
NOTA INFORMATIVA DE LA CNULD SOBRE EL DIA MUNDIAL DE LA LUCHA CONTRA LA DESERTIFICACIÓN
Una razón fundamental
Las Naciones Unidas han designado este año como el Año Internacional de la Biodiversidad para conmemorar la vida en la tierra y la importancia de la biodiversidad en nuestro día a día.
A hilo de este evento, la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) conmemorará el Día Mundial de la Lucha Contra la Desertificación, celebrado cada año el día 17 de Junio. Como especialistas en temas relacionados con la tierra, la sensibilización de la Convención sobre la biodiversidad se centrará en biodiversidad del suelo, o lo que es lo mismo, en la riqueza y variedad de modos de vida existentes en la tierra: Microbios, insectos, lombrices de tierra, nematodos, raíces, hongos, bacterias y otros muchos microorganismos imperceptibles para el ojo humano pero vitales para la salud y la riqueza del suelo.
Nuestro mensaje es sencillo. Existe una estrecha relación entre los medios de subsistencia y el bienestar del ecosistema, por un lado, y el suelo rico en biodiversidad, por otro. Un suelo sano produce vida y, sin embargo, la salud del suelo depende en gran medida del uso que de manera individualizada se le dé a la tierra. Lo que la población haga con el suelo determina la calidad y cantidad de los alimentos que se consumen y la manera en la que el ecosistema puede servir al ser humano. El aumento de la interdependencia ecológica también significa que mejorar los suelos en un lugar, mejora la vida en todas partes.
El valor de la biodiversidad del suelo.
El suelo es un sistema de vida. Bajo nuestros pies descansa un mundo diferente con un ciclo de vida propio. Las raíces de las plantas, los microorganismos, las lombrices de tierra, los hongos, las bacterias, los nematodos, las termitas, la materia orgánica y la extensa y diversa cantidad de especies que viven en la tierra determinan la naturaleza y calidad de los medios de subsistencia y los ecosistemas asentados por encima del suelo.
La biodiversidad del suelo es grande y variada. En algunos casos, se pueden concentrar hasta cinco toneladas de vida animal en una hectárea de suelo. Una cucharilla de tierra puede contener más de 6.000 especies diferentes y más de un billón de bacterias. La cantidad, la diversidad y el tipo de actividad de estos organismos que viven en la tierra es una señal de su calidad.
En resumen, la salud y la calidad del suelo, que afecta a la productividad de la tierra en la que vive el ser humano, es un factor que influye en la variedad y la abundancia de las formas de vida enterradas bajo la superficie del suelo. La biodiversidad del suelo, sin embargo, es mucho más que una simple condición de éste; se trata de un determinante crítico de los bienes y servicios a los que la población tiene acceso para sobrevivir. Las formas de vida que residen bajo el terreno determinan la estructura del suelo, descomponen materiales que incrementan la biomasa y los nutrientes de las plantas en el suelo, eliminan las toxinas (que contaminan la tierra) y producen productos químicos naturales que proporcionan a los cultivos la protección necesaria contra plagas y brotes de enfermedades.
Los suelos ricos en biodiversidad también son buenos productores de agricultura. Considerando que el 75% de la población de países en vías de desarrollo dependen directamente de la agricultura para sobrevivir, cualquier disminución de la productividad del suelo tiene un efecto directo en la seguridad alimenticia. Además, si se hace un buen uso de ella, la biodiversidad se convierte en un recurso natural para generaciones futuras así como para aquellos servicios que están aún por descubrir.
El problema es que la formación del suelo es un proceso largo y que depende de la actividad de su biodiversidad. El proceso natural de formación de dos centímetros de capa superficial de suelo puede tardar más de 500 años. Por lo tanto, es necesario que se proteja la biodiversidad del suelo y que se disminuya cualquier tipo de amenaza con el fin de preservar su riqueza y su productividad. Procesos naturales como los desprendimientos de tierra o la erosión del suelo juegan un importante papel en la pérdida de suelo y en la disminución de la biodiversidad. Pero la actividad humana es una amenaza mucho mayor. Sirvan de ejemplo entre otros factores el uso insostenible del suelo, o prácticas inapropiadas de cultivo o pastoreo que producen desprendimientos de tierra, erosión, contaminación y la pérdida de materia orgánica.
Otros factores que influyen en la pérdida de biodiversidad del suelo son la aparición de sal después de largos periodos de riego (salinización), la obstrucción del curso natural de los flujos de agua debido al desarrollo industrial y urbanístico (una de las prácticas que más contribuyen al impermeabilización del suelo) y el uso de maquinaria pesada que solidifica el suelo (compactación del suelo).
La biodiversidad del suelo se puede mejorar por medio de la gestión sostenible de la tierra, con prácticas tales como el desarrollo de una agricultura que recupere, rehabilite y enriquezca el suelo. Los servicios prestados por la biodiversidad del suelo en las zonas secas son particularmente sensibles a la gestión inapropiada y a la pérdida de la cubierta vegetal. Y la capacidad del suelo para recuperarse disminuye a medida que van transcurriendo años de inapropiadas prácticas en la agricultura. Considerando que la dependencia de la población de todo el mundo hacia la producción de la tierra en zonas lejanas aumenta cada día, mejorar los suelos en un lugar, mejora la vida en todas partes.
Te dejamos con unas imágenes de la página de la CNULD: http://www.unccd.int/media/menu.php?newch=photo2009
Esta película necesita Flash Player 7