Análisis de texto: “La creación literaria es misteriosa” por Juan Rulfo.
19 Octubre 2009Publicado por MANUEL COSTALES SAEZ en: 2º Bachillerato
Enviar un comentario | RSS 2.0 | Enlace URI
Es sin duda conveniente, en el momento actual de la lengua española, plantear problemas reales que atañen al sexismo acumulado por una sociedad y un lenguaje cargados de ciertos rasgos antropocéntricos. No siempre será fácil encontrar la solución acertada y oportuna con el suficiente sentido común para erradicar estereotipos injustos y asimetrías absurdas, que puedan ofender o inquietar a sectores tan amplios de población como los implicados en estas cuestiones. Es fácil corregir, por poner un ejemplo claro, como ha venido ya haciendo a su habitual ritmo lento la Real Academia Española, y sustituir, en los diccionarios, las definiciones de profesiones, transformando la fórmula tradicional ‘el que’, excluyente de la mujer, por la más justa y exacta ‘persona que’. Más complicada parece la cuestión, aparentemente tan simple, de sustituir los masculinos sintéticos por los desdoblamientos del tipo «niños y niñas», «ciudadanas y ciudadanos» o «compañeros y compañeras», sin que sea necesario llegar a generalizaciones como aquel comentadísimo, en su momento —suponemos que se trató de una extensión afectuosa e irónica— «jóvenes y jóvenas» de la diputada Carmen Romero en un acto multitudinario, o bien el «Compañeros y compañeras: el proyecto que defendemos nosotros y nosotras» de Julio Anguita, que cita y califica de “desatino” Álex Grijelmo (1997, 500).
Hoy existe la tentación, para muchos, de considerar tales desdoblamientos como mera novedad contemporánea, impuesta con tozudez poco acertada por la progresía reciente. Nada más lejos de la realidad: desde los orígenes de nuestra lengua aparece la solución matizada, especificadora de ambos géneros, por la simple razón de que ya entonces la sintieron como necesaria y oportuna los usuarios del idioma; el poeta medieval —seguro que no fue el primero— ya sintió la necesidad de diferenciar entre «mugieres e uarones, burgeses e burgesas», es decir, entre ciudadanas y ciudadanos curiosos, cuando narra la entrada del Cid en Burgos y la expectación que despiertan en la ciudad los movimientos precursores de su inminente destierro.
Creo yo, por el contrario, que el sexismo sí está en las palabras; está presente en los hechos, en las realidades cotidianas, en los derechos de los individuos y en las leyes, pero también en el lenguaje, también en las palabras. Y negarlo no va a contribuir a desterrarlo de nuestra sociedad. Otros profesionales deberán luchar contra el sexismo en otros ámbitos; los lingüistas y demás profesionales de la palabra deberemos también denunciar el sexismo lingüístico, y contribuir a corregir los fallos en estos espacios. Tarea nuestra será matizar en qué recursos radica, y cómo evitarlo por procedimientos razonables y no estúpidos, sensatos y eficaces.
Tiene razón Ricardo Senabre en la segunda referencia que critica, el uso de los cargantes dobletes del tipo «los alumnos -as» y «los profesores -as», que se han difundido y proliferado hasta la saciedad en los ámbitos burocráticos, promovidos desde las instituciones a quienes corresponde tal tarea, pero a muchos no les parece que constituyan una solución acertada ni definitiva en el uso normal de la lengua. Son oportunos en impresos y formularios, en el terreno de la administración, pero no deben extenderse como regla absoluta al uso común de la lengua.
Texto adaptado. Artículo creado por Soledad de Andrés Castellanos. Extraido de: http://www.ucm.es/info/especulo/numero16/sexis984.html
31 de Agosto de 2006
CUESTIONES
1. Resumen del texto.
2. Respóndase a las cuestiones siguientes:
a) ¿Qué opinión personal le merece a la autora el tema del sexismo en el lenguaje?
b) ¿Qué solución propone la autora para los desdoblamientos o dobletes? ¿Qué opinión le merece esta opción?
c) ¿Qué ha hecho la Academia de la Lengua para paliar el sexismo en el lenguaje?
3. Análisis y comentario morfosintáctico de la oración siguiente: Otros profesionales deberán luchar contra el sexismo en otros ámbitos.
4. Reformúlense las expresiones siguientes:
a) Sin duda, es conveniente plantear problemas reales que atañen al sexismo acumulado y un lenguaje cargados de ciertos rasgos antropocéntricos.
b) Hoy existe la tentación de considerar tales desdoblamientos como mera novedad contemporánea.
c) El sexismo está presente en las realidades cotidianas.
d) Tarea nuestra será matizar en qué recursos radica y cómo evitarlo por procedimientos razonables y no estúpidos, sensatos y eficaces.
e) Los cargantes dobletes han proliferado hasta la saciedad en los ámbitos burocráticos promovidos desde las instituciones.
Este artículo ha sido visitado 256 veces
Comentarios»
No existen comentarios