tres están muy contentas de su decisión y nunca se han arrepentido del camino escogido. Y, sobre todo, comparando con sus antiguos trabajos y la actual situación económica de crisis, consideran que su decisión ha sido todo un acierto ya que han mejorado en todos los aspectos, no sólo en lo económico, sino también en cumplimiento y flexibilidad de horarios, ambiente de trabajo.

P: ¿Cómo es el trabajo en la mina?

R: Todas destacan que el trabajo en la mina es muy duro y cansado desde el punto de vista físico y que conlleva sus riesgos para la salud; pero a pesar de esto, destacan que se han ido acostumbrando y que además el esfuerzo se lleva mejor con el apoyo de sus compañeras y compañeros. Reconocen que cuanto más duro es el trabajo mayor es la unión y el apoyo entre los trabajadores lo que ayuda a crear un buen ambiente de trabajo.

P: ¿Cuál es vuestro trabajo en la mina?

R: Belén ha desempeñado diferentes labores: ha estado en la rampla, descargando maderas, cargando carbón, tareas de limpieza. Tatiana también ha desempeñado diferentes trabajos: trabajó dentro de la mina,  realizó tareas de limpieza, recuperación de materiales, manejó diferentes métodos de transporte… actualmente trabaja en el almacén de materiales. Por su parte Patricia, como sólo lleva cuatro meses en la empresa, siempre estuvo en el embarque.

P: ¿Habéis vivido alguna experiencia laboral en la mina en la que os habéis sentido discriminadas por ser mujeres?

R: En cuanto al trato con los compañeros las tres afirman rotundamente que jamás, al contrario, siempre han contado con su apoyo. Pero si hay discriminación por parte de la empresa a la hora de poder acceder a mejores categorías con la consiguiente mejora económica. Así las mujeres no pueden aspirar a determinados puestos de trabajo y categorías como son las de barrenista, picador, que, a su vez, les permiten alcanzar otras como son la de artillero o vigilante.

 



La Necrópolis megalítica del Padrún

17 05 2011

 

En el cordal de Carraceo y Ranero, en  la parroquia allerana de Boo, que divide los concejos de Aller y Lena, al paso de la vía romana de la Carisa, se encuentra el monumento funerario de Los Dólmenes del Padrún constituido por una serie de dólmenes de los que sólo se conservan dos y se pueden apreciar otros aunque ya muy deteriorados.

El monumento funerario del Padrún  pertenece a la época megalítica -nombre que tiene su origen en las palabras griegas mega (μεγας), grande y lithos (λιθος), piedra-, desarrollada entre el V y el III milenio a. de C. aproximadamente. Fue obra de poblaciones que se dedicaban al pastoreo y a la caza y no contaban con un lugar de vivienda fija, solía aprovechar refugios naturales como cuevas o bien construían viviendas muy toscas con materiales perecederos como la madera por lo que no nos han quedado ningún resto. Estos pueblos ya habían desarrollado un sentimiento religioso, creían en una vida futura después de la muerte lo que les llevó a construir estos dólmenes para enterrar a sus muertos.

El dolmen (palabra de origen bretón que tiene el significado de “mesa grande de piedra) es una estructura de carácter funerarios formada por una cámara en la que se enterraba el cadáver y sobre ella se hacía un túmulo,  una elevación del terreno constituido por piedras y tierra; a su vez, este túmulo estaba rodeado por dos piedras hincadas verticalmente en el suelo y sobre éstas se asentaba, en posición horizontal, una losa llamada cobertera. En nuestra región no se han conservado restos humanos en ninguno de estos enterramientos. Según la opinión de los arqueólogos estos se debe a la naturaleza del suelo: se trata de suelos arcillosos, muy sólidos que destruyen los restos óseos. Lo que si se han conservado son algunos de los elementos que formaban parte del ajuar de los muertos: armas (lanzas, cuchillos), joyas… Además en las piedras se solían grabar escenas de caza, de guerra y armas como cuchillos lo que parece indicar que las personas enterradas en estos monumentos funerarios eran grandes jefes y guerreros de estos pueblos.

Los dólmenes, además tenían un valor territorial, ya que servían para marcar el límite entre pueblos de ahí que se hayan construido en lugares elevados y desde los que se controlan grandes extensiones de terreno. Esto es lo que ocurre precisamente con los dólmenes del Padrún, ya que se hallan en el cordal de Carraceo y Ranero, en la parroquia de Boo, a una altitud de  1200 metros,  desde el que se denomina tanto el concejo de Aller como el de Lena. En la zona abunda la peña, de hecho al lado hay una gran peña de la que posiblemente se sacó la piedra para la construcción de estos dólmenes, además parece que la toponimia corrobora esto, puesto que la zona se conoce con el nombre de El Padrún  que tiene su origen en el latín petram “piedra”. Además se encuentran al lado de la vía romana de la Carisa que discurre por los cordales que dividen los concejos de Lena y de Aller y las provincias de Asturias y León. Lugar de tránsito muy antiguo, ya que hay que tener en cuenta que los romanos construían sus calzadas por antiguos senderos trazados por animales y hombres. Otra prueba de que este lugar ya fue poblado desde tiempos antiguos es la existencia de otra necropolis en el mismo cordal, la necrópolis tumular de Espines.  Desde este lugar se divisa el enclave funerario de La Cobertoria  en el vecino concejo de Lena. Hay que tener en cuenta que estos pueblos tenían que hacer frente a las amenazas de otros pueblos enemigos por lo que era muy importante que funcionase la comunicación para avisar de los posibles peligros de ahí que ocupasen lugares altos desde los que dominar amplias extensiones de terrenos y que, a la vez, resultaban de difícil acceso para el enemigo. Esto permite, por lo tanto, ver y no ser visto, imprescindible para la defensa de aquellos pueblos ante cualquier amenaza sobre su territorio.

Hoy sólo se conservan dos estructuras y se pueden apreciar otras más deterioradas como consecuencia del paso del tiempo; pero, sobre todo,  a causa de la acción del hombre: muchos ganaderos, puesto que no conocían el valor histórico ni cultural de estas construcciones, aprovecharon la piedra de estos dólmenes para sus construcciones: cabañas, cuadras e incluso para realizar los cierres de los prados. Los dólmenes nunca fueron excavados, sólo han sido catalogados, labor que llevó a cabo el historiador José Manuel González en 1973.

En cuanto a la tradición popular, entre los vecinos de Boo existe la creencia de que se trata de un cementerio celta, aunque la presencia de la cultura y pueblos celtas en esta zona es posterior en el tiempo a esta cultura megalítica. Suele ser habitual que en torno a estos restos antiguos surjan leyendas sobre la presencia de los moros y de tesoros; a este respecto existe un dicho  entre los mayores de Boo que habla de la presencia de oro en un paraje cercano conocido como Les Tixeres:

“Nes Tixeres Cimeres
baxo una piedra caliar
hai tres arrobes d’oru
tsabraes y ensin tsabrar.

 

 

 

 



La berrea se consolida como uno de los grandes atractivos turísticos del concejo de Aller

10 05 2011

Todos los años, entre la segunda mitad del mes de septiembre y la segunda del mes de octubre, tiene lugar La Berrea de los venados en un marco natural incomparable. Este fenómeno ha sido aprovechado por los centros hosteleros del concejo de Aller para la creación de un paquete turístico con el que atraer nuevos visitantes.

Con el nombre de La Berrea se conoce la época de celo de los venados, normalmente abarca desde la segunda quincena de Septiembre hasta el final del mes de Octubre, durante la cual los machos dejan en un segundo plano su alimentación para centrarse casi por completo en la actividad sexual, hasta el punto de que después de la berrea pueden haber perdido hasta una quinta parte de su peso. Con el fin de llamar la atención de la hembra y alcanzar su dominio, los machos de venado emiten intensos berridos al amanecer y al atardecer. En algunas ocasiones los machos llegan a enfrentarse físicamente lo que permite escuchar el recio choque de sus cornamentas. A esto hay que añadir el paisaje incomparable en el que se desarrolla: las zonas altas del concejo de Aller -Casomera, Felechosa, Foces del Pino…- una naturaleza que se manifiesta en plena eclosión de colores y tonos que ofrecen los árboles autóctonos -fayas, castañares, acebos, abedules- en la estación otoñal.

Desde 2004 la Sociedad Allerana para el turismo organiza una visita guiada para contemplar este espectáculo de la naturaleza. Se trata de un paquete turístico para los fines de semana durante los que dura la berrea e incluye dos noches de alojamiento en habitación doble, dos desayunos, una bolsa de pic-nic y una cena. Este año se ha incluido como novedad un paseo guiado por el desfiladero de Las Foces del Pino, declarado monumento natural.

El programa para los turistas es el siguiente: el viernes por la noche duermen en el hotel y muy pronto, a las seis de la mañana, tienen que levantarse, ya que La Berrea se produce en dos instantes concretos: al amanecer y al atardecer. En grupos reducidos       -entre diez y quince personas es lo aconsejable- ya que grupos más numerosos pueden ahuyentar a los venados, y acompañados por un guía experto acuden andando a los lugares de control para presenciar el espectáculo que se extiende hasta el mediodía más o menos. Posteriormente se lleva a cabo la excursión a través del desfiladero de Las Foces del Pino. Finalmente los turistas disfrutan de una cena en el establecimiento hostelero. Todo esto se puede disfrutar por un precio por persona de 80 euros en hoteles y 58 en albergues.

Como todos los años, el ayuntamiento de Aller colabora en la difusión y promoción de La Berrea. Durante la pasada Feria Internacional de Muestras de Gijón (FIDMA) en el expositor de La Montaña Central Asturiana se presentó La Berrea de los Venados 2010. Además se invitó a  diferentes medios de comunicación a conocer la zona donde tiene lugar la berrea con el fin de que pudieran conocer tanto las excursiones como el paquete turístico y así publicitar este acontecimiento turístico.

Esta iniciativa ha sido todo un éxito ya que cada año son más los turistas que acuden a la Berrea.  En su mayoría los turistas  son originarios de la misma región asturiana, de Oviedo y Gijón, sobre todo, pero  cada vez son más los visitantes de otras regiones españolas: País Vasco, Madrid, Castilla y León. Como consecuencia de esto, cada año también son más los centros hosteleros que se suman a esta iniciativa y que permiten mejorar la calidad de este servicio; de hecho este año, entre hoteles, apartamentos y hoteles rurales, trece han sido los establecimientos que han ofertado ese paquete turístico.

 



Fernando Suárez Albalá: “disfruto leyendo y componiendo poesía”

6 05 2011

 Fernando Suárez Albalá  es un claro ejemplo de escritor autodidacta, a pesar de que solo pudo completar los estudios primarios, su amor por la lectura y la escritura le han llevado en convertirse en uno de los monologuistas más destacados de la literatura asturiana. A lo anterior se añade el desarrollo de otras actividades culturales como son la dirección de un programa radiofónico sobre la poesía y su labor como redactor y colaborador de la revista Sestaferia.

 Fernando Suárez Albalá (Treslacruz, Lena, 1952)  es un minero jubilado que, aunque sólo pudo cursar los estudios básicos ya que las circunstancias económicas le obligaron a ponerse a trabajar desde muy joven , siempre le gustó leer y escribir. Esta pasión la fue desarrollando en su etapa escolar: primero con los frailes de Caborana y después en el colegio de La Salle de Burgos, aprendió a leer y a escribir. Posteriormente,  con los hermanos agustinos,  en un colegio de Palencia, comenzó a interesarse por la literatura con la lectura de los clásicos, participaciones en la representación de obras teatrales, la elaboración de sus primeros versos y poemas. Finalmente, regresó a Moreda y se convirtió, como nos comenta jocosamente, en “un lecturas local”, ya que escribía poesías amorosas para sus amigos lo que le permitía conocer todos los lances y avatares amorosos de la parroquia.

La mayoría de sus poesías están escritas en asturiano, aunque también tiene composiciones en castellano, lengua que utiliza según él mismo nos dice para “temas más personales e íntimos”.  Nunca había pensado en publicar sus obras, porque, como nos confiesa, “nunca busqué ni la fama ni el dinero”. Pero hubo dos hechos que le impulsaron a publicar sus composiciones: el primero, una poesía que dedicó al gaitero Benino de Boo, durante el homenaje que se le rindió  y que fue muy alabada por los asistentes; el segundo, la obtención del primer premio del concurso de Cartas de Amor organizado por el Ayuntamiento de Aller y la Casa de la Juventud. Esto le animó a seguir escribiendo y a plantearse la publicación de sus composiciones. Deseo que se hizo realidad con la edición de su libro Chispes y Caricoses, (2007) publicado por la editorial Trabe. Hoy, ya jubilado, cuenta con más tiempo libre que emplea en la creación de nuevas poesías, “ya voy por la cuarta libreta” nos confirma el autor, que constituirán el corpus de su segundo libro.

En cuanto a la temática, nos confirma que se inspira en chistes y anécdotas, siguiendo así una tradición literaria humorística muy prolífica en Asturias con monologuistas en verso muy reconocidos como Pepe Campo, al que el propio Fernando considera como “un gran maestro”, Marcos del Torniello, Pepín Quevedo, Silvino Arias… Como todos estos autores trata, desde una óptica humorística, en composiciones de entre treinta  y cuarenta versos, temas de actualidad como el paro, la violencia de género, el alcoholismo, la violencia escolar, la lucha por el poder…  

Pero su labor cultural no sólo se reduce a la poesía, son varias las actividades en que participó o participa Fernando con el objetivo de impulsar la lengua y la cultura asturiana. Así durante veintitrés años formo parte del grupo de baile tradicional Coros y Dances que posteriormente se denominaría Folklore Allerán. Con este grupo recorrió no sólo Asturias, sino también muchas provincias de España e incluso otros países como Israel, Francia, Turquía, Bélgica y Portugal. A pesar de los grandes esfuerzos humanos y económicos que suponía mantener este grupo y costear los mencionados viajes, todo se compensaba con la ilusión de difundir el baile tradicional asturiano y conocer otras manifestaciones artísticas tradicionales de otros lugares. Sus poesías han sido muy bien acogidas por sus vecinos que le animan a seguir escribiendo y, como consecuencia de ello, fue el elegido para dar el pregón de las fiestas locales de diferentes localidades alleranas como son Moreda y Villanueva. En la actualidad es miembro del consejo de redacción de la revista Sestaferia centrada en el estudio de la cultura, las tradiciones, la lengua del concejo de Aller. Además cuenta con una sección de humor en asturiano, donde incluye sus últimas composiciones. Por último hay que destacar su papel como presentador en el programa de Radio Parpayuela Otra forma de mirar que se emite todos los lunes de 12:00 a 12:30. Se trata de un grupo de amigos que eligen y leen poemas  aprovechando alguna efeméride (nacimiento, muerte de algún poeta; versos escritos en cualquier lengua y de cualquier poeta -clásicos, modernos- y movimiento poéticos -en los últimos programas se han centrado en el romanticismo español); a continuación,  opinan y comentan dichas composiciones. Además en cada programa lee un nuevo poema suyo, así “me obligo a escribir” nos aclara.

Finalmente, Fernando da una serie de consejos a los chavales que, como él en su día, se sintieron atraídos por la lectura y la escritura: “Lo fundamental es superar el miedo, sobre todo al principio, cuando se tienen más dudas al pensar que hay gente que escribe mejor y que sus escritos no tienen ningún valor literario. Después hay que concebir el acto de escribir como un proceso de diversión y de deleite que permita disfrutar a uno mismo y a los amigos que lean esas composiciones; aunque sólo sea con el reconocimiento de los amigos uno ya se da por satisfecho y se siente realizado. Si además se inclinan por la lengua asturiana mucho mejor ya que así ayudarán a mantener viva esta lengua en peligro de extinción.