El lector y la banalidad del mal

2 03 2009

 

Estas semanas, además del Proyecto Comenius, estamos trabajando en Ética la unidad didáctica dedicada a los Derechos Humanos. Como ya sabéis, la Declaración Universal de los Derechos Humanos se gestó, no sin dificultades, con motivo de los horribles acontecimientos que tuvieron lugar durante la Segunda Guerra Mundial, haciendo especial hincapié en la necesaria prevención frente a movimientos políticos de carácter totalitario.

Para reflexionar sobre esta cuestión tenemos actualmente en los cines una buena película que os recomiendo ver: El lector (The reader). En ella se presenta con mucha claridad un aspecto sobre el que quizás no hayáis reflexionado aún. ¿Qué tipos de personas eran las que apoyaron, trabajaron o tuvieron lazos con el régimen nazi en la Alemania de Hitler? ¿Eran monstruos despiadados sin ningún tipo de conciencia moral? ¿Eran almas desgarradas, cegadas por la ira? ¿O acaso eran personas bastante “normales” como todos nosotros? En definitiva se trata de cómo comprender la magnitud de semejantes acontecimientos no a escala histórica (fechas, datos, etc.) sino a escala humana.

Sobre este tema conviene tener en cuenta las magníficas reflexiones de la filósofa alemana (y judía) Hannah Arendt. Además de escribir Los orígenes del totalitarismo, Arendt asistió al famoso juicio contra el asesino nazi Adolf Eichmann en 1961, durante el cual descubrió una verdad inquietante. Eichmann escribió un diario en el que se retrataba como un hombre normal y corriente, amante de los suyos, trabajador y obediente. Sólo obedecía órdenes, nada más… Arendt denominó a esto “la banalidad del mal” y escribió la obra Eichmann en Jerusalén para relatar sus impresiones sobre el juicio. En efecto, las acciones morales llevadas a cabo por Eichmann siguen siendo inmorales por mucho que él afirmase que su deber era cumplir órdenes. No obstante, es curioso comprobar cómo un individuo inmerso en la máquina totalitaria se puede tomar actos tan crueles como un simple trabajo en el que hay que obedecer eficazmente si se quiere ser un buen trabajador y ascender en la jerarquía empresarial. Sí, esa misma persona, tan profesional, que envía a judíos a la cámara de gas por la mañana es totalmente capaz de ser un perfecto padre de familia por la tarde, de disfrutar con una buena pieza musical, o deleitarse escuchando la Odisea de Homero. Terrorífico, ¿no?

Para terminar propongo la siguiente actividad voluntaria. Se trata de visionar este extracto de una entrevista que Günter Gaus le hizo a Hannah Arendt en 1964 y responder a las siguientes cuestiones:

1. ¿Cuál fue el verdadero problema personal para los judíos, según Arendt?

2. ¿En qué trampa cayeron los intelectuales? ¿Qué opinión le merece eso a ella?

3. ¿Qué ocurrió cuando ella y su marido supieron acerca de Auswitch?

4. Opinión personal sobre lo comentado en este artículo.

PARA AMPLIAR:

Crítica de la película

Óscar para Kate Winslet

Estadísticas Este artículo ha sido visitado  2823  veces


Acciones

Informaciones

9 Comentarios a “El lector y la banalidad del mal”

3 03 2009
D.H. (01:31:52) :

Pues yo vi la película “The Reader” y creo que hay otro tema que también podría dar lugar a algún que otro comentario. Aparte del tema relativo a cómo juzgar a la protagonista (¿tiene justificación el mal que ha causado?) y de la importancia que tiene la “literatura” como forma de mostrar que también “los malos” tienen sensibilidad ¿acaso esta película no nos muestra algo que no está moralmente permitido?: una mujer adulta “pervierte” a un menor, lo empuja a mantener relaciones con ella a escondidas…¿Es este hecho aceptado sin más?, ¿O es que se nos olvida “juzgarlo” porque el tema del “nazismo” es más importante?

3 03 2009
Conchi (09:59:07) :

Hola D. H. En efecto, ese es otro asunto que también se plantea en la película. Lo cierto es que el chico no parece estar a disguto con la situación, pero el adulto/a es siempre quien debe tener claros cuáles son los límites. Creo recordar que la legislación actual lo considera admisible si hay consentimiento del menor. ¿Es así realmente? ¿Justifica ese hecho que el acto sea moral?
Sin duda se abre un debate muy interesante.

5 03 2009
Alicia (21:24:31) :

¡Hola Conchi!

Te tengo que decir que a mi no me funciona el video, se me queda con una imagen y solo se escucha hablar, pero como el vídeo es en inglés no lo entiendo. Así que yo no lo contesto y tengo excusa.

5 03 2009
angelus (23:31:22) :

Hola Conchi

En Antes de las cenizas llevamos algún tiempo -y de forma especial recientemente- denunciando el grave peligro en que la filosofía se encuentra dentro de nuestro sistema educativo. Y especialmente desde la LOE -que ha instaurado el peor bachiller español de todos los tiempos. Creo que es hora de decirlo alto y claramente: y no solo por la filosofía, lo que está en peligro es la misma decencia de nuestro sistema escolar, que ha caido en manos de unos irresponsables educativos.

Dependiendo de las comunidades autónomas este problema puede ser más o menos patente, más o menos urgentes. Pero creemos que la situación es verdaderamente tenebrosa.

Saludos. Y esperamos que te sumes a esta denuncia.

6 03 2009
Ada (22:09:19) :

Estupenda y compleja película, sobre todo teniendo en cuenta el panorama cinematográfico actual (aunque me da la impresión de que su calidad reside en gran parte en la novela en la que se basa).

Me ha sorprendido leer el anterior comentario en el que se acusa a la protagonista de pervertir a un menor. La película muestra una relación consentida y deseada entre un chico de 15 años y una mujer que le dobla la edad, lo que no es ningún delito y, en mi opinión, tampoco inmoral. Por lo demás, creo que es el aspecto menos relevante de la película. Gana peso el análisis que has hecho Concepción (yo también pensé en Arendt), y otras cuestiones como el amor, el perdón, la compasión, la vergüenza, la culpa, la redención, la hipocresía social y los dilemas morales.

7 03 2009
Conchi (15:00:03) :

Vayamos por partes: Alicia, no sé muy bien a qué video te refieres. El primero está doblado al español y el de la entrevista está en alemán y subtitulado al español. Prueba a ver si te funciona, a mí me va perfecto. :-)
Angelus, por supuesto que contáis con todo mi apoyo. Soy una firme defensora de la presencia de la filosofía en la educación, y no solo en la educación secundaria, sino en toda la educación. Lástima que muchas personas sólo tengan de ella un vago recuerdo asentado en topicazos de los que darían la risa si no fuera porque muestran una gran ignorancia. Por suerte otras muchas personas se interesan por la filosofía y me lo demuestran a diario.
Ada, me alegra recibir tu comentario, voy a enlazarte en el blog. La cuestión de la edad del menor es una de las que hay en juego, pero es cierto que siguen siendo tabú las relaciones intergeneracionales en general (por ejemplo 18 y 30, 20 y 40, etc.).
Saludos y buen fin de semana.

9 03 2009
Ignacio (02:46:48) :

Hum…

Entonces, según se ha comentado más arriba ¿los que no tienen sensibilidad son más “buenos”? ¿Eliminando la sensibilidad de un “malo” (suponiendo que se pudiera realizar una operación quirúrgica de ese tipo) se volvería bondadoso? ¿En qué consiste ser bueno? ¿Es equivalente ser “bueno” a ser “tonto” (en el sentido de que los demás abusarán de su buena voluntad? ¿Es “malo” tener sensibilidad? ¿Es bueno carecer de ella? ¿Formularse este tipo de preguntas es bueno o es malo (o revela sensibilidad)?

En fin, menos mal que existen espacios como este para reflexionar. Por eso y por lo que significa, queda nominada la Lechuza de Minerva a los Premios Limonada:

http://blog.educastur.es/musical/2009/03/07/premios-limonada/

9 03 2009
Ada (10:40:57) :

Gracias por el enlace, Conchi. Qué interesante la entrevista.

10 03 2009
Conchi (11:02:33) :

Hola Ignacio, menudo entramado de preguntas nos lanzas. El asunto espinoso es que se supone que alguien con sensibilidad tiene tendencia a ser bueno, pero como se comprueba en la película, no siempre ocurre así. Como dice el refrán, no hay que fiarse del agua mansa…

Gracias por el premio limonada, apetece tomársela, je, je.

Enviar un comentario


*
Para demostrar que eres un usuario (no un script de spam), introduce la palabra de seguridad mostrada en la imagen.
Anti-Spam Image