Cuestionario CTS: El sistema tecnológico

28 02 2007

sistema

Si no hay incidencias de última hora, que espero que no, mañana haremos una webquest, como cada miércoles antes de hacer la simulación de La cocina de Teresa. Por cierto, la semana que viene espero haberla evaluado y haremos una valoración de ella en clase.

El cuestionario trata del Sistema Tecnológico, que es el contenido principal de esta segunda evaluación. Los enlaces son los siguientes:

http://www.mec.es/ciencia/jsp/plantilla.jsp?area=plan_idi&id=2

http://ciencia2007.fecyt.es/WebAC2007/AC_ZonaPrensaNoticias2.aspx

http://ciencia2007.fecyt.es/WebAC2007/AC_Preguntas.aspx

http://semanadelaciencia2006.fecyt.es/SC2006/html/sociedad.aspx

http://www.tecnociencia.es/fecyt/uploads/discurso-premios-nacionales-invest_169634.pdf

http://www.csic.es/quien_somos.do



Carpe diem

26 02 2007

 

Ahora que está fechado el examen de Descartes, estamos en posición de tomar contacto con el pensamiento de David Hume, filósofo inglés perteneciente a la corriente empirista.

Para ello he seleccionado esta canción titulada Escapar (Sliping away) cantada por su autor, Moby, en dúo con Eva Amaral. Hay que poner atención a los conceptos que menciona “percepción”, “imaginación”, “aunque no puedas mirar hacia el sol, sabes que sigue brillando” y ”sentir”.

Los antiguos romanos solían decir Carpe Diem (Aprovecha el día), la canción de Moby habla de lo efímera que es la vida humana, de la pérdida de los seres queridos, pero también de vivir aunque se tengan ganas de escapar, de echarle humor a la vida y aprender a disfrutar de lo bueno que hay en ella. De ahí que insista en la percepción, en los sentidos, en definitiva, en experimentar la vida. Como podéis observar, nada que ver con Descartes y su Cogito ensimismado, llegando a verdades innatas por el sólo uso de la razón.

Para Hume, la mente está compuesta de percepciones, que pueden ser impresiones o ideas. La impresión es inmediata, fuerte, como observar el sol. Y la idea es un recuerdo, una reflexión de la impresión, como lo es el saber que el sol sigue brillando porque lo visualizas en tu mente.

Por otro lado, Hume puso mucho énfasis en los sentimientos, dijo que la moral tenía que estar basada en el sentimiento y no en la razón, esta teoría se llama “emotivismo moral”. Con esto ya tenéis suficiente para ir entendiendo a Hume, veréis cómo es muy sencillo.



Ellas también filosofaron

25 02 2007

Esta película necesita Flash Player 7

La verdad es que tenía esta presentación reservada para el día 8 de Marzo, en el que se conmemora internacionalmente el Día de la Mujer debido a la leyenda que habla de unas obreras que fueron quemadas durante una huelga en Nueva York en 1857.

Es un pequeño tributo a las mujeres que han filosofado a lo largo de la historia. Las olvidadas son muchas, aquí he puesto las más conocidas. Nadie nos enseñó qué dijeron estas filósofas ni en el Instituto ni en la Universidad (apenas leves menciones). Hay un vacío enorme en cuanto al conocimiento que la gente tiene de sus obras. Se las echa de menos hoy, aunque en su día fueron elogiadas y reconocidas. ¿Qué mecanismo posibilita que en la selección de autores a estudiar ellas nunca aparezcan? ¿Cuándo van a figurar dignamente en los libros de texto, más allá de una triste foto a pie de página?

Es cierto que los temarios de Historia de la Filosofía están muy medidos y es difícil abarcar a tantos autores en tan poco tiempo, pero, ¿acaso no hay otras asignaturas como Ética, Filosofía, etc. donde sí se podría dejar un espacio para las chicas? En mi blog pueden caber sin que ello provoque desbarajustes en los programas, así que aquí están.

Las subo ya porque sé que hay gente que ha visto la presentación cuando la había subido en pruebas, y me resulta raro que circule por ahí sin haberla puesto yo en mi blog.

Para quienes cursáis Ética hay unos deberes nuevos: tenéis que escribir un trabajo de dos hojas mínimo a mano sobre alguna de estas filósofas. Se valorará la presentación y se pueden poner fotografías. El día de entrega será el 8 de Marzo.



Repaso de Descartes

25 02 2007

Esta película necesita Flash Player 7

Para mis alumnos de Filosofía, a los que llevo sin dar clase más de una semana, dejo este artículo para centrar algunos puntos de interés y ver si podemos recuperar el tiempo perdido. Entre la sesión que perdimos por el viaje a ARCO, las dos sesiones del puente, y encima la sesión de la charla que os vinieron a dar, nos hemos retrasado mucho, así que tendremos que apurar un poco.

Para empezar, os dejo la presentación para repasar Descartes. Voy a procurar que la veamos en clase, pero si no fuera posible, la tenéis aquí. Debéis hacer el resumen de Descartes para este Viernes como día máximo. Os podéis guiar por esta presentación, pero recordad que algunas partes son muy esquemáticas. Por ejemplo, las reglas del método tienen que aparecer explicadas en detalle, no meramente enunciadas.

Esta semana, por lo tanto, dejaremos a Descartes listo para examinar y empezaremos ya con David Hume, otro autor de PAU que no estaba muy de acuerdo con lo que decía Descartes. Os explicaré cómo resolver el examen, que tiene que ser la semana que viene, yo os aconsejo el lunes. Mañana hablaremos de todo ello.

Aquí os pongo el link para que les echéis un ojo a las dos obras principales de Descartes:

El discurso del método.

Las meditaciones metafísicas.

Espero que os sirvan de ayuda a la hora de preparar el examen, ya que leyéndole, Descartes se entiende muy bien. Eso es todo, voy a terminar de preparar las clases de esta semana, mientras en la calle se oye un ruido espantoso. No sé cómo estará el tiempo en Avilés, pero aquí sopla un viento que mete miedo.



El meme de Rafa (artículo Off the record)

24 02 2007

Rafael Robles, compañero en las tareas de Filotic (Filosofía y Tic) y profesor cosmopolita, me envía un meme, aunque sabe que no soy muy dada a seguir las cadenas. Ahí voy, Rafa, espero que te guste. El meme pregunta por libros que nos han marcado, gustado, o cuyo contenido hemos incorporado. En primer lugar, debo aclarar que tengo muy mala memoria, así que pondré sólo algunos: La República de Platón, Las meditaciones metafísicas de Descartes, Así habló Zaratustra de Nietzsche, El existencialismo es un humanismo de Sartre, El segundo sexo de Simone de Beauvoir, La estructura de las revoluciones científicas de Thomas Kuhn, Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carrol, Las preguntas de la vida de Fernando Savater, Sexo y filosofía de Amelia Valcárcel, El mundo de Sofía de Jostein Gaarder, Lo sagrado y lo profano de Mircea Eliade, Los caballos de Troya de Benítez (en la adolescencia), Harry Potter y la piedra filosofal de J. K. Rowling, La Celestina de Fernando de Rojas, La metamorfosis de Kafka, 1984 de Orwell, etc. No pongo más para no aburrir al personal.

Bueno, le paso el meme a Lucía y a Crist¡na.



La caja de Pandora

24 02 2007

Como sabéis quienes cursáis CTS, el enfoque CTS analiza, entre otras cuestiones, las relaciones entre Ciencia e ideología, tema que resulta tabú en muchos escenarios donde nos tropezamos diariamente con teóricos de diversas especialidades que afirman sostener un paradigma y al mismo tiempo postulan su neutralidad.

Quien acuñó el término paradigma fue Thomas Samuel Kuhn en su célebre obra La estructura de las revoluciones científicas. Kuhn argumentaba que la ciencia, en contra de lo que pensaban los positivistas lógicos del S. XIX pertenecientes al Círculo de Viena, no es acumulativa sino que avanza por crisis y revoluciones científicas. De este modo, hay periodos de ciencia normal, otros de crisis y otros de revolución científica. Cuando estamos en un periodo de ciencia normal una comunidad científica defiende su paradigma (el cuerpo de modelos que sustentan su teoría) creando libros de texto, confirmaciones experimentales, escuelas, etc. Después surgen las anomalías que ponen en jaque al paradigma, hasta que aparece una teoría rival que explica las anomalías y además lo que la teoría inicial explicaba.

A los que nos dedicamos a la filosofía nos suele interesar mucho todo lo que supuso el aporte de Kuhn, porque dejó entrever que la idea del científico neutro, amante de la verdad, majete y sin opiniones propias, era un poquito inocente. ¿Existe subjetividad cuando se defiende una teoría que aún está en proceso de contrastación?, ¿hasta qué punto?, si la hubiera, ¿hay que avergonzarse de defender esa teoría por miedo a caer en el desprestigio?

Aunque el mito de la neutralidad de la ciencia es identificado por bastantes científicos investigadores, la mayoría de la población se hace cruces sólo de pensar que la ciencia no sea neutra, o no lo sea en el grado deseable. Obviamente, nos referimos a la práctica de la ciencia, no a los resultados que son operativos, pues esos han quedado demostrados temporalmente mientras no haya pruebas contrarias. ¿Puede haber ciencia sin científicos?, si no es así, hablar de ciencia es también hablar de quienes trabajan en ella. En el fondo, todos los humanos tenemos una ideología, también los que dicen no tenerla. Eso no debería ser malo en sí mismo, ahora bien, asociar esa realidad al conocimiento científico es abrir la caja de Pandora según quién nos esté escuchando, hay temblores de piernas y crujir de dientes. La polémica está servida. ¿Qué opináis vosotros?

Para debatir este punto, podemos sacar a colación al físico francés Jean Marc Lévy-Leblond, quien se muestra contrario a la idea de la neutralidad de la idea basándose en cuatro puntos:

a) Los científicos, que rechazan la responsabilidad de las consecuencias nefastas de su trabajo, reclaman en cambio elogios y reconocimiento por los efectos positivos.

b) La ciencia sería neutra si fuera una forma de conocimiento puro, al margen de influencias externas, pero existen multitud de intereses que influyen en las investigaciones.

c) Ni la ciencia escapa a las influencias directas de los condicionantes sociales ni los científicos se encuentran al margen de la sociedad.

d) La idea de neutralidad sería cierta si el balance entre posibles beneficios y perjuicios fuera equilibrado, pero las estructuras sociales actuales hacen que los segundos sean más probables.

En definitiva, según este autor, el conocimiento no se obtiene de forma totalmente objetiva porque el contexto social determina la producción científica, sobre todo en nuestra época, en la que la mayoría de los trabajos de investigación necesita inversiones financieras y humanas considerables.

P. D. Como postre dejo este breve artículo de un profesor de Madrid que reflexiona sobre este tema y habla de cosas que aparecieron durante la simulación de La cocina de Teresa. Habéis hecho un buen trabajo, hubo grupos que se metieron totalmente en su papel y lo defendieron pese a la dificultad de la empresa. Ahora me falta revisar los informes. Felicidades por el trabajo realizado.



La escalera de Wittgenstein

17 02 2007

Hace un par de días, mientras merendaba en estado catatónico tras seis semanas más que intensas, apareció en la televisión un videoclip que, por su puesta en escena, me pareció una joya. Pertenece al último disco de Antonio Orozco, canción Dime por qué. La canción es normalita pero la estética del video es muy filosófica. Me recordó automáticamente a la escalera de Wittgenstein (pronunciado Bítguenstain). Este señor, de nombre impronunciable, fue un filósofo del siglo XX que analizaba el lenguaje. Escribió una obra llamada el Tractatus pero, curiosamente dijo que su propio libro no era válido, sólo debía usarse como una escalera con la que llegar a ciertos conocimientos. Una vez sabidos, había que tirarla.

Muchas veces los filósofos que conocen esta anécdota la cuentan para decir que con la filosofía pasa lo mismo. Desarrollamos el pensamiento, cultivamos la pregunta, para llegar a respuestas más o menos provisionales, para preguntar mejor, para aprender en el proceso. La escalera no es tan importante, siempre podemos seguir subiendo o abandonar, pero es sólo un camino.

En clase he notado cierta reticencia por parte de algunos alumnos a aprender las grandes teorías éticas. Los profesores de filosofía observamos esta actitud muchas veces, pero no terminamos de acostumbrarnos y nos vamos a casa pensando en ello una vez más. Eso me ha hecho buscar el libro del filósofo español Fernando Savater, Las preguntas de la vida. Recuerdo que cuando lo leí me pareció muy inspirador de cara a la docencia. Un día su autor se pasó por Gijón y me lo firmó, después sus hojas reposaron en la vitrina hasta ahora.

Savater dice, más o menos, lo siguiente:

Si se quieren resumir todos los reproches contra la filosofía en cuatro palabras, bastan éstas: no sirve para nada. (…) En el fondo los filósofos se empeñan en hablar de lo que no saben; el propio Sócrates lo reconocía así, cuando dijo “Sólo sé que no sé nada”. Si no sabe nada, ¿para qué vamos a escucharle, seamos jóvenes o maduros? Lo que tenemos que hacer es aprender de los que saben. (…) “Sólo sé que no sé nada” es una afirmación que hay que tomar de modo irónico. Debe entenderse como: no me satisfacen ninguno de los saberes de los que vosotros estáis tan contentos. Si saber consiste en eso, yo no debo saber nada porque veo objeciones y falta de fundamento en vuestras certezas. (…) ¿No es osado enseñar a filosofar cuando todo el mundo parece que no quiere más que soluciones inmediatas y prefabricadas, cuando las preguntas que se aventuran hacia lo insoluble resultan tan incómodas?

Lo útil, lo seguro. ¿Qué significan esas palabras en la sociedad actual? ¿Es lo útil tan útil como se cree?, ¿quién puede medir la utilidad? Un catedrático de Universidad respondió en una ocasión a un alumno insatisfecho que si quería algo útil se comprase una navaja multiusos. No encontrarle la utilidad a aprender a pensar mejor y a saber cómo la humanidad ha teorizado y de dónde viene la concepción del mundo que tenemos los occidentales es convertirse en algo que los padres nos decían cuando no queríamos estudiar: Vas a ser un borrego. (Lo que Nietzsche llamaría la moral de rebaño). Pero eso sólo se sabe cuando se ha subido la escalera, cuando echas la vista abajo y dices: Buf, menos mal que subí. ¿Qué hubiera sido de mí ahí, en la oscura profundidad?

Querámoslo o no, los resultados de un viaje nunca se conocen hasta que lo hemos terminado. Hay que darle una oportunidad a la filosofía para que ella nos la dé a nosotros. Mientras tanto, podemos aprender a disfrutar del viaje, como recomendaba el poeta griego Kavafis en su poema Ítaca. Así que…, Bon voyage y á Mercredi.