Hacia el año 1930, los nuevos conocimientos en el campo de la genética llevaron a un grupo de científicos a formular una nueva teoría de la evolución que proponía como los principales motores del cambio evolutivo, las mutaciones, la recombinación génica y la selección natural
Esta teoría se denomina neodarwinismo o teoría sintética ya que unifica diferentes áreas de la biología, como la genética, la paleontología, la bioquímica y la ecología.
Las características principales del neodarwinismo se pueden resumir en los siguientes puntos.
La variabilidad genética se debe a dos procesos: la mutación y la recombinación.
La selección natural actúa sobre la variabilidad genética.
La selección natural conduce a cambios en el conjunto de alelos de una población.
Una onda es una forma de propagación de la energía de un punto a otro del espacio, que no va acompañada de un desplazamiento de la materia.
Para entender cómo se produce una onda, podemos sujetar una cuerda larga a un objeto fijo. Si agarramos el otro extremo, tensamos la cuerda y le damos una sacudida, veremos que a lo largo de la cuerda se propagará una ondulación.
En este ejemplo, cada punto de la cuerda se mueve oscilando alrededor de su posición inicial. Las partes más altas de la ondulación se llaman crestas, y las más bajas, valles. La serie de crestas y valles se denomina onda.
En toda onda, cada partícula vibra en torno a su posición inicial, de un extremo al opuesto. Al vibrar, transmite su energía a las partículas contiguas.
Las ondas se definen por dos características principales:
Frecuencia. Número de oscilaciones de la partícula por segundo. Su unidad en el SI es el hercio (Hz). 1 Hz es la frecuencia de una onda que realiza una oscilación completa cada segundo.
Longitud de onda( λ). Distancia que existe entre dos crestas. Las ondas con poca longitud de onda son muy energéticas, las de longitud de onda mayor son de menor energía. Su unidad es el metro (m)
La legislación española define como residuo radiactivo (RR)a todo material que contiene o esté contaminado con nucleidos radiactivos en concentraciones o niveles superiores a los establecidos por las autoridades competentes y para los que no se prevé ningún uso.
Existe una gran variedad de residuos radiactivos que podemos clasificar atendiendo a los siguientes factores:
a) El periodo de semidesintegración (tiempo que tarda una determinada masa de un determinado tipo de isótopo en reducirse a la mitad). Así existen residuos radiactivos de vida corta (periodo de semidesintegración < 30 años) y de vida larga (periodo de semidesintegración > 30 años).
b) La intensidad de su actividad, para la que se fijan unos límites máximos en cada elemento. Así tenemos residuos de alta intensidad, si superan los límites máximos (combustibles nucleares y subproductos de las centrales nucleares. Suponen el 1% del total de RR) y de baja intensidad, si no superan dichos límites (herramientas, materiales de mantenimiento de las centrales nucleares, jeringuillas, guantes y otro material médico empleado en medicina nuclear, restos de centros de investigación, etc.)
c) La toxicidad que refleja la cantidad de radiaciones ionizantes que emiten los radio nucleidos (disminuye con el tiempo). Así podemos hablar de radio toxicidad muy alta, alta, moderada y baja
Los efectos de los RR están relacionados con la alteración de la salud contaminación de las aguas marinas, contaminación del suelo y con la gestión de dichos residuos.
Los residuos radiactivos necesitan un almacenamiento en lugares especiales con el fin de aislarlos el tiempo suficiente para que la radiactividad que contienen desaparezca.
Los residuos de baja y media intensidad se inmovilizan en depósitos de hormigón; los de alta intensidad poseen dos tipos de emplazamientos, uno temporal centralizado (en las piscinas de las propias centrales nucleares en las que son sometidos a un enfriamiento durante largos periodos de tiempo) y un emplazamiento definitivo en formaciones geológicas profundas.
Centro de residuos radiactivos sólidos de Sierra Albarrana (El Cabril)
En España es ENRESA quién gestiona los residuos radiactivos en el centro de almacenamiento de El Cabril (Córdoba), que recoge residuos de baja y media intensidad sometidos a tres barreras de protección:
1. Una primera barrera fisicoquímica de contenedores (bidones)
2. Una segunda barrera de ingeniería (almacenes) que evita que el agua llegue a los bidones.
3. Una tercera barrera geológica constituida por el propio terreno.
En 1953 el científico Stanley Miller comprobó experimentalmente la hipótesis de Oparin y Haldane. Diseñó un experimento en el que, en unas esferas, reproducía las supuestas condiciones de la Tierra primitiva.
En la primera esfera introdujo agua, metano, amoníaco e hidrógeno. Calentó el agua, y el vapor arrastró los gases hasta la segunda esfera, donde los sometió a descargas eléctricas. Cuando estos se enfriaron precipitaron.
Al analizar el contenido del matraz, Miller observó que se habían formado moléculas orgánicas sencillas, como urea y diferentes aminoácidos.
En 1923 Oparin y Haldane propusieron que, en algún momento de la historia de la Tierra, pudieron formarse una serie de moléculas orgánicas sencillas a partir de gases presentes en la atmósfera primitiva. Para elaborar esta hipótesis se basaron en los siguientes supuestos:
Hace unos 4 500 millones de años, el planeta estaba rodeado de una atmósfera sin oxígeno (atmósfera reductora) constituida supuestamente por metano, amoníaco, hidrógeno y vapor de agua.
Cuando la temperatura de la Tierra primitiva descendió, el vapor de agua se condensó formando las nubes que dieron lugar a la lluvia que originó los primitivos océanos.
La energía que llegaba del Sol y las descargas eléctricas que se producían en la atmósfera, provocaron que los componentes inorgánicos presentes en la atmósfera primitiva interactuaran originando compuestos orgánicos. Estos precipitaron sobre la superficie terrestre y posteriormente fueron arrastrados por la lluvia hasta los océanos formando la sopa primitiva.
En el siglo XVII aún continuaba la polémica sobre la generación espontánea. Fue Louis Pasteur, en 1860, quien puso de manifiesto la falsedad de la tradicional creencia de la generación espontánea. Con sus experimentos demostró que son los microorganismos del aire los que descomponen la materia orgánica, concluyendo que todo ser vivo procede de otro ser vivo.
Antiguamente se creía que los seres vivos surgían por generación espontánea, a partir de la materia orgánica en descomposición. Esta creencia se basaba en observaciones cotidianas como la aparición de larvas en alimentos que se encuentran en descomposición, moscas en la carne podrida o ratones en el estiércol.
El primer científico en cuestionar la generación espontánea fue Francesco Redi. En 1668 diseñó un experimento que demostró que las larvas que aparecían en la carne podrida no surgían por sí solas, sino que procedían de los huevos que las moscas habían puesto sobre la carne.
El experimento fue muy criticado por la sociedad de la época y no sirvió para rechazar totalmente la generación espontánea.
Calor y temperatura son dos términos que, muchas veces tendemos a confundir. Así, hablamos de calor cuando queremos referirnos a la temperatura; y decimos que un cuerpo tiene calor, cuando lo correcto es decir que se encuentra a una determinada temperatura.
Entonces, ¿qué es el calor?
El calor es la energía que se transfiere de un cuerpo a otro, cuando están en contacto y a diferente temperatura
El calor es energía térmica que pasa de un cuerpo a otro. Esto significa que los cuerpos ceden o ganan calor, pero que no lo poseen.
Si introducimos un trozo de hierro a 80 ºC en un cazo con agua a 15 ºC, el hierro se enfriará y el agua se calentará. El calor habrá pasado del hierro, que estaba a mayor temperatura, al agua, que se encontraba a menor temperatura. Esta transferencia de calor se realiza hasta que ambas temperaturas se igualan, entonces se alcanza el equilibrio térmico.
La propagación del calor
El calor puede pasar de un cuerpo a otro, o transmitirse de un punto a otro dentro de un mismo cuerpo, de tres formas distintas por conducción, por convección o por radiación.
Conducción
La conducción es el mecanismo mediante el cual se propaga el calor a través de los sólidos.
Convección
La convección es el mecanismo mediante el cual se propaga el calor entre los fluidos, como los líquidos y los gases.
Radiación
La radiación es el mecanismo de transmisión de calor que ocurre sin que participe un medio natural.