Los lectores, también escriben
En clase de Educación ético-cívica, hemos estado viendo cómo las enseñanzas morales contienen siempre un conjunto de ideas inspiradas por la experiencia cotidiana. Buen ejemplo de ello nos lo ofrecen los refranes y las clásicas fábulas morales de Esopo, La Fontaine, Samaniego e Iriarte. Hemos leído muchas de éstas en clase, y también hemos escrito nuestras propias fábulas:
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16 Octubre 2009 at 21:36
“No es más feliz quien más tiene, sino quien menos necesita”
En un bosque no muy lejano de donde nos encontramos, vivía un sapo en su hermoso y gran palacio de oro. Un lugar de ensueño, con grandes habitaciones repletas de comidas exquisitas y lugares de entretenimiento. Tenía ocho pisos y estaba protegido por unos búhos mudos.
No muy lejos de allí, vivían modestamente, en una pequeña casita de madera, una familia de ranitas.
La casa no era muy lujosa, pero la felicidad que ellos emanaban la transformaba en un cálido hogar familiar. El cabeza de familia, Jake, trabajaba para el señor Don Sapo, el dueño del palacio, como su sirviente de confianza y único empleado que se bañaba con él, y díjole:
-No sé que me pasa Jake, me siento mal…
-¿Por qué no va a jugar al golf a ver si se le pasa, señor?
-No me apetece.
-Pues…¿que le parece tomar algo de ambrosía que le trajo el Dios Zeus? Tal vez, eso le alegre señor.
-No…lo que siento en mi interior no lo podrá arreglar ninguno de mis lujos.
-Lamento señor no poder ayudarle pero… hoy es Nochebuena y mi familia me está esperando en casa para cenar…
-¡Oh! Sí, si vaya. Yo me quedaré aquí…
Jake se dirigió a la puerta algo preocupado, pero al final retrocedió:
-Señor, ¿le gustaría venir a cenar con nosotros? Mi casa no es gran cosa, pero para nosotros es el mismo paraíso.
Don Sapo fue a la cena, y no se sintió más feliz en toda su vida. Todos le arroparon y le trataron como a uno más.
Pasaron los días, y se fue acostumbrando a su estancia con los niños y los demás, hasta que les ofreció que si todos se querían ir a vivir a palacio como una gran familia para siempre.
“AUNQUE TENGAS TODO EL DINERO DEL MUNDO, EL AMOR DE UNA FAMILIA NUNCA PODRÁS COMPRARLO”
16 Octubre 2009 at 21:38
“La fábula del cachorro que escogió a la loba”
Dando un paseo con sus padres, un cachorrito de perro se perdió por el bosque. Al llegar a un claro encontró a dos animales. Uno era una loba que había perdido a sus crías porque un cazador los había matado, ésta le ofreció convertirse en su cachorro con la promesa de protegerle y hacerle fuerte. El otro era un ciervo, jefe de todos los de su especie.
El cachorro, pensando que ir con el ciervo iba a ser peligroso porque lo perseguirían cazadores y depredadores, decidió ir con la loba, creyendo que esta lo protegería mejor.
Con la loba el cachorrito aprendió a cazar y a enfrentarse a otros animales, convirtiéndose prácticamente en un lobo.
Cuando el cachorro se había convertido en un perro adulto, la loba lo llevó a atacar al cazador que había matado a sus lobeznos. Cuando llegaron, los perros intentaron atacar a la loba, pero el perro-lobo la protegió. La loba le agradeció el haberle salvado la vida y huyó.
El perro-lobo, herido de muerte, miró a los perros más viejos. Al reconocerles, aulló como nunca la loba le había enseñado.
- Por pensar en mí y no en mi familia fui con el malvado. Me merezco morir a vuestras manos por haberos traicionado.
Los perros lamieron las heridas y lo llevaron con el resto de la familia, para que al menos muriese en paz con los suyos.
“No vayas con el malvado si no quieres hacer daño a los tuyos en un futuro.”
16 Octubre 2009 at 21:49
“Más vale lo malo conocido, que lo bueno por conocer”
Vivía un pez globo en el Mar Mediterráneo, ya cansado de vivir en aguas tan saladas, tan cálidas y tan transparentes, decidió mudarse al Mar Cantábrico. Allí pudo comprobar que no eran tan saladas, eran muy frías las aguas y estaban muy, muy revueltas. Y se dijo:
- Más vale lo malo conocido, que ya estoy a gusto y acostumbrado, que lo bueno por conocer, y que no me guste nada.
16 Octubre 2009 at 21:52
LA AVARICIA ROMPE EL SACO
Había una vez un sapo, un niño y un león. Un día, el sapo encontró al niño cuando todavía era un bebé, y lo críó como humildemente pudo. El niño fue creciendo y como quería más comida de la que el sapo le podía ofrecer se fue a vivir con un león, que no se encontraba muy lejos de allí.
-Oh! Gracias por acogerme contigo, ahora como mucho mejor que con ese asqueroso sapo- dijo el niño
Pasaron horas e incluso días… y el león no volvió, le había abandonado. El niño intentó volver con el sapo, pero este había oído lo que le había dicho al león y no lo aceptó, así que tuvo que conformarse con lo que encontraba cada día que no era mucho. Así por avaricioso y desagradecido, el niño se quedó sin lo que humildemente el sapo le podía proporcionar
Aida Rodríguez Iglesias 4ºB
16 Octubre 2009 at 21:52
A CABALLO REGALADO NO LE MIRES EL DIENTE
María era una chica muy generosa con los demás, le encantaba hacer regalos a sus amigos.Un día, caminando por la calle, encontró una caja de cartón de la que provenían unos ladridos, la abrió y descubrió que dentro había un perro pequeño abandonado.
Ella pensó en quedárselo pero recordó que su madre le tiene alergia y de inmediato rechazó la idea, de pronto recordó lo mucho que le gustaban los perros a su amiga Carla, así que pensó que sería una buena idea regalárselo.
Cuando Carla vió el perrito dijo que no lo quería porque estaba enfermo y según ella tendría pulgas y demás parásitos, María muy decepcionada con la reacción de su amiga, decidió regalárselo a su abuela para que le hiciera compañía.
16 Octubre 2009 at 21:54
EL CAMPESINO AVARICIOSO
Había una vez un campesino muy pobre que un día, harto de pasar hambre y penurias, decidió empezar a robar a sus vecinos una parte de sus cosechas. Todas las noches se colaba en los graneros y almacenes ajenos y extraía una pequeña parte del trigo de sus vecinos. Así fue como cada vez acumulaba más y más cereales en su granero, y al verse tan rico, no quiso gastar nada. Pero al cabo de un tiempo, las fuerzas comenzaron a fallarle a causa del hambre, y quiso utilizar la gran cosecha para darse un festín, pero descubrió que todo el trigo se había estropeado con el paso del tiempo, y ya no era comestible, y a causa de la avaricia, no pudo saciar su hambre.
MORALEJA: quien mucho abarca, poco aprieta.
16 Octubre 2009 at 21:55
Había una vez un niño que siempre presumía de ser el que más sabía de clase, porque siempre tenía todo bien, pero luego llegaba el día del examen y suspendía, entonces tenía que escudarse en que se ponía nervioso.
Pero… La verdadera razón del suspenso era que los deberes se los hacía su hermano mayor.
Moraleja: no presumas de lo que no puedes.
Firma: R.M.Q.F.A
18 Noviembre 2009 at 15:38
Era un tiempo en el que existíamos nosotros, los dioses, pero no las especies mortales. Cuando nos disponíamos a sacarlas a la luz, nos mandaron a mi hermano, Epimeteo y a mí. Nos pidieron que revistiésemos de facultades a las especies mortales, distribuyéndolas convenientemente. El astuto de mi hermano me pidió que le permitiese a él hacer la distribución. En cuanto a mí, bueno, tendría que supervisarla después del reparto de facultades.
Mi hermano Epimeteo no fue muy listo al distribuirlas proporcionalmente entre las especies mortales. Abusó de ellas. Y, al final, dejo a un animal, llamado hombre desprovisto de facultades.
Entonces, decidí pasar a la acción, pero de una forma un poco atropellada. Fui al Monte Olimpo y, sigilosamente le robé a mis amigos, Hefesto y Atenea el fuego y la sabiduría de las artes. Luego se lo entregué al hombre para poder sobrevivir.
Pensé que había hecho lo correcto, aunque Zeus, el padre de todos los dioses, junto con todos sus hijos entraron en cólera. Me castigaron de por vida: mi hígado era cada día, destrozado por una majestuosa águila, en el Monte Cáucaso.
PRA
30 Noviembre 2009 at 14:09
Class Diary:
This is my first class diary this year. Last week I didn’t do the diary because I had a lot of exams, very difficult exams like the exam of Maths, but this year I’ll try to do all diaries (or almost).
Today, at first we corrected our exercises about past simple and past continuous and the differences between them, and then, we listened to a conversation about the appearances of some actors in some films. The teacher also explained us the differences between used to, get used to and be used to, I think it’s easy if you listen and understand the explanations.
Though it hasn’t happened today, there is a very funny anecdote, the other day, a friend who is called Sandra and I had a black circle in our noises because we had a bet, the teacher asked us about the circles in the middle of the lesson and he surprised us a lot, he probably thinks we are crazy. If I were he, I would think that.
At the end of the class, though it’s very rare because we are used to do homework., the teacher didn’t tell us to do any exercises.
30 Noviembre 2009 at 14:10
Dear Diary!
This week was a success for me. I learned a lot of new vocabulary, and I’m aware of my need to learn more words.
I’m very happy with my class this year. I’ve never got the chance of speaking in English all the time, and I know that’s the only way to learn a foreign language.
I noticed that my classmate improved too. That’s because the teacher always speaks in English, and the ear got used to listening to it.
The first thing we have to do, even before taking out our books, is to write the date of that day on the blackboard. If the one whose turn, doesn’t do ir, the teacher make a note of it, and it isn’t good for the final mark.
Last day, we read the text of lesson two. It was about the idea of beauty and perfect appearance. A supemodel said that there wasn’tonly one kind of beauty. And she was the perfect example to proove it, because she was very special, as special as beautiful, and believe me, she was very beautiful. She had a very dark-black skin, skin was very tall and she cut her hair very very short.
I liked the last class day. It was enjoyable because we talked a lot and that’ very funny. at least to me.
Now, I discovered new methods to improve my English and to learn new vocabulary . For example:
I look up for ten words in the dictionary, which I don’t know. Some words which are usefull, not anywords. Next, I write the words on Post-its, and I stick them on the wall, and every-time that I pass near them, I read them. At the end of the week you have to look up, some new werds. You might think ten words aren’t many words but if you count them after two months, there are eighty new words you learned…and that’s a lot!
Desiré!!!!
30 Noviembre 2009 at 14:28
Hello! I am… Do you remember me?. No! How is it possible?. The last year we were good friends. I had to write to you all the days. I had an English class. I had to write about what we did in class. Do you remember me now? Yes, great.
This year I have to write a diary too. But this year I don´t have to do one diary for each English class. This year I have to choose one English class every week and write a diary telling what we did.
We have to start the diaries this week, so come on!.
This week I choose to tell you about the class of Thursday because this week we didn´t have Monday´s class because it was a holiday in Asturias, and yesterday (Wednesday class) I couldn´t to do the diary because I was studying for a Maths exam.
Today in class we did a lot of things.
At the beginning we corrected the exercises of the book that the teacher told us to do yesterday. The exercises were about Phrasal Verbs, Used to, Would, and Be/Get Used to. To do this exercises the teacher said us that we had to study the grammar at the end of the book because he didn´t teach it in class. But only eight or nine students did it, so the teacher was angry.
After we corrected this exercises, the teacher taught us the Phrasal Verbs, Used to…
Later he explained us the difference between Past Simple and Past Continuous.
Finally the teacher told us to do three exercises of the studente book for the next class. This exercises were about Past Simple and Past Continuous.
We have already done this exercises because one day the teacher was confuse and he told us to do this exercises. He thought that this exercises were about Present Simple and Present Continuous so when we were in the Unit 1 he told us to do.
Today I was angry because before the English class I had the Maths exam and I did it Bad.
Good-bye!
27 Enero 2010 at 0:20
(ahí va el relato sin la noticia) Espero que les guste =)
Esta fue la noticia que escribí hace unos días en el periódico en el que trabajo. Pero un día en mi despacho, preparándome para irme, suena la puerta:
-¿Se puede?-dijo mi jefe con cara de pocos amigos
-Claro.-dije yo tímidamente.
-Mira… Elena no me voy a andar con rodeos. Te tienes que ir.
-¿Qué? ¿Por qué?
-El Ayto. ha demandado a este periódico por el artículo que publicaste en primera página sobre esas dichosas obras..-dijo el arrojando el periódico sobre mi mesa.
Yo no sabía en ese momento que decir, simplemente dejé que continuara.
-Pero hay más. Afortunadamente, y tras largas negociaciones hemos llegado a un acuerdo.-dijo el mirando para otro lado.
-¿Qué clase de acuerdo?-pregunté yo arqueando una ceja.
- Nos han prometido retirar la demanda si prometemos no volver a perjudicarles en nuestro periódico y…. si te despedimos. Lo siento.
Yo me quedé helada. ¿Qué iba a hacer una chica de 22 años recién graduada sola en una ciudad tan grande y sin trabajo? ¿Qué clase de injusticia era aquella? Finalmente me armé de valor y le dije con la cara más seria que pude:
-Yo solo he hecho mi trabajo, señor. Solo he escrito lo que ha pasado tal cual ha sucedido.
-¡FALLO! ¿Pero se puede saber que te han enseñado en la facultad? ¡Un periodista nunca puede escribir lo que piensa, y menos si el poder está de por medio niña!
-¿Y qué puedo hacer ahora?-dije yo sin poder aguantar la presión y derrumbándome en la silla.
-Lo único que puedes hacer por el bien de la empresa, es irte cuanto antes. Y te agradecería que no te demoraras mucho. Por tu bien.-dijo aquello último con un tono de voz no muy agradable.
-¿Me está amenazando?-pregunté yo cruzando los brazos sobre mi pecho.
- Tómelo como quiera, pero le repito, por su bien y el de su salud, ¡lárguese y no vuelva!
Mientras caminaba por la calle, pensaba en todo lo que me había ocurrido simplemente por publicar la verdad y mi opinión sobre algo importante. No es normal que me despidan por una cosa así, no he hecho nada malo y estoy segura de que ni es legal ni va con los Derechos Humanos…. ¡UN MOMENTO! ¡IDEA! ¡IDEA! ¡ILUMINACIÓN DIVINA! No me lo puedo creer, ¿cómo no se me había ocurrido antes?
Di media vuelta y eché a correr de nuevo hacia la redacción con una sonrisa en la cara, por aquella fría y oscura calle de Gijón.
Al llegar pude ver algunas luces encendidas, solo debían estar las limpiadoras. Genial. Entré rápido y silenciosa y subí hasta mi, hasta hoy despacho. Ya había metido mis cosas en una caja. Entré, encendí el ordenador. Mi pierna izquierda no paraba de dar golpes al suelo con mi tacón por la tardanza de este….JOLÍN CON LAS NUEVAS TECNÓLIGIAS….Ya está por fin. Abrí un documento Microsoft Word y empecé a teclear.
Ya estaba acabando cuando vi como una luz cegadora entraba por la puerta en frente de mí. Me levanté de un brinco, si era el jefe iba a tener problemas. Pero aclarando un poco los ojos, pude ver que era la limpiadora japonesa con su radio puesta. Suspiré aliviada.
-Señolita de la Vega, ¿que hacer usted aquí tan talde?-dijo ella, la pobre no sabía hablar muy bien castellano.
-OH, no se preocupe. Es solo que me había olvidado una cosa, pero no se preocupe que en 10 minutos acabo.
-Lo siento, señolita. Pero esquel me tengo que dil ya, y tengo que celal la ledacción.
-Pues…tenga.-dije mientras me sacaba un billete de 5€ del bolsillo.- En lo que usted se toma el café al que le invito y se arregla yo ya he acabado. Quédese con el cambio.
Ella me sonrió agradecida y se fue alzando la mano en señal de despedida. Pobrecita, tengo entendido que la gente se burla de ella por su falta de la “r” en algunas palabras.
Pero yo tenía que concentrarme en acabar lo que estaba escribiendo.
A los cinco minutos ya estaba. Lo leí por última vez y sonreí. Era corto, sencillo y directo. Le di a la opción de impresión múltiple y saqué trescientas copias. De las que acabarían hasta en la Moncloa si era preciso. Las metí en una bolsa junto con el pegamento instantáneo, y baje corriendo las escaleras, tenía un duro trabajo por delante. En la puerta pude ver a la limpiadora a punto de salir y nos despedimos con una sonrisa.
Me relajó mucho cuando salí al exterior y noté la brisa del gélido invierno inundando cada poro de mi cuerpo. Le guiñé un ojo al cielo, suspiré y me puse a andar.
Había escrito mi caso en aquellas hojas. Con lujo de detalles. Incluí el propio artículo, las palabras de mi jefe, el chantaje del ayuntamiento, y como no una recopilación de algunos de los artículos de los Derechos Humanos que me favorecían: El 2.1; el 3; el 4; el 18; el 19 y el 24.
Mientras la ciudad dormía, yo escondida bajo el manto protector de la noche empecé a pegar carteles con mi caso por todas las calles y lugares que pasaba (paradas de autobús, parques, portales, locales comerciales, puertas de cafetería, semáforos, buzones… hasta que llegue al ayuntamiento, en la Plaza Mayor. Allí lo pegue por todo aquel hueco que podía de la fachada, para que todo el mundo lo mirara. Al cabo de un rato me alejé para contemplar mi trabajo y sonreí satisfecha. Ni siquiera se podía entrar. Seguí con mis pancartas hasta que encontré una cafetería abierta, ¿que hora seria? Miré mi reloj, y eran las seis y media ya ¡Jolin!, si que se me había hecho corta la noche.
Me dirigí a la barra y me atendió una señora con cara de sueño todavía.
-Dos cafés bien cargados con azúcar, por favor.
Necesitaba estar despierta, y espabilada. En lo que ella me servia yo fui sacando el móvil y a buscar en la agenda. Omar, Osvaldo, Pablo, Paco… ¡Pedro! Automáticamente le di a la tecla verde de mi teléfono móvil.
Sabía que si había alguien en esa ciudad en el que podía confiar era el. Fue mi compañero de mesa desde la ESO, y una persona con gran corazón aunque no lo parezca. Tardó un poco en contestar pero al final dijo:
- Hola, buenos días por la mañana. ¿Qué Elena te has levantado con ganas de trabajar, o es que te has dado cuenta de que no puedes vivir sin mi?
- Calla gañán. Te llamaba para que llames a los medios. Necesito por lo menos dos cámaras de cadenas de televisión en la plaza del Ayuntamiento de Gijón en 10 minutos, ¿podrás conseguirlo? Es importante, de verdad.
-Veré lo que puedo hacer…pero ¿Qué gano yo?-dijo el desde el otro lado del teléfono.
-Ya arreglaremos cuentas. Tú hazme ese favor. De verdad que es muy urgente
-Entendido. Jolin…cuanto misterio. Me tienes intrigado. –esto lo dijo ya en tono más preocupado.
-Ven a la plaza y te enterarás. Asegúrate de que vienen los medios.
-Muy bien, chao.
Colgué y me tomé los cafés a toda pastilla. Tengo entendido que empezaba a venir gente a partir de las siete, y eran menos cuarto.
Pagué y salí de la cafetería, dirigiéndome a la puerta del ayuntamiento a hacer una de las mayores locuras de mi vida. Cogí la cadena de una moto que había comprado por el camino, me rodeé la pierna izquierda con ella y la até a la puerta del ayuntamiento. Y con todo el valor y frió matinal que tenia en el cuerpo me levanté el yérsey y me introduje la llave en el sostén. Al ver quien se atrevía a obligarme a apartarme de ahí.
Cielos, estaba realmente cansada y la gente no venía. Había recorrido muchos kilómetros, y los cafés parecían no hacer efecto… ¿Pasaría algo si me hecho un sueñecito? No creo.
Miré a ambos lados y nada, la plaza seguía vacía. Poco a poco me fui agazapando hasta que acabé en el suelo, con la espalda apoyada en la puerta llena de mis papeles. Fui cerrando los ojos despacio, hasta que sin darme cuenta, caí en un sueño profundo.
Oía murmullos, pasos, chillidos, gritos, focos, flashes de cámaras, a gente aplaudiendo… ¿Dónde estaba? Aquello no era mi cama. Abrí los ojos y poco a poco fui recordando. ¿Qué hora era? ¿Las nueve? Vaya hombre, yo que solo quería echar una cabezadita de diez minutos. Pero por lo visto Pedro lo había hecho todo por mi, había mas de tres cadenas de televisión filmándolo todo, y él en una de ellas. Me guiño un ojo diciéndome que todo iba como la seda. Y yo con todo el valor que pude (y que me quedaba en el cuerpo) me levanté, y empecé a gritar lo que la gente chillaba:
-INJUSTICIA, INJUSTICIA….
Al empezar yo a chillar, la alcaldesa miró en mi dirección con dos tipos de miradas. Asesina y de sorpresa.