Entrevista a Alex Galán, el viajero del Hielo

Realizada por la alumna del IES Nº 1 Beatriz Miguel Quintana

 ¡¡MUY BUENAS!! Me llamo Beatriz, estudiante del centro y persona bastante inquieta ante el cambio que afecta a todos y cada uno de los habitantes de este mundo llamado Tierra, nuestro único planeta Tierra.

Hace casi un año, en el día internacional del agua (22 de marzo), conocí las experiencias de Alex Galán. Me pareció tan importante su trabajo, que busque la manera de poder contactar y dar a conocer uno de tantos problemas que ocurren en el mundo, para escribir su opinión, ante lo que sucede alrededor de este.

Os estaréis preguntando… ¿Y QUIÉN ES ALEX? Alex Galán es un asturiano que un día decidió salir a buscar aventuras fuera de zonas donde no nos imaginaríamos que alguien quisiera ir o vivir. Este intrépido aventurero trabajo como guarda medioambiental, guía en Islandia, presentador, reportero, guionista, director, documentalista…

Mochila a la espalda y ganas de aventuras le han llevado por Asia, Europa y Sudamérica, kilómetros que serán recordados junto con historias.

En compañía de su equipo, es uno de los primeros en filmar las duras condiciones de vida de los nómadas mongoles en invierno y, la subsistencia de la zona pesquera del mar Aral, amenazado con quedar en la historia de lo que un día fue.

Antes de todo, dar las gracias por el tiempo que nos ha regalado, pues es bastante complejo contactar entre proyectos, viajes y charlas que realiza.

BUENAS ALEX, ¿PUEDES CONTARNOS UN POCO MÁS?

-Buenas, comenzaré por comentar que, “El Viajero del Hielo” es una serie que narra la vida de las familias que viven en los lugares más fríos del mundo. Cuenta cómo les está afectando la desaparición del hielo y les ponemos voz para dar a conocer algo que pronto echaremos de menos en todo el planeta, el frío. Para provocar el mínimo impacto posible en las familias que visitamos, algunas de ellas no contactadas antes por occidentales, trabajamos con un pequeño equipo humano.

● ¿QUÉ TE MOTIVO A REALIZAR ESTOS VIAJES?

-Sinceramente no lo sé. No hay algo concreto, solo un impulso por descubrir cómo viven otras sociedades del mundo, por ver qué hacen otros seres humanos en otros entornos diferentes. Siempre amé la naturaleza y siempre me fascinaron las historias de los indígenas, la cara salvaje del ser humano, así que un buen día decidí verlo con mis propios ojos y acercarme a ellos. Lo que ocurre es que cuando lo experimentas en primera persona te das cuenta de que eso que llamamos “salvajes” tienen una vida infinitamente más interesante que la nuestra y te enganchas. Me fascina buscar la semejanza entre un indio del amazonas y nosotros, entre un pescador del Mekong y nosotros. Es excitante conocer otras culturas del mundo y entender que pertenecemos a la misma especie, que nos une la misma raíz humana. Poder sentarse frente al fuego con ellos y sin una sola palabra pasar horas observándonos los unos a los otros, ellos fascinados por mi extraña cara europea y yo por sus miradas vivas, y después de varios días, sentir que nos entendemos y que estamos unidos por el simple hecho de ser personas. Las comunidades indígenas tienen la intensidad de un parque de atracciones, y después vuelves a tu zona con tu rutina y el Facebook parece una sala vacía, un aburrimiento sin sentido ni sustancia. Pero claro, no siempre se puede viajar, no todo el mundo tiene la posibilidad de visitar estos lugares. Entonces es cuando debemos recordar que nuestros vecinos también son humanos, que nuestros familiares a los que apenas hacemos caso también tienen esa esencia, y que a veces pasamos demasiado tiempo sin sentarnos frente al fuego, sea donde sea.

● ¿CON QUÉ MEDIOS O RECURSOS DISPONÉIS?

Aunque es difícil rodar un documental, trato de viajar siempre con el mínimo equipo humano posible. Un cámara principal, un intérprete, y yo. Al final siempre vas a necesitar también un jinete local que controle los caballos, un conductor de un trineo de perros o algo así, pero ya son personas de allí, son nativos, y no estorban tanto como nosotros. Imagínate que cuando fui a Mongolia pasamos varios meses con una familia nómada que no había visto antes extranjeros, y que vivía en una pequeña yurta en medio de la estepa. Si llegamos allí con un iluminador, un tipo de producción, dos sonidistas, un asistente de fotografía…eso puede convertirse en una escena incómoda para los nómadas, en una especie de circo desagradable. Viajar es acercarse, un documental también debe serlo. Y para acercarse hay que romper barreras, pasar largas temporadas en la zona, hacernos amigos, y solo después de esto podemos empezar a grabar. Sería impensable con un gran equipo de producción. A veces menos es más, y viajar con lo justo te acerca a la realidad que quieres plasmar.

● ¿TE HAS ENCONTRADO CON ALGÚN PROBLEMA? ¿ALGUNA SITUACIÓN DE PELIGRO?

Lo cierto es que nunca he tenido problemas reales. He sufrido alguna enfermedad, he pasado un poco de miedo, nos hemos perdido alguna vez…pero nunca me he sentido realmente en peligro. Quizás una vez en Bolivia en una carretera que lleva a la selva. Esa noche comenzó a caer una lluvia torrencial y el camino de tierra que dividía la montaña empezó a deshacerse como si fuese mantequilla y el autobús local en el que viajábamos empezó a deslizarse hacia el barranco. Había una caída de más de 600 metros al fondo del valle y la situación fue un poco caótica dentro del vehículo. Empecé a preocuparme cuando las señoras bolivianas comenzaron a pelearse con el conductor, que poco podía hacer con la borrachera que llevaba. Fue un viaje largo…demasiadas horas pensando que acabaríamos en el vacío. Por lo demás, nunca he tenido más problemas de los asumibles cuando haces viajes “inciertos”.

● ¿TIENES ALGÚN RECUERDO QUE HAYA SIDO EL MÁS IMPACTANTE DE TODOS LOS VIAJES QUE HAS REALIZADO? ¿NOS LO PUEDES CONTAR?

El grado de humanidad de algunos pueblos. Mi convivencia invernal con los nómadas de Mongolia, Kazakhstan y Kyrgyzstan ha sido la experiencia más impactante. Es indescriptible la forma en la que poco a poco te vas convirtiendo en familia de unas personas que hablan otra lengua y con las que apenas mantienes una conversación fluida, y si embargo ante la ausencia de palabras asoma la verdadera conexión humana que todos llevamos dentro. Las miradas, los gestos, y en el caso de los mongoles, la forma de dar la mano. Te abrazan el alma cuando te dan la mano. Hay una sinceridad que cuesta asimilar, son personas que lo único que tienen es realidad. Ver como un nómada se despide con lágrimas en los ojos y te abraza pidiéndote que vuelvas pronto mientras tú sabes que tal vez no vuelvas a verlo nunca más. Y luego pensar que esas gentes viven al margen de nuestras acciones, de nuestra sociedad, y son totalmente ajenos al hecho de que estamos destrozando directa o indirectamente los ecosistema que tanto necesitan para seguir desarrollándose libres.

● ES FABULOSO LO QUE NOS CUENTAS, AL SER UNA PERSONA QUE NO PARA CON SUS PROYECTOS…CUÉNTANOS. ¿CUÁLES SON LOS PRÓXIMOS VIAJES O PLANES EN MENTE?

Ahora mismo tengo dos proyectos en mente. El primero es continuar con la realización de la serie “El viajero del hielo”, que aún tiene varios rincones por registrar y varias familias que localizar por Groelandia, Alaska y otras zonas que nos han quedado de Siberia. Pero al margen de pasar frío, estoy poco a poco dando forma de guion a una serie sobre los ecosistemas asturianos y la importancia de mantenerlos inalterados. También estoy haciendo de guía entre las familias nómadas de Kyrgyzstan y algunos grupos de viajeros españoles con la intención de abrir horizontes y que comprendamos la importancia de preservar la esencia de estos poblados.

● SI PUDIERAS CONTAR CON MÁS RECURSOS, ¿QUÉ TE GUSTARÍA REALIZAR?

El Estrecho de Bering. Si hay un lugar en la tierra donde el deshielo y la humanidad chocan, es Bering. Siempre trato de buscar el lado humano y medioambiental en mis historias. Allí se junta todo como en ninguna otra parte, y es que ese puente de hielo que antes unía Asia y América, ha desaparecido. Fue uno de los puntos donde el ser humano hizo su viaje más importante, donde comienzan los movimientos poblacionales hace siglos para colonizar Norteamérica. Y ahora no se podría repetir. Se puede repetir el viaje a la luna, se puede mandar cohetes a Marte para que dejen nuestro regalo en forma de basura espacial, pero ya no se puede cruzar caminando entre Asia y América. Es el ejemplo perfecto de no retorno. Me gustaría estar un invierno allí y poder abordar bien este tema con los indígenas de la zona.

● ENTIENDO QUE PUEDE SER MUY LARGO DE CONTAR, PERO, ¿PODRÍAS EXPLICARNOS CÓMO ECONOMÍA Y MANO DEL HOMBRE HAN INFLUIDO EN ESTOS PAÍSES?

Depende, no hay una respuesta fija. Cada país o cada región es diferente. Por ejemplo en la verdadera estepa no hay una economía implantada, simplemente comercian como hace siglos, sin más. Luego en las ciudades o capitales, como pueda ser Ulán Bator, te das cuenta de que la economía ha esclavizado a muchas personas que creían que era otra cosa y ahora se desengañan. La capital de Monglia está llena de nómadas alcohólicos que abandonaron la estepa porque en la urbe prometían prosperidad, pero cuando llegan les hacen comprender rápidamente que solo son unos estúpidos pastores analfabetos que poco pueden aportar al sistema más que convertirse en la base, en una gran base de derrotados por el choque. Igual pasa en Lima o en Quito, donde miles de personas viven literalmente en vertederos y trabajan buscando residuos farmacéuticos que puedan vender después. Esa vida es un completo caos, incluso están sometidos por otros vecinos del vertedero con más rango. Y sin embargo les dices: “¿por qué no te vas a la selva?, he visto las comunidades de la selva y viven bien, están alimentados, existe un ambiente de libertad…” y siempre te responden que no, que eso vale para los salvajes, que ellos no son cerdos salvajes. La economía ha engañado a muchas personas, les ha viciado. Creen en un progreso y una evolución falsos y desprecian a quienes se han quedado fuera, en las selvas o las montañas. Sin embargo la economía nunca habla de la evolución interior. Siempre avanzamos hacia afuera, hacia un coche mejor, un teléfono mejor, una casa más grande…pero nos dejamos el verdadero crecimiento. La ciudad habla de prosperidad y de que en la selva no hay comodidades, pero no habla de estrés, ansiedad, depresión…Eso también en avance, y de eso no hay nada en las comunidades indígenas. Yo no puedo afirmar que sistema es mejor, he nacido en uno y he conocido el otro, pero lo que sí puedo hablar es del engaño que se percibe y de cómo la economía no cuenta las consecuencias de abandonar el campo y entrar en la rueda.

● ¿CÓMO HAS VISTO LAS ZONAS DONDE LOS RECURSOS SON PRECARIOS O PRÁCTICAMENTE INEXISTENTES?

No he visto vivir mal a nadie donde los recursos sean escasos. Pero si he visto vivir mal a gente donde supuestamente los recursos son abundantes. Me explico. En medio del desierto del Gobi, donde solo hay un mar de arena y las temperaturas son de 40 bajo cero en invierno y 40 sobre cero en verano, los últimos pastores nómadas tienen un modo de vida ancestral que se mantiene intacto, y allí no falta de nada. He pasado semanas con ellos y siempre están los platos llenos, el ganado en buenas condiciones, y la cabeza de las personas con una lucidez estupenda. En Pekín, en Nueva York o incluso en Madrid he visto a gente ponerse mascarillas porque el aire que respira es cancerígeno, he visto granjas donde los animales malviven esperando al cuchillo, y salas de psiquiatras recetando pastillas para vivir en relativa calma. No es cuestión de que una zona tenga más o menos recursos, sino de cómo sabemos adaptarnos a nuestro medio y desarrollarnos en él. Y no olvidemos que si el mismo desierto del Gobi tuviese recursos valiosos, ya no estarían esos pastores, sino una multinacional saqueando y prometiendo avance.

● ¿A QUÉ NIVEL LLEGA LA CONTAMINACIÓN EN ESTOS LUGARES?

Extremos. La capital de Mongolia es una de las más contaminadas del mundo debido exclusivamente al uso del carbón para calentarse. Es también la capital de estado más fría, y un millón y medio de habitantes quemando carbón sin parar provoca un tapón en el aire difícil de asumir. Hay un número disparatado de casos de discapacitados en los poblados más pobres, y varias ongs han establecido una relación directa con la contaminación. Pero eso pasa en Ulan Bator, pasa en Pekín, y como decía, pasa en Madrid o en Avilés. Otras veces encuentras contaminación de otro tipo, como me ocurrió en Camboya. Habíamos visitado una isla de pescadores en el suroeste del país, un lugar que apenas recibía visitantes hasta hace 10 años y que ahora se enfrenta a una llegada masiva de turismo mochilero, esa isla va camino de ser la nueva Koh Phi Phi tailandesa. El caso es que los inversores extranjeros comenzaron a construir hostales y restaurantes pero poco se preocuparon de los sistemas de saneamiento, y la isla, que no estaba preparada para semejante impacto humano, ahora es por un lado un paraíso y por el otro un vertedero flotante. El agua es insalubre y como no podía ser de otra forma, las zonas más apestadas es donde viven ahora los locales. Un nuevo ejemplo del bendito avance, y un nuevo caso del mar en peligro.

● ESTA CLARO QUE NO QUIERO ESTROPEAR EL DOCUMENTAL QUE TANTO HABÉIS TRABAJADO. AUN ASÍ, PODRÍAS SITUAR A LAS PERSONAS SOBRE, ¿QUÉ ESTÁ OCURRIENDO EN ESTA PARTE DEL MUNDO?

El documental tiene un pilar básico: la guerra del agua. Hoy en día casi 800 millones de personas sufren escasez de agua y se espera que en el 2030 sea más de un tercio de la población mundial. Este escenario hace suponer que la próxima guerra será por el agua, pero el adelanto ya está ocurriendo en Asia Central, donde hay una batalla abierta por este recurso. Esta guerra viene sucediendo décadas atrás y tiene como víctimas principales a sus habitantes, y al Mar de Aral, que ha desaparecido casi por completo debido a la gestión del agua. Para documentarlo todo viajamos a Kyrgyzstan y Kazakhstan en pleno invierno, para seguir el recorrido del agua desde su nacimiento en los glaciares a 5.000 metros de altitud, hasta el final del curso de los ríos en el ya desierto de Aral.

● ¿PUEDES EXPLICARNOS MÁS SOBRE ESTA ZONA?

Por resumir, esta zona se divide de Asia Central se divide entre los países ricos en agua pero pobres económicamente, y los países ricos en otros recursos pero pobres en agua. Si esto fuese un campo de fútbol, en el lado derecho están Kyrgyzstan y Tajikistan con sus reservas de agua, sus altas montañas y sus inmensos glaciares. De ahí fluyen los ríos que nos llevan al lado izquierdo del campo, donde están Kazakhstan y Usbekistan con sus reservas de petróleo y gas. La línea que divide el campo serían las fronteras, y ahí está la batalla porque desde la desaparición de la URSS cada país decide por sí mismo, y todos necesitan lo que tiene el otro. De esta forma, Kyrgyzstan necesita el gas de Kazakhstan para calentarse en invierno, pero ellos no se lo venden a precios justos. Kazakhstan por su parte necesita el agua de Kyrgyzstan para regar los campos del sur, y ellos no dejan pasar el agua por no recibir gas. Y así, los otros dos rivales tayikos y uzbekos. Todo esto, que parece de guardería, lleva así casi 40 años y ha sido un remate final al Mar de Aral, que estando en Kazakhstan y Uzbekistan necesitaba el agua de Kyrgyzstan y Tajikistan. La catástrofe del Aral no es de ahora, ya la Unión Soviética había empezado a matarlo con sus políticas hídricas, pero ahora el daño es irreversible.

● ¿QUÉ HABEIS PODIDO VER CON VUESTROS PROPIOS OJOS? Prácticamente todo. Hemos estado en los dos lados de la frontera. Viajamos hasta el nacimiento de los ríos y glaciares a 5.000 metros de altitud y seguimos el curso de los ríos a caballo y en 4×4 hasta llegar al Mar de Aral. Y la sorpresa no fue la tragedia del Aral, sino la tragedia del nacimiento de los ríos. Nuevamente en el lado izquierdo del campo de fútbol tenemos un mar desaparecido donde los barcos reposan sobre la sal congelada, pero en el lado derecho, donde supuestamente todo debía estar bien, nos encontramos con una mina cuyo proyecto pasa por extraer oro bajo uno de los principales glaciares de Kyrgyzstan. Lo que hemos visto allí aún no podemos desvelar demasiado, ya que éramos los primeros europeos a los que permitían grabar dentro de la mina y aún tenemos que cerrar algunas cosas, pero nuevamente las consecuencias las está pagando el mismo personaje. La tierra.

● ¿DÓNDE SE ENCUENTRA LA PEOR ZONA DE TODO ESTE VIAJE? ¿POR QUÉ? El propio mar de Aral y el pueblo de Tastubek. Esta era una antigua zona de pescadores que ahora se ha quedado sin mar, sin peces, y con una contaminación bestial debido a la salinidad del aire. Por otro lado la parte negativa llega incluso hasta el Ártico, donde se han encontrado pruebas de sal procedente del Aral, así que incluso el Ártico se derrite más rápido por este hecho puntual de Asia Central. Así de frágil es la cadena que forma la naturaleza.

● ¿LA POBLACIÓN TIENE PROBLEMAS DEBIDO A LA DESERTIZACIÓN? ¿CÓMO HAN CAMBIADO SUS VIDAS? La población está teniendo que olvidarse de la pesca y aprender a ser pastores de camellos, porque ahora estos animales son los únicos que viven sobre el desierto de Aral. Además, tienen que soportar una cantidad de sal en el aire bestial y están respirando partículas de los pesticidas que se arrojaban río arriba cuando aún había mar. Todo lo que consumimos tarde o temprano llega al mar, y cuando el mar desaparece, queda en el suelo levantándose cada vez que hay un poco de aire. Osea, que perdieron el mar, perdieron los peces, y ganaron cáncer y camellos. Aun así, algunas zonas del mar están intentando recuperarse y algunos encuentran lugares donde sacar algunos peces.

● ¿SABES SI EXISTE UN PROYECTO EN ESTAS ZONAS PARA SU PRESERVACIÓN?

Sí. El banco mundial y el gobierno de Kazakhstan han creado el dique de Kokaral, un enorme muro en la frontera del mar de Aral kazajo para contener la poca agua que llega a la zona y que comience a recuperarse. Aunque no promete nada, algo está salvando el mar kazajo y los pescadores puedes organizarse en las zonas donde aún queda algo de agua. Sin embargo el mar de Aral uzbeko queda sentenciado a la no recuperación. Algunos habitantes de Aralsk y Tastubek empiezan a formar cooperativas de pescadores, a trabajar por sacar lo poco que queda en el mar, pero todavía hay mucha incertidumbre respecto a si el dique de Kokaral puede cambiar o no el destino del Aral. Por si aún no queda claro, ¿puedes comentar cuales son los problemas a los que nos enfrentamos debido a su desertización? ¿Cómo influye en el mundo? Creo que sobretodo nos enfrentamos a explicar sobre un mapa cómo ha sido posible dejar desaparecer un mar. Más allá de consecuencias ecológicas como la contaminación en el aire, la desaparición de especies endémicas o las tormentas de sal en el Ártico, existe un problema de comunicación. Debemos explicar al mundo y a generaciones futuras que hemos extinguido un mar, y eso es algo muy grave. Lo hemos hecho antes con especies de animales, con bosques…pero un mar, es algo de dimensiones colosales. Estaba en el mapa y ahora es un vacío. Nos enfrentamos al problema de mirarnos a la cara y reflexionar: “¿Qué será lo siguiente?”. Porque esto demuestra que no hay límite.

● ¿CÓMO TE VES EIMAGINAS EL MUNDO DENTRO DE 5 AÑOS?

-Tengo una importante contradicción en esto…Por una parte me veo continuando con los documentales, contando historias que conciencien sobre la esencia humana que tanto estamos perdiendo, sobre la importancia de los “humanos salvajes” y la preservación de las tribus aisladas. Pero por la otra, me veo con mis amigos nómadas de Kyrgyzstan sentado frente a una yurta contemplando el ganado. He pasado varias temporadas con ellos, sin hablar si idioma, y la paz y la serenidad que ofrece su sola presencia es más que suficiente para pensar en salir de la dinámica social que nos rodea y pasar un buen tiempo echando raíces…Aunque son ideas, supongo que al final será una mezcla de ambas opciones.

● BUENO Y YA PARA TERMINAR ¿DÓNDE PUEDEN VER TODO EL TRABAJO QUE HABÉIS REALIZADO?

-Por el momento habrá que esperar, “El viajero del hielo” aún tiene un par de años de viajes y rodajes, aunque iremos sacando algunas cosas y haciendo otros trabajos que estarán disponibles para ver, como el último documental que realizamos sobre la biodiversidad marina en la costa de Gijón y la responsabilidad humana en su mantenimiento, titulado “Los vecinos del mar”

. Alex, muchas gracias nuevamente, esperamos con impaciencia esa serie de documentales con ansia. A todos los que han hecho una parada dentro de su ajetreada vida para leer esto, gracias. Podría dejar un último texto, reflexión, pensamiento….”todos unidos podremos lograr grandes cosas”. Inmediatamente recuerdo, “no tenemos tiempo”, total… ¿a quién importa lo que piensen un conjunto de personas buscar vivir y hacer un lugar mejor en el mundo?. Total, el cambio climático… no existe!! , es una invención para hacer negocio ¿verdad? .No existe aumento de temperaturas globales, tampoco creamos guerras por intereses, ni quemamos bosques…somos gente civilizada y, la opinión del más fuerte…no es la que cuenta…

¿Para qué?….me lo pregunto constantemente, ¿para gastar palabras en creer que todos seremos capaces de conseguir ayudarnos en mejorar el mundo?, ¿Cómo?, cada día estamos absortos en likes de una red, de críticas al compañero por sus diferencias ….¿Para qué? ¿Por qué?…. Un saludo, nos vemos

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