El Rincón Literario

vaca.jpg
Soto Lorio ye el pueblu donde yo vivo,
Hay vaques, oveyes, cabres, gallinas y xabalinos.
Los llobos baxen al pueblu y comen los corderinos,
Mientras Juanito el guarda corre y avisa a tos los vecinos.
Mientras los paisanos van corriendo a po les fesories,                                       
Mi güela aprovecha el tiempo pa contanos mil histories.                                       
Díxonos que una vez, un llobu entroi en casa
Que subió hasta la cocina y pusoi una “argamasa”.

Diego Peláez Alonso 3º A
Ganador del 1º concurso literario de 3º A

El Rojo
El rojo es mi color
Rojo de amistad, alegría y de amor.
El rojo es bonito y además da calor,                                                   
Rojas son las llamas
de mi corazón,
roja es la sangre
de mi cuerpo
y en ella llevo todo mi esfuerzo;
pero el rojo que no tiene perdón
es el que llevo en mi corazón.

Héctor Cortina 3º A

Si mis manos una estrella
Pudiesen tocar en la noche,
Si mis ojos un mundo nuevo
Pudiesen ver en la mañana,
Si mis oídos una risa querida,
Pudiesen oír en la tarde,
¿qué más podría pedir?

Cintia Santiago 3º A

bellabes1.jpg

Una mañana fría del mes de diciembre, con la nieve cayendo sin descanso, el padre de Bella salió en su caballo a por leña para la cocina. Al cabo de unas horas, Bella se empezó a preocupar porque su padre no llegaba. Después de comer, salió en su busca pero sólo encontró e caballo de su querido padre. En el suave manto de nieve que cubría el suelo había huellas de un gran tamaño. Pasaron las horas y Bella buscó hasta su último aliento a su padre. Por fin cayó la noche y Bella se retiró a su pueblo. Al día siguiente salió a buscarlo de nuevo sin resultado. Bella tuvo que esperar unos días para salir de nuevo, puesto que empezó una fuerte ventisca, con fuertes nevadas y diez grados bajo cero.
Mientras tanto, los mozos del pueblo hacían cola para pedirle a Bella una cita, dado que decían que era la mujer más hermosa que habían visto en la vida. Un mozo muy apuesto, y todo hay que decirlo, muy chulo, le fue a pedir una cita pensando que se la iba a dar.; sin embargo, Bella lo rechazó y él se marcho ofuscado. Bella se pasó los día de intensa nieve llorando por su padre.
Al fin, un día salió el sol y ella se fue en su caballo a buscar a su padre. Ya casi a última hora encontró un palacio enorme y se quedó un rato pasmada contemplándolo. Volvió a su casa y cogió todos los utensilios necesarios para poder entrar esa misma noche. A las diez cogió su foco, con un ligero golpe de mano encendió una cerilla y la acercó al foco. Una vez preparada, le dio la orden de partir a su caballo.
En el bosque tenebroso y la noche neblinosa aparecieron de repente dos feroces lobos; Bella se cayó del caballo y los dos lobos se abalanzaron contra ella. Cuando pensaba que todo estaba perdido, su padre apareció con un cuchillo, se puso delante de los lobos y estos lo atacaron. En un último esfuerzo, el hombre consiguió  clavarles el cuchillo a los lobos, que huyeron malheridos. Bella se acercó temerosa a su padre y le preguntó si estaba bien. É le dijo con voz tenebrosa: “Ten cuidado, hija; yo he conseguido escapar, pero tú…”. De repente, se oyó un grito: “¡Papá!. El padre de Bella había muerto. Se acercó al palacio en el frío de la noche, cruzó la puerta y, con voz entrecortada, preguntó: “¿Hay alguien ahí?” Nadie contestó. Desde la profundidad de las sombras del palacio la observaba atentamente la Bestia y, en el momento justo, la cogió y la encarceló en el mismo lugar en el que había estado su padre.
Pasaron los días y el monstruo le daba de comer manjares exquisitos. Un día, ella le preguntó por qué la había encarcelado y la Bestia le contestó: “Porque te tengo miedo”. Poco a poco se fueron enamorando el uno del otro y la dejó salir de las rejas.
Una noche estaban bailando en el balcón y apareció el apuesto y chulo mozo con una misteriosa arma. Le ordenó a Bella que se fuera con él pero ella le respondió que se quedaba, que estaba enamorada de la Bestia porque, aunque no era hermoso por fuera, tenía un inmenso corazón. El mozo, hecho una furia, le dijo: “Si no te puedo tener yo, no te tendrá nadie” y con esa misteriosa arma les lanzó una extraña mezcla líquida y los dos, cogidos de la mano, quedaron petrificados para siempre.
Desde entonces, cada año, el mismo día que se transformaron en estatuas, un cuervo se posa en sus manos unidas y al amanecer se va hasta el mismo día del siguiente año.
Miguel Morán 1º A

…y para quien le gusten las versiones “macarras”…

Ruiponche
El propósito de este relato es sacar a relucir los trapos sucios de los personajes de los cuentos porque, en los cuentos que conocemos, la realidad es bien distinta.
Cuando Ruiponche nació, la metieron en un castillo. La metieron en el castillo número 22 de pueblo Santo Epifanio de las Nubes. Los castillos, en este pueblo, estaban pegados unos a otros y gracias a ello conoció a Heroico, un asesino que mató a todas sus amigas: Cenicienta, Fiona… a todas menos a Aurora, la bella durmiente. Heroico se enamoró de ella y, mientras estaban en una cita, vino Aurora con un cubo de ácido clorhídrico mezclado con ácido sulfúrico y aguarrás y se lo echó en la cabeza a Heroico. Su cabeza desapareció como por arte de magia. Puiponche se puso muy feliz porque sólo lo había enamorado para vengarse.
-Ruiponche, tesoro, saca tus largos cabellos de roro- dijo Maruja la Bruja. Ruiponche tenía el pelo más largo del pueblo, con diez metros de largo. Maruja la Bruja era muy buena, ya que alimentaba a Puipon todos los días. Maruja y Ruipo tenían un plan: matar a Alan, un chico que no dejaba dormir a Ruiponche. Tenían planeado sacarle el corazón y muchas barbaridades más. Así lo hicieron y metieron su corazón con lo que quedaba de Heroico. Además, Aurora trabajaba con Ruipon en un grupo de sicarios a sueldo. Gracias a ello consiguieron dinero para crear una empresa que ganaba más que el presidente. Las llamaron las nuevas Koplovitz. Con su don para los negocios, Aurora se hace con Repsol YPF poniéndoles una opa, mientras que Ruiponche consigue mediante otra opa la operadora Telefónica. Y sus acciones cada vez suben más y más. A la edad de cincuenta años se hacen un lifting, se ponen unas prótesis y  unos implantes de mamas. ¡Ahora ya vuelven a tener veinte años!
Como veis, la verdadera historia de los cuentos es muy diferente.
 
Jaime Morán 1º A
Ganador del 1º concurso literario de 1º A

Envía un comentario


*
Para demostrar que eres un usuario (no un script de spam), introduce la palabra de seguridad mostrada en la imagen.
Anti-Spam Image