Día de Internet: En busca de la puntuación perdida

17 05 2008

Siguiendo el ejemplo de Lucía, profesora del blog Las TIC en Plástica, me uno a la propuesta de un grupo de excelentes profesores que consideran que es de justicia que la labor que realizan con las TIC sea reconocida como mérito cuando dichos profesores optan a un empleo docente o desean progresar en su carrera profesional.

En todas esas situaciones laborales existen unos baremos que deben medir la idoneidad de los candidatos y candidatas a los puestos de trabajo. El problema se produce porque dichos baremos están obsoletos, acartonados, envejecidos, y son ajenos al trabajo que desempeña el profesorado más innovador. Lo que verdaderamente puntúa son los cursillos, las titulaciones extras y en algunas ocasiones los grupos de trabajo.

La lechuza de Minerva se solidariza con el relato de la profesora Lourdes Domenech, a quien se le denegó su acceso a cátedra en circunstancias bastante sospechosas. Estas cosas pasan, y aún otras peores. Al final lo más conveniente parece ser intentar ajustarse al perfil de los baremos existentes haciendo exactamente lo que ellos piden. Es más rápido y seguro.

Pero en el Día de Internet los profesores y profesoras que trabajan con las TIC no dejan de sorprenderse al saber que la nueva ley educativa les exige trabajar con las TIC, mencionarlas en sus programaciones didácticas, desarrollar competencias digitales en su alumnado y actualizarse permanentemente, pero después no existe modo alguno de que ese trabajo sea valorado más allá de una palmadita en la espalda o unas bonitas palabras. Eso con suerte, porque hay ocasiones en las que toca soportar el chiste de turno: ¿Filosofía con un ordenador? ¿Para qué haces eso? Buah, si a los alumnos/as les da igual todo…

En estos casos nada mejor que seguir la recomendación de la filósofa Simone de Beauvoir y continuar eligiendo el proyecto que nos hemos planteado. No escuchemos a los Cineas, empecinémonos en nuestro quehacer, con puntos o sin ellos, con baremos o al margen de ellos. Lo que tenga que llegar, llegará:

Plutarco cuenta que un día Pirro hacía proyectos de conquista: “Primero vamos a Grecia”, decía. “¿Y después?”, le pregunta Cineas. “Pasaremos al Asia, conquistaremos Asia Menor, Arabia”. “¿Y después?” “Iremos hasta las Indias”. “¿Y después de las Indias?” “¡Ah!”, dice Pirro, “descansaré”. “¿Por qué no descansar entonces, inmediatamente?”, le dice Cineas. Cineas parece sabio. ¿Para qué partir si es para volver? ¿A qué comenzar si hay que detenerse? (…) (Pero) en tanto que permanezca viva, es en vano que Cineas me hostigue diciéndome: “¿Y después? ¿Para qué?” A pesar de todo, el corazón late, la mano se tiende, nuevos proyectos nacen y me impulsan adelante. Los sabios han querido ver en ese empecinamiento el signo de la irremediable locura de los hombres: pero una perversión tan esencial, ¿puede ser aun llamada perversión? ¿Dónde encontraremos la verdad del hombre, si no es en él mismo? La reflexión no puede detener el impulso de nuestra espontaneidad.            SIMONE DE BEAUVOIR: ¿Para qué la acción? 

El logo ha sido diseñado por Néstor Alonso

Estadísticas Este artículo ha sido visitado  2019  veces


Acciones

Informaciones

6 Comentarios a “Día de Internet: En busca de la puntuación perdida”

17 05 2008
Angelus (17:50:29) :

Parece justo que el trabajo en la red tenga reconocimiento oficial -si lo desea el interesado. Pero sería necesario buscar criterios de objetividad para establecer baremaciones. Supongo que esa es una tarea que está por hacer. Tampoco se reconocen las horas de estudio personal (actividad solitaria, personal y privada, -suena sospechoso ¡eh!¡) y que son mucho más provechosas que los cursillos y paripés, que sin embargo son más rentables a efectos administrativos. La cuestión del reconocimiento es siempre un asunto “delicado”… a veces “feo”.

Saludos

17 05 2008
Conchi (19:26:52) :

Es verdad Angelus, que habría que dilucidar qué actividades TIC son de calidad o serias y cuáles no lo son. Pero muchas de esas actividades ya están avaladas. Como sabes, el mismo Ministerio de Educación convoca premios anuales, como el de materiales curriculares. ¿Cómo puede ser que esas actividades no figuren como mérito para sus autores? Hay convocatorias de oposiciones en las que sólo se aceptan premios para los deportistas, algo que carece de toda lógica.

Quizás regular este mundillo sea difícil, y en algunos aspectos contraproducente, pero parece necesario comenzar a reflexionar sobre el tema, pues hay profesorado que lleva muchos años echando horas en proyectos que después no les permiten prosperar. Los que somos más nuevos quizás estemos menos desgastados y más acostumbrados a las patadas que nos da el sistema, así que vamos un poco por libre. Pero hay que pensar en los demás, por eso creo que la reivindicación es justa.

Saludos y buen fin de semana.

19 05 2008
Santiago Navajas (13:09:37) :

Me apunto a la reivindicación y a la tormenta de ideas. Antonio Orejudo escribió un artículo en el que se quejaba de que las novelas publicadas por los profesores de Literatura no les contaba tampoco a título administrativo.

Desde un punto de vista más ambicioso, creo que habría que ira hacia una profesionalización de la evaluación de la actividad docente.

Un saludo

19 05 2008
Olaya (16:27:27) :

Hola Conchi ¡¡
El otro dia en Filosofia nos acordamos bastante de ti cuando nos decias : ya vereis el año que viene no protesteis este,pues si la razon que te doy ahora ni punto de comparacion pero con un poco de esfuerzo todo se consigue
Espero que te vaya todo bien aunque mirando un poco por encima el blog veo que si,sigues con esas ganas de trabajar que te caracterizan y me alegro que aún queden profesores asi ya que cada vez abunda mas la poca motivacion

Espero que me recuerdes
Olaya de tu tutoria del curso pasado… sisi aquellas cuatro que no callabamos Nerea Alba Sara y yo

Un saludo
Olaya

19 05 2008
juanat (17:05:05) :

Evidentemente no será fácil ser objetivo en esto, pero como en casi todo. Pero seguro que hay formas…si se buscan. Pero la administración es lenta. Tardarán. Respecto al tema de otro tipos de proyectos…por ejemplo, yo llevo ocho años con un proyecto de educación para la salud y las horas que le dedico sólo lo sé yo -y mi familia, claro, que es la que lo sufre-. Y lo que veo, por otra parte es que hay proyectos de primera y de segunda. Las nuevas tecnologías, en general, todavía son un proyecto de primera. La educación para la salud, lo es de segunda o tercera por la forma en que tratan los proyectos en comparación a otros. Si sigo con ello es porque me gusta y me motiva. Pero no estaría mal que hubiera cierta objetividad.
A propósito, he colgado el manifiesto también en mi blog. Saludos Conchi.

19 05 2008
Conchi (22:25:51) :

Estoy de acuerdo con Santiago en su planteamiento, y también entiendo lo que comentas, Juanjo, seguro que es un proyecto muy bonito en el que empleas tu tiempo y buen hacer. Los alumnos/as te lo agradecerán, sigue así.

¡Olaya! ¿Qué tal? ¿Cómo me voy a olvidar de mis ex-tutorandos? Me ha alegrado mucho saber de ti. Quizás me pase por el Instituto el día 30, espero que me dé tiempo a acercarme por la mañana. Muchos saludos y recuerdos para el antiguo 4ºC.

Enviar un comentario


*
Para demostrar que eres un usuario (no un script de spam), introduce la palabra de seguridad mostrada en la imagen.
Anti-Spam Image