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Resumen de los capítulos de “Ética para Amador”

Aquí podéis “colgar” a través de la opción de “Comentarios” vuestros resúmenes. ¡Ojo!: tras hablar con Elisa, su longitud no deberían exceder de media cara de un folio. Muchas gracias (para todos los que colaboren “en equipo”).

P.D.: Elisa me sugiere que, en vez de escribir aquí vuestros “Comentarios”, se los enviéis directamente a su correo. En clase os lo doy. Thank you.

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8 Respuestas a “Resumen de los capítulos de “Ética para Amador””

cristinlpmvi05 dice:


RESUMEN CAPITULO SEXTO (cristina de la parte muñoz)
Para Savater la causa de que las personas sean, y se vayan definiendo como tales es la acepción de la responsabilidad de uno mismo. Ella consiste en ser capaz de admitir tanto tus progresos como tus errores.
Esto es considerado una virtud (palabra derivada etimológicamente de vir), ya que no todo el mundo la posee. El niño pequeño si obra bien enseguida se da los méritos, en cambio si obra mal utiliza el” yo no he sido”.
Para lograr conseguir “la responsabilidad” es necesario crearse un cierto vicio, ya que al irse dando cuenta de que todo lo que haces es bueno descubres la “libertad” de tus actos. Al contrario ocurre si obras mal, ya que tendrás un cierto remordimiento, porque debes cargar con las consecuencias de tus actos, es aquí cuando sacamos la escusa de que no pudimos elegir, o negando su suceso.
Por otro lado la libertad de que Savater afirma alcanzar, al obrar de buena manera, presenta sus limitaciones porque si tenemos varias opciones entre las que escogernos vemos obligados a elegir y realizar una de ellas.

Dentro de las personas existen egoístas, e imbéciles. Los primeros son aquellos que quieren y buscan lo mejor para sí mismos, con el objetivo de alcanzar una buena vida. En cambio no es el más feliz el que más tiene, sino el que posee lo necesario, y el trato y cariño que otros humanos le pueden dar. Este cariño del que se habla es imposible de robar, ya que sería más bien obligada y no por sentimiento. Esto ocurre por ejemplo con el ciudadano Kaneo Caligula que optaron por aumentar su fama “maltratando” a la gente que les rodeaban.

No ser moralmente imbécil es la única obligación de los hombres. Esta palabra proviene del latín baculos cuyo significado es bastón, de aquí la acepción de que todo imbécil ha de caminar con la ayuda del bastón; su cojera es del espíritu, ya que es débil y cojitranco.
Entre los imbéciles existen diferentes tipos: el que cree que no quiere nada, el que dice que todo le da igual; el que cree que lo quiero todo, lo uno y lo contrario; el que no sabe lo que quiere y tampoco se molesta en averiguarlo; el que sabe lo que quiere pero lo busca sin fuerzas; y por último el que quiere con fuerza pero desconoce la realidad.
Todos ellos necesitan apoyarse en cosas de afuera, ajenas, que no tienen nada que ver con la libertad y la conciencia. Este concepto de imbécil no se debe confundir con el de tonto, es decir, aquel que no conoce cosas. La alternativa a la imbecilidad es tener conciencia, pero no es fácil su adquisición, aunque si que es cierto que ciertas personas nacen con un gran oído ético. La conciencia tiene ciertos rasgos es saber en todo momento que todo nos da igual, fijarnos siempre en si lo que hacemos corresponde a lo que queremos; desarrollar el buen gusto moral; y renunciar a coartadas que disimulen que somos culpables de nuestros actos.

En conclusión, el imbécil es aquél cuyo carácter es débil, y nuestra obligación es evitar serlo. Hay quienes creen que no quieren nada y todo les da igual, otros que lo quieren todo a la vez y caen en propias contradicciones, otros que no saben lo que quieren ni intentan averiguarlo, algunos tienen una voluntad muy débil o, en el caso contrario, muy fuerte y no distinguen la irrealidad. Si se es imbécil, se necesita de fuerzas exteriores en que apoyarse y con dificultad se llega a la buena vida.
Lo contrario de ser imbécil es tener conciencia, para lo cual se requiere de cualidades innatas. Después del mínimo de condiciones sociales y económicas adecuadas, la conciencia depende de la atención y esfuerzo de cada individuo. Debe haber interés por vivir humanamente bien, concordancia entre actos y deseos, desarrollar el gusto moral y enfrentar la responsabilidad.
Un auténtico egoísta es quien quiere y busca lo mejor para sí mismo. Aquél que se rodea de lo que le sienta mal es un imbécil que deseaba ser egoísta. La culpa y la responsabilidad también se relacionan con la conciencia, pero lo peor es el remordimiento que es el descontento con nosotros mismos por emplear la libertad en contra de nuestros deseos. Ser responsable es saberse libre para bien o para mal y estar dispuesto a responder por los actos; actuar sin órdenes superiores con un fin de construirse, transformarse e inventarse a sí mismo. Como la decisión de vivir bien es personal, lo ideal sería que se volviera un tipo de vicio.

adrianamcvi05 dice:


Javi,aquí te adjunto de nuevo los dos resúmenes. Espero que esta vez estén bien.

Capítulo primero de “Ética para Amador” de Fernando Savater.

“De qué va la ética.”.

Las ciencias que aprendemos por interés o porque a través de ellas obtenemos un puesto de trabajo, se pueden aprender o no, a voluntad. Por el contrario hay cosas que debemos saber porque en ellas “se nos va la vida”. Por ejemplo es preciso saber que saltar desde un sexto piso no es bueno para la salud. Así, distinguimos entre las cosas que nos convienen y las que no. A las que nos convienen las llamaremos “buenas” y a las que no “malas”.
Pero hay cosas que son buenas y a la vez pueden ser malas: el fuego a veces calienta, otras quema, por ejemplo. En el terreno de las relaciones humanas, estas ambigüedades se dan con más frecuencia, y en este terreno es más difícil diferenciar entre “bueno” y “malo”. Lo es puesto que los humanos somos los únicos seres vivos que decidimos nuestros actos libremente, es decir, tenemos “libertad”; los animales por ejemplo, actúan por naturaleza, no tienen “libertad”.
En cuanto a la libertad hay que hacer dos aclaraciones: primera, no somos libres de elegir lo que nos pasa sino libres para responder a lo que nos pasa de tal o cual modo y segunda, hay que diferenciar entre ser libres y omnipotentes. Ser libres consiste en elegir dentro de lo posible y lograrlo o no. Ser omnipotentes es conseguir siempre lo que uno se propone.
Esa libertad que tenemos los humanos nos da la capacidad de equivocarnos al elegirlo equivocado dentro de lo posible. Esta posibilidad no cabe en los animales ya que no tienen libertad.
A saber elegir bien lo llamaremos saber vivir o arte de vivir que es lo que se llama “ética”.

Por: Lorena Tuya García 2º BHCS-B

Capítulo segundo de “Ética para Amador” de Fernando Savater.

“Órdenes, costumbres y caprichos”.

En la vida hay cosas que convienen para vivir y otras no, por ello se debe elegir entre las opciones de las que se disponga. Normalmente, se escoge lo que uno prefiere, pero no siempre se puede hacer lo que se quiere. Son las circunstancias las que impiden que a veces se escoja la mejor opción, por ello se dispone de una libertad determinada. Pero no todo son problemas que supongan la toma de duras decisiones, hay situaciones donde uno tiene que decidir algunas cuestiones de manera automática, que aunque no sean lo deseado, es lo que se debe hacer. Porque todas las cosas que se hacen son impulsadas por algún “motivo” o razón que nos lleva a hacerlas. Estos motivos podrían dividirse en: “órdenes”, cuando alguien fuerza a hacer algo; “costumbres”, decisiones tomadas por rutina, que luego ya se efectúan sin pensar: y por último los “caprichos”, donde se elige sin pensar apenas. En ocasiones se toman decisiones “funcionales”, porque sirven como medio para conseguir algo.
Cada situación requiere un tipo determinado de decisión, ya que no todo es obligatorio, y cada suceso tiene su importancia. Las órdenes se obedecen por temor o por afecto a la persona que las impone, o quizás por querer recibir un premio a cambio de ello; las costumbres en cambio proceden de que al realizarlas uno se siente más a gusto; y sin embargo, el capricho es por espontaneidad, por un deseo interior de hacerlo.

Por: Adriana Marcilla Ceballos 2º BHCS-B

Un saludo:).

luciapvvi05 dice:


Ética para Amador - Fernando Savater

-Capítulo cuarto “Date la buena vida”

Comienza con una divulgación de la visión existencialista de la libertad. Destaca dos elementos al respecto. El primero, que estamos “condenados a la libertad” y el segundo, es el de la “libertad vacía”, para saber qué uso tenemos de la misma, hemos de interrogar a la propia libertad. “Haz lo que quieras” es abandonar lo que nos rige desde el exterior y enfocarse a lo que la propia voluntad reclama desde el interior. La misma contradicción que hay en “Haz lo que quieras” (que así como abre una infinita gama de posibilidades puede reducirla a una elección entre dos), se presenta en la libertad, pues no somos libres de elegirla o no, sino que “estamos condenados a la libertad”, como afirmó Jean-Paul Sartre. Para no reducir la frase a un simple capricho, es importante establecer prioridades entre los deseos repentinos y aquellos a largo plazo. La ética es alcanzar la buena vida humana, que es la que incluye relaciones con otros seres humanos. Todos tenemos una realidad biológica pero, para llegar a ser hombres, se necesita de otros que fundamenten nuestra realidad cultural mediante enseñanzas. La base de nuestra cultura es el lenguaje, por lo que hablar y escuchar a alguien, es tratarlo como persona. Es un proceso recíproco igual que la humanización, pues darse la buena vida es al final igual que dar la buena vida.

Lucía Peón Villar 2ºBHCS-B

-Capítulo séptimo “Ponte en su lugar”

La ética habla de cómo vivir bien entre humanos. Sin embargo hay criterios distintos acerca de lo aceptable y lo inaceptable. Lo cierto es que lo conveniente es aquello con lo que no se vive más, sino más humanamente. Incluso quien comete cualquier error sigue siendo humano pues cuenta con la posibilidad de transformarse. Una característica del ser humano es la imitación, por lo que el ejemplo que se le da a los semejantes es básico. Muchos humanos son malos porque son desgraciados, están solos, temerosos y son ignorantes. Lo más valioso que obtenemos de nuestros semejantes es la posibilidad de tener la complicidad y afecto de más seres libres, es la forma en que la propia humanidad se refuerza.
Al perjudicar al prójimo el más perjudicado es al final uno mismo. Pero…¿cómo sabes si tratas bien a una persona?.Se trata de ponernos en su lugar, en su interior, y pensar como nos gustaría que nos tratasen a nosotros, de una manera seria, tal y como nos gustaría a nosotros que nos tomasen. Pero no nos confundamos, ya que ponerse en el lugar de los demás para que no se sientan excluidos ni discriminados, no significa que tengamos que pasar una vida sacrificada por el prójimo, ya que sino ya no viviremos nuestra vida, sino la del prójimo, y no nos daremos a la buena vida, sino a la mala vida. Hay que seguir siendo egoístas pero no de una manera tan absoluta, algo más relativo.

Ana Pérez Fernández 2ºBHCS-B

javiersm dice:


elenatsvi05 | elenatsvi05@educastur.princast.es | IP: 192.168.16.31

Capítulo 5. ¡Despierta baby!

En este capítulo se habla principalmente de la buena vida, lo que es y lo que no es. No basta con querer la buena vida, hay que saber que no es algo simple, ya que la vida está llena de complicaciones como por ejemplo derrochar dinero, no tenerlo o ser ambicioso y buscarlo por encima de todo.
Esto puede llevar a ver a las personas como cosas, y por lo tanto no serían humanos del todo, ya que lo esencial y propio de los humanos es la relación entre ellos, y si vemos a las personas como cosas el trato entre humanos no existiría. Esto es precisamente la razón por lo que los hombres no son cosas, pues estas no pueden aportarnos por ejemplo amistad, respeto, amor…
El obtener bienes materiales, aquello que los demás envidian, no sirve, hay que descubrir lo que nosotros queremos, en qué consiste el fondo de la buena vida. Para llegar a este fondo hace falta reflexionar sobre lo que se hace y precisar el sentido que nos mueve, hasta llegar a comprender porqué algo nos conviene o no.
Uno no puede contentarse con ser tenido como bueno, sino que hay que hablar con los demás, dar razones y también escucharlas, aunque el esfuerzo de tomar las decisiones es propio.

javiersm dice:


ÉTICA PARA AMADOR
Capítulo 3.

En determinadas circunstancias, las decisiones que se tomar han de fijarse mediante nuestra libertad, asunto del que se ocupa la ética y que nos permite actuar de manera independiente a las órdenes, costumbres o caprichos que pueden ser malos o “inmorales”.

Esa libertad que nos permite cuestionar las órdenes que recibimos, las costumbres que nos rodean, o los caprichos que nos atenazan, nos permitirá escoger la solución “correcta” a los problemas que la vida nos plantee, es decir, lo “bueno”. Sin embargo, dado que lo bueno y lo malo no suele estar definido, esto es complicado.

Se puede ser bueno o hacer lo bueno de muchas cosas. Hay que estudiar cada circunstancia y la intención de cada uno al realizar sus actos. Esto complica las cosas, ya que no hay ningún reglamento que marque y defina “lo bueno”. Sin embargo, hay una noción que nos puede ayudar a ello, el “haz lo que quieras”.

Inés Meana, 2º BH-B.

noevtvi05 dice:


Ética para Amador Andrés Pérez Martínez 2BHCS-B
Capítulo octavo

TANTO GUSTO

Savater trata el tema del placer como algo positivo, ya que algo que nos hace sentir y que mejora la buena vida no puede ser malo. Aquí aborda el sexo como algo común de los seres humanos que la gente oculta tras la reseña de inmoral y que según alguno convierte al hombre en animal, pero los animales solo utilizan el sexo para procrear y el hombre lo utiliza para distintos fines positivos lo que resulta más humano.
En contra de estas posturas esta el miedo al placer y los “calumniadores profesionales del placer” que son los puritanos cuya postura para vivir es pasárselo mal, un estilo de vida poco moral y opuesto a la ética.
Utiliza una cita de Montaigne: “Hay que retener con todas nuestras uñas y dientes el uso de los placeres de la vida, que los años nos quitan de entre las manos unos después de otros.” Con ello dice que hay que saborear los placeres del presente “carpe diem” y tener un cierto control sobre ellos, distinguiendo entre el uso, que enriquece la vida; y el abuso que empobrece
Al decir “me muero de gusto” hablamos del lenguaje figurado, ya que el placer nunca puede llevar a la muerte porque es para darse gusto. El placer debe ponerse al servicio de la alegría para alcanzar la plenitud.
El placer de sentirse culpables por abusar de ellos es para los que desean un castigo, lo contrario que la templanza que pone el placer al servicio de la alegría.
Savater quiere dejar claro a lo largo de estas páginas que el placer es una manera moral para vivir la buena vida y que no se le debe tener miedo, pero debe ser utilizado de manera responsable ayudándonos a alcanzar la plenitud y no a sentirse esclavos de los placeres. En ello hace un guiño a la sociedad actual cada vez más liberal, resaltando los peligros en los que podemos caer al utilizar mal los placeres como pueden ser las drogas, el alcohol, el juego…

cristinlpmvi05 dice:


ALBA VIGON SAN MARTÍN
2ºBHCS-B

RESUMEN PARA AMADOR

RESUMEN EPILOGO: ”TENDRÁS QUE PENSÁRTELO”

El autor de “Ética para Amador”, Fernando Savater, en su epilogo, pretende hacer ver a su hijo Amador, al cual va dedicada la obra, que no se trata de un verdadero libro de ética, puesto que Wittgenstein, un notable filósofo contemporáneo, consideraba que no había en el mundo ningún libro puramente de ética, ya que de lo contrario aniquilaría a resto de los libros del mundo.

A pesar de que no quiere que su hijo se tome demasiado en serio el libro, el autor insiste en no pasar por alto su temática, pues trata simplemente de cómo llevar la vida y de cuál es el mejor modo posible de hacerlo. Por ello, se pregunta si la vida tiene sentido y responde con una cita de Samuel Butler: “Ésa es una pregunta para un embrión, no para un hombre”. Por tanto, cualquiera que sea el criterio que se elija para juzgar si la vida vale la pena o no, lo hay que tomar de esa misma vida en la que se está sumergido.

El autor insiste en la idea de cómo vivir mejor, y explica a su hijo que solamente él es quien puede buscar su respuesta por los siguiente motivos: en primer lugar, porque considera que no es la persona más adecuada para enseñar a vivir a nadie; en segundo lugar, porque cree que vivir no es una ciencia exacta, sino como un arte del cual poder aprender cosas por uno mismo; y en tercer lugar, porque opina que la vida es algo que cada persona debe de ir moldeando en función de su individualidad.

Finalmente, quiere dejar claro que la vida no viene con un anual de instrucciones, ya que cada uno tiene el derecho de hacer lo que decida, lo cual debería ser aquello que le abra más puertas ante la vida.

luciapvvi05 dice:


Ética para Amador - Fernando Savater

- Prólogo

El autor Fernando Savater, a veces siente la necesidad de contarle algunas cosas a su hijo Amador, un adolecente de unos 15 ó 16 años.
Por ello, escribe este libro, para hablarle a su hijo de su vida y de la suya, es decir, de la de su padre. Quiere darle un único consejo: que tenga siempre confianza de si mismo.

Pablo Urraca Rodríguez 2ºBHCS-B

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