La paradoja de Epiménides

23 10 2007

Como hemos visto en clase, el lenguaje natural da lugar a multitud de ambigüedades y connotaciones, ya que no es exacto. Ahora bien, el no distinguir entre lenguaje y metalenguaje puede ocasionar diversas paradojas. Estas paradojas suceden cuando el que habla se refiere al acto mismo de hablar. Martin Gadner cuenta que Epiménides fue un legendario poeta griego que vivió en Creta hacia el siglo VI a. C. Este poeta dijo lo siguiente: “Todos los cretenses son mentirosos”. Sabiendo que él mismo era cretense, ¿decía Epiménides la verdad? Veamos: si la afirmación es verdadera, Epiménides está mintiendo, y entonces la frase sería: “Todos los cretenses dicen la verdad”, pero Epiménides no lo está haciendo.

Por otro lado, si la afirmación es falsa, los cretenses dicen la verdad, pero Epiménides está entonces mintiendo, aunque es cretense. El filósofo del siglo XX Bertrand Russell resolvió la paradoja haciendo una distinción entre LENGUAJE OBJETO y METALENGUAJE. El metalenguaje es el que se refiere al propio lenguaje, por ejemplo: “God save the queen es una frase en inglés”. Aquí, “es una frase en inglés” es el metalenguaje, el resto es lenguaje-objeto. Si volvemos a nuestro paradójico poeta, veremos que en realidad su afirmación quedaría así: “Epiménides el cretense dice que todos los cretenses son mentirosos”, donde “Epiménides el cretense dice” sería el metalenguaje y el resto sería el lenguaje objeto.

Paradojas de este estilo hay muchas, por ejemplo esta otra: “Esta frase es falsa”. (¿Lo es o no?).

Para terminar, os dejaré con un chiste. Se aceptan aportaciones de otros chistes que usen la lógica de modo similar, siempre y cuando no sean ofensivos o inapropiados. Este es un chiste clásico de Jaimito que además de bromas con la lógica, hace uso de los dobles sentidos. Ya sabemos que Jaimito era un niño que siempre tenía pensamientos un poco subidos de tono:

Jaimito está en clase y su profesora le pregunta: Jaimito, si hay tres pájaros en un alambre y le pegas un tiro a uno de ellos, ¿cuántos quedan? Jaimito responde: -Ninguno. La profesora se entristece: - A ver, Jaimito, si matas a un pájaro de tres, te quedarán dos. Pero Jaimito discrepa: -No señorita, si le pegas un tiro a uno y lo matas, los otros dos saldrán volando. A esto la profesora responde: - La respuesta no es correcta, pero me gusta tu lógica.

Al día siguiente llega Jaimito a clase y le dice a la profesora: -Señorita, si entran tres mujeres en una heladería y piden tres helados, y una de ellas lo lame, otra lo chupa y otra lo muerde, ¿cuál de ellas está casada? La profesora responde: -La que lo chupa. A lo que Jaimito responde: - No señorita, la que tiene el anillo en el dedo, pero me gusta su lógica.

(Como sois todos adultos, no es necesario que recuerde que la irreverencia de Jaimito no es deseable en un aula real, aunque todos hemos crecido rodeados de este tipo de chistes, en apariencia infantiles pero con una carga de picardía que sólo es reconocida cuando se dispone de los conocimientos necesarios para interpretar las connotaciones).

————–

La imagen es de Scott Kim, en el libro de Gadner ¡Ajá! Paradojas que hacen pensar.

Estadísticas Este artículo ha sido visitado  5769  veces


Acciones

Informaciones

7 Comentarios a “La paradoja de Epiménides”

23 10 2007
Tuckel 1ºA NOCT. (19:27:34) :

dos amigos hablando, oye mi mujer me la pega con una gallina el otro día miré debajo de la cama y había plumas. El otro le contesta: ja! eso no es nada, creo que la mía me la pega con un caballo, miré debajo de la cama y me encontré un jockey.

No llega al nivel del de jaimito, pero ellos utilizan su lógica.

23 10 2007
concepcionpg (23:04:57) :

Muy bien, Tuckel. Buena aportación. El otro chiste es bueno también, pero debido a su final, quizás no sea adecuado ponerlo aquí, porque se podría interpretar como un insulto. De todas formas lo tendré en cuenta.

23 10 2007
Manuel (23:22:57) :

Este chiste forma parte de un artículo de Umberto Eco titulado “Si yo no estuviera aquí” publicado en el Heraldo de Aragón (no tengo la fecha).
“Hay un chiste que se cuenta entre los filosofos norteamericanos. Un muchacho no consigue ligar con las chicas y alguien le dice que las chicas son sensibles al atractivo de, por lo menos, uno de estos tres argumentos: la comida, la familia y la filosofía. El muchacho aborda a una chica en una fiesta y le pregunta si le gustan los ’spaghetti’. Ella le responde secamente que no. Entonces le pregunta si tiene un hermano. Otro seco no. Ha quemado dos argumentos y ya no le queda más que el de la filosofía. Si tuvieses un hermano ¿te gustarían los ’spaguetti’?”

Luego comenta que el chiste solo hace gracia a los que estudian filosofía analítica. Finalmente se enreda con el tema de los “condicionales contrafacticos” del tipo: si mi abuela tuviera ruedas, sería un automovil; que según las tablas de verdad son siempre verdaderos, porque como mínimo el antecedente es falso.

Y eso es todo.
Besos.
Manolo.

23 10 2007
concepcionpg (23:54:45) :

Muy bien, Manuel. Me alegra que os vayáis animando a entrar en el blog. Umberto Eco es un experto filósofo y semiólogo, así que sabe lo que se dice. Debe ser verdad que los que cogen mejor el chiste son los que se dedican a la filosofía analítica, que no es nuestro caso. Pero poner empeño, ponemos, ¿verdad?

25 10 2007
angy (11:07:49) :

A mi m parece k la paradoja d Epiménides desconcierta un poko pero m parece un buen ejemplo para clase aunque ayer no lo aya entendido muy bien ahora ya lo entiendo .

Un beso
Angela 1bloke A

25 10 2007
concepcionpg (12:31:39) :

Hola Angy. Pues sí, la verdad es que es un poco liosa, para qué nos vamos a engañar. Por eso es una paradoja tan famosa. Pensé que con este artículo podría quedar un poco más claro. Me alegro de que haya sido así.

29 08 2013
Mario Lavaisse (22:59:25) :

La separación entre lenguaje objeto y metalenguaje que hizo Russell funciona para encontrar una solución a las paradojas de este tipo. Sin embargo, el metalenguaje es también lenguaje, no puede escaparse de esa categoría. En el lenguaje todos los significantes están encadenados, por ello es que ninguno puede postularse por fuera del lenguaje para dar cuenta del mismo.
El teorema de Godel también ilustra lo imposible de la completud, postulando la necesidad de un resto que quede por fuera.
Interesante para pensar el carácter imposible de la verdad, que en la prosopopeya lacaniana “se dice a medias”. La verdad es inaccesible porque es una convención humana. La oposición entre las ciencias exactas (que se autopostulan como tales) y las humanas no puede sostenerse, pues las primeras se basan en un cálculo, en un formalismo arbitrario del lenguaje.

Enviar un comentario


*
Para demostrar que eres un usuario (no un script de spam), introduce la palabra de seguridad mostrada en la imagen.
Anti-Spam Image