El despliegue de la Razón
1 04 2008Después de varios meses estudiando Historia de la Filosofía, parece este un momento adecuado para que los estudiantes puedan reflexionar sobre los conocimientos que están adquiriendo en esta asignatura. Quizás alguien haya descubierto que algunas de sus creencias y opiniones personales tienen un origen más remoto de lo que pudo nunca haber imaginado. O quizás alguien sienta que los únicos conocimientos que se deben estudiar son los últimos avances de la ciencia, esos que tienen vigencia en la actualidad. (Siempre que se considere que los logros anteriores de la humanidad no continuan latentes bajo las innovaciones más prometedoras).
Para iniciar la reflexión, tomaremos un texto de un idealista alemán posterior a Kant, Wilhem Hegel, quien nos habla de cómo entiende él la Historia de la Filosofía:
La historia de la Filosofía despliega ante nosotros la serie de nobles espíritus, la galería de héroes que, sostenidos por la fuerza de la razón, han sabido penetrar en la esencia de las cosas, del hombre y de Dios, y que han ido acumulando para nosotros el más grande de los tesoros, que es el conocimiento racional. Este tesoro, que nosotros queremos compartir, constituye la Filosofía en general, y su génesis es lo que hemos de aprender y comprender en estas lecciones.
(…) De la misma forma que en las artes de la vida externa, la gran masa de recursos y aptitudes, de instituciones y hábitos de convivencia social y política, son el resultado de las reflexiones, la inventiva, las necesidades, la pena y la dicha, el ingenio, la voluntad y la creación anteriores a nuestro tiempo, lo que hoy somos en la ciencia, especialmente, en la filosofía, lo debemos también a la tradición, la cual se desliza a través de todo lo que es perecedero, y, como una cadena sagrada, hace llegar a nosotros lo que las anteriores generaciones han creado.
Pero esta tradición no se dedica solamente a guardar lo recibido, sino que es una corriente viva. Heredar la tradición consiste a la vez en recibir la herencia y en trabajarla. Este patrimonio es como una materia prima que el espíritu se encarga de transformar y enriquecer.
Categorías : Filosofía 2




Últimos comentarios