Un soneto de Dante a Beatriz

TAN GENTIL Y TAN HONESTA LUCE
mi dama cuando a alguien saluda,
que toda lengua temblando enmudece,
y no se atreven los ojos a mirarla.  

Ella pasa, sintiéndose alabada,
benignamente de humildad vestida;
pareciera ser algo venido
del cielo a la tierra a mostrar un  milagro.    

Se muestra tan agradable a quien la mira,
que por los ojos procura al corazón gran dulzura,
incomprensible para quien no la experimenta.

 Y parece que de sus labios surgiera
un espíritu suave de amor pleno
que al alma va diciendo: ¡Suspira!

            Dante Alighieri (Florencia, 1265 - Rávena, 1321) fue un poeta italiano, cuya obra maestra, La Divina Comedia, en la que se refleja el tránsito del pensamiento medieval al renacentista, es considerada como uno de los referentes más importantes de la literatura universal.

            Cuando Dante era aún un niño de nueve años encontró a Beatriz Portinari, y se enamoró «a primera vista», y al parecer sin  haber cruzado palabra alguna con ella. Después de los dieciocho años la siguió viendo con frecuencia y a menudo intercambiaban saludos en la calle, pero nunca llegó a conocerla bien. A pesar de ello su amor por Beatriz, compartido con sus pasiones políticas, pasa por ser la razón de su poesía y de su vida. Cuando Beatriz murió en 1290, Dante trató de encontrar un refugio en la literatura latina y se dedicó a estudios filosóficos.  Esta pasión por la filosofía es criticada  por el personaje de Beatriz en el Purgatorio, el segundo libro de La Divina Comedia.

            Para saber más, puedes consultar las ediciones que de La Divina Comedia tienes en nuestra BIBLIOTECA e incluso animarte a leer algún pasaje!

                                                                       

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