Comenzamos ahora con la música medieval, y no hay mejor forma de comprenderla que meterse en ella de lleno interpretándola. Hemos elegido la Cantiga nº 100 de las Cantigas de Alfonso X el Sabio para comenzar a practicar.
El curso pasado habíamos hecho un trabajo sobre Blowin’ in the wind en 1º de ESO, por eso este año decidimos que debíamos tocarla en clase, y este ha sido el resultado.
Afortunadamente no tenemos una plaga de ratones, pero no tenemos nada que envidiar al flautista de Hamelin, hoy os vamos a enseñar como con un buen acompañamiento y cuatro notas (Do-Re-Mi-Sol) puede salir una canción preciosa.
En estos momentos, estamos dando el tema de la Música y la Danza en 1º de ESO, así que entre las ideas que sugerimos fue una improvisación libre sobre un tema musical que daba la profesora. Y ahí está, como los chavales tienen la facultad de dar alegrías y sorprender a los adultos, Kevin (nuestro Billy Elliot praviano) nos sorprendió con este ejercicio. Una maravilla en todos los aspectos.
Durante otra de nuestras prácticas en clase hemos comprobado que con tres notas y mucho ritmo se puede hacer un pequeño, pero buen rock and roll. En casi toda la canción los alumnos utilizan SI- LA- SOL, tres notas claves para empezar a tocar la flauta de pico. Alguno estaba tan emocionado que se comió los silencios y se empeñó en comenzar antes.
En nuestra práctica diaria, estamos empezando a combinar la práctica vocal con la práctica de flauta con el motivo de propiciar el desarrollo auditivo del alumno puesto que se trata de que los alumnos puedan interpretar la melodía que es cantada con el nombre de las notas sin dificultad aunque sea tocada otra melodía diferente con las flautas. El resultado de esta práctica lo teneis a la vista.