El extranjero

10 07 2007

 

Dado que es verano, y no hay demasiados eventos académicos de los que hablar, me detendré a comentar un libro. Lo he estado leyendo estos días, aunque es cierto que no con demasiado interés, quizás porque otras lecturas más complejas me agotaban la mente, o puede que simplemente fuera por distracción. El caso es que comencé a leer la novelita El extranjero de Camus, que llevaba ya mucho tiempo sobre la mesilla de noche, amontonada con otras lecturas en espera de que me fijase en ella.

Hace años que quería leerla, pues siempre me ha gustado la corriente existencialista. No obstante, la comencé a mirar sin reparar en la introducción ni en notas aclaratorias, por lo que me parecía bastante estúpida. No me gustaba el protagonista (Mersault), por egoísta, por tonto, por insensible, por aburrido. Porque su vida era aplastantemente anodina, incluidos el entierro de su madre, sus flirteos con una novieta y su amiguete maltratador. Ay que ver, pensaba, qué tipo más plano, eso no es ataraxia, es que le falta sangre en las venas. En esas estaba, continuamente haciendo digresiones mentales, cuando “pum”, el prota se había cargado a un árabe y yo no sabía por qué.

Eso no fue lo peor, porque volviendo atrás la vista, comprobé que él tampoco lo sabía. Dado que se había convertido en un asesino, acabó en la cárcel, y ahí fue cuando verdaderamente la novela comenzó a gustarme. Al fin y al cabo, Mersault podía ser insensible, inmoral, un pasota del quince, pero no era tonto, pues un monólogo interior en el que describe con cuidado a cada persona que ve, no lo puede ejercitar cualquiera. Pese a todo, era inteligente. Me gustaron mucho sus reflexiones sobre el vivir preso, pues todos nos sentimos presos a veces, aunque no lo seamos físicamente. Un ejemplo de sus palabras:

Al comienzo de mi detención, lo que me resultó más duro fue tener pensamientos de hombre libre. Me ganaba el deseo, por ejemplo, de estar en una playa y bajar hacia el mar. Imaginaba el rumor de las primeras olas bajo la planta de mis pies, la entrada del cuerpo en el agua y su liberación en ella; de pronto sentía hasta qué punto se estrechaban los muros de mi celda. Esa fase duró algunos meses. Después, sólo tuve pensamientos de preso. Esperaba el paseo cotidiano en el patio o la visita de mi abogado. Organizaba muy bien el resto de mi tiempo. Pensé entonces, con frecuencia, que si me hubieran hecho vivir en un tronco de árbol seco, sin más ocupación que mirar la flor del cielo sobre mi cabeza, me habría habituado poco a poco. Habría esperado los vuelos de pájaros o los encuentros de nubes como esperaba aquí las curiosas corbatas de mi abogado y como, en otro mundo, aguardaba hasta el sábado para estrechar el cuerpo de Marie. Pero, pensándolo bien, no estaba en un árbol seco. Otros eran más desgraciados que yo. Era además una idea de mamá, y ella la repetía con frecuencia, decía que terminaba uno por acostumbrarse a todo.

Sobre Camus, el existencialismo, el absurdo y la carencia de valores se puede hablar largo y tendido. También sobre la crítica implícita a la pena de muerte, o sobre lo aterrador que resulta saber que muchas veces pensamos de manera tan egoísta o indolente como Mersault. Eso por no hablar de diversos dilemas morales que se plantean en el libro, y estaría bien tratar en clase de Ética. Pero me sigo quedando con el sentimiento de quien no sabe cómo salir de una situación, de modo que al final opta por resignarse, conformarse con las migajas de lo que podría ser su vida. ¿Es también ese un síntoma de la sociedad actual?

Imagen de Mark Pennington en Flikr.

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17 Comentarios a “El extranjero”

10 07 2007
piki (21:07:27) :

no me parecio muy profundo el comentario sobre una obra tan compleja como esta de camus .
el tema principal aqui es el estado de enajenacion en que viven los sujetos, que es también una forma de prisión, de no ser libres. no te llamo la atención eso???
ademas creo que no necesariamente te tenes que identificar con el personaje de una novela para juzgarla de buena.

10 07 2007
Conchi (21:47:38) :

Piki, estoy de acuerdo en que el comentario no era muy profundo, porque no pretendía serlo. Quería darle un toque más informal, pues entiendo que en esta época no conviene extenderse con parrafadas muy largas. Además, no me gusta entrar en harina y decirlo todo en el post, porque entonces nadie podría comentar temas interesantes, no conviene cerrarlo todo, bueno, es una opinión. Prefiero sólo sugerir cosas.

Tienes razón en que no hay que identificarse con un personaje para que la novela sea considerada buena. Quizás no he sabido verbalizarlo, pero la novela me ha parecido muy buena, sólo que al principio no conecté con ella, y no digo que sea por la novela, sino porque estos días no estaba muy centrada.

Me parece muy agudo el comentario sobre la enajenación, la alienación del personaje, que parece vivir en su mundo interior en el que todo da lo mismo, porque nada es lo suficientemente valioso como para luchar por ello. Sin duda Camus refleja de forma certera y rápida esa personalidad tan incómoda, pues ¿no resulta incómodo lo que dice algunas veces?

12 07 2007
piki (15:23:52) :

me gusto tu respuesta, q quede claro q con mi anterior comentario intente una critica constructiva.
volvi a leer lo q escribiste y me parece q lo lei mal: esperaba un analisis literario cuando capaz vos ensayabas una suerte de memoria de lectura, q esta bueno tambien. q se yo…eso me parece ahora.
lo q me hizo mas ruido -si te interesa saberlo- y me predispuso mal al leer lo tuyo, es la manera en q comenzas describiendo al personaje. ese modo apático de encarar la vida del protagonista no me pareció estúpido sino q fue lo q más me sedujo, tal vez por buscar arribarla en clave hermenuta.
pero esto q digo te puede parecer ya mas personal, puede tener q ver con el sentido q cada uno construye con los textos

12 07 2007
Conchi (18:48:39) :

De acuerdo Piki, sí, cada lector/a interpreta una cosa en lo que lee, es ahí donde radica la riqueza de las novelas, pues cada persona lee una diferente aunque todas paseen su mirada sobre las mismas letras.

Sé que decir que Mersault es estúpido o que al principio el libro me resultaba aburrido es una provocación en toda regla, pero eso me guta, porque además de que sirve para que alguien salte y todos podamos conversar, en mi caso es cierto, esa fue la impresión. Aunque la novela finalmente me ha gustado mucho. Podrías comentarnos tu visión hermenéutica del protagonista, así a lo mejor le encuentro más matices. :.)

14 07 2007
Dante (00:10:34) :

Bueno, pues yo sólo he leído el primer capítulo, lo empecé el otro día, pero me pareció bastante increíble la forma en que Camus transmite con tantísima fuerza las imágenes que construye.
Ya haré un comentario más extenso cuando lo termine.

14 07 2007
Conchi (12:00:53) :

Muy bien. Gracias por participar. Lo de las imágenes es verdad, es muy visual.

14 07 2007
Juan (15:00:29) :

a piki no le entiendo una miexXX lo q quiere decir y la verdad q el libro del q hablan me pareció muy aburrido, solo el final es interesante

18 07 2007
Dante (18:48:14) :

Bueno, pues ya lo he terminado. Me ha dejado una impresión bastante rara, la verdad. Es difícil describir las sensaciones que transmite el libro, hay momentos en que muy positivas (la playa, etcétera), y totalmente negativas hacia el final.
Supongo que esa era la intención de Camus, ir mostrando cómo puede ir degradándose la moral (si es que Mersault la tenía, porque la verdad es que…) y el espíritu de una persona.

El personaje de Mersault, al igual que a Conchi, me parece horrible. Ya desde el principio resulta bastante desagradable, con esa especie de impasibilidad que transmite, y poco a poco se va revelando como un tipo tan amoral como insensible. Supongo que así Camus quería reflejar la época tan gris que le tocó vivir.
Creo que una de las mayores virtudes del libro es esa, conseguir transmitir una especie de falta de moral, la soledad e indefensión del individuo respecto al estado (supongo que es por la narración en primera persona, pero las diferentes sesiones judiciales son realmente asquerosas).

Mi pasaje favorito, y supongo que el más importante, es el de la muerte del árabe. Es curioso cómo Mersault actúa, de una forma tan brutal y a la vez casi con inocencia, sólo porque “le molestaba el sol”. Me gusta cómo se va forzando el momento de violencia a través del entorno, y aunque resulta un poco forzado, las últimas frases, cuando espera unos segundos y remata al árabe, son demoledoras.

En conclusión, un libro interesante, que nos puede hacer pensar hasta cierto punto, corto y bastante ameno, aunque con un final que deja una sensación bastante incómoda.

Eso sí, el mejor personaje, el viejo y su perro lleno de costras ^^.

18 07 2007
Conchi (22:53:53) :

Muchas gracias por tu aportación, Dante. Coincido en lo del juicio, al ser en primera persona y no haber posibilidad de defenderse, produce cierta frustración.

Sí, lo del perro era algo como para pararse a pensar un rato, pues aparecía de modo recurrente.

Como personaje, y valga la licencia, me quedo con la celda. Único lugar con el que Mersault parece establecer una relación, incluso de dependencia.

20 07 2007
Dante (01:43:26) :

Respecto al perro, yo diría más bien que es sólo una forma de hacernos ver que, por mucho que despotriquemos contra algo, siempre lamentamos su pérdida. Me parece un comportamiento muy propio del ser humano (no digamos “el hombre” para no ofender a feministas extremas y gramáticos/as recalcitrantes), y expresado en el libro de una forma bastante cómica y con un punto más o menos trágico.

Respecto a la cárcel, yo no lo trataría tanto como un personaje, sino más bien como un ejemplo más de lo voluble que es la personalidad de Mersault, que varía en función de su entorno.
Sobre cárceles, hay un diálogo al principio del libro que estoy leyendo ahora mismo (”Leviatán”, de Paul Auster, que aunque llevo apenas cien páginas, recomiendo a todo el mundo), puesto en boca de Benjamin Sachs, en la que el tipo destaca una parte “buena” en cierto sentido de la cárcel; según él, es un sitio donde se tiene una libertad que muchas veces nos cuesta ver: allí te dan la comida tres veces al día, tienes ciertas restricciones en cuanto a los horarios y estás obligado a cumplir una disciplina muy rígida, etcétera, etcétera, pero al personaje le parece un lugar donde se tiene una libertad casi completa, obviando los aspectos que acabo de mencionar, especialmente para pensar. No sé, me pareció una perspectiva interesante.

20 07 2007
Conchi (14:22:28) :

Hombre, ya sé que la cárcel no es un personaje, pero mi punto de vista es que Mersault no acaba de conectar del todo con nadie, sólo con su celda, que es donde aparecen las reflexiones que más me interesaron.

No he leído ese libro de Auster, espero que sea mejor que B. Follies. Leo poca novela, me van más los libros teóricos y la información que hay en la red. Pero lo tendré en cuenta como recomendación.

P. D.: Puestos a elegir, yo prefiero decir “ser humano” a “hombre”, es más inclusivo y menos ambiguo, además de sensible hacia ciertas injusticias sociales que se verbalizaban en un lenguaje que durante siglos ha ocultado muchas realidades, entre ellas a media humanidad. A ver ahora en cuál de los dos grupos de indeseables me encasillas. :.)

21 07 2007
Dante (11:03:54) :

Yo no diría que llega a “conectar” con la celda, sino más bien que es allí donde es capaz de verse a sí mismo; mientras está fuera, da la sensación de que el tipo sólo piensa en lo que ve o tiene a su alrededor.
De todos modos, me sigue pareciendo que la intención de Camus era hacer ver cómo el entorno cambia y hace pensar a la gente.

Pues “Leviatán” está bastante bien, ya casi lo he terminado. Según lo que me ha dicho gente que se ha leído casi todo lo publicado por Auster, sus últimas obras (”Brooklyn follies” entre ellas) son bastante más flojas que las anteriores, pero el trozo que leí cuando me dejaste el libro en una hora de clase me pareció bastante aburrido.
“Leviatán” se inicia con la muerte de un tipo llamado Benjamin Sachs (un personaje increíble), y la historia la narra un amigo suyo, Peter Aaron; poco a poco va explicando su relación con el muerto, las causas que condujeron a su muerte, etcétera. La verdad es que, a nivel narrativo y de diálogo, es absolutamente genial.
¿Libros teóricos? Ay…^^

No sé, el otro día me pasé por el blog de una señora que no hacía más que despotricar contra el sexismo en el lenguaje, que si hay que decir “la médica”, que si blablabla… Un montón de tonterías, pero que me mosquearon bastante; el sexismo está en quien utiliza el lenguaje, no en el propio lenguaje. Y vaya, creo que es bastante fácil distinguir, en una conversación, si al decir “el hombre” te estás refiriendo a un individuo o a un colectivo mixto.
Y todo ese rollo de las injusticias sociales…en fin, yo tengo la sensación (quizás por el hecho de ser hombre, pero aun así es mi opinión) de que en el 2007 ya no tienen ningún sentido, y que es sólo una forma de polemizar y continuar con discusiones estúpidas y circulares. Porque, joder, ¿para qué están los artículos, si no es para decir “el médico” y “la médico”. Porque vaya, a mí la palabra “médica” me suena de lo más cutre ^^.

21 07 2007
Conchi (11:47:13) :

Vale Dante, puede que no lo haya expresado bien, cuando digo que conecta, me refiero a eso sí, a que cuando está en la celda, parece que por fin piensa de forma más profunda. Lo que sí veo es cierta dependencia de ese modo de vida (vivir encerrado) en un determinado momento de la novela.

Libros teóricos sí, es necesario para mi formación y para mi profesión. Al final he aprendido a disfrutar mucho con ellos, demasiado años así crean manías. De todos modos, de vez en cuando me cojo una novela para cambiar de aires.

Sobre el lenguaje no sexista podría estar hablando un buen rato. Hay muchas maneras de hacer un uso del lenguaje no sexista sin falta de recurrir al “los y las”. Es decir, dependiendo en cada caso, a veces hay soluciones mejores y otras no merece la pena cambiar nada.

Una de las que son sencillas de utilizar es la que tú comentabas al decir “ser humano” o “humanidad” en vez de “hombre”. Me parece muy adecuada, porque desgraciadamente, por lo que he leido hasta ahora, veo que lenguaje y pensamiento van intrínsecamente unidos. Dime cómo hablas y te diré qué piensas. El lenguaje puede ser sexista, por supuesto que sí, aunque hay diferentes gradaciones.

Si yo hubiera estudiado medicina, me gustaría que me dijeran “la médica”. Como soy profesora, prefiero que me llamen “profesora” a “la profesor”. Si te suena raro emplear “la médica” es porque implica un cambio de paradigma, no porque no se pueda decir. El lenguaje no es algo estático e inmutable, como las ideas platónicas, es diverso, evoluciona cada día, y los usuarios lo manipulan a placer. Que se lo digan a mis alumnos, a los que todo les “cunde mazo” o les parece “manteca”. (¿?) Si cambiamos el lenguaje para lo que nos interesa, ¿por qué tanta resistencia con el lenguaje no sexista? Pues porque implica un reparto de poder simbólico, y además hay quien lo entiende como una propuesta contra sí mismo, cuando en realidad, un lenguaje inclusivo beneficia al conjunto de la humanidad: hombres y mujeres.

A ver, decir “la médica” es raro, pero decir “receta médica” no, hummmm. Lo mismo pasa con un hombre que estudie enfermería. ¿Habría que llamarle “el enfermera”? Sería más fácil decir enfermero. Si la realidad cambia, el lenguaje debe hacerlo también. Habrá ocasiones en las que no sepamos hacerlo, pero en otras es sencillísimo, sólo hace falta abrir un poco la mente y deshacerse de los fantasmas.

22 07 2007
Dante (04:15:23) :

Bueno, me rindo y tengo la sensación de que he perdido la razón con el tema. Pero la señora que escribió el artículo al que me refiero podría haberlo explicado de esta manera, y no pareciendo que estaba histérica sobre el ordenador ^^.

22 07 2007
Conchi (10:35:36) :

Desconozco el blog que me comentas. El temita se las trae, no es nada sencillo. Hay un debate entre los puristas y quienes ven posibilidades de evolución en la denominación de las profesiones. Al final el problema se resuelve solo, porque las fórmulas que funcionan se extienden con rapidez (yo sí oigo decir “la médica” e incluso “la cartera”) mientras que otras no han calado en el uso social cotidiano (como el “los y las”). Podríamos decir que la propia población hace una selección darwinista, así que por mucho que se polemice, al final es la gente quien da validez a estos cambios lingüísticos. :.)

23 11 2007
siomara (00:16:20) :

ES UN LIBRO INTERESANTE COMO UNA PERSONA TAN IMGRATA EN SU VIDA LE SUSEDIERON TANTAS COSAS INOSUALES, DESPUES DE LA MURTE DE SU MADRE Y COMO ES K SU CRIMEN NO LE LLEGO A NADA

24 11 2007
concepcionpg (00:38:22) :

Tienes razón Siomara, la insensibilidad del protagonista y su apatía llegan a ser tan crueles que chocan muchísimo al leerlo, sobre todo porque Camus nos lo presenta como si en el fondo esa fuera la actitud normal, y entonces se provoca una reacción curiosa a nivel moral en el lector o lectora que se para a leer la novela.

Saludos.

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