Razón pura y Razón práctica
4 04 2008Contemplando esta presentación de imágenes de Köningsberg, parece que la ciudad en la que Kant nació y vivió durante toda su vida era mucho más señorial y pizpireta en el siglo XVIII que en la actualidad. Qué se le va a hacer, son cosas que pasan con los cambios histórico-políticos.
Estas semanas hemos estado viendo la Crítica de la Razón pura de Immanuel Kant. Parece que no ha sido tan fiero el león como lo pintan, pues ya nos manejamos muy bien con los fenómenos, la sensibilidad, el entendimiento, la razón, y las formas “a priori”.
Curiosamente, aunque Kant termina descartando que la metafísica pueda seguir siendo considerada una ciencia (no como la matemática pura o la física pura, tan admiradas por él) posteriormente introduce las cuestiones del alma y la existencia de Dios en los postulados de la razón práctica.
¿Qué pudo motivar semejante cambio de rumbo? ¿Acaso había un teísmo latente en toda su crítica previa? ¿O era un deísmo ilustrado? ¿Sería un ateísmo enmascarado? Las apuestas continúan abiertas. Puede ser que Kant opinase que su crítica era demasiado feroz. Pobres lectores, después de haberse leido semejante libro, se quedaban sin sus adoradas pruebas lógicas de corte medieval. Ya se sabe que la esperanza es lo último que se pierde, y en la razón práctica se mantuvo hasta el final.
Os dejo unos cuantos recursos para ampliar información:
Repaso breve de la filosofía kantiana
Categorías : Historia de la Filosofía




Últimos comentarios