El dibujante, la perspectiva y David Hume

12 04 2010

Mr. Neville

El contrato del dibujante es una película del director de cine galés Peter Greenaway, estrenada en 1982. Se sitúa en 1649 cuando el dibujante Neville es requerido por un rico matrimonio para realizar una serie de dibujos de su mansión en el campo inglés. Se llevan a cabo doce dibujos, por contrato entre el dibujante y la esposa y la  hija del hacendado. El encargo de un decimotercer dibujo adquiere un especial significado y se conecta con la misteriosa desaparición del propietario de la finca.

Más allá del interés cinematográfico del film lo podemos señalar la relación de un aspecto que allí aparece con la teoría epistemológica empirista que estamos viendo en nuestras clases de filosofía.

En la obra de David Hume hemos hablado del criterio empirista del significado, donde se establece el sentido de un enunciado atendiendo a la impresión sensible a la que remite. Este interés por conectar los contenidos de la conciencia con las percepciones sensibles está muy cercano al naturalismo artístico en dibujo y pintura. Y una reflexión en torno a la posibilidad de reflejar de modo objetivo la naturaleza aparece en esta película.

El dibujante de la historia utiliza una “máquina de perspectiva” llamada prospectógrafo, consistente en un entramado de varillas que divide un marco en rectángulos regulares. De este modo el transporte de la imagen observada al papel se realiza con la intención de la fidelidad al original. Se procura dibujar con mayor precisión y tratar correctamente la perspectiva. Este artilugio era utilizado en el Renacimiento y tenemos datos de su uso en Leonardo da Vinci o Alberto Durero.

Prospectógrafo

El dibujante Neville se obsesiona de tal modo con la fidelidad al original que monta en cólera en cuanto se altera el paisaje o la fachada que está dibujando.

Dibujo

Esta curiosidad tan bien recogida en la película de Greenaway nos muestra el interés renacentista por atender a la observación de la naturaleza. Y su intención no es ajena a la propuesta epistemológica de David Hume, ni al empirismo en general. Parece oportuno establecer esta relación, para lo que resulta útil esta interesante película.

Esta película necesita Flash Player 7



A por Hume con valentía

23 03 2009

David Hume 

Parece que este blog en sus últimas entradas no manda más que trabajo. Ciertamente que esto hay que reconducirlo. Pero hoy toca otro aviso: en la intranet ya tenéis materiales para este autor. Sabéis el procedimiento.

Y dejad que cite a uno de esos de los que estáis hartos en clase.

David Hume (1711-1776) es uno de los filósofos más importantes, porque llevó a su conclusión lógica la filosofía empírica de Locke y Berkeley y porque al hacerla consecuente consigo  misma la hizo increíble. Él representa, en cierto sentido, un punto muerto: en su dirección es imposible seguir adelante. Refutarlo ha sido, desde que escribió, un pasatiempo favorito entre los metafísicos. Por mi parte, no encuentro convincente ninguna de estas refutaciones; no obstante, no puede menos de esperar que pueda descubrirse algo menos escéptico que el sistema de Hume.

Bertand Russell, Historia de la Filosofía, cap. XVII