Un día en un hotel
En el verano de 2.008 me lo pasé muy bien, pero hubo unos minutos que me sentí bastante asustada.
Estaba en un hotel y era como el tercer día de haber llegado. A mi hermana y a mí nos habían dejado jugando con los demás niños jugando en un mini club. Mis padres me dijeron que cuando acabase de jugar fuera a la habitación.
Yo les hice caso y cuando acabé fui a la habitación, pero no abría. Piqué unos cinco minutos. Después bajé en el ascensor y grité desde abajo, pero nada. Subí y piqué otros dos minutos.
Bajé y avisé a recepción. Ellos me dijeron que llamara a la habitación. Nadie contestaba. Mi hermana me consoló porque estaba bastante preocupada.
La limpiadora nos abrió la puerta. Me asomé a la ventana y allí estaban mis padres. Acababan de salir del SPA.
Cuando llegaron a la habitación les conté la aventura y ellos se rieron.Nos dieron un abrazo y nos fuimos a la playa.
ALBA 4ºA
¡Menuda patada!
Una vez a mi padre le dio una patada un caballo. El caso es que estaba dando de comer a una potra que estaba en la cuadra. Se acercó, le dio una caricia por la parte de atrás y ¡pás! soltó una patada.
Mi padre estaba con un amigo. Él dijo que si iban al médico, pero mi padre como es muy cabezota se negó. Le salía un poco de sangre por la boca y el pecho y entonces fue al Hospital de Jove. Allí le dijeron que se había fracturado la mandíbula y se había roto una costilla.
Al día siguiente lo llevaron a Oviedo donde dijeron que lo tenían que operar. Entonces fue cuando yo me asusté mucho y no pude dormir. Al siguiente día estuve presente en el hospital y fui a verle. Afortunadamente no lo operaron porque estaba bien, bueno, mejor que el día anterior. A la semana salió del hospital.
En casa casi no podía comer. Menos mal que se fue recuperando y así salió de ésta.
JUAN 4ºA
Perdido en el Hotel
Un día cuando estaba de vacaciones en Tarragona, el día que me iba a Logroño, después de desayunar preparamos las maletas y bajamos en ascensor. Yo llevaba una maleta y justo cuando salieron todos, menos yo, en vez de tocar el cero, toqué el quinto.
Entonces subí y tuve que salir. Me enteré que estaba en el quinto y esperé uno o dos minutos aburriéndome. Entonces fue cuando grité: ¡¿Dónde estáis?! Pero no contestaron. Esperé otros dos minutos por si venían, pero no venían. Sólo venían otras personas. Entonces grité, pero no contestaban.
Entonces pensé como salir con la maleta, pero no creí que funcionara. Tenía que salir de algún modo. Entonces me eché a llorar y después grité: ¡¡Mamá, sube!! Tampoco sirvió para nada. Miré otra vez si llegaban y después de unos minutos llegaron y me puse muy contento.
RAÚL 4ºA
DORMIDO EN EL AUTOBÚS
¡Hola!
Me llamo Adrián Fernández Alonso.
Un día en el autobús me dormí y me pasé de parada.
Al llegar a mi parada no me encontraban y en la última me encontró el monitor dormido en el asiento de atrás.
Esta es mi anécdota.
ADRIÁN F. 4ºA
PERDERSE EN EL SUPERMERCADO
Un día me pasó una cosa muy mala.
Mi madre y yo fuimos a un gran supermercado.
Estaba en un pasillo y vi una cosa que me gustaba y mi madre marchó a otro pasillo, entonces tuve que estar buscándola por todos los pasillos.
Al fín la encontré.
Así es la vida.
IRENE 4º A
Escrito por margaritih en ESCRIBIMOS, General |
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