Las lenguas peninsulares_2

3 Las variedades geográficas del español (190)
4 El español de América. Los americanismos (199)
5 Otras variedades del español (193)
5.1 Lengua culta y lengua vulgar.
5.2. Lengua formal y lengua coloquial (194)
3 Las variedades geográficas del español
El español es un alengua hablada por unos cuatrocientos millones de personas en España, Hispanoamérica, Estados Unidos o Filipinas.
Como todas las lenguas, presenta variedades en los distintos lugares en los que se habla, variaciones que afectan a la entonación, a la pronunciación de determinados sonidos, a variaciones en el léxico, etc. Estas variantes que se producen en determinadas zonas geográficas son los dialectos.
Los principales dialectos del español son el extremeño, el murciano, el andaluz y el canario. Las diferencias entre estas variedades geográficas y el español estándar se refieren básicamente a la lengua hablada. Y así, algunos rasgos característicos y comunes son:
- el seseo: se sustituye el sonido “z”, por la “s” (sapato) [También puede producirse el caso contrario, el ceceo, en el que la “s” es sustituida por la “z”, aunque socialmente está peor considerado; se produce en algunas zonas de Andalucía)
- la alternancia de “l” y “r”al final de sílaba o de palabra (esparda), en usos coloquiales
- el yeísmo, o pronunciación del sonido “ll” como “y” (fenómeno bastante extendido en otras zonas, Asturias incluida)
- pérdida de la consonante “d” entre vocales, (toa), en usos coloquiales
- pérdida o aspiración de la “s” al final de sílaba o de palabra: “lah mujereh”
Citábamos al hablar de lenguas romances peninsulares , el mozárabe, lengua desaparecida al ser conquistado el reino musulmán por los Reyes Católicos en el siglo XV. Pues bien, el reinado de los Reyes Católicos, fue el origen de que hoy podamos hablar de otra variedad del español, el judeoespañol o sefardí. Los Reyes Católicos expulsaron de España, de su país al que llamaban Sepharad, a los judíos, y aún hoy, herederos de esos expulsados, hablan esa variante, evolucionada al margen de la evolución del castellano, en Israel, Turquía o Nueva York.
4 El español de América. Los americanismos.
El descubrimiento y colonización de América en el siglo XV llevó el castellano a las tierras conquistadas, por lo que hoy hablan español casi 350 millones de personas en Hispanoamérica y Estados Unidos.
Los hombres que formaban las tripulaciones de estas expediciones iniciadas por Colón, en gran parte procedían del Sur y de Extremadura lo que explica que la lengua que llevaron esté más cerca de las variedades dialectales andaluzas, extremeñas o canarias que del español estándar. Y así, aparte de variaciones en el léxico, comparte con ellos muchas de las peculiaridades ya comentadas, a las que se suma:
- el voseo, es decir, el uso del pronombre de segunda persona “vos” en vez de “tú” (vos sos maravilloso)
Pero también trajeron palabras que nombraban cosas para ellos desconocidas, (huracán, patata, tabaco, aguacate…) y que hoy son de uso común en castellano. Esos términos de origen precolombino se llaman americanismo.

5 Otras variedades del español
La lengua estándar es la que entienden y utilizan todos los hablantes y sus características se recogen en diccionarios , normas ortográficas y gramáticas. Pero si antes repasamos las variedades del español por razones geográficas, los dialectos, ahora vamos a revisar otras variaciones que se producen por razones sociales o culturales.
5.1. LENGUA CULTA Y LENGUA VULGAR
Las diferencias sociales y culturales entre los hablantes de una lengua son el origen de variantes como lengua culta y lengua vulgar.
La lengua culta, es la utilizada por hablantes cultos, capaces de expresarse según las distintas situaciones de comunicación, con precisión, vocabulario amplio y riqueza de matices.
En el extremo opuesto está la lengua vulgar. Su uso es propio de hablantes con poca formación, incapaces de adaptar el uso de la lengua a situaciones distintas, con pobreza de vocabulario, empleo repetitivo de nexos e incluso cometiendo errores, los vulgarismos: erroeres de pronunciación (”cocretas”, en vez del corresto croquetas), formas verbales incorrectas (”tuvistes” por tuviste), uso abusivo de muletillas y frases hechas, palabras malsonantes repetitivas….
Debemos tender a ser capaces de utilizar la lengua de acuerdo a la situación, de manera que nos expresemos de manera distinta si tenemos que contestar en un examen, hablar con los amigos o dirigir una instancia a algún organismo, por ejemplo.
5.2. LENGUA FORMAL, LENGUA COLOQUIAL
También la situación de comunicación, al margen de variaciones sociales o culturales, influye a la hora utilizar otras variedades de la lengua, formal o coloquial.
La lengua formal es la que debemos utilizar para momentos en que sea necesario cuidar más la expresión porque la situación así lo requiere: no estamos entre amigos, familiares… (Por ejemplo, una situación formal es el aula, y tendremos que tenerlo en cuenta a la hora de expresarnos en esa situación, necesariamente diferente de la de la hora del recreo)
La lengua coloquial la empleamos en situaciones familiares, entre amigos. Suele ser una variación oral, (aunque también la utilizamos en cartas, correos, notas para amigos o familiares). Son rasgos característicos de la lengua coloquial:
-uso abundante de exclamaciones
-cambios frecuentes de entonación
-uso abundante de deícticos (este, ese, aquel)
-uso de vocativos
-empleo de palabras poco precisas (cosa, eso)
-empleo de frases hechas