El espermatozoide desesperado
(Por Lucía Suárez, de 6º B)
Éste era un espermatozoide que estaba desesperado porque necesitaba buscar novia. Entonces entró en las trompas de Falopio y encontró un óvulo.
¡Al fin encontró a la mujer perfecta!
El espermatozoide le preguntó al óvulo:
- ¿Cómo te llamas?
- Yo soy Ovulita, ¿y tú?
- Yo soy Larguito.
A continuación él le preguntó:
- ¿Te vienes a dar una vuelta por el útero?
- ¡Cómo no! Pero primero me despido de mi padre.
Entonces se agarraron de la mano y empezaron a caminar.
Llegaron y se sentaron en un banco que se llamaba Ovario. El Ovario, que como siempre era muy agradable, le dijo a Larguito:
- Hola, a ¿dónde vas con mi hija?
Larguito le contestó:
- Me voy con Ovulito a dar una vuelta.
Entonces un poco más tarde, y como tenía ganas de casarse, Larguito le pidió casarse con ella. Ella le respondió que sí. En ese momento Larguito era el espermatozoide más feliz del mundo.
Se casaron y, en ese momento, en el cuerpo de la mujer se produjo una gran agitación. Luego alquilaron un hotel llamado Vagina y, después de la noche de bodas, el espermatozoide quería tener un hijo o una hija, así que se fueron a las Trompas de Falopio y allí fecundó al óvulo.
Al cabo de nueve meses tuvieron un hijo un tanto extraño, con cabeza redonda y largo cuerpo, que se llamó Ovuesperma y fue el niño más feliz del mundo.
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lucía me ha gustado mucho el cuento
LUCÍA, TU CUENTO ESTÁ MUY BIEN Y SON MUY GRACIOSOS LOS NOMBRES QUE PONES.
Lucia me ha parecido gracioso el cuento bien hecho.