¿Se ha escrito un crimen?

22 02 2010

 

Ya hemos visto en clase que la obra del filósofo francés René Descartes (S. XVII) quedó incabada a causa de su fallecimiento inesperado cuando ejercía como profesor particular de la reina Cristina de Suecia. Una lástima, pues estaba en el punto álgido de su carrera. Habitualmente los manuales informan de que la causa de la muerte fue una pulmonía, provocada por los madrugones (¡la reina quería las clases a las 5 de la mañana!) y el frío intenso que su nueva experiencia como docente en Suecia le estaba deparando.

No obstante, en las últimas semanas ha vuelto a circular la tesis de que Descartes fue asesinado. La osadía de enfrentarse a las teorías establecidas pertenece al profesor de filosofía Theodor Ebert, quien ha realizado una investigación titulada La enigmática muerte de René Descartes, en la que asegura que Descartes fue envenenado por el capellán ultraconservador François Viogué. En opinión de Ebert, Descartes se alojó en la residencia del embajador de Francia, donde Viogué, temeroso de la influencia de las teorías del célebre filósofo francés en la joven mente de la reina, propensa a convertirse al catolicismo, pudo envenenarle con una hostia bañada en veneno, posiblemente arsénico. El hecho habría sucedido cuando Descartes se confesó y comulgó antes de ir a palacio a impartir sus lecciones.

Para fundamentar su tesis, Ebert se basa en los síntomas que sufrió Descartes durante los días que precedieron a su muerte. Parece ser que dichos síntomas aparecen reflejados en una carta del médico de la corte que le atendió. En dicha carta se describen los típicos síntomas de alguien que ha sido envenenado, y no de alguien con una enfermedad respiratoria. Para colmo,  se sospecha que el embajador sabía que la muerte de Descartes había sido fruto de una reacción integrista ante sus teorías, por lo que grabó en la lápida de Descartes la siguiente inscripción: “Expió los ataques de sus rivales con la inocencia de su vida”.

No fueron estas las únicas desdichas del filósofo, ya que actualmente sus restos están diseminados por París, de manera que su corazón reposa en la iglesia de Saint Germain-de-Prés mientras que su cabeza está en el Museo del Hombre, pues el cráneo había sido sustraído por un oficial de palacio que lo llevó a subastar en Suecia, y al recuperarlo Francia no fue llevado a donde estaba el cuerpo. En fin, parece que la teoría del envenenamiento va ganando cuerpo, veremos cómo queda el asunto. De momento nosotros repasaremos su pensamiento de cara al examen. ¡Suerte!

 P. D.: Como actividad voluntaria podéis incluir vuestra opinión sobre este tema o sobre la contribución de Descartes a la historia de las ideas.

PRINCIPALES OBRAS

El discurso del método

Las meditaciones metafísicas

 ANTIGUOS ARTÍCULOS RELACIONADOS

Dudo, luego filosofo

Mente y cuerpo

Las apariencias engañan

¿Qué es real?

Estadísticas Este artículo ha sido visitado  2094  veces


Acciones

Informaciones

2 Comentarios a “¿Se ha escrito un crimen?”

22 02 2010
Cristina (23:22:17) :

¡Hola Conchi!
Bien, según mi más simple opinión creo que la muerte de René Descartes se trata de un misterio sin solución. Por una lado veo totalmente posible que dicho filósofo hubiese muerto por una pulmonía debido a las horas tan tempranas a las que acudía a dar clase (aún más siendo en Suecia); sin embargo, la opción más acertada en referencia a su muerte, desde mi punto de vista, es que fue asesinado. Este asesinato pudo ser provocado por sus principales rivales que eran otros intelectuales que no llegaron a tener la inteligencia notable que él tenía y menos el aprecio de la reina Cristina.
La única forma de saber con exactitud la causa de su fallecimiento sería exhumar los restos del filósofo y someterlos a estudios de laboratorios y poder saber con exactitud, si hubo una conspiración para asesinarlo o murió realmente por una pulmonía.

Por otro lado, Descartes tuvo una gran contribución a la teoría de las ideas ya que fue uno de los primeros filósofos en clasificarlas; para el filósofo las ideas son representaciones mentales del mundo, las cuales pueden ser de tres tipos según la forma de conocimiento de las mismas; se clasifican en: innatas (se obtienen gracias a la razón), adventicias (se obtienen por la experiencia) y facticias (son producto de la imaginación)

Cristina Martínez García
2º Bachillerato

24 02 2010
Conchi (00:09:55) :

Muy bien, Cristina, has hecho un comentario muy bueno. Así da gusto proponer actividades. Convengo en que lo mejor sería analizar los restos de Descartes a ver qué resultados se obtienen. Quién sabe, a lo mejor un día deciden hacerlo.

Nos vemos en clase.

Enviar un comentario


*
Para demostrar que eres un usuario (no un script de spam), introduce la palabra de seguridad mostrada en la imagen.
Anti-Spam Image