1º BAC: Consecuencias sociales de la revolución industrial

25 10 2015

 La urbanización y la segregación dentro del espacio urbano son algunos de los cambios que trajo consigo la revolución Industrial. En Londres, las clases acomodadas crean su propio espacio, lejos del bullicio de la city: “Londres se va de la ciudad“.

Por otro lado las clases medias, la burguesía, disfrutan  del nuevo estilo de vida burgués. Sobre este estilo de vida lee este texto:

La burguesía fue la clase social más beneficiada en los procesos revolucionarios que marcaron el comienzo de la edad contemporánea en Europa, en los ámbitos políticos, sociales y económicos. Pero, en realidad, la burguesía era muy heterogénea. Dentro de ella, se pueden distinguir varios grupos. En primer lugar, estaría la alta burguesía de los grandes negocios financieros, comerciales, industriales y agrarios. Sus integrantes terminaron por formar verdaderas dinastías modernas: los Krupp, Thyssen, Rothschild, Péreire, Lafitte, etc.. Después existiría la burguesía media, formada por comerciantes, dueños de pequeñas fábricas y talleres y notables rurales. Y, por fin, la burguesía de las profesiones liberales y funcionarial, integrada por los profesiones liberales (médicos, farmacéuticos, abogados, etc…), intelectuales, periodistas, y por los funcionarios de cierto grado.

La burguesía impuso un nuevo estilo de vida, un cambio de costumbres y marcó la aparición de nuevos valores sociales y morales, relacionados con la propiedad, el ahorro, el trabajo y la familia. Los burgueses establecieron un ideal para unos o una referencia inalcanzable para otros, aunque, con el tiempo nacerían otros valores y costumbres en el seno de las clases trabajadoras que se enfrentarían a los de la burguesía.

Al alcanzar el poder, la burguesía cambió las ciudades dirigiendo la planificación urbanística con el trazado de calles amplias y rectas en el centro de las viejas ciudades, la expansión o ensanches derribando las murallas y el diseño de los nuevos barrios. También diseñaron y construyeron nuevos edificios públicos o para sus viviendas.

La burguesía estableció nuevos espacios de relación o transformó los viejos. El caso más evidente es el de los cafés, ya existentes en el siglo XVIII pero que cambiaron a mediados del siglo XIX, ampliando sus interiores, con nuevas decoraciones y comodidades. También se potenciaron los teatros y los teatros de ópera.

La vivienda era un símbolo fundamental para la burguesía. Por un lado era expresión del nivel social adquirido, de la propiedad privada, pilar fundamental de los valores burgueses. Pero, además, era el espacio donde se desarrollaba la vida familiar, otro de los valores que la burguesía potenció, como hemos indicado. Por todo ello, la construcción, distribución de espacios y decoración de la casa fueron aspectos que la burguesía cuidó extremadamente. El centro de la vivienda era el gran salón, magníficamente decorado, para recibir a las visitas, donde la familia se ofrecía como espectáculo para los huéspedes e invitados, Además, la casa contaba con comedor de uso diario, despacho para el cabeza de familia, habitaciones para los integrantes de la familia, cocinas y las habitaciones del servicio.

El vestido, como la casa, también era reflejo de las convenciones y formalismos de la burguesía. Estaba concebido para ocultar el cuerpo y, sobre todo, para marcar una clara diferenciación social con la apariencia externa de las clases trabajadoras. La burguesía hizo una gran ostentación de ropajes, tanto en el hombre como en la mujer, siendo el vestido femenino mucho más complicado. Solamente, a finales del siglo XIX, comenzaron a aligerarse los vestidos y se potenció más la higiene personal.

La educación fue considerada por la burguesía como uno de sus principales instrumentos para reforzar la cohesión social, pero el acceso a la misma no fue igualitario. Se desarrollaron nuevos sistemas educativos que regularon la enseñanza en tres grandes etapas: primaria, secundaria (bachillerato) y superior o universitaria. Después de grandes esfuerzos se consiguió que la mayoría de la población accediera a la enseñanza primaria hacia finales del siglo XIX, al hacerse pública y gratuita, pero muy pocos integrantes de las clases populares pudieron acceder a los otros dos niveles educativos. La mujer, también tuvo vetado el acceso a los niveles medio y superior hasta finales del siglo. En relación con la alfabetización, se alcanzaron niveles altos en los países más desarrollados pero no así en el este y en el sur europeos hasta bien entrado el siglo XX.

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