La casa de Elrond

UN LUGAR DE ENCUENTRO PARA AMANTES DE LA SABIDURIA

Acabamos de trabajar el tema de la evolución humana y muchos de vosotros os estáis empezando a plantear cuestiones verdaderamente interesantes al respecto. Siempre que nos adentramos en el estudio del ser humano es inevitable comenzar a hacerse preguntas “trascendentales” sobre el origen de la vida y sobre el origen y lugar del hombre en este grandioso proceso cósmico. Lo primero que deberíamos hacer es poner en perspectiva todo este tinglado, y no conozco a nadie mejor para ello que nuestro viejo amigo Carl Sagan. Os he seleccionado uno de los momentos más espectaculares  y recordados de la magnífica serie de televisión “Cosmos: Un viaje personal”, que lleva por título, precisamente, “El calendario cósmico”.

Aquí Sagan ofrece una panorámica global del proceso de generación y desarrollo del universo, desde la gran explosión hasta el momento presente (comparado con este largo trecho de tiempo, la separación de algo más de treinta años entre nosotros y este episodio de la serie es una insignificancia, como podréis comprobar). De forma muy visual y didáctica, pero no por ello menos rigurosa, Sagan compara esta evolución con el desarrollo de un periodo de tiempo asumible en términos humanos: un año (desde el primer día hasta las campanadas de medianoche y las uvas de año nuevo). Es sorprendente ver como se gestan las galaxias, las estrellas, los planetas y satélites, los continentes y finalmente la vida orgánica, además de ayudarnos a comprender mejor nuestra situación real en este diminuto e inestable planeta que llamamos hogar.

Precisamente hablando de vida orgánica, se me ocurrió también colgaros un celebrado clip de Matt Groening (ya sabéis, el creador de “Los Simpson”), para certificar la evolución de las especies. Podéis consultar este vídeo en este enlace, que se titula “Homer evolution). Pero he preferido proponeros este otro, igual de divertido, extraído de una campaña publicitaria de la marca irlandesa Guinness (y no quiero que esto os sirva como escusa para el consumo desaforado de cerveza este próximo fin de semana), ganador de la palma de oro en el celebrado Festival Internacional de Cine Publicitario de Cannes de hace dos años.

Y el motivo no es otro que este: ya que el propio Charles Darwin tuvo que hacer uso de su creatividad, imaginando el proceso de evolución “de adelante hacia atrás”, esto es, desde el momento actual hasta el surgimiento de las primeras especies, podemos probar nosotros a hacer el mismo ejercicio de imaginación viendo el proceso “al revés”. Y si a Darwin le llevó toda una vida desarrollar su teoría a partir de los datos obtenidos en su juventud en su deambular por las Galápagos en el famoso Beagle, el anuncio nos recuerda que “Las mejores cosas les ocurren a los que saben esperar”, y que nuestra aparición en el planeta, aunque lenta y trabajosa, ha merecido la pena.

Otros ejemplos interesantes de evolución los tenéis en el arranque de la película ”Adaptation (”El Ladrón de Orquídeas“) (Columbia 2002) de Spike Jonze, sobre un guión de Charlie Kaufman, basado en el libro homónimo escrito por Susan Orlean, que hace más evidente esta evolución, al conectar todo el proceso con el momento actual del protagonista (lo podéis consultar en este enlace). También podéis echarle un ojo al post que acabo de colgar a los alumnos de Ética sobre el pensamiento utilitarista, que he ejemplificado con la película “Master and Commander: Al otro lado del mundo” (FOX 2003) del australiano Peter Weir, a partir de una de las novelas más conocidas del increíble Patrick O’Brian, en la que aparece un personaje excepcional, el médico del barco, un joven inglés amante de la naturaleza, que es un trasunto evidente del joven Darwin (aunque la película se desarrolla unos treinta años antes de la expedición del Beagle).

Y un último apunte para la reflexión: el excelente arranque de la película de “2001: A Space Odyssey” (MGM 1968), dirigida por Stanley Kubrick a partir de un relato corto de Arthur C. Clarke, una más que interesante reflexión sobre el posible “Amanecer del hombre” que conecta la aparición del ser humano con el descubrimiento de la primera herramienta, y que nos permitirá introducir el concepto de evolución cultural. Se que el metraje (10 minutos en los que “no se habla”) puede echaros un poco para atrás, pero merece la pena invertir este tiempo para descubrir una lección que seguramente no olvidaréis. Podéis Consultar tambien el enlace a “Comparación con Nietzsche” que realiza el Doctor Mostaza, una interesante reflexión sobre la película en clave vitalista).

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