Historia

 

Los primeros vestigios históricos hallados en el concej0, pertenecen al paleolítico. Así el Monte Xunqueira cuenta con restos del paleolítico superior, mientras que la Edad del Bronce tiene una excelente muestra en la necrópolis tumular de “O Couzogordo” , una especie de gran cementerio megalítico ubicado en las sierras surorientales. Sin embargo, los Castros, poblados ubicados en colinas facilmente defendibles y con buena visibilidad, son uno de los elementos característicos del territorio municipal, en poco más de 30 mse encuentran tres pueblos,que forman un complejo; el de Croas de Castro, el de Croas de Eilale y el de Salcido. Un mundo jerarquizado que deja notar en su urbanismo la mano racionalizadora de la Roma Imperial. Algunas construcciones presentan murallas.

A principios de la edad media, San Tirso, formaba parte del lote donado por Alfonso VII al Obispo de Oviedo. Sin embargo, no tardaría en aparecer el Monasterio de Meira (Lugo). El monasterio instaló tres “granxas” o unidades integrales de explotación agrícola en O Chao, A Pumareda y A Brea.

En 1537 el Conde de Altamira, compra el coto,aunque no se incluyó la parte del monasterio de Meira.

En 1579 Felipe II necesitado de ingresos para los gastos ocasionados por las guerras,obtiene, con la bendición del Papa Benedicto,el privilegio de vender o incorporar a la Corona los señoríos eclesiásticos, y entre ellos este territorio, lo que aprovecharían las gentes de San Tirso para adquirirlo. El pueblo nombró jueces y regidores, sin embargo, quedó compartido con el monasterio de Meira y con el conde de Altamira.

San Tirso de Abres, obitiene representación en la Junta General del Principado a través de la obispalía, cediendo el protagonismo a Castropol.

En el siglo XIV, se implanta la industria en el concejo.

Existen en el municipio 21 capillas, todas de los siglos XV, XVI y XVII. Existen casonas y palacios ,como el del Pacio , del siglo XV. También se encuentran núcleos rurales del municipio en palacios, como el de Bermudez, en Trasdacorda, donde los dinteles de pizarra y unos contrafuertes , testimonian que ni siquiera la orografía podía oponerse al afán dominador de la nobleza de la época.

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Realizado por:Cecilia Alonso Rego

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