la semilla

18 11 2016

Este bote contiene una semilla, una semilla como otra cualquiera, no tiene nada de especial. El bote está cerrado y se puede leer lo siguiente: esta semilla jamás debería ser plantada.

Un día estaba Juan caminando por la calle  cuando de repente se choco con el bote de la semilla  él lo cogió y leyó  la advertencia, como Juan era un niño muy curioso dijo ¡ qué no se puede plantar! pues yo la voy a plantar.

Juan llego a su casa cogió una maceta y la planto. Espero cinco minutos y dijo:

-Ya no espero más me voy y mañana la miro.

Al día siguiente la volvió a mirar y a mirar  horas y al día siguiente también.

Al final resulto ser que su madre Tara la había puesto ahí para ver lo que aguantaría sin plantara

Aitana Morató Cecchini  6ºA